La escritura maya fue el sistema de escritura usado por la civilización maya precolombina en Mesoamérica. Los caracteres o logogramas fueron llamados jeroglíficos por los antiguos exploradores europeos de los siglos y , quienes, aunque no entendían su significado, les atribuyeron sin embargo similitudes en cuanto a su apariencia con los jeroglíficos egipcios, con los que la civilización maya precolombina no estuvo nunca relacionada. Consistía en una escritura usada por la élite y la realeza, que funcionaba parcialmente como marcador de prestigio vinculada a la religión maya y a la cultura maya, mientras que en ciertas regiones incorporaba elementos de la lengua hablada local, funcionando como un vernáculo local, aunque su uso seguía limitado a élites y escribas, y no era accesible a la población general.

Se trata del sistema de escritura que mejor se ha descifrado entre los sistemas de escritura mesoamericanos (recientemente, se ha descifrado también la escritura epiolmeca).T. Kaufman & J. Justeson, "44. Epi-Olmec", 2004, en The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Las primeras inscripciones que son identificables como mayas datan del , y se sabe que se usó hasta poco después de la llegada en el de los conquistadores españoles (e incluso luego, en lugares como Tayasal). La escritura maya usaba logogramas complementados por un juego de glifos silábicos, con funciones similares a los de la escritura japonesa.

Escritura 190px|thumb|Inscripción en glifos mayas de la localidad de Naranjo, referida al reinado de Itzamnaaj K'awil pana kmanana, 784-810.

La escritura maya se compone de un complejo conjunto de glifos que laboriosamente se pintaban en cerámica, muros o códices; se tallaban en madera o piedra (en los que destacan los trabajos en las estelas e interiores de ciertas pirámides); o se moldeaban en estuco. Los glifos tallados y moldeados también se pintaban, aunque con frecuencia la pintura se deterioraba hasta perderse. La escritura maya era un sistema logosilábico cuyo significado es discutido. Los símbolos individuales ("glifos") podían representar bien una palabra (normalmente un morfema) o una sílaba; a decir verdad, el mismo glifo con frecuencia podía usarse de las dos formas.

Por ejemplo, el glifo calendárico MANIK’ se usaba asimismo para representar la sílaba chi. (Por convención se escriben las lecturas logográficas en mayúsculas y las lecturas fonéticas en cursiva (itálica)). Es posible, pero no está comprobado, que estas lecturas conflictivas se originaran al ser adaptada esta escritura a nuevos idiomas, como sucedió con los caracteres Han para el japonés (kanji). Igualmente hubo ambigüedad en sentido contrario: glifos diferentes se podían leer de la misma manera. Por ejemplo, media docena de glifos sin relación aparente se empleaban para escribir el nombre de tercera persona u-, de uso muy común. La escritura maya se escribía usualmente en bloques organizados en columnas de dos bloques de ancho y se leían de la siguiente forma:

thumb|left|300px|Orden de lectura de los glifos mayas, similar al de la escritura alfabética europea occidental y usando columnas como las de un periódico actual.

Dentro de cada bloque, los glifos eran dispuestos de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha, aparentemente casi como los bloques silábicos de la escritura coreana Hangul. No obstante, en el caso del maya, cada bloque tendía a corresponderse con una frase nominal o verbal tal como ''su tocado verde''. Además, los glifos a veces eran abreviados o condensados, en donde un elemento de un glifo sustituiría parte de otro. El condensamiento aparece en otras escrituras: por ejemplo, en los manuscritos españoles medievales la palabra de a veces se escribía Ð (una D con el trazo central de una E). Un ejemplo en inglés es la "y comercial" (en inglés ampersand) o et (&) que es una ligadura de la palabra "et" en francés normando. A veces, en lugar de la configuración usual de los bloques, se escribían los glifos mayas en renglones o columnas sencillas o en forma de ''L'' o ''T''. Estas variaciones aparecían más frecuentemente cuando se adaptaban mejor al área disponible para escribir.

Los glifos mayas eran básicamente logográficos, es decir, cada símbolo representaba un ente o concepto, como "pescado" o "jaguar". En general, los glifos utilizados como elementos fonéticos fueron en su origen logogramas correspondientes a palabras que en lenguaje hablado eran monosílabos, monosílabos que o bien terminaban en una vocal o bien en una consonante débil como y, w, h o (sonido parecido al de la h en las interjecciones ¡uh!, ¡ah!, ¡eh! del castellano).

Un ejemplo es la evolución a glifo fonético del logograma ''aleta de pescado'' (en maya: Kah). Este glifo, que puede aparecer en dos representaciones: podía ser el dibujo de una aleta de pescado o también el de un pescado con aletas prominentes, se convirtió en la representación de la sílaba "ka". miniaturadeimagen|293x293px|La escalinata jeroglíflica de Copán es el texto de mayor tamaño tallado en piedra del mundo maya. Estos glifos fonéticos silábicos que surgieron de esta forma tenían dos funciones básicas: por un lado, servían como complementos fonéticos para desambiguar logogramas con más de un significado (esto ocurrió también en la escritura egipcia) y, por otro, se usaban para escribir elementos gramaticales que carecían de logograma, tales como inflexiones de los verbos (en analogía con el japonés moderno). Por ejemplo, la voz bálam, jaguar, podía escribirse como un solo logograma (lo representaremos como BALAM en lo que sigue, por comodidad) o podía matizarse añadiéndole logogramas fonéticos, según contexto (ba—BALAM o también BALAM-—ma, o ba—BALAM—ma, donde ba y ma son glifos fonéticos) o incluso podía escribirse de forma totalmente fonética, con tres glifos (ba—la—ma)

Los glifos fonéticos representaban sílabas simples abiertas (formadas por consonante+vocal o únicamente vocal). Sin embargo la fonotáctica maya es un poco más complicada. La mayoría de palabras mayas finalizan en consonante, no en vocal, y también pueden encontrarse secuencias de dos consonantes en medio de la palabra, como en xolte’ ''cetro'', que es CVCCVC. Cuando estas consonantes finales eran sonantes (l, m, n) o glotales (h, ’) a veces se omitían en la escritura, pero más frecuentemente las consonantes finales se escribían, lo que significa que también aparecía una vocal extra. Esta era típicamente una vocal "imitativa" que repetía la de la sílaba anterior. Así, la palabra [kah] ''aleta de pescado'' se escribiría ka-ha. Sin embargo hay muchos otros casos donde se usaba otra vocal final y sus reglas ortográficas solo se han comprendido parcialmente. He aquí lo que se comprende actualmente:

Una sílaba CVC se escribía CV-CV con las dos vocales iguales: yo-po [yop] 'hoja'. Una sílaba con vocal larga (CVVC) se escribía CV-Ci, a menos que la vocal larga fuera [i], en cuyo caso se escribía Ci-Ca: ba-ki [baak] ''cautivo'', yi-tzi-na [yitziin] ''hermano menor''. Una sílaba con vocal glotalizada (CV’C o CV’VC) se escribía con una a final si la vocal era [e, o, u], o con una u final si la vocal era [a] o [i]: hu-na [hu’n] 'papel', ba-tz'u [ba’tz’] ''mono aullador''.

Una forma escrita más compleja es ha-o-bo ko-ko-no-ma para [ha’o’b kokno’m] ''ellos son los guardianes''. (La duración y la glotalización de las vocales no siempre estaban indicadas en palabras comunes como 'ellos son'). Un conjunto mínimo, sin traducción completa, es el siguiente: ba-ku [bak] ba-ki [baak] ba-ku [ba’k] o [ba’ak] ba-ke [baakel] (omitiendo la l)

Glifos emblema Un "glifo emblema" es un tipo de título real o designación de nobleza. Early Thoughts on the sajal Title, David Stuart (En Inglés) Está conformado por la palabra ajaw (un término del maya clásico para "señor", sin etimología clara aún, pero con fuentes coloniales bien atestiguadas)Lacadena García-Gallo, A. y A. Ciudad Ruiz (1998). Reflexiones sobre la estructura política maya clásica. Anatomía de una Civilización: Aproximaciones Interdisciplinarias a la Cultura Maya. A. Ciudad Ruiz, M. I. Ponce de León and M. Martínez Martínez. Madrid, Sociedad Española de Estudios Mayas: 31-64. y un topónimo que precede a la palabra ajaw y funciona como adjetivo. A veces el título está precedido por el adjetivo k’uhul "divino" o "sagrado".

Por supuesto un glifo de emblema no es del todo "un glifo", pues se puede escribir con cualquier cantidad de signos silábicos y logográficos y están atestiguadas varias ortografías alternativas para las palabras k’uhul y ajaw, que forman la parte invariante del título. El término "glifo emblema" es simplemente una reminiscencia de la época en que los mayistas no podían interpretar satisfactoriamente las inscripciones mayas clásicas y tenían que conformarse con algunos apelativos aislando ciertos componentes estructurales recurrentes en la narrativa escrita.

thumb|Glifo de emblema de Tikal o Yax Mutul, estela del Museo de Tikal. Este título fue identificado en 1958 por Heinrich Berlin,Berlin, H. (1958). "El Glifo Emblema en las inscripciones Maya." Journal de la Société des Américanistes de Paris 47: 111-119. quien acuñó el término "glifo emblema". Berlin notó que los "glifos emblema" constaban de un signo principal de mayor tamaño que los otros dos signos cuya lectura actual es k’uhul ajaw. Berlin también notó que mientras los elementos pequeños permanecían relativamente constantes, el signo principal cambiaba entre un sitio y otro. Berlin propuso que los signos principales identificaban a ciudades individuales, a sus dinastías reinantes o a los territorios controlados por ellas. Seguidamente, MarcusMarcus, J. (1976). Emblem and state in the classic Maya Lowlands: an epigraphic approach to territorial organization. Washington, Dumbarton Oaks Trustees for Harvard University. argumentó que los glifos de emblema se referían a sitios arqueológicos, dispuestos en una jerarquía de cinco niveles de distribución asimétrica. La investigación de Marcus asumía que los glifos de emblema estaban distribuidos en un patrón de importancia relativa del sitio dependiendo de la amplitud de su distribución, vagamente desglosada como sigue: Centros regionales primarios (capitales) (Tikal, Calakmul, y otras ciudades supremas) eran generalmente las primeras de su región en adoptar un glifo emblema.

Los textos que se refieren a otros centros regionales primarios aparecen en los textos de estas "capitales", y existen dependencias que utilizan el glifo del centro primario. Los centros secundarios (Altún Ha', Lubaantún, Xunantunich, y otras ciudades intermedias) tenían sus propios glifos pero solo eran mencionadas raramente en los textos encontrados en el centro regional primario, mientras que repetidamente mencionan el centro regional en sus propios textos. Los centros terciarios (pueblos) no tenían glifos propios, pero sí textos que mencionan los centros primarios y quizás ocasionalmente los centros secundarios. A estos seguían las aldeas sin glifos emblema ni textos que mencionen los centros mayores, y los caseríos con mínima evidencia de textos.Marcus, J. (1973) Territorial Organization of the Lowland Classic Maya. Science. 1973 June 1;180 (4089):pp. 911-916 Este modelo estuvo irrefutado por más de una década hasta que Mathew y Juteson,Véase Mathews (1991) argumentaron una vez más que los glifos emblema eran los títulos de gobernantes mayas con cierta asociación geográfica.