Tadeo Jones 3. La tabla esmeralda es una película de comedia animada por computadora española de 2022 dirigida por Enrique Gato y escrita por Josep Gatell y Manuel Burque. Es la continuación de Las aventuras de Tadeo Jones y Tadeo Jones 2: El secreto del rey Midas.
La secuela titulada Tadeo Jones y la lámpara maravillosa se estrenó el 26 de agosto de 2026.
Argumento En México, vemos a Jeff, el perro de Tadeo Jones, correteando por el interior de unas ruinas de una civilización antigua, y llegar hasta su amo, Tadeo, que está inspeccionando unos misteriosos grabados en una pared. De repente, es interrumpido con brusquedad por sus compañeros y superiores en la expedición, quienes le ordenan dejar lo que está haciendo, y ponerse a limpiar unos pinceles de trabajo, aparte de burlarse de sus métodos de trabajo (Tadeo lleva una hoguera para alumbrar, y los demás, linternas). Tadeo intenta explicarles lo de los grabados, y de mala gana, el jefe los examina, juzgando que no hay nada verdaderamente interesante en ellos, y repitiéndole a Tadeo que se ponga con los pinceles. No dándose por vencido, Tadeo pulsa un botón secreto, que desbloquea un pasadizo oscuro, por el que Tadeo y Jeff caen, y se apresuran a investigarlo. Allí, encuentran algo insólito: un sarcófago egipcio, objeto que no pinta nada en México. En su interior, descubren un colgante, que a Jeff le llama la atención, y que no tarda en coger con sus dientes. En ese momento, se activa la típica trampa para arqueólogos aventureros: péndulos lanzadores, y el abismo de fuego que lleva a una muerte horrible, y parece que no hay escapatoria para el dúo, pero de repente, aparece Sara Labrov, novia de Tadeo, y jefa del proyecto, y les salva de manera heroica. Ya fuera, Tadeo recibe una fuerte regañina, ya que en sus peripecias ha estropeado la gruta que sus compañeros habían excavado para intentar encontrar el tesoro del Rey Pacal. Tadeo intenta hablarles de su descubrimiento, pero no es escuchado, ya que una vez más recibe desprecios de sus colegas, y se queda más impotente aún al no poder contar tampoco sus aventuras pasadas en Pai Ti Ti (Las aventuras de Tadeo Jones), ni con el Colgante del Rey Midas (Tadeo Jones 2: El secreto del rey Midas), pues juró guardar ambos secretos. Tadeo es finalmente despedido, y Sara se ofrece a irse con él de vuelta a Chicago para reconfortarle, pero él no acepta: ésta es la expedición dirigida por Sara, al fin y al cabo, y si hay algún éxito, los honores se los llevarán ella y la Universidad. Un hombre con aspecto tanto de arqueólogo como de espía ha estado observando la conversación, y llama por teléfono a quien parece ser una misteriosa mujer, empezando a decirle lo que ha oído, pero ella le replica que ya lo sabe, y que algo "ha sido encontrado", sosteniendo en sus manos un objeto que emite una extraña luz verde.
Muy hundido y deprimido, Tadeo regresa a su pequeño apartamento en Chicago, y se topa con su vecina, la típica anciana quejica y paranoica, que le reprocha que en su apartamento pasan cosas muy extrañas: intenso olor a muerto, y espantosos ruidos, y amenaza a Tadeo con quejarse a cualquier autoridad competente. Tadeo se la quita de enmedio, y entra en su apartamento, donde se encuentra a Momia, su singular compañero de piso, dándose un baño con lo que parece ser una máscara de boxeador WWE tapándole la cara. Momia se llena de alegría al verle, y le atosiga con una serie de "planes geniales" que los dos pueden hacer ahora que Tadeo ha vuelto. La verdad es que Momia ha armado un buen lío: con una tarjeta de crédito que Tadeo le dejó, ha comprado un sinfín de objetos extravagantes por Internet, y se ha abierto perfiles en las redes sociales. Tadeo se molesta mucho con su amigo por todo esto, y deja salir su amargura por no ser reconocido como un verdadero arqueólogo, pero Momia le replica: "Eres el mejor arqueólogo del mundo...me encontraste a mí". Tadeo no quiere seguir hablando con Momia, y se sienta en su sofá. Entretanto, en México, el grupo de arqueólogos que despidió a Tadeo encuentra el sarcófago egipcio que Tadeo ya había encontrado primero, y se lo llevan a Chicago.
Deprimido, Tadeo afronta con aburrimiento las clases de Arqueología de la Universidad, y al salir de ellas, recibe una llamada de teléfono de alguien diciéndole que sabe todo lo que le ha pasado en México, y en ese instante, aparece un coche blanco parecido a un Toyota Prius, y la voz del teléfono le invita a subir a él
Tadeo llega hasta una vivienda decorada por dentro de forma variada y espiritual, y se encuentra cara a cara con su misteriosa anfitriona: Víctoria Moon, considerada como una paria en el mundo de los arqueólogos profesionales debido a que también siente interés por lo paranormal. Victoria le cuenta que lo que pasó en México es el próximo paso hacia un hallazgo mucho más grande: la Tabla Esmeralda. Hace milenios, en el Antiguo Egipto, el hechicero más poderoso del faraón Keops Hermes Trismegisto, fabricó la Tabla, y con su terrible poder, que liberaba a las criaturas más horribles del Inframundo, intentó rebelarse contra el rey de Egipto y adueñarse del mundo. Tras derrotar difícilmente a Hermes, el faraón ocultó la Tabla, pero su leyenda pervivió, siendo buscada por muchos hombres poderosos, pero sólo encontrada por uno: Napoleón Bonaparte, quien se asustó de su poder, y la escondió donde estaba otra vez. Pero supuestamente, el arqueólogo jefe del famoso general francés, Dominique Vivant Denon, escondió un mapa en su despacho de director del Museo del Louvre en París. Victoria le pide a Tadeo que convenza a Sara (quien fue amiga y compañera de Víctoria en la carrera de Arqueología de la Universidad) de que abra el sarcófago con el colgante que cogió Jeff, pues está convencida de que dentro se hallan más claves del misterio.
Confundido e indeciso, Tadeo sale de la reunión, y llama a Sara, contándole todo. Su novia le advierte que no debe confiar en Victoria Moon: es cierto que ellas dos fueron amigas, pero eso llegó a su fin cuando Victoria sustituyó la arqueología respetable por los fantasmas, espíritus, y la frivolidad. También le informa de que su ex equipo encontró el sarcófago en México, y de que se ha atribuido todo el mérito. Furioso con ellos, se encabezona, no escucha las advertencias de Sara, y decide colarse en la Facultad de Arqueología de Chicago para revisar el sarcófago de una vez por todas, pero se lleva una desagradable sorpresa al descubrir que Momia le ha seguido, y se ha llevado consigo a Jeff y a Belzoni, el loro mudo de Sara. Todo se torció, ya que por culpa de las payasadas de Momia, éste, Jeff y Belzoni caen víctimas de una antigua maldición que el sarcófago portaba, y se ven obligados a buscar la Tabla Esmeralda para romperla, pero por lo menos pueden confirmar que en el despacho de Dominique hay más pistas sobre su paradero, aunque por desgracia los destrozos que causan en el almacén son vistos como un crimen por el inepto inspector Pickle y su homóloga mexicana, la muchísimo más competente agente Ramírez. Todo esto es descuento por Sara, que intenta proteger a Tadeo, aunque su ex equipo identifica la mochila de Tadeo en la escena de los hechos. Todos se ven obligados a huir a París.
Desesperada, Sara corre por Chicago para saber qué ha sido de su novio, y ayudarle si es necesario, y de repente el coche de Victoria aborda a la joven profesora, y Victoria le explica a Sara toda la historia, y sus sospechas de que Tadeo se dirige a París.
Cómo Momia ha despilfarrado todo el dinero de Tadeo con sus compras compulsivas, los dos se ven obligados a viajar "de gorra" en la sección de equipajes de un avión que va a París, y en la ciudad del amor finalmente entran en el Louvre, donde Momia se empeña en ver La Gioconda, de Leonardo da Vinci, y valorar qué expresa su rostro, aunque no lo consigue. Sin tiempo ni ganas de más juegos, Tadeo los conduce a todos al despacho del director del museo, donde encuentran un sarcófago, y en su interior, a una momia egipcia viva: Ra Ammon Ah, faraona de la XVIIIa Dinastía, consejera de Nefertiti, y tía de Tutankamón, pero Tadeo y Momia piensan que su nombre significa “Ramona”, además de que se comporta con ellos de una forma tremendamente egocéntrica y altanera, despreciando sobre todo a Momia, por no considerarle una auténtica momia, sino "un saco de huesos viejos envueltos en papel de wáter". La altanera faraona, momentáneamente, también confunde a la horrenda fusión que Jeff y Belzoni han formado por culpa de la maldición con el dios Horus. Les cuenta que lleva siglos en ese despacho, desde que Dominique la puso escondida allí, por su propia seguridad. Tadeo le cuenta toda su larga historia, y Ra Ammon Ah les da la siguiente pista: un mapa oculto en un lejano lugar de Egipto. Tadeo le pide que les guíe hasta allí, y la faraona se muestra despectiva de nuevo, pero justo en ese momento son localizados en el Museo por Ramírez, Pickle, y varias tropas policiales. Todos se ven obligados a emprender una disparatada, estrambótica y aparatosa huida en la bañera de Ra Ammon Ah como si fuera una pequeña lancha motora, a la que Tadeo le acopla un motor que le roba a otra lancha, aumentando su rapidez, lo que les lleva a una incursión por el Río Sena, y a interferir en el Tour de Francia, y especialmente con su corredor más novato, que nunca ha conseguido ganarlo, y que esta vez tampoco lo consigue. Sobre todo por culpa de la ineptitud de Pickle, el grupo logra huir de las autoridades. En esas, Momia sufre una horrenda transformación en Ammhit (una criatura del Inframundo, de la mitología egipcia), aunque Tadeo y Ra Ammon Ah consiguen calmarle y volverle a su ser, dentro de lo que cabe. Sabiendo que Tadeo es arqueólogo, Ra Ammon Ah hace un acuerdo con él: le ayudará a encontrar la Tabla Esmeralda si Tadeo convierte a Ra Ammon Ah en famosa, y le da un museo para ella sola. Surge un problema: por culpa de Momia y su presencia en redes sociales, todas las autoridades que les persiguen saben de sus planes. Una vez más "de gorra", llegan a Egipto. Sara y Victoria, entretanto, también encuentran en el despacho de Dominique pistas de que Tadeo va rumbo a Egipto.
Mientras navegan por el Nilo, y en un intento por empatizar con Ra Ammon Ah y conocerla mejor, Tadeo le comenta que en los libros de Historia a ella no se la menciona. Ra Ammon Ah se lo explica todo: sólo fue faraona de Egipto tres días, y al cuarto, un primo suyo, deseoso de ser faraón, le coló un escorpión venenoso en la cama, y Ra Ammon Ah murió. Con amargura, ésta se lamenta, ya que está convencida de que tenía el potencial para convertirse en una de las grandes faraonas de todos los tiempos, pero nadie le dio la oportunidad. Tadeo afirma comprenderla muy bien, a lo que Ra Ammon Ah reacciona tratándole con altanería por enésima vez.