Mecano fue un trío español de synthpop, y pioneros del tecno-pop, una escena regional de dicho género en España, activos principalmente entre 1981 y 1992, periodo al que hay que sumar una fugaz reaparición durante seis meses y medio en 1998. Estaba formado por la cantante Ana Torroja y los hermanos Nacho y José María Cano. Fuera del grupo, pero como parte integrante de la banda, tanto para las sesiones de estudio como para los directos, tocaron para Mecano músicos como los bajistas Arturo Terriza, Manolo Aguilar, Nacho Mañó y Javier Quílez y los bateristas Javier de Juan, Ángel Celada y Óscar Astruga.

Mecano realizaba un pop que evolucionó desde una sonoridad puramente tecno, durante su primera etapa (entre 1981 y 1985), hasta el eclecticismo de la que es considerada como su segunda época artística (entre 1986 y 1992), en la que el grupo demostró gran versatilidad a través de grandes producciones y de la incursión en diferentes estilos, siempre desde un planteamiento unificador logrado especialmente a través de la sonoridad pop de su vocalista, que sirvió como tamiz nivelador de las muy diferentes concepciones artísticas de sus dos autores, los hermanos Cano.

Su éxito,Cómo es la historia de Mecano en imágenes sin precedentes en el mundo de la música cantada en español, se extendió además de España a toda Hispanoamérica, incluidos los Estados Unidos, y Filipinas. Llegaron a obtener cierta resonancia en otros países totalmente ajenos a la cultura musical española como Japón, Suecia, Alemania, Reino Unido, Brasil, Portugal y los Países Bajos. Gracias a las adaptaciones a otros idiomas realizadas de varios de sus temas, cantados principalmente en francés e italiano, se dieron a conocer en países como Italia, Francia, Bélgica, Suiza y Canadá, obteniendo especial resonancia en Francia, dondequiera la adaptación del tema «Mujer contra mujer» («Une femme avec une femme»), alcanzó el primer puesto en la lista nacional de ventas, manteniéndose en esa posición durante ocho semanas consecutivas, lo que le hace seguir siendo, hasta el día de hoy, la canción extranjera que más semanas ha ocupado el primer puesto en las listas de ventas de ese país.

Mecano a lo largo de su historia recibió un total de trece números uno desde 1982 hasta 1993 en los cuales se encuentran sus éxitos «Me colé en una fiesta», «Maquillaje», «Me cuesta tanto olvidarte», «Cruz de navajas», «Hijo de la luna», «No hay marcha en Nueva York», «La fuerza del destino», «El blues del esclavo», o «Mujer contra mujer», entre otros.

Tras los once años de carrera en actividad se estimaba que la banda había conseguido vender diez millones de copias de sus álbumes. Hasta 1998, la cifra podría haber ascendido hasta los 13 millones de copias vendidas. Sin embargo, cifras más recientes de 2011 generan cierta discrepancia llegándoles a atribuir unos 25 millones de discos en todo el mundo.

Historia

Los comienzos

A mediados de la década de 1970, José María Cano conoció a Ana Torroja y comenzaron un noviazgo adolescente. Así, y poco después, ella lo acompañó en su afán por convertirse en cantautor, realizando las segundas voces y coros de sus primeras composiciones, con temas como «La cigarra y la hormiga» o «¿Qué haces tú en el mundo?». Por su parte, Nacho Cano acababa de romper relaciones con unos amigos con los que formaba el grupo Prisma, de sonido y pretensiones completamente alejadas de la música que realizaba su hermano. Fue así que se unió a Ana y José María, también en las segundas voces y acompañando con una segunda guitarra.

Ya en 1979, José María se inscribió y fue seleccionado para participar en el concurso de Televisión Española Gente Joven, con el nombre de José María Cano y amigos. Durante el concurso interpretaron la canción «¿Qué haces tú en el mundo?» compuesta por él mismo, así como una versión del tema «Al alba», de Luis Eduardo Aute. Tras su participación en este concurso, que se saldó con un mal resultado, siguieron actuando, ya no solo en fiestas de colegios mayores de Madrid, sino también en pequeños locales de la capital, no como un grupo, sino siempre como un cantautor que se hace acompañar de su novia y de su hermano, del que empiezan a tocar algunas canciones. En ese ambiente conocieron a Miguel Ángel Arenas “Capi”, quien tanteando un par de compañías discográficas les consiguió una prueba en CBS. Tras aconsejar que fuese Ana quien hiciese la voz principal, el «Capi» facilitó la decisión de la compañía de ofrecer al conjunto un contrato inicial que contemplaba la grabación de un único sencillo.

Los momentos iniciales del grupo estuvieron marcados por la desconfianza de la compañía en los tres jóvenes. La discográfica desconfiaba del componente cantautor del mayor de los hermanos, por lo que, de cara a la grabación del primer sencillo, se les planteó la necesidad de disponer de un material de carácter juvenil, con la intención de buscar un éxito comercial. Así, tras varias semanas en el estudio, la compañía se decidió por el tema «Hoy no me puedo levantar», editado el 22 de junio de 1981, en el que se describen las sensaciones tras un fin de semana de juerga. Con el tiempo se convirtió en auténtico himno del grupo.

Para la promoción del sencillo se pactó una semana de radiodifusión en Los 40 Principales que resultó insuficiente para darlo a conocer. Por este motivo, y de cara a lograr una mayor promoción, el padre de los Cano decidió comprar, a precio de fábrica y de su propio bolsillo, 100 copias con el fin de enviarlas a distintas emisoras y prolongar así la promoción. Los resultados no se hicieron esperar, consiguiendo atraer la atención del público, especialmente a partir de un éxito inicial de carácter local en Valencia. Incluyendo en su cara B el tema «Quiero vivir en la ciudad», un homenaje a la ciudad de Madrid y único tema firmado por los dos hermanos, junto a "Hoy no me puedo levantar", el debut contó con los arreglos de Luis Cobos y la producción de Jorge Álvarez. Se convirtió en un gran éxito, vendiendo ejemplares.

Sobre el nombre del grupo, al tratarse de tres personas que llegaban a una compañía discográfica sin pretensiones concretas al respecto, hubo de buscarse uno en los propios despachos de la compañía. Inicialmente, y a raíz de la admiración de los hermanos Cano (en especial Nacho) por el synth-pop inglés, se llegó a sugerir, jugando con el apellido de los chicos y la profesión del abuelo de Ana Torroja (el arquitecto Eduardo Torroja), el nombre de Mecano humano, en referencia al grupo The Human League, sin embargo, poco después, buscando un apelativo más comercial, lo acortaron quedando simplemente en Mecano, un nombre que, en todo caso, se ajustaba muy bien a la estética pop del momento y al sonido tecno que se decidió dar a la primera producción del grupo. Años más tarde, ya en los 1990, Ana revelaría en una entrevista a la revista francesa Elle: «elegimos ese nombre, para demostrar que se puede construir lo que uno quiera mezclando elementos de rock, flamenco, pop y soul», haciendo alusión al juego de construcción Meccano, idea que encajaba muy bien con los diferentes estilos y sonidos que, con el tiempo, el grupo llegó a desarrollar en sus discos.

Mecano, el primer álbum

El tratamiento que la discográfica dio al grupo en sus primeros momentos, estuvo marcado por la cautela a la hora de apostar por ellos, de modo que, a pesar de la gran acogida del primer sencillo, la compañía continuó sin ofrecer la posibilidad de grabar un álbum, ofreciendo en su lugar un segundo sencillo con su correspondiente cara B. Este sería el tema «Perdido en mi habitación», y su acompañante en el 45 revoluciones «Viaje espacial». Este sencillo funcionó de entrada incluso mejor que el primero, sonando con fuerza en las emisoras y en las fiestas. A causa de su letra, el tema creó cierta controversia e incluso, años después cuando el grupo fue lanzado en Hispanoamérica, la canción fue censurada por algunas radiodifusoras debido a la frase «busco en el cajón alguna pastilla», considerada como una incitación a las drogas. Incluso con las críticas y el veto el tema se convirtió en otro gran éxito.

Así por fin, y ante el éxito cosechado por sus sencillos, CBS decide ofrecer al grupo grabar a lo grande un álbum, el homónimo Mecano, que salió a la venta el 5 de abril de 1982 y del que se extrajo como tema de presentación, el sencillo «Me colé en una fiesta», que rápidamente se convirtió en superventas. El álbum se grabó con disponibilidad de medios, incluyendo sesiones de estudio en Londres, y con continuidad en la producción y los arreglos, a cargo igualmente de Jorge Álvarez y Luis Cobos. Este primer disco de larga duración vendió en tres meses 300 000 copias, algo sumamente difícil de lograr en la España de aquel entonces, y llegó a vender 200 000 copias más a lo largo de ese mismo año, según se fueron extrayendo los sencillos «Maquillaje» y «No me enseñen la lección», cuarto y quinto sencillo respectivamente.

Para entonces, Mecano comenzaba a levantar animadversión en ciertos sectores musicales del país, que los acusaron de tener una imagen impostada, excesivamente edulcorada y de hacer música «para pijos y niños de papá». No obstante, musicalmente se asimilaban al tecnopop británico que al estilo imperante en la escena musical española del momento, más influida por el post punk y otras tendencias del rock urbano. La imagen del grupo durante estos primeros años se adscribió claramente al movimiento londinense conocido como New Romantic, al que pertenecían grupos como Visage, Duran Duran, Spandau Ballet o Soft Cell. Sin embargo, pese a las críticas, la importancia de este primer trabajo en la escena musical española fue notable por varias razones, entre ellas la de ser uno de los primeros grupos españoles en basar su sonido casi exclusivamente en el uso de sintetizadores y alcanzar gran difusión. De igual manera, los temas de sus canciones (el amor a la gran ciudad, la adolescencia o el culto a la sociedad de consumo) reflejaban el pensamiento posmoderno que identificaba a la sociedad española de la recién nacida democracia, de una manera similar a como lo estaban reflejando por aquel entonces otros grupos de la Movida madrileña, como Alaska y los Pegamoides, Aviador Dro o Radio Futura, los primeros filmes de cineastas como Pedro Almodóvar o Iván Zulueta o los cuadros de Guillermo Pérez Villalta.

¿Dónde está el país de las hadas?, el segundo trabajo

En la primavera de 1983 publicaron el tema ¿Dónde está el país de las hadas?, que también sirvió de título a su segundo álbum, publicado el 30 de mayo de ese mismo año. En él, el trío abandonó la estética bohemia de su primer disco para adoptar una imagen cercana al post punk. El disco tuvo una acogida más bien discreta y en él se incluye uno de sus mayores éxitos, «Barco a Venus», un tema que con el tiempo se convirtió en bandera de los directos del grupo. Otras canciones destacadas son «El amante de fuego» y «La fiesta nacional», un pasodoble en clave electropop centrado en el tema taurino.

El álbum no escondía el inconfundible sello de la «Movida», tanto por los textos como por la música y la imagen, y a pesar de su menor repercusión comercial, el disco deja ver cualidades futuras en el desarrollo del grupo, destacando el atractivo pop de la voz de la cantante, así como la facilidad de los hermanos Cano para la generación de melodías y de letras muy originales. En él, se percibe con claridad lo diferenciado de las dos venas compositivas del grupo. Por un lado, los temas de Nacho, más rítmicos y enérgicos, y por otro lado las composiciones de José María, más profundas y elaboradas, como el tema «Un poco loco». El álbum también sirve como muestra de cómo, durante esta primera etapa del grupo, José María realizaba evidentes esfuerzos por adaptarse a la forma de componer de su hermano, más valorado en la compañía, lo que queda patente en este disco con el tema «Focas».