El Círculo Católico de Obreros del Uruguay es una institución médica mutual creada en 1885 por iniciativa de la iglesia católica.

Cuenta con cinco sanatorios ubicados en los departamentos de Montevideo, Colonia y Soriano. Además de una amplia red de policlínicos en el país.

Historia

A comienzos del siglo XIX, la atención hospitalaria en Montevideo era escasa y precaria. La ciudad contaba únicamente con el Hospital de la Caridad, insuficiente para atender las necesidades sanitarias de una población en constante crecimiento. En ese contexto, Tomás María Parodi planteó al presbítero Andrés Torrielli —entonces teniente cura de la Catedral de Montevideo— y al estudiante de medicina Luis Pedro Lenguas la necesidad de crear una institución destinada a brindar asistencia a los obreros, inspirada en la doctrina social de la Iglesia católica.

Tras conocer experiencias similares desarrolladas en España y Francia, el padre Torrielli presentó en 1884 el proyecto de fundación del Círculo Católico de Obreros al entonces obispo de Montevideo, monseñor Inocencio María Yéregui. Finalmente, el 21 de junio de 1885 quedó fundado el Círculo Católico del Uruguay. En el acto fundacional participaron destacadas personalidades de la Iglesia y de la vida pública nacional, y el poeta Juan Zorrilla de San Martín propuso como primer presidente de la institución a Francisco Bauzá.

En sus primeros años, la institución desarrolló una importante red de asistencia mutual y sanitaria dirigida principalmente a trabajadores y sus familias. Con el correr de las décadas, el Círculo Católico fue concentrando progresivamente su actividad en la prestación de servicios de salud, consolidándose como una de las principales instituciones de asistencia médica del Uruguay.

Labor social y cultural

Desde sus inicios, el Círculo Católico desarrolló una labor que trascendió la asistencia médico-hospitalaria, incorporando actividades sociales, culturales y educativas destinadas a sus asociados. La institución promovió espacios de integración y formación mediante conferencias, bibliotecas, actividades recreativas y funciones teatrales.

El Círculo Católico contó con diversos teatros y salas culturales. Entre los más destacados se encontraba la emblemática sala teatral del Sanatorio Lenguas, en Montevideo, considerada una de las principales expresiones culturales vinculadas a la institución. Asimismo, funcionaron otras salas teatrales y espacios recreativos asociados al Círculo en la zona de la Unión, en Montevideo y en la ciudad de Nueva Helvecia.

En 1905, con el apoyo de monseñor Mariano Soler, el Círculo Católico impulsó la creación de la Cooperativa de Ahorro y Crédito La Caja Obrera, una institución financiera orientada al ahorro popular y al acceso al crédito para trabajadores. Paralelamente, promovió en distintas localidades del interior del Uruguay la creación de las denominadas “cajas populares”, entidades de ahorro y crédito comunitario destinadas a facilitar servicios financieros a trabajadores, pequeños productores y sectores rurales.

En 1936, debido a cambios en la legislación nacional, el Círculo Católico debió desprenderse de La Caja Obrera. La normativa vigente no permitía que una institución mutual dedicada a fines sociales y sanitarios administrara simultáneamente una entidad bancaria con fines lucrativos, por lo que la institución financiera fue separada y posteriormente puesta en venta.

A partir de la reforma del sistema nacional de salud en Uruguay, el Círculo Católico pasó a integrarse al sistema como una institución de asistencia médica colectiva, enfocando su actividad principalmente en la prestación de servicios de salud y asistencia mutual.

En ese proceso de transformación institucional, la entidad dejó de ser administrada directamente por la Arquidiócesis de Montevideo, manteniendo no obstante su histórica identidad vinculada al catolicismo social y a la tradición mutualista uruguaya.

Cobertura miniaturadeimagen|Sanatorio Juan Pablo II miniaturadeimagen|Sanatorio Galicia

El Círculo Católico cuenta en la actualidad con cuatro edificios sanatoriales. El primero de ellos, el Sanatorio Dr. Luis Pedro Lenguas, denominado así en homenaje a uno de los principales impulsores de la institución, fue establecido en 1886 en Montevideo, constituyéndose durante sus primeros cien años de existencia en el principal centro asistencial y sede institucional de la mutualista.

En años posteriores, la institución expandió su presencia en el interior del país con la apertura del Sanatorio de Juan Lacaze, en el departamento de Colonia, fortaleciendo así su cobertura sanitaria fuera de la capital. En 2004, el Círculo Católico adquirió el antiguo Sanatorio Larghero, donde posteriormente fue inaugurado el Sanatorio Juan Pablo II. Desde entonces, dicho establecimiento pasó a concentrar gran parte de los servicios de emergencia, internación y cuidados intensivos de la institución, mientras que el Sanatorio Lenguas quedó orientado principalmente a la atención policlínica y ambulatoria.

En 2022, tras el cierre de Casa de Galicia, el Círculo Católico incorporó parte de la infraestructura de dicha institución y abrió las puertas del Sanatorio Galicia, manteniendo esa denominación en homenaje a la histórica mutualista gallega desaparecida.

Controversias Desvinculación de la Iglesia Católica (2010-2011) Entre 2010 y 2011, hubo controversia por la aplicación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva (18.426). La mutualista, al estar obligada por normativa estatal a brindar asesoramiento y prestaciones relacionadas con anticonceptivos y aborto en condiciones de riesgo, modificó sus estatutos para eliminar referencias al Asesor Pastoral y al Arzobispo de Montevideo, desvinculándose de facto de la supervisión de la Arquidiócesis. El arzobispo Nicolás Cotugno impugnó la asamblea que aprobó estos cambios, argumentando que violaba los estatutos vigentes y solicitó al Ministerio de Educación y Cultura la intervención de la institución y la remoción de su directiva. La Conferencia Episcopal del Uruguay respaldó esta posición, expresando preocupación por la preservación de la identidad católica de la mutualista. Finalmente, en septiembre de 2011, el inisterioade Educación y Cultura probó la reforma estatutaria que formalizó la desvinculación, eliminando la capacidad de veto o supervisión del Arzobispado. Esta decisión cerró un capítulo de tensión entre la institución y la jerarquía eclesiástica, aunque generó escándalo y debates internos en la comunidad católica uruguaya.

Conflictos laborales En la década de 1990 se registraron tensiones con el cuerpo médico y técnico. En 1996, por ejemplo, hubo despidos que derivaron en asambleas y un convenio que incluyó reintegros, reducciones salariales temporarias (del 14% para médicos) y la creación de comisiones bipartitas para reestructuración. El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) siguió de cerca estos conflictos.

Cuestionamientos a convenios con ASSE (década de 2020) En los años recientes, el Círculo Católico ha sido objeto de escrutinio por sus convenios con la Administración de los Servicios de Salud del Estado. Auditorías y resoluciones del Tribunal de Cuentas observaron un alto porcentaje de los pagos realizados entre 2020 y 2024 (alrededor del 70% del gasto total en convenios, según pedidos de informes parlamentarios). Se registraron aumentos significativos en las retribuciones durante gestiones anteriores, con cuestionamientos a procedimientos de contratación directa y reiteración de observaciones. Estos hechos formaron parte de auditorías internas de ASSE que derivaron en denuncias penales contra exjerarcas y discusiones en el ámbito parlamentario sobre compras a prestadores privados.

Referencias Categoría:Mutualistas privadas de Montevideo Categoría:Organizaciones fundadas en 1885