El busardo ratonero, ratonero común, busardo euroasiático, águila ratonera o aguililla (Buteo buteo) es una especie de ave accipitriforme de la familia Accipitridae propia del Viejo Mundo. Es la especie más común de la familia Accipitridae en Europa central. De tamaño medio y aspecto compacto, el plumaje de cada individuo varía entre marrones oscuros y tonos blancos. Su hábitat natural son paisajes abiertos como praderas, campos y brezales con bosques o zonas arboladas colindantes en los que construir su nido.

El área de distribución del busardo ratonero comprende la práctica totalidad de Europa continental, con la excepción del norte de Escandinavia. Asimismo, es una especie residente en el Cáucaso y norte de Turquía e Irán. Solo una parte de la población es migradora. En verano está presente en la estepa de Rusia; en invierno, dichas poblaciones migran a India y norte, este y sur de África. Se alimenta principalmente de pequeños mamíferos, pero complementa su alimentación con otros pequeños vertebrados (reptiles y aves), insectos y lombrices. El busardo ratonero, en general, no se encuentra amenazado y el número de ejemplares continúa aumentando tras sobreponerse a una fuerte persecución sufrida hasta el .

Características El busardo ratonero es un ave rapaz de tamaño medio y aspecto robusto. Sus medidas típicas son de 46 a 58 cm de longitud y de 110 a 132 cm de envergadura alar.Cramp & Simmons 1980, pág. 177. Las alas son relativamente anchas y la cola, que es algo corta (entre 19,3 y 23,6 cm), es ligeramente redondeada al final, en forma de abanico. En dos estudios en la península ibérica se obtuvo una longitud media del ala de 36,9 y 38,2 cm para los machos, respectivamente, y 39,4 y 40 cm para las hembras, respectivamente. En una muestra de población de las islas Canarias se obtuvieron valores ligeramente inferiores. Esta ave rapaz tiene una amplia variedad de plumajes, desde los marrones oscuros hasta los tonos blancos. Las puntas de las plumas primarias son siempre oscuras y la cola presenta finas bandas en las que se alternan marrones y blancos. En vuelo, durante el que realizan largos planeos, se aprecia la parte interior de las alas, en las que se destacan grandes manchas claras en las rémiges primarias y secundarias. Desde el babero (garganta) hasta el vientre, el colorido es irregular, aunque es característica una banda blanca más o menos definida atravesando el pecho de ala a ala.Glutz et ál. 1971, pp. 481-482. Dicha banda está más rayada de arriba abajo en ejemplares jóvenes y de un lado a otro en los más viejos. El obispillo puede ser tanto de color pardo uniforme, como moteado o rayado, y lo mismo sucede con las calzas, que cubren solamente la parte superior de las patas (no puede considerarse al ratonero un águila calzada). La cola es el rasgo más definitorio para distinguir entre subespecies de ratonero y también para diferenciarlo mejor del ratonero calzado (Buteo lagopus).Glutz et ál. 1971, pp. 481-485. También puede ser confundido con la culebrera europea (Circaetus gallicus) y, tanto por aspecto como por reclamo, con el halcón abejero (Pernis apivorus). Para discernir entre especies, también es posible ayudarse de la localización y de la época del año, ya que sus hábitats naturales se solapan solo parcialmente.

thumb|left|Plumas primarias (izquierda) y secundarias (derecha) de Buteo buteo; véase la orientación asimétrica de las partes inferiores. La diversidad fenotípica del ratonero se refleja incluso en su nombre común en francés: buse variable. Del mismo modo, se ha intentado explicar esta variabilidad relacionándola con la amplia distribución que ocupan los ratoneros a lo largo del planeta. Desde muy temprano se buscó una razón en esta dirección,Kleinschmidt, O.: Die Raubvögel der Heimat. Leipzig 1934. algo que posteriormente se ha investigado con mayor intensidad. Así, se analizaron las distribuciones de cada variante de color en áreas de gran tamaño,Ulfstrand, S.: «A Procedure for Analysing Plumage Variation and Its Application to a Series of South Swedish Common Buzzards Buteo buteo (L.).» En: Ornis Scand. 1, 1970, pp. 107-113.Ulfstrand, S.: «Plumage and size variations in Swedish Common Buzzards Buteo buteo L. (Aves, Accipitriformes).» En: Zool. Scripta. 6, 1977, pp. 69-75.Dittrich, W.: «Gefiedervariationen beim Mäusebussard (Buteo buteo) in Nordbayern.» En: J. Orn. 126, 1985, pp. 93-97. y, además, se buscó determinar una correlación con el éxito reproductivo.O. Krüger, J. Lindström: Lifetime reproductive success in common buzzard, Buteo buteo: from individual variation to population demography. En: Oikos. 93, 2001, pág. 260-273. En Alemania, para esclarecer esta relación en detalle, se marcaron busardos ratoneros para su posterior seguimiento; gracias a un proyecto de ciencia ciudadana, cualquiera podía ayudar aportando información sobre sus avistamientos. Una investigación de genética molecular llevó a la verificación de una baja heterocigosis, de lo cual se planteó la hipótesis de un posible cuello de botella biológico que hubiera podido causar finalmente el alto grado de polimorfismo del busardo ratonero.Schreiber, A., A. Stubbe, M. Stubbe: «Common Buzzard (Buteo buteo): A raptor with hyperpolymorphic plumage morphs, but low allozyme heterozygosity.» En: J. Orn. 142, 2001, pp. 34-48.

Las patas del busardo ratonero son de un color ocre o amarillo oscuro y las garras son de color pardo oscuro (y su claridad suele ir en consonancia con la del plumaje del individuo). El pico es negro y se aclara más cerca de la cera, que es amarilla. En los ejemplares muy jóvenes y crías, las partes desprovistas de plumas (patas y cera) son de un rosa claro. El iris varía entre gris, marrón grisáceo o incluso tonos amarillentos, y suele estar relacionado con el colorido del resto del cuerpo.Glutz et ál. 1971, pág. 486.

En vuelo, sus alas resultas cortas y anchas, su cabeza corta también y su cola en forma de abanico. Realiza planeos sostenidos, a menudo circulares, con aleteos lentos y de vez en cuando cernidos.

Diferenciación según la edad miniaturadeimagen|Dorso de un ejemplar de segundo año. Los busardos ratoneros presentan diferentes rasgos a lo largo de su vida, lo cual permite estimar su edad aproximada. Una primera distinción se puede efectuar observando el iris, ya que en los jóvenes es más claro que en los viejos.Forsman 1999, pág. 270. Una diferenciación más llamativa entre jóvenes y adultos se encuentra en la cola, tanto en colorido como en forma, pues en los individuos jóvenes la última franja oscura no es mucho más ancha que el resto de franjas, mientras que en los adultos esa banda terminal es mucho mayor. Asimismo, los jóvenes tienen plumas más puntiagudas en la cola, y los adultos más romas.Glutz von Blotzheim et ál. 1971, pág. 485.

El cambio del plumaje de juventud al de adulto tiene lugar en la primera muda, que se da hacia el primer año de edad. Durante dicha muda no se renueva la totalidad de las plumas de la cola ni las primarias, lo cual permite diferenciar ejemplares hasta su tercer año de vida.Forsman 1999, pp. 269-271. El primer y el segundo plumaje de los polluelos puede ser gris o totalmente blanco. Los pollos con plumaje gris muestran un parche blanco en la garganta y garras totalmente negras. En los pollos blancos no se puede distinguir si hay o no un parche blanco en el cuello, pero sí se aprecia una diferencia en las garras, pues las puntas son blancas. Tras la época reproductiva, los adultos de B. b. buteo mudan su plumaje por completo, pero las fases de muda no obedecen a patrones fijos y difieren entre la península ibérica y Europa central, por ejemplo.

Peso En Alemania, donde viven unas 100 000 parejas,Mebs & Schmidt 2006, pp. 359-360. se han medido los pesos de busardo ratonero y se ha obtenido una media de 790 g para machos adultos (con extremos de 622 a 1183 g) y una media de 990 g para las hembras (con extremos en 782 y 1364 g). Dichas cifras se tratan de pesos normales, sin ejemplares desnutridos, y de media anual. Se comprobó el estado nutricional y se realizaron las medidas con buche y estómago vacíos. El peso varía considerablemente a lo largo del año, ya que desde la época de cría hasta el invierno un macho puede acumular unos 130 g (de 12 a 290 g en el estudio) de grasa y una hembra unos 180 g (de 47 a 370 g) que luego gastarán en los meses fríos, principalmente de enero a abril. Tal cantidad de grasa supone aproximadamente entre un 14 y un 16 % del peso corporal total. Por tanto, es hacia noviembre y diciembre cuando los busardos ratoneros presentan su peso más elevado. En casos excepcionales, la reserva de grasa puede llegar a alcanzar un cuarto del peso total. La cantidad ingerida de alimentos suele encontrarse en el buche, y ronda los 82 g de media en machos, algo más de un 10 % de su peso (máximo medido de 156 g, 19,7 %); y 134 g en hembras, un 13,5 % (máximo de 209 g, 21,1 %).Piechocki, R.: «Todesursache, Gewichte und Maße von Buteo buteo buteo (L.).» En: Beitr. Vogelk. 16, Heft1/6, 1970, pp. 313-327. Los busardos ratoneros no presentan dimorfismo sexual, la diferencia principal entre machos y hembras es el tamaño y el peso, aunque no es suficiente para distinguirlos.

Mediante controles diurnos de quince nidos entre 1988 y 1996 en la región holandesa de Drente, se midió un peso medio en pollos recién eclosionados de 44,5 g (a partir de una muestra de siete machos y tres hembras).Bijlsma, R. G.: Handleiding veldonderzoek Roofvogles. 2., korrigierte Auflage. KNNV, Utrecht 1998, pp. 134 y 150-153.

Vocalización

En comparación con otras rapaces, el ratonero es un ave ruidosa, con frecuentes llamadas y reclamos. La llamada que se puede escuchar fácilmente cuando se encuentran en vuelo suena similar a un maullido e incluso es imitada por los arrendajos.Svensson, L., P. J. Grant, K. Mullarney, D. Zetterström: Der neue Kosmos-Vogelführer: alle Arten Europas, Nordafrikas und Vorderasiens. Franckh-Kosmos Verlag, Stuttgart 1999, pág. 90. Dicho grito se puede escuchar durante todo el año, aunque es especialmente frecuente en la época de cría. La señal de alarma del busardo ratonero es parecida, pero suena algo más grave y más agresiva. Se pueden oír a los polluelos a partir de sus veinte días de edad, aproximadamente. Los dos sexos tienen los mismos reclamos. Machos y hembras tienen los mismos reclamos.Glutz et ál. 1971, pág. 487.

Los polluelos pueden emitir sonidos desde el primer día —para reclamar comida, por ejemplo—, pero suenan de manera distinta. Desde los doce días de edad, sus llamadas se van agravando y van ganando en potencia; también se van alargando, pero para cuando abandonan el nido vuelven a ser más breves. Según el hambre que tengan, sus reclamos pueden producirse en series muy continuadas o pueden hacer largas pausas. A partir de julio se pueden escuchar sus llamativos gritos para dar a conocer su posición lejos del nido.Glutz et ál. 1971, pág. 488.

Distribución geográfica