Jerónimo Gómez de Hermosilla (ca. 1627-1719) fue un escultor granadino afincado en la ciudad de Málaga y activo en la segunda mitad del y principios del XVIII. Hijo y sobrino, respectivamente, de los hermanos escultores Juan y Antonio Gómez. Fue figura destacadísima de la escultura barroca malagueña, cuya andadura cruza la frontera entre las dos centurias.SÁNCHEZ LÓPEZ, Juan Antonio y RAMÍREZ GONZÁLEZ, Sergio, La impronta de una familia. Los Asensio de la Cerda, escultores en la Málaga del siglo XVIII. Fundación Málaga, 2023, p. 45.

Biografía Nacido en Granada hacia 1627, desarrolla su formación artística junto a su padre y su tío, y la completará en el taller del escultor José Micael y Alfaro en Málaga, entre 1639-1641,SÁNCHEZ LÓPEZ, Juan Antonio y GALISTEO MARTÍNEZ, “Orto y esplendor de Granada. Los hermanos Juan y Antonio Gómez, escultores del círculo de Pablo de Rojas”, Cuadernos de Arte, nº 38, Universidad de Granada-Departamento de Historia del Arte y Música, 2007, p. 95. quién en su segundo testamento (1650), ordena entregarle como "maestro del arte de escultor toda la herramienta que yo tengo del dicho arte, papeles y demás cosas pertenecientes a él".LLORDÉN SIMÓN, Andrés, "José Micael Alfaro (1595-1650), un escultor español para Málaga", Jábega, nº 6, 1977, pp. 69-72, vid. p. 72. Algunos años después, Jerónimo Gómez se convertiría en uno de los artífices de esculturas, arquitecturas efímeras y retablos más prolíficos de la ciudad, prolongando la vigencia del apellido familiar casi hasta la segunda década del .

A la llegada de su coetáneo Pedro de Mena a la ciudad de Málaga en 1658, la trayectoria de Gómez de Hermosilla estaba plenamente asentada, siendo un artista reconocido, con clientela estable y estilo definido por lo que no tuvo aparentes contactos formativos con su taller,SÁNCHEZ LÓPEZ, Juan Antonio y RAMÍREZ GONZÁLEZ, Sergio, Proyección social, endogamia y continuismo artístico. Los Asensio de la Cerda, una familia de escultores en la Málaga Ilustrada. Publicado en Boletín de Arte, nº 26-27, 2005-06, pp. 283-316. logrando mantener su presencia con destacado prestigio en la esfera local, hasta su fallecimiento en 1719.

Trayectoria profesional Este distinguido artista, conocido por su talento en la creación de imágenes y retablos, colaboró estrechamente con el escultor y arquitecto en madera José Fernández de Ayala (c. 1653-1692). Juntos llevaron a cabo importantes encargos oficiales que incluían elaborados dispositivos efímeros para las suntuosas ceremonias fúnebres de la época barroca, así como la decoración de espacios urbanos durante festividades y conmemoraciones destacadas, como el Corpus Christi.PÉREZ DEL CAMPO, Lorenzo y QUINTANA TORET, Francisco Javier, Fiestas barrocas en Málaga. Arte efímero e ideología en el siglo XVII. Málaga, Diputación Provincial, 1985, pp. 126 y 132-133. Entre sus obras más controvertidas se encuentra el retablo-tabernáculo construido en la Capilla Mayor de la Catedral de Málaga entre 1689 y 1691.SÁNCHEZ LÓPEZ, Juan Antonio. Historia de una Utopía Estética: El proyecto de Tabernáculo para la Catedral de Málaga. Málaga, Universidad, 1995, pp. 60-61. Estos logros le valieron una sólida reputación en la escena artística local de la época, y en 1688 ya ostentaba el prestigioso cargo de Maestro Mayor de Obras de la Catedral y de Fábricas del Obispado.LLORDÉN SIMÓN, Andrés, Escultores y entalladores malagueños: Ensayo histórico documental (Siglos XV-XIX), Ediciones de El Escorial, Ávila, 1960, p. 140.

Jerónimo Gómez y José Fernández de Ayala se convirtieron en los principales impulsores de la arquitectura en madera en Málaga durante el último cuarto del y los primeros años del .LARA GARCÉS, Alfredo, “El Retablo en la ciudad de Málaga durante los siglos del Barroco”. En: Peinado Guzmán, José Antonio/Rodríguez Miranda, Mª del Amor (coords.), Lecciones Barrocas: “Aunando miradas", Córdoba: Asociación para la investigación de la Historia del Arte y el Patrimonio cultural “Hurtado Izquierdo”, 2015, p. 49.

El renombre alcanzado por su taller se evidencia en la cantidad de encargos importantes que emprendió en ese período. Entre ellos se encuentran las esculturas del tabernáculo del templo catedralicio, la sillería coral del Convento de la Merced en 1668 y los tornavoces de los púlpitos de la catedral, que fueron tallados en 1677.LLORDÉN SIMÓN, Andrés, Escultores y entalladores malagueños: Ensayo histórico documental (Siglos XV-XIX), Ediciones de El Escorial, Ávila, 1960, pp. 238-239.LARA GARCÉS, Alfredo, “El Retablo en la ciudad de Málaga durante los siglos del Barroco”. En: Peinado Guzmán, José Antonio/Rodríguez Miranda, Mª del Amor (coords.), Lecciones Barrocas: “Aunando miradas", Córdoba: Asociación para la investigación de la Historia del Arte y el Patrimonio cultural “Hurtado Izquierdo”, 2015, p. 53.

Período de madurez

Será necesario aguardar hasta finales del y principios del para presenciar las últimas obras conocidas en arquitectura en madera de, un ya entrado en vejez, Jerónimo Gómez. De esta manera, en 1696 se le encarga tanto la construcción del retablo del altar mayor de la capilla de Santa Lucía en la capital, como la creación de la imagen de la misma Santa, para reemplazar una pieza anterior de menor tamaño.LLORDÉN SIMÓN, Andrés, Escultores y entalladores malagueños: Ensayo histórico documental (Siglos XV-XIX), Ediciones de El Escorial, Ávila, 1960, p. 240. Desafortunadamente, la totalidad de la capilla fue destruida como consecuencia de las desamortizaciones sufridas a lo largo de la historia, encontrándose dicha capilla en la actual calle santa Lucía, entre calle Granada y la Parroquia de los Santos Mártires, en el centro de la ciudad.

En los años finales del maestro Jerónimo Gómez de Hermosilla, su destacado taller emprenderá una de las obras más ambiciosas de su trayectoria, esto es, la creación del retablo principal de la Parroquia del Sagrario. Este encargo se llevó a cabo como parte de las renovaciones realizadas en el templo a principios del , reemplazando así al retablo anterior realizado por Pedro de Moros en el .Romero Torres, El Esplendor de la Memoria. El Arte de la Iglesia de Málaga, en AA. VV., Junta de Andalucía-Obispado de Málaga, Málaga, 1998, p. 120. Esta obra representa uno de los primeros ejemplos que afectarán a una considerable parte de la arquitectura religiosa malagueña, marcando la sistemática sustitución (y en muchos casos, desaparición) de los retablos proto-renacentistas, romanistas y manieristas ejecutados durante los siglos XVI y parte del XVII.LARA GARCÉS, Alfredo, “El Retablo en la ciudad de Málaga durante los siglos del Barroco”. En: Peinado Guzmán, José Antonio/Rodríguez Miranda, Mª del Amor (coords.), Lecciones Barrocas: “Aunando miradas", Córdoba: Asociación para la investigación de la Historia del Arte y el Patrimonio cultural “Hurtado Izquierdo”, 2015, pp. 54-55.

A pesar de que no se han descubierto documentos que confirmen de manera definitiva la autoría de Gómez de Hermosilla en el retablo, hay diversas pruebas que respaldan que es obra de su producción, tal y como muestran los diversos encargos menores que recibió desde 1678 hasta 1687 por parte de la Archicofradía del Santísimo Sacramento que, junto con la ayuda del obispo Fray Francisco de San José, fue la impulsora del retablo. Asimismo, se ha advertido su contribución en la conclusión de la talla del retablo, previo a su dorado en 1716.LLORDÉN SIMÓN, Andrés, Escultores y entalladores malagueños: Ensayo histórico documental (Siglos XV-XIX), Ediciones de El Escorial, Ávila, 1960, pp. 239-241. Estos hechos, junto con el análisis de los restos escultóricos del propio retablo, brindan una sólida base para atribuir con certeza el trabajo al maestro malagueño. miniaturadeimagen|265x265px|Antiguo Calvario del retablo de la Parroquia del Sagrario, atribuido a Jerónimo Gómez de Hermosilla (h. 1678-1716)

Este regio retablo desapareció en las contiendas de 1936, conservándose únicamente el Cristo Crucificado -con las extremidades inferiores parcialmente seccionadas- que formaba parte del misterio de un Calvario en el ático del retablo; y la figura del Padre Eterno, que remataba dicho ático.LARA GARCÉS, Alfredo, “El Retablo en la ciudad de Málaga durante los siglos del Barroco”. En: Peinado Guzmán, José Antonio/Rodríguez Miranda, Mª del Amor (coords.), Lecciones Barrocas: “Aunando miradas", Córdoba: Asociación para la investigación de la Historia del Arte y el Patrimonio cultural “Hurtado Izquierdo”, 2015, p. 55. A partir de ese momento, el mencionado Crucificado ganó gran devoción entre la población malagueña, creándose en 1939 la Cofradía Nacional del Santísimo Cristo Mutilado, hoy en día, Cofradía de la Clemencia.

Trayectoria familiar Su padre Juan, y su tío Antonio Gómez, difundieron el estilo del maestro Pablo de Rojas por distintas provincias andaluzas y fortalecieron el horizonte plástico del círculo escultórico de la capital.LLORDÉN SIMÓN, Andrés, "En Málaga residieron y trabajaron destacados imagineros", La Saeta, 1ª época, nº 12, 1947, s/p. La actividad malagueña de Antonio Gómez se registra hacia 1601-1624 y la de Juan Gómez entre 1615-1629, llenando la totalidad del primer tercio del Seiscientos. Los hermanos Gómez tomaron la decisión de establecer un taller permanente en Málaga. No obstante, los registros históricos revelan que ambos, especialmente Antonio, llevaban a cabo su actividad profesional tanto en Málaga como en Granada de manera simultánea.SÁNCHEZ LÓPEZ, Juan Antonio y RAMÍREZ GONZÁLEZ, Sergio, La impronta de una familia. Los Asensio de la Cerda, escultores en la Málaga del siglo XVIII. Fundación Málaga, 2023, p. 54.

Lamentablemente, la abundante producción escultórica de los hermanos, ampliamente conocida y documentada, sufrió su práctica desaparición debido a los eventos históricos del siglo XIX, 1931 y 1936. Sin embargo, una afortunada excepción es un crucificado obra de Antonio Gómez, denominado Cristo del Amparo. Esta escultura fue encargada personalmente por Tomás de Borja, obispo de Málaga entre 1600 y 1603, quien la donó a la Catedral de Málaga antes de su ascenso al arzobispado de Zaragoza. En la actualidad, se encuentra en la capilla que lleva su nombre, en el interior de la propia Catedral.

Obra

Arquitectura y retablos Relieves del retablo mayor del Santuario de Santa María de la Victoria de Málaga (1620-1661). Trabajó junto con Luis Ortiz de Vargas, en el apartado retablístico, José Micael y Alfaro, igualmente en los relieves, y Luis de Zayas, en la policromía (Atribución). Sillería del coro del convento de la Merced (1668). Desaparecida en la quema de conventos de 1931. Retablo mayor de la Parroquia de Santiago (1676). Motivos ornamentales, esculturas, ensamblaje y arquitectura. Desaparecido en los sucesos de 1936.LARA GARCÉS, Alfredo, “El Retablo en la ciudad de Málaga durante los siglos del Barroco”. En: Peinado Guzmán, José Antonio/Rodríguez Miranda, Mª del Amor (coords.), Lecciones Barrocas: “Aunando miradas", Córdoba: Asociación para la investigación de la Historia del Arte y el Patrimonio cultural “Hurtado Izquierdo”, 2015, pp. 52-53. Tornavoces de los púlpitos de la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación de Málaga (1677). Desaparecidos en los sucesos de 1936. Reproducidas actualmente, conforme al diseño original. Retablo mayor de la Parroquia del Sagrario (h. 1678-1716). Desaparecido en 1936 (Atribución). Retablo-tabernáculo de la Capilla Mayor de la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación de Málaga (1689-1691) junto con el arquitecto José Fernández de Ayala. Quedó sin dorar y, en 1769, se decidió desmontarlo, para emplear sus fragmentos en los nuevos retablos que se pensaban construir en diferentes capillas del templo. Retablo del altar mayor de la capilla de Santa Lucía y talla de la imagen de Santa Lucía (1696). Desaparecidos.