El Vuelo 211 de TAG Airlines, fue un vuelo internacional operado el 16 de abril de 2023 por un Saab 340A (matrícula TG-TAI), número de serie 340A-074, que cubría la ruta entre el Aeropuerto Internacional de Cancún, México, y el Aeropuerto Internacional Mundo Maya, en Flores, Guatemala. La aeronave, configurada para 37 pasajeros y operada por una tripulación de tres personas, transportaba 14 pasajeros al momento del suceso. Durante la fase de aterrizaje, aproximadamente a las 8:30 hora local (14:30 UTC), el tren de aterrizaje principal derecho colapsó, provocando la salida de pista dentro del perímetro del aeropuerto. Todos los ocupantes resultaron ilesos.
Aeronave y tripulación
La aeronave involucrada en el accidente fue un Saab 340A, avión regional bimotor turbohélice diseñado en Suecia a comienzos de la década de 1980 y conocido por su uso extendido en rutas de corto radio. La unidad con matrícula TG-TAI había iniciado su proceso de certificación de aeronavegabilidad en noviembre de 2018 y estaba operada por TAG Airlines, con un historial de mantenimiento documentado como actualizado de acuerdo a las fases programadas de servicio (25, 50, 150, 300 y 400 horas). En el momento del suceso, la aeronave era operada por una tripulación compuesta por un piloto al mando y un primer oficial, ambos debidamente calificados: el capitán contaba con habilitaciones para aviones multimotor terrestres, instrumentos y fue instructor de vuelo, además de estar habilitado como capitán en el Saab 340; el primer oficial tenía habilitaciones equivalentes apropiadas para desempeñarse en ese rol en la misma clase de aeronaves. No se reportaron limitaciones físicas, psicológicas o de estado que hubieran influido negativamente en el desempeño de los pilotos durante el vuelo.
Accidente
El 16 de abril de 2023, el Vuelo TGU211, operado por TAG Airlines con destino desde el Aeropuerto Internacional de Cancún (México) al Aeropuerto Internacional Mundo Maya, se aproximó para aterrizar bajo condiciones meteorológicas favorables y sin reportar inconvenientes previos durante el ascenso o crucero. Conforme la aeronave completó el procedimiento de aproximación final, la tripulación seleccionó la extensión del tren de aterrizaje, pero no obtuvo la indicación de “down and locked” (bajada y asegurado) en cabina, lo que desencadenó una verificación adicional coordinada con el control de tráfico aéreo. En respuesta, el piloto realizó dos pasadas bajas (low approaches) sobre la pista para permitir una inspección visual de la configuración del tren por parte del personal en tierra, quienes no observaron ninguna anomalía evidente en la posición de las ruedas.
Tras estas verificaciones y con la decisión de continuar el aterrizaje, la aeronave tocó pista. Sin embargo, durante la fase de rodaje durante el aterrizaje, el tren de aterrizaje principal derecho colapsó, lo que provocó que el avión perdiera soporte de ese lado, descendiera sobre el conjunto de la ala y la estructura adyacente, y se desviara hacia el terreno blando fuera de los límites de la pista. No hubo lesiones entre los 14 pasajeros y 3 tripulantes, quienes evacuaron la aeronave de manera segura; el avión resultó con daños sustanciales. Las operaciones del Aeropuerto Mundo Maya se vieron interrumpidas temporalmente tras el evento, con personal y fuerzas de seguridad colaborando en la evacuación y aseguramiento del área. Informes periodísticos destacaron la participación de unidades del Comando Aéreo del Norte de la Fuerza Aérea Guatemalteca en las labores de respuesta.
Investigación
El análisis técnico del accidente identificó que el colapso del tren de aterrizaje derecho se debió a la fractura de los tornillos de sujeción del soporte del actuador hidráulico encargado de la extensión y bloqueo del tren. Aunque el actuador hidráulico respondió a la orden eléctrica de extensión en cabina, los tornillos que lo mantenían fijado estructuralmente se rompieron durante el proceso, impidiendo que el conjunto del tren de aterrizaje se asegurase completamente en posición extendida y, por ende, inhibiendo la activación del mecanismo de candado simétrico que garantiza su estabilidad. En consecuencia, el tren no pudo soportar las cargas del aterrizaje y falló durante el rodaje.
El informe final de la DGAC concluyó que no se identificaron factores humanos contributivos ni condiciones adversas externas significativas (tales como clima, peso y balance o deficiencias de navegación). La aeronave y su tripulación estaban certificadas y en condiciones adecuadas para la operación, y el mantenimiento estaba al día conforme a los registros. Así, la causa principal del accidente fue una falla mecánica estructural en el soporte del actuador del tren de aterrizaje derecho, que llevó a la incapacidad de asegurar correctamente esa parte crítica del sistema de aterrizaje.
Referencias
Categoría:Accidentes e incidentes aéreos de 2023 Categoría:Accidentes e incidentes aéreos en Guatemala Categoría:Departamento de Petén Categoría:Guatemala en 2023