Bodegas Fundador es una empresa española fundada en el año 1730 ubicada en Jerez de la Frontera, dedicada a la elaboración y distribución de brandy, vinos y otras bebidas. Es conocida como la bodega más antigua de Jerez y la quinta bodega más antigua de España. En la actualidad, posee diferentes marcas de Vino y Brandy del Marco de Jerez como Fundador, Harveys, Terry, Tres Cepas, Garvey y Soto. Desde 2016 forma parte del Grupo Emperador, propiedad del empresario filipino Andrew Lim Tan.

Historia La historia de esta bodega alcanza casi trescientos años en los cuales ha pertenecido a diferentes propietarios o grupos empresariales. Atendiendo a dicha circunstancia, su historia puede clasificarse en los siguientes cuatro grandes períodos:

Fundación y período burgués (1730-1822)

Patrick Murphy Woodlock (período 1730-1764) La fundación de esta compañía tuvo lugar en el año 1730El Vino de Jerez. Julian Jeffs. Universidad de Cádiz. 1994. Página 58. por Patrick Murphy Woodlock (1711-1764), un comerciante de origen irlandésLa formación del capitalismo en el Marco de Jerez. De la viticultura tradicional a la industria vinatera moderna. Javier Maldonado Rosso. 1999 (P. 261). procedente de Waterford, que llegó a Cádiz sobre 1725, donde primero trabajó para la familia vinatera Canisbro y en 1727 se estableció en Jerez en la casa del comerciante y bodeguero Juan Ramírez. En 1730 fundó su propio negocio de mercadería en la Plaza Plateros y su bodega en la calle Tornería, de Jerez de la Frontera, donde comenzó su negocio de elaboración, almacenamiento y exportación de Vinos de Jerez. El primer viñedo que adquirió en propiedad fueron 15 aranzadas y media en La Ramona, en el pago de Almocadén, muy cerca de Macharnudo. A lo largo de su vida adquirió otras bodegas, inmuebles, tierras y viñas. Debido a su delicado estado de salud, en el año 1745 solicita a su vecino y amigo Jean Haurie Nebout (1719-1794) su colaboración para poder ayudarle en la gestión de sus viñedos y bodegas. Sin embargo, a pesar de sus problemas de salud, dirigió esta compañía hasta su fallecimiento en 1764, siendo hasta el momento el dirigente que más tiempo ha permanecido en el cargo alcanzando una totalidad de 34 años en el mismo.

Jean Haurie Nebout (período 1764-1791) Nacido en Francia, llegó a Jerez de la Frontera sobre 1740 donde se estableció como comerciante en la Plaza Plateros, vecino de Patrick Murphy Woodlock con el que forjó una sólida amistad y desde 1745 comenzó a colaborar en su negocio de vinos. Tres días antes del fallecimiento de Patrick Murphy, el 21 de julio de 1764, éste deja en su testamentoProtocolos Notariales del Archivo Histórico Municipal de Jerez. Testamento de Patrick Murphy. Fecha 18/07/1764. Tomo 2651, folio 451. a su amigo Jean Haurie Nebout y a Juan Pedro Lacoste como herederos de sus negocios, aunque posteriormente Haurie pudo haber llegado a algún acuerdo con Lacoste para apropiarse con la totalidad de la compañía. Haurie continuó ampliando sus propiedades, ventas y exportaciones. Consiguió integrar verticalmente todo el proceso productivo y comercial de los Vinos de Jerez y gracias a sus dotes convirtió el negocio en el más próspero y reconocido de Jerez a finales del . Para ello, Haurie decidió sacar la empresa de las ordenanzas del Gremio de la Vinatería de Jerez, en lo que se conoció como el pleito Haurie, contra las restricciones impuestas por dicho gremio, consiguiendo su propósito en 1778. Su aportación sobre la transformación de la vitivinicultura jerezana fue un asunto de política de Estado con repercusiones internacionales,La formación del capitalismo en el Marco de Jerez. De la viticultura tradicional a la industria vinatera moderna. Javier Maldonado Rosso. 1999. (P.102 y P.111-114) obteniendo la verticalización completa de la producción, envejecimiento y expedición de los Vinos de Jerez, así como el inicio de la desaparición en España de los gremios procedentes del Antiguo Régimen. A finales del llegó a ser la bodega más influyente y con mayores ventas del sector. En las estadísticas de exportación de Vinos de Jerez del año 1798, basadas en un documento histórico en posesión de J.M. Rivero, esta bodega aparece como el primer exportador del marco con 143.461 arrobas, seguido de Jacob Gordon con 114.820 arrobas y Pedro Beigbeder con 64.717 arrobas. Jean Haurie expandió el negocio, adquiriendo viñedos y numerosos inmuebles, además de construir en Jerez las primeras grandes bodegas de El Castillo y San Pedro, ambas finalizadas entre 1790 y 1793, para el envejecimiento de sus vinos. Al mismo tiempo, es muy posible que iniciara el envejecimiento de aguardientes en algunas de sus bodegas, conocidos y usados en el marco desde hacía varios siglos para la fortificación de sus vinos, como incipiente negocio de elaboración y exportación de brandy a granel.

Juan Haurie y Sobrinos (período 1791-1822) En 1791 Haurie incluyó en el negocio a sus cinco sobrinos, Juan José, Juan Pedro y Juan Luis Haurie (hijos de su hermano Pedro), Juan Carlos Haurie (hijo de su hermano Juan Pedro) y Pedro Lembeye Haurie (hijo de su hermana María y Arnald Lembeye), renombrando la compañía como “Juan Haurie y Sobrinos”, en 1791. Tras el fallecimiento de Jean Haurie Nebout en 1794, la empresa es gestionada por sus cinco sobrinos, siendo inicialmente Juan José Haurie quien desempeñaría, hasta su fallecimiento alrededor de 1808, la principal función de gerencia durante la cual la compañía siguió creciendo en ventas y activos e incluso ampliando su actividad en otras ramas de la agricultura y la ganadería. Sin embargo, a partir de la invasión francesa de España en 1808 y, como consecuencia, la Guerra de la Independencia Española, esta compañía comienza una etapa de dificultades comerciales y económicas con Juan Carlos Haurie Puzein como último y único propietario de la compañía al final de este período. Tras abastecer Vino de Jerez durante dos años a las tropas francesas durante la invasión y ocupación napoleónica de Jerez desde 1810 a 1812, éstas se marchan de la ciudad dejando una gran deuda a la compañía, la cual a partir de 1814 empieza a sufrir importantes problemas financieros y se declara en quiebra fraudulenta en 1821, siendo incluso encarcelado por dicha causa Juan Carlos Haurie Puzein en ese mismo año.

Período Domecq-emprendedor (1822-1894)

Pedro Domecq Lembeye (período 1822-1839) miniaturadeimagen|187x187px|Pedro Domecq Lembeye (1787-1839). Pedro Domecq Lembeye (1787-1839), nacido en Jerez aunque educado entre París y Londres, fue hijo de Jean de Domecq y Catalina Lembeye (hermana de Arnald Lembeye) y, por lo tanto, primo de Pedro Lembeye Haurie (uno de los cinco socios de Juan Haurie y Sobrinos). Comenzó a trabajar muy joven a principios del en Londres en la compañía "Gordon, Murphy and Co." y más tarde en 1809, constituyó junto a John James Ruskin y Henry Telford, la sociedad "Ruskin, Telford & Domecq", importadores de Vinos de Jerez y agentes comerciales en Inglaterra de la compañía "Juan Haurie y Sobrinos”. Constituyó su propia bodega en Jerez en 1816 y varios años después en 1821 firmó la adquisición de "Juan Haurie y Sobrinos" a Juan Carlos Haurie Puzein quien se encontraba en quiebra. De esta forma, en el año 1822, renombró la compañía como "Pedro Domecq". En su gestión al frente de esta empresa, tomó las medidas para sacar el negocio de la quiebra, adquiriendo una sólida estabilidad financiera. Entre otros hitos, recuperó las viñas de Macharnudo y trajo de Francia un revolucionario aparato destilador para aguardientes de alta calidad, como ciencia y tecnología precursora del posterior descubrimiento y lanzamiento del brandy Fundador unas décadas más tarde. Este hecho volvería a confirmar que esta compañía ya contaba en dicho periodo con un negocio de exportación a granel de alcoholes, aguardientes y brandies.

El 12 de octubre de 1823 recibió la visita en Jerez del Rey de España Fernando VII, quien lo nombraría un año más tarde, Gentilhombre de cámara y convertiría la bodega en proveedor oficial de la casa real española. La circunstancia de haber tenido cinco hijas que se casaron con nobles franceses y desligadas del negocio, le llevó a proponer a su hermano Juan Pedro Domecq Lembeye para que se convirtiera en su colaborador, quien a su muerte, de forma accidental, lo sucedería en 1839. izquierda|miniaturadeimagen|166x166px|Juan Pedro Domecq Lembeye (1796-1869)

Juan Pedro Domecq Lembeye (período 1839-1869) Tras la muerte de Pedro Domecq Lembeye, su hermano Juan Pedro Domecq Lembeye asumió la dirección de esta empresa, de la cual ya poseía el 50%, y más tarde terminaría comprando el resto de las participaciones de sus cinco sobrinas, convirtiéndose en propietario único de la compañía en 1864. Juan Pedro Domecq Lembeye incluyó como colaboradores de la empresa a su sobrino Pedro Domecq Loustau (1824-1894) en 1842, por entonces residente en Francia e hijo de Pedro Pascual de Domecq Lembeye y de María de Loustau, y en 1866 a su hijo Juan Pedro Aladro y Kastriota (1845-1914), fruto de su relación con la gaditana Isabel Aladro Pérez, descendiente por línea materna del héroe de la independencia albanesa Jorge Kastriota Skanderbeg. Juan Pedro Aladro llegó a ser un importante diplomático, embajador de España en varios países y represente al mismo tiempo de la compañía en los mercados internacionales. En el año 1857 la compañía Pedro Domecq figuraba como la bodega con mayores existencias de Vino de Jerez en el marco, seguida en segundo lugar por Patricio Garvey y en tercer lugar por Pemartín y Cía. En este periodo, Juan Pedro sigue incrementando el negocio de la bodega, incluso ampliando sus actividades ganaderas e incorporando el Palacio del Marqués de Montana, conocido como Palacio Domecq, entre sus principales activos. En 1869 muere Juan Pedro Domecq Lembeye dejando a partes iguales en herencia el negocio a su sobrino Pedro Domecq Loustau e hijo Juan Pedro de Aladro y Kastriota.

Pedro Domecq Loustau y Juan Pedro de Aladro y Kastriota (período 1869-1894) miniaturadeimagen|176x176px|Pedro Domecq Loustau (1824-1894) Periodo donde la propiedad y la gestión de esta empresa fue compartida por Pedro Domecq Loustau, quien ya poseía experiencia sobre el negocio de vinos en Francia, encargándose en Jerez de los asuntos relacionados con la elaboración y venta de los productos de la compañía, y Juan Pedro de Aladro y Kastriota, quien a través de sus relaciones ayudaba a la promoción del negocio a nivel internacional. La historia cuenta que Pedro Domecq Loustau, sobre el año 1866,Reseña de las Bodegas de Jerez. R. Mena y Sobrino.1900 (P.10). recibió un encargo de 500 botas (barricas de 500 litros de roble americano) de aguardiente de unos monjes cartujos franceses. Para atender este pedido, Pedro Domecq Loustau tuvo que ampliar sus destilerías dotándolas de los mejores alambiques y de las técnicas más avanzadas de la época. Puesto que aquel cliente no pudo hacer frente al pago del producto acordado, las botas quedaron almacenadas en la Bodega de La Luz, donde años más tardes fueron catadas, descubriendo un producto similar al Coñac francés con una gran personalidad. Partiendo de este descubrimiento Pedro Domecq Loustau decidió comercializar embotellado dicho extraordinario producto como el primer brandy español. Por otro lado, también existen versiones que defienden la intencionalidad por parte de Pedro Domecq Loustau en destilar vino y envejecer el aguardiente obtenido como medida para controlar sus existencias, e incluso, su objetivo de elaborar un brandy de estilo francés como ya él conocía dada su procedencia gala. De una u otra manera, en 1874 se comienza a vender el primer Brandy de Jerez con la marca FUNDADOR. Dado el éxito del nuevo brandy Fundador y la elevada demanda de alcoholes, aguardientes y holandas que demandaba el negocio, la compañía decide construir en 1880 una destilería propia en Tomelloso (Ciudad Real).

Período Domecq-nobleza tradicional (1894-1994)