miniaturadeimagen|Escultura de Prometeo en la Plaza del Centro Rockefeller. de Manhattan. La obsolescencia del hombre: Sobre el alma en la época de la segunda revolución industrial (en alemán: Die Antiquiertheit des Menschen) es una obra en dos tomos del filósofo y periodista Günther Anders. El primer tomo fue publicado por C.H. Beck en Múnich en 1956. Cuando se publicó el segundo tomo en 1980, Sobre la destrucción de la vida en la era de la Tercera Revolución Industrial (Über die Zerstörung des Lebens im Zeitalter der dritten industriellen Revolution) con ensayos recopilados entre los años 1957-1979, Anders excusó en el prólogo del mismo el retraso de casi 25 años con el hecho de que después de su estudio filosófico de la situación nuclear, se sintió obligado a “participar realmente en la lucha contra la amenaza [nuclear] liderada por miles [de personas]” y contra el genocidio en Vietnam.Günther Anders, Die Antiquiertheit des Menschen. Tomo II: Über die Zerstörung des Lebens im Zeitalter der dritten industriellen Revolution, München 1980, p. 12.
Marco histórico Como señala Rüdiger Zill, el libro apareció en un momento en que la filosofía de la tecnología se estaba convirtiendo en un tema central en el diagnóstico del presente. En el mismo año se publicó Der Streit um die Technik (La controversia sobre la tecnología) de Friedrich Dessauer (que, por cierto, fue uno de los pocos escritos tecno-optimistas) y Urmensch und Spätkultur (El hombre prehistórico y la cultura tardía) de Arnold Gehlen, al que siguió un año después, como una revisión de un libro publicado por primera vez en 1949, su Die Seele im technischen Zeitalter (El hombre en la era de la tecnología). El influyente ensayo de Martin Heidegger Die Frage nach der Technik (La cuestión de la tecnología) (1954) y la Theorie des gegenwärtigen Zeitalters (Teoría de la era actual) de Hans Freyer (1956) se habían publicado anteriormente. También The Human Condition (La condición humana) de Hannah Arendt de 1958 puede incluirse en cierto sentido.
Si bien la mayor parte de los autores citados se posicionaron de forma crítica con respecto a la técnica, ninguno alcanzó la redicalidad de Anders, en el cual el foco de atención se desplazó de la explotación del hombre por el hombre hacia la deshumanización a través de la tecnología.
Estructura El primer tomo consta de tres partes:
Sobre la vergüenza prometeica (Über prometheische Scham) trata sobre la transformación del hombre en la era industrial a través de la confrontación con las máquinas, El mundo como fantasma y matriz (Die Welt als Phantom und Matrize) se centra en los nuevos medios -en aquella época- de comunicación: radio y televisión Sobre la bomba y las raíces de nuestra ceguera apocalíptica (Über die Bombe und die Wurzeln unserer Apokalypse-Blindheit) analiza las consecuencias de la bomba atómica
El texto es complementado con un breve análisis denominado "Sein ohne Zeit" (Ser sin tiempo) de la obra de teatro de Samuel Beckett Esperando a Godot.
El segundo tomo consiste en una serie de ensayos escritos años 1957-1979. Dice Anders al respecto: "Este segundo volumen de La obsolescencia del hombre es, como el primero, una filosofía de la tecnología. Más precisamente: una antropología filosófica en la era de la tecnocracia. Por 'tecnocracia' no me refiero al dominio de los tecnócratas (como si se tratara de un grupo de especialistas que hoy dominan la política), sino al hecho de que el mundo en el que vivimos hoy y que está por encima de nosotros es un mundo técnico -que va hasta el punto de que ya no podemos decir que en nuestra situación histórica también hay tecnología, entre otras cosas, sino que tenemos que decir: la historia ahora tiene lugar en el estado del mundo llamado 'tecnología', o la tecnología es ahora el sujeto de historia, de la que sólo somos 'contemporáneos'".Anders (1980), p. 9. "Dieser zweite Band der «Antiquiertheit des Menschen» ist, ebenso wie der erste, eine Philosophie der Technik. Genauer: eine philosophische Anthropologie im Zeitalter der Technokratie. Unter «Technokratie» verstehe ich dabei nicht die Herrschaft von Technokraten (so als wäre es eine Gruppe von Spezialisten, die heute die Politik dominierten), sondern die Tatsache, daß die Welt, in der wir heute leben und die über uns befindet, eine technische ist – was so weit geht, daß wir nicht mehr sagen dürfen, in unserer geschichtlichen Situation gebe es u.a. auch Technik, vielmehr sagen müssen: in dem «Technik» genannten Weltzustand spiele sich nun die Geschichte ab, bzw. die Technik ist nun zum Subjekt der Geschichte geworden, mit der wir nur noch «mitgeschichtlich» sind.["
Temas
Crítica de la técnica Una de las tesis básicas de la obra es que el hombre en la sociedad industrializada ya no puede seguir el ritmo de sus propios productos y que ya no está a la altura de la perfección de los mismos.Marrades, Julián. “El Cuerpo Ante La Máquina: Günther Anders y La Vergüenza Prometeica.” Pasajes, no. 53, 2017, pp. 114–30. JSTOR, https://www.jstor.org/stable/26609933. Consultado el 10 de mayo de 2023. Anders habla en ese sentido del "gradiente [o brecha] de Prometeo"Anders (1961), p. 25. „Die Tatsache der täglich wachsenden A-synchronisiertheit des Menschen mit seiner Produktwelt [..] , nennen wir ‚das prometheische Gefälle’.“ ["Llamamos al hecho de que las personas están cada vez más asincronizadas con su mundo de productos ... 'el gradiente de Prometeo'".] entre las diferentes habilidades humanas, es decir, entre su capacidad para producir algo y la capacidad de imaginar las consecuencias de esta producción. Para él, esto conduce a la tesis inversa de la de Karl Marx de cambiar el mundo,Karl Marx, 11. These über Feuerbach [tesis 11 sobre Feuerbach], ursprüngliche Fassung aus dem Jahr 1845. „Die Philosophen haben die Welt nur verschieden interpretiert; es kömmt drauf an, sie zu verändern.“ [Los filósofos sólo han interpretado el mundo de diferentes maneras, se trata de cambiarlo] ya que uno debe tratar de comprender los cambios que uno mismo ha causado. Anders ve al hombre como "saboteador de sus propios logros" [...] porque él, como producto natural, como nacido, como cuerpo, está claramente definido, de forma tal que no es capaz de acompañar los cambios cotidianos del mundo de los aparatos.Andres, 1961, p. 43. „Der Mensch ist der Saboteur seiner eigenen Leistungen." „Saboteur" natürlich nicht deshalb, weil er seinen eigenen Produkten mutwillig etwas antäte (denn trotz aller Vernichtungswaffen liegt ihm ja nichts ferner als das, und selbstloser als unser Zeitgenosse seinen Geräten gegenüber ist ja der Mensch keinem Wesen gegenüber jemals gewesen) sondern eben, weil er, der „Lebendige", starr und „unfrei" ist; die „toten Dinge" dagegen dynamisch und „frei" sind; weil er, als Naturprodukt, als Geborener, als Leib, zu eindeutig definiert ist, als daß er die Veränderungen seiner, aller Selbstdefinierung spottenden, täglich wechselnden, Gerätewelt mitmachen könnte. " Reconciliarse con su inferioridad y atraso, aceptar la terquedad de su cuerpo frente a los aparatos, está por supuesto fuera de discusión para los contemporáneos; así que deben hacer algo, y esto es el sueño de volverse igual a sus dioses: las máquinas.Anders (1961), p. 35-36. "Sich mit dieser seiner Inferiorität und Zurückgebliebenheit ein für alle Male abzufinden und die Sturheit seines Leibes zu akzeptieren, kommt für den Zeitgenossen natürlich nicht in Frage. Irgend etwas unternehmen muß er also. Sein Traum wäre es natürlich, seinen Göttern: den Apparaten, gleich zu werden." Ello se expresa en el imperativo categórico: "'Actúa de tal manera que la máxima de tu acción sea la del aparato del que eres o serás parte."Anders (1980), p. 290.
Estos intentos de comprensión se plantean con una intención netamente práctica, porque para Anders era una necesidad político-existencial superar la "ceguera" de la gente ante el apocalipsis técnico que ellos mismos preparaban, para poder evitar una posible ocurrencia del mismo."daß Unmoralität oder Schuld heute nicht in Sinnlichkeit oder in Untreue oder Unehrlichkeit oder Sittenlosigkeit, noch nicht einmal in Ausbeutung besteht, sondern in Phantasielosigkeit. Und daß, umgekehrt, das erste heutige Postulat lautet: Erweitere deine Vorstellungskraft, damit du weißt, was du tust." "que la inmoralidad o la culpa hoy no consiste en la sensualidad o la infidelidad o la deshonestidad o la inmoralidad, ni siquiera en la explotación, sino en la falta de imaginación. Y que, por el contrario, el primer postulado de hoy es: Expande tu imaginación para que sepas lo que estás haciendo." citado por Lou Brouwers, Deutschlandfunk, 09.07.2022
Las tesis de Anders sobre la vergüenza prometeica de las personas frente a sus productos se encuentran en la tradición de la crítica de la alienación y la cosificación, que se extiende desde Karl Marx hasta las discusiones sobre el taylorismo y el fordismo del período de entreguerras. También están motivadas por las propias experiencias de Anders con el trabajo en la línea de montaje, en el que experimentó de primera mano la "sincronización con el engranaje de la máquina".Anders (1961), p. 89. La vergüenza, entonces, es una expresión de la falta de identificación con lo que uno es, no con lo que se ha hecho. No es sólo una autorreferencia temporal, sino una fundamentalmente fallida de un individuo que se siente idéntico y no idéntico a sí mismo al mismo tiempo y resulta en un estado oscilante de irritación, desorientación y desconcierto. Anders reconoce en esta adaptación del hombre a la máquina, que describe no solo como un proceso mental sino también físico, una pérdida de ego que también es bienvenida por el hombre moderno, ya que se avergüenza de la perfección de los dispositivos de su ego. Para evitar al menos un poco esa vergüenza prometeica, los hombres hacen imágenes de sí mismos. En sus fotografías pueden al menos sobrevivir en efigie, y sólo en la imagen el hombre puede entrar también en la producción en serie: "Y si vive 'sólo' como modelo, de alguna manera 'él' también existe en sus copias".Anders (1961), p. 57. "Während er sonst von der Serienproduktion ausgeschlossen bleibt, verwandelt er sich eben, wenn photographiert, doch in ein „reproduziertes Produkt". Mindestens in effigie gewinnt auch er dadurch multiples, zuweilen sogar tausendfaches, Dasein. Und lebt er selbst auch „nur" als das Modell, irgendwie existiert „er" eben doch auch in seinen Kopien." La adicción a la multiplicación adquiere hoy una dimensión históricamente única. 'De hecho, es un fenómeno clave, sin cuyo uso no sería posible ninguna teoría de nuestra época. Y como sólo una nueva expresión puede mostrar que se trata de un concepto de alcance filosófico, acuñamos el término 'iconomanía'."Anders (1961), p. 56.
Crítica de los medios de comunicación