Las cuevas de Kanheri (Kānherī-guhā [kaːnʱeɾiː ɡuɦaː]) son un grupo de cuevas y monumentos excavados en la roca, en un enorme afloramiento basáltico, en los bosques del Parque Nacional Sanjay Gandhi, situado en la antigua isla de Salsete en las afueras occidentales de Bombay, India. Contienen esculturas budistas y relieves, pinturas e inscripciones que datan del d. C.. al El nombre de Kanheri proviene del sánscrito Krishnagiri, que significa montaña negra.

El lugar está situado en la ladera de una colina y el acceso a él es a través de escalones excavados en la roca. El complejo comprende ciento nueve cuevas, de las que las más antiguas son relativamente sencillas y sin adornos, en contraste con las cuevas posteriores del mismo o las muy adornadas cuevas de Elefanta en Bombay. Cada cueva tiene un pedestal de piedra que funcionaba como cama y existe un salón de congregación con enormes pilares de piedra que contiene una estupa (una pagoda budista). Los canales excavados en la roca sobre las cuevas proveían a las cisternas de agua de lluvia, para abastecer al complejo. Una vez que las cuevas se convirtieron en monasterios permanentes, sus paredes fueron talladas con intrincados relieves de Buda y los bodhisattvas. Se construyeron en el y se convirtieron en un importante asentamiento budista en la costa de Konkan en el miniaturadeimagen|400x400px| Mapa (1881) La mayoría de las cuevas eran viharas budistas, destinadas a vivir, estudiar y meditar. Las cuevas más grandes, que funcionaban como chaityas, o salas para el culto congregacional, están repletas de esculturas budistas intrincadamente talladas, relieves, pilares y estupas excavadas en la roca, en las cuales el bodhisattva Avalokiteshwara es la figura más distintiva. La gran cantidad de viharas demuestra que había un establecimiento de monjes budistas bien organizado, el cual estaba conectado con muchos centros comerciales, como los puertos de Sopara, Kalyan, Nashik, Paithan y Ujjain. Kanheri era un centro universitario en la época que la zona estaba bajo el dominio de los imperios Maurya y Kushán. A finales del , el maestro budista Atisha (980-1054) llegó al Krishnagiri Vihara para estudiar la meditación budista con Rahulagupta.Ray, Niharranjan (1993). Bangalir Itihas: Adiparba in Bengali, Calcutta: Dey's Publishing, , p. 595.

Inscripciones en Kanheri izquierda|miniaturadeimagen| Una inscripción en brāhmī, sobre una piedra en el vestíbulo de la gran cueva Chaitya de Kanheri. En Kanheri se encuentran casi 51 inscripciones legibles y 26 epígrafes, que incluyen inscripciones en brahmi, devanagari y 3 epígrafes en escritura pelvi encontrados en la cueva n.º 90.Ray, H.P. (2006). Inscribed Pots, Emerging Identities in P. Olivelle ed. Between the Empires: Society in India 300 BCE to 400 CE, New York: Oxford University Press, , p.127 Una de las más importantes de las inscripciones menciona el matrimonio del gobernante de Satavahana Vashishtiputra Satakarni con la hija de Rudradaman I:

También hay dos inscripciones de Yajna Sri Satakarni (170-199 d. C.), en la cueva n.º 81, y en la cueva Chaitya n.º 3.

La inscripción número 494-495 EC encontrada en Kanheri menciona a la dinastía Traikutaka.

Descripción de las cuevas miniaturadeimagen| Las cuevas vistas desde la base de la colina. miniaturadeimagen| Escalera excavada en la roca que conduce a Kanheri. La isla de Salsete, o Shatshashthi, en la cabecera del puerto de Bombay, es particularmente rica en templos de roca, existiendo obras de este tipo en Kanheri, Marol, las cuevas de Mahakali, Magathane, las cuevas de Mandapeshwar y las cuevas de Jogeshwari. La serie más extensa es el grupo de cuevas budistas en Kanheri, a pocos kilómetros de Thane, en el que hay alrededor de 109 cuevas separadas, aunque en su mayoría son pequeñas y sin importancia arquitectónica.

Dada su localización, con fácil acceso desde Bombay y Vasai, pronto atrajeron la atención y fueron descritas ya en el por exploradores portugueses y por visitantes y viajeros europeos como Linschoten, Fryer, Gemelli Careri, Anquetil Du Perron, Salt y otros.

Se encuentran a unos 10 km de Thane y a tres km al norte del lago Tulsi, de reciente construcción para aumentar el suministro de agua a Bombay; y excavadas en una colina, situada en medio de una inmensa extensión de bosque. La mayoría de las colinas de la zona están cubiertas de selva, pero ésta está casi desnuda, pues su cima está formada por una gran masa redondeada de roca compacta, bajo la cual un estrato más blando ha sido arrastrado en muchos lugares por las lluvias, formando cuevas naturales. Es en el estrato inferior donde se encuentran la mayoría de las excavaciones. La roca en la que se encuentran las cuevas es una brecha volcánica, que forma todo el distrito montañoso de la isla, culminando al norte de las cuevas en un punto a unos 480 metros sobre el nivel del mar.

Siendo un grupo tan grande existen diferencias considerables en las edades de algunas de las cuevas. Estos, sin embargo, generalmente pueden determinarse, al menos de manera aproximada, a partir de los caracteres de las numerosas inscripciones que existen en ellos. Las características arquitectónicas son indefinidas ya que la gran mayoría de las excavaciones consisten en una sola habitación pequeña, generalmente con un pequeño vestíbulo al frente, sostenida por dos pilares cuadrados u octogonales y con lechos de piedra en las celdas. Su estilo es ciertamente primitivo, y algunas de las moradas de estos monjes pueden ser anteriores a la era cristiana.

Una pequeña cueva de este tipo (n.º 81) en el barranco, que consta de un pórtico muy estrecho, sin pilares, una habitación con un banco de piedra a lo largo de las paredes y una celda a la izquierda, tiene una inscripción de Yajna Sri Satakarni de los Satavahanas del , y es probable que haya otros en el mismo estilo sencillo que puedan oscilar entre el y el . Otras, sin embargo, están cubiertos por dentro con esculturas de tipo Mahayana tardío, y algunas tienen inscripciones que deben datar de mediados del .

La existencia de tantas viviendas monásticas en esta localidad se debe en parte a la vecindad de tantas ciudades prósperas. Entre los lugares mencionados como residencias de sus donantes, se encuentran los nombres de Surparaka, la Supara de los griegos y la Subara de los escritores árabes, la antigua capital del norte de Konkan; Kalyan, durante mucho tiempo un puerto próspero; Chemula, la Samylla de los geógrafos griegos, en la isla de Trombay; y Vasya quizás Vasai o Bassein. Sri Staanaka o la propia Thane y Ghodabandar también eran, sin duda, ciudades prósperas. centro|miniaturadeimagen|800x800px| Vista panorámica de las cuevas n.º1 (derecha), n.º2 (centro), y n.º3 (izquierda).

Cueva n.º1 La cueva número 1 es un vihara, un monasterio budista. La entrada está enmarcada por dos grandes pilares y con dos niveles, pero su construcción nunca se completó.

Cueva n.º 1

Cueva n.º2 A la derecha del patio de la gran cueva Chaitya está la cueva n.º2. Es una cueva larga, ahora abierta por delante, y que contenía tres dagobas, una de ellas ahora rota cerca de la base. Esta cueva (la cueva n.º4 está a ambos lados de la gran Chaitya) es probablemente más antigua que la gran Chaitya, que parece haber sido colocada entre estas dos en una fecha posterior; pero esta larga sala ha sido tan alterada en diferentes épocas que no es fácil distinguir su disposición original. En la roca que rodea la dagoba hay esculturas de Buda, una letanía, etc, pero todas ellas probablemente sean de fecha posterior.

Cueva n.º 2

Gran Chaitya (cueva n.º3) miniaturadeimagen| Gran cueva Chaitya (cueva nº 3). miniaturadeimagen| Plano de la gran cueva Chaitya. Las cuevas se encontraron por primera vez en el camino hacia la colina, y la más importante de todas ellas es la gran cueva Chaitya. En la jamba de la entrada al vestíbulo hay una inscripción de Yajna Sri Satakarni (hacia el 170 d. C.), el mismo cuyo nombre aparece en la cueva n.º81; Como la inscripción aquí está muy mutilada, solo con la ayuda de la otra se puede descifrar. Sin embargo, parece ser integral y, en consecuencia, no es improbable que la cueva fuera excavada durante su reinado.

Por el estilo de la arquitectura se puede afirmar con certeza que la cueva 17Numbered as cave XII in Fergusson, p.271-272 perteneciente a las cuevas de Nasik es contemporánea, o casi, a la chaitya de las cuevas de Karla, y que la cueva Nahapana allí (n.º10)Numbered as cave VIII in Fergusson, p.270 es un poco anterior que la número 17, pero no por un gran intervalo de tiempo. La cueva n.º 3 de Gautamiputra es bastante posterior a estas, mientras que cualquier cambio que allí se hiciera bajo mandato de Yajna Sri Satakarni debe haber sido ejecutado poco tiempo después de su construcción. Por otro lado, cualquiera que sea su datación, es seguro que el plano de la Chaitya es una copia literal de la de Karla, pero los detalles arquitectónicos muestran exactamente la misma diferencia de estilo que se puede encontrarse entre la cueva 17 y la cueva 3 de Nashik.

Si, por ejemplo, comparamos los capiteles de esta cueva con los de Karla, encontramos la misma degradación de estilo que se ve entre la cueva n.º10 de Nasik y la posterior cueva n.º3 de Nasik. También el tabique, frente a esta cueva, aunque muy desgastado por la intemperie y, en consecuencia difícil de descifrar, tiene casi el mismo diseño que el de la cueva Gautamiputra de Nasik, y en su complicación de círculos y formas animales parece casi tan moderna como lo que se puede encontrar en Amravati. izquierda|miniaturadeimagen| Capitel del pilar de la gran cueva Chaitya. izquierda|miniaturadeimagen| Detalle de un capitel. El templo mide unos 26 metros de largo por unos 12 m de ancho de pared a pared, y tiene treinta y cuatro pilares alrededor de la nave y la dagoba, solo 6 de un lado y once del otro que tienen patrones similares a las bases y capiteles de la cueva Chaitya de Karla, aunque no tan bien proporcionados ni tan vivamente tallados, mientras que quince pilares alrededor del ábside son simples y con forma octogonal. La dagoba es muy sencilla, de casi 5 metros de diámetro, su capitel está destruido; así como lo es toda la carpintería de la cubierta arqueada. El pasillo que cruza frontalmente está cubierto por un vestíbulo debajo de la gran ventana arqueada, y probablemente la parte central del vestíbulo frontal también estaba cubierta, pero de madera. En los extremos de este hay dos figuras colosales de Buda, de unos 7 metros de altura, pero parecen ser considerablemente posteriores a la cueva misma. miniaturadeimagen| Tabique frente a la cueva. miniaturadeimagen| Gran salón Chaitya y dagoba. La escultura en la pared frontal es aparentemente una copia de la que se encuentra en la misma posición en las cuevas de Karla, pero bastante mejor ejecutada; de hecho, son las figuras mejor talladas en estas cuevas. La roca de este lugar tiene una veta particularmente densa y el estilo de vestimenta de las figuras es el de la época de los grandes Satakarnis. Sus pendientes son gruesos y algunos oblongos, mientras que las tobilleras de las mujeres son muy gruesas y los turbantes están trabajados con mucho cuidado. Este estilo de vestimenta nunca aparece en ninguna de las cuevas o frescos posteriores, por lo tanto se le puede considerar de la misma edad de la cueva. No ocurre lo mismo con las imágenes que se encuentran encima de ellos, entre las que se encuentran varias de Buda y dos figuras erguidas del bodhisattva Avalokiteswara, que pueden pertenecer todas a un período posterior, al igual ocurre con la figura de Buda en la pared frontal del extremo izquierdo del vestíbulo, debajo de la cual hay una inscripción que contiene el nombre de Buddhaghosha, en caracteres de aproximadamente el .