Alevís o también alevíes (Aleviler en turco) son un grupo etnorreligioso islámico heterodoxo y sincrético que siguen las enseñanzas místicas (batini) de los doce imanes y el santo místico Hajj Bektash Veli. El alevismo se practica principalmente en Turquía y el mapa de su distribución geográfica coincide parcialmente con las áreas de poblamiento kurdo, aunque solo una parte de sus adeptos son kurdos.
Mezclan en sus creencias numerosos ritos preislámicos de carácter chamánico ya que su cultura se remonta al momento en que los nómadas turcomanos de Anatolia Central se convirtieron al islam entorno a los siglos XIV y XVI.
El alevismo no debe ser confundido, pese a la semejanza del nombre, con el alauismo, que es una religión mística derivada de la rama duodécima del islam chií, cuyos seguidores se centran en las montañas costeras de Siria, el Líbano y la provincia turca de Hatay.
Etimología miniaturadeimagen|350x350px|Zulfiqar, una representación estilizada de la espada de Alí. El nombre se deriva de Alí, yerno y primo del profeta Mahoma (Ali Ibn Abi Talib).
Los términos aleví y alauitas, del árabe Alawï () aunque comparten la misma etimología, se consideran por muchos estudiosos como ramas del chiismo, comparten la visión igualitarista del ser humano, así como la existencia terrenal de emanaciones divinas, influencias neoplatónicas, cristianas y paganas, la inexistencia de peregrinaciones como de lugares santos: hacen referencia a grupos religiosos con orígenes distintos y un rito —como el 'Cem' en el caso de los alevíes— diferenciado. Los alauitas se encuentran en Siria.
Sin embargo, según el lingüista kurdo Jamal Nebez, la palabra aleví se deriva probablemente de Halav o Hilav, con el significado de punta de llama del fuego. Alev también pasa por ser la palabra turca para llama.
Alevíes
Seguidores del alevismo (Alevîlik). La población aleví varía, según diferentes estimaciones, entre el 20 y el 30 % de la población de Turquía. Es decir, unos 14-21 millones de creyentes, así como unos tres millones en Irán y Turkmenistán y medio millón de turcomanos alevitas en Irak. El rito aleví ha integrado muchas influencias religiosas diversas a lo largo del tiempo, tales como religiones preislámicas del Oriente Próximo. La orden sufí bektashí es un elemento significativo del alevismo. Tanto los alevíes bektashíes como los qizilbash veneran a Hayi Bektash-e Valí, místico iraní del siglo XIII. En los ritos y rezos alevíes se usa el idioma turco.
Demografía thumb|400px|Alevíes en Turquía Diferentes grupos étnicos sabateos, turcos, armenios, zaza, kurdos, turcomanos y azeríes se encuentran en la comunidad alevita, con una concentración particular en Anatolia central en una zona que va de Çorum, en el Oeste, a Mus, en el Este. La única provincia dentro de Turquía con una mayoría alevita es Tunceli, conocida antes como Dersim. Debe observarse que los alevitas en el antiguo Dersim (de lengua zaza), y en las provincias de Muş y Erzurum, practican una clase de alevismo con pocos diferencias de la de los tahtaci-alevís turcos de la región mediterránea (los cuales normalmente tienen la misma raíz, pero por la distancia, con el tiempo, tenían que cambiarse un poco para evitar problemas con el poder público).
En los Balcanes, especialmente en Albania, hay también una comunidad grande de alevíes bektashíes. Además, muchos alevíes han emigrado a las grandes ciudades de Turquía occidental y meridional, así como a Europa occidental, especialmente a Alemania, Francia, Países Bajos y Suiza. Hoy en día, la comunidad aleví de Turquía es marcadamente urbana debido a la migración masiva (desde los años 60) desde sus distritos rurales, a menudo montañosos y estériles, a las ciudades. Cuando se comparan con la población sunita, en promedio, tienen índices perceptiblemente más altos de instrucción, una educación de mayor nivel y mayor nivel de empleo femenino, así como una tasa de natalidad más baja. Hay también comunidades grandes en algunas regiones del Azerbaiyán iraní. La ciudad de Iljichi), al oeste, situada a 87 km al sur de Tabriz, está poblada casi enteramente por alevíes. Por razones políticas, una de las cuales es crear una identidad distinta para estas comunidades, no se han llamado alevíes desde el temprano siglo XX. Se llaman con diversos nombres, como qizilbash o tahtaci («leñadores»). También existen grupos de creencia similar dentro del Kurdistán iraní. Es interesante que los zaza, población considerada como perteneciente a los kurdos (aunque su idioma se diferencia del kurdo), profesan una forma de fe aleví que se asemeja en muchos aspectos significativos, tales como la perpetuación de un sistema de castas, a las religiones de drusos y yazidíes. Todas estas variantes del alevismo fueron desarrolladas de manera separada del chiismo a partir de corrientes heterodoxas en el siglo XX.
Creencias
conocimiento espirituyLa naturaleza de la fe aleví puede ser difícil de definir, puesto que no tienen una autoridad central y sus enlaces con otros grupos están pobremente demarcados. Muchas de sus enseñanzas han sido transmitidas mediante tradición oral y se han mantenido ocultas a los extraños durante siglos. Las descripciones tan variadas de alevíes se pueden encontrar por diversos grupos. Las creencias más distintivas de los alevíes se hallan en los buyruk, que son escritos y diálogos compilados del sheij Safi al-Din, Ya‘far as-Sadiq y otros. También se incluyen himnos (nefes) de figuras como shah Ismail o Pir Sultan Abdal e historias de Hayi Bektash. Algunos principios fundamentales del alevismo son:
Amor y respeto por todas las personas. Tolerancia hacia otras religiones y grupos étnicos. Respeto hacia las personas trabajadoras («El mayor acto de adoración es el trabajo»). Igualdad entre mujeres y varones, quienes rinden culto juntos y practican la monogamia (en otras tendencias se prohíbe a la mujer ingresar a la mezquita).
Existen varias opiniones sobre la naturaleza de Alí. Algunos lo ven como un hombre de extraordinaria fuerza y sabiduría (sobrepasado solo por los profetas), así como con una conexión íntima única con el profeta Mahoma.
Muhammed ilim şehridir, Ali kapısıdır. Mahoma es la ciudad del conocimiento espiritual, Alí es la puerta.
Mezclan en sus creencias numerosos ritos preislámicos de carácter chamánico ya que su cultura se remonta al momento en que los nómadas turcomanos de Anatolia Central se convirtieron al islam entorno a los siglos XIV y XVI. Muchos alevíes perciben una unidad mística entre Alí y el Profeta Mahoma, dos caras de la misma moneda o dos mitades de una manzana:
Ali Muhammed'dir, Muhammed Ali Gördüm bir elmadır, elhamdü-lillâh
Alí es Mahoma, Mahoma es Alí Veo una manzana, toda alabanza es para Allah
La frase Hak-Muhammed-Ali aşkına («Por el amor de Dios, Mahoma, Alí»), es común en varias oraciones alevitas, podrían conferir una autoridad similar a los tres, por lo que a la luz del claro monoteísmo del islam es una frase controvertida.
Los alevíes denuncian cómo son atacados o discriminados por los musulmanes de las corrientes (chií y suní), aunque algún aleví ortodoxo también denunció ciertas facciones dentro del alevismo. Su creencia en Dios varía. Aunque ciertos grupos ortodoxos aceptan la idea de un creador, algunas facciones creen que Dios es simplemente un buen ser humano. Mientras que los suníes siguen a los cuatro califas: Abu Bakr, Úmar, Uthmán y Alí, los chiitas duodecimanos (incl. los alevíes) reconocen a Alí como el primero de los doce protectores imanes de la comunidad. Sin embargo, aunque expresan su creencia en el Corán, la mayoría de los alevíes rechazan la práctica de la poligamia. Tradicionalmente, las celebraciones rituales de los alevíes no se efectúan en una mezquita, ya que el imán Alí fue asesinado en una de ellas, pero está conectada íntimamente con el dede («anciano»), 'cem de aleví' (del árabe yama'a, reunión), y cemevi (lugar de reunión).
Los alevíes profesan una fe monoteísta. Según su propia convicción, se trata de una forma —la más verdadera— del islam, una visión no compartida por los teólogos musulmanes, que consideran herejes a los alevíes. De hecho, la religión aleví tiene muy poco en común con la fe propagada por Mahoma: sus seguidores no pronuncian el credo, no rezan en la forma en la que lo establece el islam, no tienen mezquitas, no consideran el Corán su libro santo ni siguen la jurisprudencia musulmana. La distribución de la religión aleví con este nombre se limita a Turquía, pero aparentemente también existen comunidades alevíes conocidas con otros términos en Irán occidental y en el norte y noreste de Iraq, así como en Azerbaiyán. Aparentemente, las comunidades conocidas como "Ahl-e Haqq" (Gente de la Verdad), "Ahl Allah" (Gente de Dios), Kakai o Yarsan en Iraq e Irán, forman parte del conjunto aleví. Asimismo se asegura que existen comunidades sustanciales en los Balcanes hasta Albania. En Turquía, la población aleví se concentra sobre todo en Anatolia oriental y en la costa del Egeo; igualmente hay importantes comunidades en Estambul, por ejemplo, en el barrio Gaziosmanpasha. Tanto entre la población turca como entre la kurda hay seguidores de esta religión. Por lo general, uno debe nacer de madre o padre aleví para ser considerado Aleví; aunque no hay norma que prohíba la conversión, ésta no es habitual y los alevíes no intentan extender su fe.
El número de miembros de la religión aleví ha sido objeto de especulación; según la prensa turca, una investigación interrumpida en 2008 arrojó una cifra de alrededor de 10-11 millones de alevíes en Turquía, a los que habría que añadir casi un millón entre los inmigrantes turcos en Europa central. También el número presente en Irán podría llegar al millón.
Se desconoce el origen de la fe aleví, aunque se cree que se formó en el siglo XIII como fusión de la corriente chií del islam con elementos místicos y gnósticos y probablemente también cristianos. Una de las figuras históricas más veneradas entre los alevíes es el filósofo y místico persa Hajji Bektash Veli (muerto en 1271 d. C.). Según la propia leyenda aleví, el origen de su comunidad se deriva directamente de las primeras comunidades chiíes, dirigidas por el califa Alí y su hijo Huséin, y derrotados en el siglo VII.
Relaciones con los suníes
La relación entre alevíes y suníes es de suspicacia y prejuicio mutuos que se remontan al periodo otomano. Los suníes han acusado a los alevíes de herejía, heterodoxia, rebelión, traición e inmoralidad. Los alevíes, por su parte, han replicado que el Corán original no exige las cinco oraciones, la asistencia a la mezquita o la peregrinación, y que los suníes distorsionaron el islam inicial omitiendo, malinterpretando o cambiando pasajes importantes del Corán original, especialmente los que se refieren a Alí y a las prácticas rituales.Karin Vorhoff. 1995. Zwischen Glaube, Nation und neuer Gemeinschaft: Alevitische Identitat in der Türkei der Gegenwart, pp. 107-108.
Para los alevíes hay una estrechez de miras de los suníes que tiene su origen en Arabia, que consideran contraria al carácter nacional del pueblo turco. Para algunos alevíes la sunna y el hadiz fueron innovaciones de las élites árabes, creadas para asegurarse la dominación árabe del islam y para esclavizar a las masas por medio de la manipulación. El sunismo, para los alevíes, no es el verdadero islam, sino una aberración, que por su legalismo estricto se opone al pensamiento libre e independiente y lo ven como reaccionario, fanático y antidemocrático. Los alevíes creen que el nacionalismo suní es intolerante, dominante, y falto de disposición a reconocer la especificidad aleví.Karin Vorhoff. 1995. Zwischen Glaube, Nation und neuer Gemeinschaft: Alevitische Identitat in der Türkei der Gegenwart, pp. 95-96.