El Festival Internacional de Poesía de Medellín es un evento anual de carácter cultural que se realiza desde 1991 en la ciudad de Medellín, Colombia. Reúne a poetas de diferentes generaciones, tendencias expresivas y tradiciones poéticas y culturales, con lecturas en más de 40 lenguas en teatros, espacios al aire libre, parques y barrios del Valle de Aburrá.
El festival nació en 1991 como una respuesta cultural a la violencia que azotaba a Medellín, y desde entonces se ha consolidado como uno de los eventos poéticos más importantes del mundo. En 2006 recibió el Premio Right Livelihood, conocido como el «Nobel Alternativo», y ese mismo año propició la creación del Movimiento Poético Mundial. Con una participación acumulada de más de 2100 poetas de 197 países en 35 ediciones, el festival ha contribuido a transformar la imagen de Medellín, posicionándola como un referente cultural y poético a nivel internacional.
Su principal objetivo es mantener una conciencia colectiva a través de la poesía, ofreciendo una alternativa cultural frente al miedo y la violencia. Desde 2002 se ha realizado también en otros municipios de Antioquia y en diversas ciudades colombianas.
Historia
Antecedentes
Durante la década de 1980, Medellín fue escenario de un fértil aunque precario movimiento editorial de revistas de poesía, como Punto Seguido (creada en 1979), Prometeo (fundada en 1982 por Fernando Rendón) e Interregno. Estas publicaciones, aunque de escasos recursos, divulgaban el trabajo de poetas locales y fueron tejiendo una comunidad literaria en la ciudad.
Paralelamente, y como respuesta a una convocatoria de la Casa de Poesía Silva de Bogotá, estas revistas y otros colectivos organizaron los primeros encuentros bajo el lema La poesía tiene la palabra y realizaron una edición antológica de poetas colombianos titulada Poetas de abril. Estas iniciativas demostraron el potencial de la poesía como herramienta de encuentro y reflexión colectiva.
Sin embargo, este florecimiento cultural ocurría en medio de una profunda crisis social. Para 1990, Medellín era una ciudad sometida al pánico por la violencia del narcotráfico y el conflicto armado, con asesinatos políticos diarios y una población sumida en el miedo. Fue entonces cuando el grupo de poetas de la revista Prometeo, ante la degradación de la condición humana, propuso la creación del Festival Internacional de Poesía de Medellín como una respuesta cultural y espiritual a la violencia y el terror, una apuesta por reafirmar la vida a través de la palabra.
Fundación
El festival fue organizado por primera vez en 1991 por trece personas vinculadas a la corporación de arte y poesía Prometeo. La primera versión, denominada inicialmente Un día con la poesía, se realizó el 28 de abril de 1991 en el teatro al aire libre Carlos Vieco del cerro Nutibara, el año más sangriento de la historia de Medellín, y contó con la participación de dieciséis poetas colombianos y una asistencia de 1500 personas. El festival nació con el objetivo de mantener una conciencia colectiva de la sociedad a través de la poesía, ofreciendo una alternativa cultural frente al miedo y la violencia imperantes. Los fundadores, encabezados por Fernando Rendón, concibieron el evento como un espacio gratuito y masivo, abierto a toda la comunidad.
Entre el 23 y el 29 de abril de 1992 se celebró la segunda edición, que contó con la participación de 36 poetas de ocho países de Europa y América, entre ellos el peruano Antonio Cisneros y el poeta indígena panameño Manipiniktikinia, de la nación indígena Kuna-Tule. Se realizaron dieciséis lecturas de poemas, además de conferencias, ciclos de cine y video, y la participación de un grupo musical. La asistencia superó las personas, y la presencia de poetas internacionales fue considerada un hecho sin precedentes en Colombia.
Primeras ediciones
La primera edición del festival, celebrada en abril de 1991, contó con la participación de dieciséis poetas colombianos y una asistencia de 1500 personas. Al año siguiente, la segunda edición reunió a 36 poetas de ocho países de Europa y América, entre ellos el peruano Antonio Cisneros y el poeta indígena panameño Manipiniktikinia, de la nación kuna-tule. La asistencia superó las personas y la presencia de poetas internacionales fue considerada un hecho sin precedentes en Colombia.
En 1993, la tercera edición consolidó el formato del festival. Participaron 42 poetas de 16 países de Europa, Asia y América, y la asistencia rondó los espectadores. El festival comenzó a utilizar espacios abiertos como parques y calles de la ciudad, y la cobertura de los medios de comunicación se extendió a países como Perú, Venezuela, Argentina y Estados Unidos. A partir de esta edición, se fijó el mes de junio como la fecha de celebración.
En 1994, la cuarta edición contó con 45 poetas de 27 países de Europa, Asia, África y América, y se realizaron 27 lecturas en 35 sedes de Medellín y dos municipios de Antioquia. La asistencia superó las personas, en algunos casos excediendo la capacidad de los espacios.
En 1995, la quinta edición reunió por primera vez a poetas de los cinco continentes, con 48 poetas de 24 países. En esta edición hizo su presentación la poesía sonora y se sentaron las bases para la creación de la Escuela de poesía de Medellín.
Para 1996, la sexta edición se realizó con 37 poetas de 21 países y una concurrencia aproximada de espectadores. En esta versión se dio inicio a la I Escuela de poesía de Medellín, con la colaboración de la Escuela de Poesía de Viena y la Universidad de Antioquia.
Consolidación
El crecimiento del evento llevó a la creación de una entidad legalmente constituida. En marzo de 1993 se fundó la Corporación de arte y poesía Prometeo, una organización no gubernamental, intercultural, sin ánimo de lucro, privada e independiente, que asumió la organización del festival. A partir de entonces, el festival se expandió en número de participantes, países representados y actividades complementarias.
Entre 1993 y 1996, el festival pasó de 42 poetas de 16 países a 37 poetas de 21 países, con una asistencia que alcanzó las personas. En 1996 se dio inicio a la Escuela de Poesía de Medellín, con la colaboración de la Escuela de Poesía de Viena y la Universidad de Antioquia. En 1999, a pesar de la grave situación de violencia y la advertencia de viaje emitida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, se celebró la novena edición con 44 poetas de los cinco continentes, lo que evidenció la consolidación del festival.
En el año 2000, el décimo festival reunió a 71 poetas de 45 países y, por primera vez, a representantes de varias naciones indígenas , Uitoto, Mapuche, Quechua, . En 2001, el festival estableció el Premio de poesía en lengua castellana, que fue otorgado por primera vez a la poetisa uruguaya Marosa di Giorgio.
En 2002, el festival alcanzó una audiencia de espectadores y realizó 101 lecturas en 25 ciudades colombianas. Al año siguiente, en el marco del decimotercer festival, se inauguró la I Cumbre mundial de la poesía por la paz de Colombia, con la participación de poetas de todo el mundo y la asistencia de diversas personalidades y organismos internacionales. Desde 2002, gradualmente, el festival se ha realizado también en otros municipios de Antioquia y en diversas ciudades colombianas.
Internacionalización
El festival adquirió proyección internacional al reunir poetas de diferentes generaciones, tendencias expresivas, regiones del mundo y tradiciones poéticas y culturales. A partir de 1995, con la participación de poetas de los cinco continentes por primera vez en la quinta edición, el evento comenzó a consolidar su carácter global. Las lecturas se realizan en más de 60 lenguas y dialectos, y el festival ha atraído la atención de medios de comunicación de todo el mundo.
El reconocimiento internacional más significativo llegó en 2006, cuando el festival fue galardonado con el Premio Right Livelihood —conocido como «Premio Nobel Alternativo»—, otorgado por la fundación sueca Right Livelihood Award. El premio fue entregado el 8 de diciembre de 2006 en el Parlamento de Suecia a una delegación del festival encabezada por Fernando Rendón. El jurado destacó que el festival había sido reconocido «por afirmar y expresar los valores humanos de la belleza, la creatividad, la libertad de expresión y por su trabajo con la comunidad, en oposición al miedo y a la violencia que prevalecen en Colombia», y «por demostrar cómo la creatividad, la belleza, la libre expresión y la comunidad pueden florecer y superar incluso el miedo y la violencia profundamente arraigados».
Ese mismo año, el festival propició la creación del Movimiento Poético Mundial (World Poetry Movement), una red internacional que busca expandir la poesía como herramienta de paz y transformación social, y que ha organizado congresos y encuentros en diversos países. El festival ha establecido además cooperación con instituciones extranjeras, como la Escuela de Poesía de Viena y la Universidad de Antioquia para la Escuela de Poesía de Medellín, y ha recibido el apoyo de figuras internacionales como la Fundación France-Libertés, presidida por Danielle Mitterrand, para el proyecto Gulliver de talleres de poesía para niños.
Evolución reciente
Tras su consolidación en las décadas de 1990 y 2000, el festival ha continuado su trayectoria ininterrumpida. En 2005, la decimoquinta edición contó con la participación del premio Nobel de Literatura Wole Soyinka y fue la primera en ser televisada en directo. En 2007, la decimoséptima edición destacó por la persistencia del público, que permaneció durante una tormenta para escuchar a los poetas.
En las últimas ediciones, el festival ha mantenido su carácter gratuito y masivo. La 34.ª edición (2024) se celebró bajo el lema «Canto de amor del planeta» y reunió a 80 poetas de 40 países. La 35.ª edición (2025) tuvo lugar del 5 al 12 de julio con 60 poetas de 45 países. La 36.ª edición (2026) se realizó del 4 al 11 de julio bajo el lema «Hacia la primavera humana» y contó con 68 poetas de 32 países.
Organización
Entidad organizadora
La organización del festival está a cargo de la Corporación de Arte y Poesía Prometeo, una ONG constituida legalmente con personería jurídica N.º 315 de la Gobernación de Antioquia, del 12 de marzo de 1993. Su misión es contribuir, mediante acciones poéticas proyectadas a la comunidad local y mundial, a la construcción de una nueva cultura abierta a los cambios sociales que se requieren para la transformación de escenarios vulnerados por la violencia, la exclusión y la injusticia social. La Corporación también edita la Revista Prometeo y publica libros de poesía en la colección editorial Prometeo.
Dirección
El director y fundador del festival es el poeta Fernando Rendón. Bajo su dirección, el festival se ha convertido en un referente mundial, especialmente después de recibir el Premio Right Livelihood en 2006.
Financiación
El festival se financia con aportes públicos y privados, cooperación internacional y patrocinios. Ha enfrentado dificultades presupuestarias en diversas ocasiones; en 2025, el Concejo de Medellín dispuso una reducción del presupuesto, lo que generó preocupación entre los organizadores sobre la estabilidad del evento.
Cooperación institucional
El festival ha establecido convenios y alianzas con universidades, entidades culturales, organismos internacionales, embajadas, bibliotecas y museos. Realizó la I Cumbre Mundial de Poesía por la Paz de Colombia (2003), el Foro Poesía, Arte y Cultura por la Paz de Colombia (2014) y la II Cumbre Mundial de la Poesía por la Paz y la Reconciliación de Colombia (2015). En 2013, se celebraron actividades en 120 ciudades de 63 países como parte de una acción poética global por la paz de Colombia.
Programación
Formato