Guadalix de la Sierra es un municipio y localidad de España perteneciente a la Comunidad de Madrid, a 49 km de Madrid en la cuenca del río Jarama. El término municipal cuenta con una población de .
Geografía El término municipal de Guadalix de la Sierra está integrado, junto con Colmenar Viejo, Hoyo de Manzanares, Manzanares el Real, Soto del Real y Miraflores de la Sierra, en la comarca de la Cuenca Alta del Manzanares (así denominada, aunque no refleja la realidad; puesto que Guadalix de la Sierra y su término municipal nada tienen que ver con el río Manzanares y su cuenca).
El término municipal de Guadalix de la Sierra limita con los municipios de Bustarviejo, Navalafuente, Cabanillas de la Sierra, Venturada, Miraflores de la Sierra, El Vellón, Colmenar Viejo y Pedrezuela.
Su territorio está conformado por un extenso valle situado en plena sierra de Guadarrama y enmarcado por pequeñas formaciones montañosas. Presenta un relieve ondulado y montuoso, con una altitud media de 832 m. Sus mayores elevaciones se encuentran en el cerro de San Pedro (1425 m) y Cancho de Pedrezuela (1149 m), que se alzan en el límite sur con Colmenar Viejo. Al noroeste se elevan los cerros de Cabeza Mojón (931 m) y Mangirona (906 m).
La mayor parte de sus suelos son de composición caliza, lo que explica la existencia de algunas grutas naturales, como la cueva de los Alcores, cueva de los Lobos, cueva de Peñarrubia, etc. El territorio de Guadalix es muy rico en acuíferos. Su principal cauce fluvial es el río Guadalix, cuyas aguas han sido represadas en el embalse de Pedrezuela (inicialmente denominado de El Vellón), que adopta dentro del término municipal una posición casi radial, desde el borde oriental del núcleo hasta el límite con el municipio de Pedrezuela. En el embalse desaguan el resto de arroyos que riegan el término, como son el de Sequillo, Valdesalices, Mosquil, Gargüera, Sabuquillo, Albalá, Valdemoro, del Valle, etc. Además en el subsuelo abundan las aguas subterráneas, que afloran a través de manantiales, como la Fuente del Espinar y El Pilancón (este último abastecía de agua a la población hasta que, a principios del , se traspasó la gestión al Canal de Isabel II, abasteciendo al municipio de Guadalix con agua canalizada proveniente de los embalses del río Lozoya). A causa de su ubicación en el valle, Guadalix de la Sierra goza de un microclima característico, con inviernos no demasiado fríos y veranos de suaves temperaturas.
En el entorno natural del municipio predominan bosques de alcornoques, encinas y enebros. La fauna está representada por una importantísima colonia de cigüeñas blancas, así como interesantes ánades y aves acuáticas que habitan en las riberas del embalse. Curiosamente, no es muy difícil observar algún ejemplar de cérvido que baja de las laderas de los montes y se acerca a las aguas del pantano.
Como parajes de singular atractivo paisajístico y natural se mencionan: el embalse de Pedrezuela con su entorno, el cerro de San Pedro, las formaciones calizas al este de la población, los sotos de las riberas del arroyo de Valdesalices al noroeste del cerro de San Pedro, etc. También cuenta con las áreas recreativas Virgen del Espinar -agua, río, arbolado, fuentes, mesas y barbacoas-, y parque 1 de Mayo -arbolado, embalse de Pedrezuela, fuente y mesas-. Guadalix de la Sierra ofrece diversas alternativas para la práctica del senderismo y otras actividades al aire libre, tales como las rutas de la ascensión al cerro de San Pedro; Guadalix-San Agustín, siguiendo el antiguo camino rural entre ambas poblaciones; Guadalix-Puerto de la Morcuera, ascendiendo el cauce del Guadalix.
Otras actividades son la escalada de las paredes calizas de Peñarrubia; espeleología en la cueva de los Alcores; práctica de vela, windsurf y piragüismo en el embalse de Pedrezuela.
El casco urbano de Guadalix se ubica en el extremo occidental del valle del Guadalix, sobre una fértil y amplia vega, hoy en buena parte sumergida por las aguas del embalse de Pedrezuela.
Historia miniatura|Casa consistorial miniatura|Estatua de un parque Existen indicios de población en el actual término municipal de Guadalix de la Sierra que llevan a pensar en asentamientos humanos en la cueva de los Alcores ya en el Paleolítico Superior. También se han descubierto restos del período Neolítico y de la Edad del Bronce en la zona del Montecillo.
No faltan vestigios de la presencia de romanos y visigodos, tales como la existencia del antiguo monasterio de San Felices y algunas tumbas. En octubre de 2024 se dio a conocer que en el yacimiento arqueológico de Santa Ana, arqueólogos de la Universidad Autónoma de Madrid descubrieron los cimientos de una basílica funeraria visigoda y 70 tumbas en su interior y en los alrededores, probablemente del . Otros hallazgos arqueológicos hacen pensar en una población ininterrumpida en la zona desde época prehistórica. Sus raíces árabes son evidentes, desde el propio nombre del pueblo, hasta otros topónimos como el arroyo Albalá o la gruta de los Alcores.
Sin embargo, la fundación del actual municipio se sitúa a finales del cuando, para poblar los territorios conquistados, se crearon las poblaciones que después constituyeron El Real de Manzanares, entre ellas Guadalix. La población quedó bajo la tutela de la Casa del Infantado hasta que Carlos I le concedió el título de Villa el 24 de diciembre de 1523, al mismo tiempo que a Porquerizas (actualmente Miraflores de la Sierra) y a Galapagar.
Desde el , destacó como cruce de caminos de cierta importancia, como es el caso del que comunicaba el castillo de los Mendoza en Manzanares el Real con Chozas de la Sierra (actualmente Soto del Real) y Guadalix; hacia Guadalajara, a través de Torrelaguna y El Casar de Talamanca; y que enlazaba con el procedente de Segovia. Ya en el acogió en su término a florecientes congregaciones religiosas y cofradías, además de cinco ermitas. Incluso existió un hospital en el pueblo, situado en la calle que aún lleva ese nombre.
Dependiente de la Casa del Infantado y de Segovia se incorporó definitivamente a la provincia de Madrid en 1833.
Los testimonios de la primera mitad del hablan de "malas casas en malas calles" al referirse a Guadalix de la Sierra. Sin embargo, ya en 1903 se inauguró un nuevo edificio del Ayuntamiento, y en 1922 ya se había acometido una obra sanitaria importante, como fue la dotación de agua corriente, desde un depósito instalado en la salida hacia Miraflores, con agua proveniente de la finca "La Canaleja". Como testigo, está la inscripción de MCMXXI en la fuente que preside la plaza de la Libertad (plaza conocida por los lugareños como "La Fuente").
Tras la Guerra Civil (1936-1939) se reconstruyó la nave de la iglesia, y se edificaron el centro de higiene rural, alguna vivienda para funcionarios, un abrevadero y una fuente. A partir de los años cincuenta se incrementaron las obras de infraestructura y de servicios en general. Un grupo de unas 10 familias trabajaron en la canteras de piedra, y otras tantas en la extracción de cal para las construcciones. Se instalaron los servicios de cartería, teléfono y telégrafos, así como el servicio de coches entre Madrid y Colmenar Viejo, aunque en Guadalix predominaron las carretas de bestias y las bicicletas. El pueblo contaba con una fonda y un cine, y fue dotado con nuevos locales para el Grupo Escolar (inaugurado en torno a 1953 y transformado en Hogar del Mayor en el ).
En el otoño de 1952 tuvo lugar el rodaje de la reconocida película "Bienvenido, Mister Marshall", que representó un auténtico acontecimiento especial para el pueblo; ya que, en ella aparecen muchos lugares del municipio y participó gran parte de sus habitantes. Es un hecho presente en la población y conmemorado en varios puntos (estatua en una rotonda de entrada al pueblo, estatua en el balcón del ayuntamiento, calle con el nombre del supuesto pueblo andaluz de Villar del Río, que emulaba ser en la película).
Mientras tanto el pueblo seguía con sus tareas agrarias, especialmente con una boyante ganadería. Sin embargo, la construcción del embalse de El Vellón (actualmente denominado "de Pedrezuela") en 1967, incidió de manera negativa en la tradicional actividad del pueblo, al anegar amplias zonas de pastos, fragmentos de vías pecuarias, el puente sobre el río Guadalix (conocido como el "Puente de los Tres Ojos", cuyos restos pueden apreciarse cuando baja lo suficiente el nivel de las aguas del embalse) y la antigua ermita ubicada en la orilla del río (ídem), en medio de una alameda ahora inexistente.
Aunque iniciada y continuada desde siglos atrás, en la década de 1970 del se produjo la explotación intensiva de canteras a cielo abierto, ubicadas la mayoría en el lado sur del embalse, en la antigua carretera que unía Guadalix con El Molar (ahora cortada por la existencia del embalse). Hubo en activo un par de plantas de machaqueo, con el consiguiente aumento del tráfico urbano de camiones que transportaban el árido extraído en bruto y el obtenido tras el proceso de trituración. Actualmente se encuentran en estado de abandono; tanto las canteras como las antiguas instalaciones de transformación en la carretera de Colmenar Viejo y en la carretera de Navalafuente, respectivamente.
Pero el embalse trajo también un cambio positivo: el incremento del sector turístico y, consecuentemente, el de la construcción. Así (aparte de la Colonia Virgen del Espinar, conocida como "Las Casas Baratas", que data de los desarrollos de colonización del régimen franquista de los años ´40 y fue la primera en manifestar el auge de las viviendas en la sierra para épocas de descanso), surgieron las urbanizaciones Miralpantano y Peña del Agua, que datan de finales de los años ´60 del siglo pasado y son las más antiguas del municipio.
Posteriormente, se han construido otras urbanizaciones y algunos edificios de tres y cuatro alturas (como La Tejera, en la salida hacia Miraflores), que han dado una nueva fisonomía a la localidad.
El saneamiento del casco histórico a través de alcantarillado y el asfaltado de las calles con sus correspondientes aceras se finalizó en 1972; dotando así al pueblo de un aspecto más moderno, dentro de la estructura rural que mantenía y eliminando las tradicionales caceras que discurrían por los márgenes de las calles y la carretera principal, a su paso por el casco urbano. Consecuentemente, ese año fue el primero en el que la plaza de toros ya no estuvo en la plaza del pueblo, siendo su primer emplazamiento exterior en Las Eras.
Como curiosidad, a partir de septiembre de 1973, las mujeres embarazadas del pueblo son derivadas obligatoriamente a hospitales de maternidad, interrumpiéndose ese año el histórico nacimiento de lugareños en Guadalix de la Sierra (independientemente de alguna excepción que pudiera producirse puntualmente).
Las nuevas construcciones han convertido a Guadalix de la Sierra en una ciudad dormitorio y de segunda residencia, que hace que, en épocas de veraneo, su población habitual crezca considerablemente.
Este auge poblacional fue el origen de la época dorada para la juventud gualixeña, durante el último cuarto del : Donald's, Mc'Groovy, Carpanel, Kross,... son nombres que quedaron grabados como puntos de reunión de lugareños, veraneantes y visitantes de los pueblos, urbanizaciones y campings de esta zona de la sierra madrileña.
En 1990 se inauguró la carretera que circunvala el pueblo de este a oeste, evitando que muchos vehículos tengan que atravesarlo por el interior del casco urbano.