Un vehículo eléctrico de batería (VEB; BEV, por sus siglas en inglés) es un vehículo impulsado exclusivamente por uno o más motores eléctricos alimentados por una batería recargable. A diferencia de los automóviles con motor de combustión interna, no lleva combustible a bordo ni produce gases de escape durante la conducción. La electricidad utilizada para recargarlo, sin embargo, puede proceder de fuentes renovables, nucleares o fósiles.

El término abarca automóviles, autobuses, camiones, motocicletas y otros vehículos cuya energía de propulsión se almacena en baterías. Se distingue del híbrido enchufable, que incorpora además un motor de combustión, y del vehículo de pila de combustible, que produce electricidad a bordo a partir de hidrógeno. Este artículo se centra principalmente en los automóviles VEB.

Sus características principales son la ausencia de emisiones de escape, la elevada eficiencia del tren motriz, el frenado regenerativo y una arquitectura mecánica relativamente sencilla. Sus impactos ambientales y económicos dependen del tamaño y fabricación de la batería, la fuente de electricidad, la vida útil, los patrones de uso y las opciones de reutilización y reciclaje.

Historia miniaturadeimagen|Tesla Model 3 Performance AWD de 2019, el automóvil eléctrico más vendido en la historia. miniaturadeimagen|Autobús eléctrico Irizar i2e EMT. miniaturadeimagen|Tesla Semi 3. miniaturadeimagen|El ferry uruguayo China Zorrilla es el vehículo 100% eléctrico a batería más grande del mundo. miniaturadeimagen|Energica Ego, una motocicleta eléctrica utilizada en la Campeonato del Mundo de MotoE, en el Salón del automóvil de Assen de 2018. miniaturadeimagen|Bicicleta eléctrica de montaña.

La historia del automóvil eléctrico es un viaje de innovación tecnológica, avances y desafíos a lo largo de casi dos siglos. Desde las primeras invenciones a principios del hasta su resurgimiento como una solución sostenible en el , los coches eléctricos han evolucionado significativamente. Este recorrido cronológico destaca momentos clave y personajes influyentes que han contribuido al desarrollo y popularización de los carros eléctricos, reflejando tanto los cambios en la tecnología como las necesidades sociales y medioambientales de cada época.

Primeras innovaciones 1828: Ányos Jedlik, un húngaro, crea un motor eléctrico simple que puede propulsar un pequeño vehículo. 1834: Thomas Davenport, un herrero estadounidense, construye un coche eléctrico básico usando un motor eléctrico no recargable. Desarrollo y aplicación 1879: Werner von Siemens presenta un tranvía eléctrico en Berlín. 1881: Gustave Trouvé exhibe un triciclo eléctrico en París. 1888: Andreas Flocken produce el primer automóvil eléctrico de cuatro ruedas en Alemania. Edad de oro inicial 1891: William Morrison, de Iowa, Estados Unidos, construye un coche eléctrico con capacidad para seis pasajeros, considerado el primer coche eléctrico práctico en América. 1897: Los taxis eléctricos se introducen en Nueva York.

Popularidad y competencia 1900: Los coches eléctricos constituyen aproximadamente el 28% de los vehículos en Estados Unidos, compitiendo con los de vapor y gasolina. 1908: La introducción del Ford Modelo T, un coche de gasolina asequible, comienza a desplazar a los eléctricos. Declive inicial 1912: La invención del arranque eléctrico por Charles Kettering elimina una de las ventajas de los coches eléctricos, ya que los coches de gasolina ya no necesitan arranque manual. 1920-1930: La mejora de las carreteras y la producción en masa de coches de gasolina más baratos contribuyen al declive de los coches eléctricos.

Resurgimiento y crisis del petróleo 1970: La crisis del petróleo renueva el interés por los coches eléctricos. 1975: El Sebring-Vanguard CitiCar se convierte en uno de los primeros coches eléctricos producidos en masa en Estados Unidos. Innovación y regulación 1990: General Motors presenta el prototipo del Impact, que más tarde se convierte en el EV1. 1996: GM lanza el EV1, uno de los primeros coches eléctricos modernos, aunque es retirado del mercado en 2003. Nuevas empresas y avances 2003: Se funda Tesla Motors, centrada en coches eléctricos de alto rendimiento. 2008: Tesla lanza el Roadster, el primer coche eléctrico de producción en serie con un rango superior a 200 millas por carga. Crecimiento y adopción masiva 2010: Nissan lanza el Leaf, convirtiéndose en uno de los coches eléctricos más vendidos. 2012: Tesla presenta el Model S, que gana múltiples premios por su rendimiento y alcance. Dominio del mercado y sostenibilidad 2020: Los coches eléctricos representan una proporción creciente del mercado automotriz global. 2021: Tesla se convierte en la compañía automotriz más valiosa del mundo. 2023: Muchos países y fabricantes de automóviles anuncian planes para eliminar gradualmente los coches de gasolina y diésel en favor de los eléctricos. Los autos eléctricos han recorrido un largo camino desde sus inicios experimentales hasta convertirse en una opción viable y popular en el mercado automotriz actual. Con avances continuos en tecnología y una mayor conciencia ambiental, su futuro parece prometedor.

Funcionamiento El sistema de propulsión transforma la energía química almacenada en la batería en electricidad y, posteriormente, en movimiento. Cuando el conductor acciona el acelerador, la electrónica de control regula la energía que pasa de la batería al inversor. Este convierte la corriente continua en corriente adecuada para el motor, que transmite el movimiento a las ruedas.

Durante la desaceleración, el frenado regenerativo permite que el motor funcione como generador. Parte de la energía cinética que normalmente se disiparía como calor se convierte en electricidad y regresa a la batería. La cantidad recuperada varía según el vehículo, la velocidad, el estado de carga y las condiciones de conducción.

Componentes principales

Batería de tracción: almacena la energía y reúne celdas, sensores, refrigeración y protecciones. Sistema de gestión de la batería: supervisa el estado de carga, la temperatura, el equilibrio entre celdas y la seguridad. Motor eléctrico: convierte la energía eléctrica en movimiento y puede recuperar energía durante la desaceleración. Electrónica de potencia: controla el flujo de energía entre la batería, el motor y los sistemas auxiliares. Cargador a bordo: adapta la electricidad recibida en corriente alterna para cargar la batería. Sistema térmico: mantiene la batería, el motor y la electrónica dentro de rangos adecuados de temperatura.

Motor y electrónica de potencia Los VEB emplean principalmente motores de inducción, motores síncronos de imanes permanentes o motores de reluctancia. Los de imanes permanentes ofrecen una alta densidad de potencia, pero utilizan materiales como el neodimio; los de inducción prescinden de esos imanes. Algunos vehículos combinan tecnologías para equilibrar eficiencia, potencia y costo.Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía. «Tipos de motores eléctricos utilizados en vehículos eléctricos e híbridos». 2024. Consultado el 31 de julio de 2026.

El inversor controla la velocidad y el par del motor mediante la conversión y modulación de la corriente. El sistema eléctrico de alta tensión también alimenta la climatización y otros equipos a través de convertidores. Estas funciones requieren aislamiento, protecciones y gestión térmica, pero el tren motriz conserva menos piezas móviles y fluidos que uno de combustión.

Batería de tracción La batería de tracción suele ser el componente más pesado y costoso del vehículo. Su capacidad se expresa en kilovatios-hora (kWh) y condiciona, junto con la eficiencia, la autonomía disponible. Las celdas pueden agruparse en módulos o integrarse directamente en un paquete estructural. El sistema de gestión de la batería controla la carga, la temperatura y el funcionamiento seguro.

Las baterías pierden capacidad gradualmente por el paso del tiempo y los ciclos de uso. Las temperaturas elevadas, la permanencia prolongada en estados de carga extremos y la carga rápida frecuente pueden acelerar la degradación. Los fabricantes suelen ofrecer garantías específicas de duración o kilometraje, aunque las condiciones varían según el mercado y el modelo.

Tecnologías de baterías La tecnología dominante es la batería de ion de litio, desarrollada comercialmente desde la década de 1990. En los vehículos actuales se utilizan varias químicas con diferentes compromisos entre densidad energética, costo, seguridad, durabilidad y materias primas. +Tecnologías de bateríasQuímicaVentajas principalesLimitaciones y usoNMC/NCAAlta densidad energética y buena potencia.Mayor uso de níquel o cobalto; frecuente en vehículos de mayor autonomía.LFPMenor costo, estabilidad térmica y larga vida útil; sin níquel ni cobalto.Menor densidad energética; extendida en modelos urbanos y de precio moderado.Estado sólidoPotencial de mayor densidad y seguridad.Tecnología todavía en desarrollo y con dificultades de fabricación a escala.Ion de sodioMateriales abundantes y potencial de menor costo.Menor densidad energética; uso automotriz todavía emergente. La química LFP ha ganado participación en modelos de volumen, mientras que las químicas con níquel continúan utilizándose cuando se prioriza la densidad energética. Las baterías de estado sólido y de ion de sodio se consideran alternativas complementarias, pero su desempeño comercial sigue evolucionando.

Autonomía y recarga

Autonomía La autonomía es la distancia que un vehículo puede recorrer con una carga completa. Las cifras oficiales se obtienen mediante ciclos de homologación, como WLTP en Europa o el procedimiento de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Debido a que utilizan metodologías distintas, sus resultados no son directamente equivalentes y pueden diferir de la conducción real.

La autonomía real varía con la capacidad y el estado de la batería, la temperatura, el peso y la aerodinámica del vehículo, la velocidad, la topografía, la climatización y el estilo de conducción. El frío puede reducir temporalmente el rendimiento y aumentar la energía utilizada para calentar la batería y el habitáculo.

Modalidades de recarga La terminología y las potencias varían entre regiones. De manera general, la recarga puede clasificarse por el tipo de corriente y el lugar de uso: +Modalidades de recargaModalidadUso habitualCaracterísticasDoméstica en CARecarga nocturnaPotencia reducida; puede utilizar una toma adecuada o un equipo dedicado.CA de mayor potenciaViviendas, trabajo y estacionamientosCarga durante varias horas mediante un cargador a bordo.Rápida en CCCarreteras y viajes largosEntrega energía directamente a la batería; la potencia disminuye conforme aumenta el estado de carga. La recarga doméstica o en el lugar de trabajo permite aprovechar los periodos prolongados durante los cuales el vehículo permanece estacionado. La infraestructura pública resulta especialmente importante para viajes largos y para usuarios que no disponen de estacionamiento privado. Su utilidad depende no solo del número de cargadores, sino también de su ubicación, potencia, disponibilidad, mantenimiento y facilidad de acceso y pago.

Entre los estándares de conexión se encuentran CCS, CHAdeMO, NACS y GB/T. La potencia efectiva depende de la estación, el vehículo, la temperatura y el estado de la batería. La carga inteligente puede desplazar el consumo a horas de menor demanda, mientras que los sistemas bidireccionales permiten que ciertos vehículos suministren energía a edificios o a la red.

Eficiencia energética