La Toma de Lima o también llamada Segunda marcha de los Cuatro Suyos calificada por la derecha & medios de comunicación (principalmente por América Tv, ATV & Latina) como Marcha de los Terroristas fue una movilización popular realizada a nivel nacional en el Perú, especialmente en la capital Lima, planificada para el 19 de enero de 2023. Forma parte de la convulsión social de Perú, como parte de una estrategia de índole política desde el sur del país. Inició con el paro nacional del 19 de enero, que unió Ayacucho, Arequipa, Cusco, Puno, Apurímac, La Libertad y otras regiones previo a la salida de sus coterráneos en Lima, y culminó con la intervención policial a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos el 21 de enero, principal bastión de los manifestantes en Lima.
En la primera fecha, la Defensoría del Pueblo informó que había entre seis y siete mil participantes en Lima. Desde ese día, el gobierno ha reaccionado acusándolos de supuestamente preparar un golpe de Estado civil o una guerra civil, e incluso se los ha comparado con los acontecimientos de la revolución de Trujillo de 1932. Aun así, se produjeron actos de vandalismo tanto dentro como fuera de la capital, que la Policía estimó en unas 2500 personas.miniaturadeimagen|Los manifestantes protestaron contra el gobierno de Dina Boluarte, siendo la principal exigencia la renuncia de la mandataria. Luego de la Segunda Marcha de los Cuatro Suyos, fue convocada para el 24 de enero otra marcha bajo el nombre de Gran Marcha Nacional. Para el 1 de marzo fue convocada una nueva edición de la «Toma de Lima» con movilizaciones a partir del 25 de febrero.
Antecedentes
Históricos
Marcha de los Cuatro Suyos
La «Segunda marcha de los Cuatro Suyos» toma su nombre de la Marcha de los Cuatro Suyos que fue convocada durante el régimen de Alberto Fujimori. En esa oportunidad, el 26, 27, 28 y 29 de julio del 2000, se llevó una movilización popular en Lima. El nombre de Cuatro Suyos se atribuye a la concentración de participantes de todos los «rincones» del país, convocados por el político Alejandro Toledo contra el entonces régimen de Fujimori, acusado de haberse reelegido por tercera vez en unas elecciones fraudulentas. La marcha tuvo como consecuencia el desgaste del fujimorato, el cual se derrumbaría definitivamente unos meses después.
Inmediatos
Toma de Lima
Primera «Toma de Lima»
Segunda «Toma de Lima» Una segunda «Toma de Lima» fue convocada para el día 16 de noviembre de 2022. La convocatoria fue realizada por la Asamblea Nacional de los Pueblos (ANP) en emulación a la anterior. A pesar de la convocatoria, esta fue suspendida para el día de la llegada de la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Tercera «Toma de Lima» Una tercera «Toma de Lima» fue convocada para el día 7 de diciembre de 2022. Esta marcha fue convocada por la Asamblea Nacional de los Pueblos (ANP), el Frente Agrario Rural del Perú y el Frente Político Nacional para dar su apoyo a Pedro Castillo y buscar el cierre del congreso.
Intento de autogolpe de Estado
El 7 de diciembre de 2022, el entonces presidente del Perú, Pedro Castillo Terrones dirigió un intento de autogolpe de estado, sin embargo, sin apoyo de las fuerzas armadas y de la policía nacional, el autogolpe no surtió efecto y el mandatario fue vacado y arrestado. Desde entonces, múltiples simpatizantes castillitas, convocados con anterioridad para la tercera «Toma de Lima», iniciaron una serie de movilizaciones en la capital, con el objetivo de «tomar Lima». Estas movilizaciones, a partir del 10 de diciembre con la declaratoria del departamento de Apurímac en insurgencia popular, tomaron otro rumbo, miles de peruanos se plegaron a las protestas exigiendo la renuncia de la nueva presidenta Dina Boluarte y la inmediata realización de elecciones generales. El 25 de diciembre de 2022, terminó la primera etapa de las protestas nacionales bajo una tregua de fin de año.
El 4 de enero de 2023, las protestas en el país se reanudaron, cuyo epicentro fue el sur peruano por al menos los primeros 11 días. A partir del 16 de enero, múltiples organizaciones sociales y sindicales empezaron a preparar una nueva marcha de los cuatro suyos, conocida también como la Toma de Lima.
Convocatoria
Convocatoria a una nueva marcha de los cuatro suyos Una de las acciones dentro del acuerdo de 28 de diciembre, por la Asamblea de la Macrorregión Sur (que formó la Coordinadora Macrroregional del Sur), es convocar a una nueva Marcha de los Cuatro Suyos en Lima. De hecho, aquello se gestó desde Puno organizaciones sociales y gremiales adaptaron ese nombre para la reunión del 28 de diciembre. Sin embargo, después de la reunión, no se acordó una fecha definida, en que el representante del frente de defensa de Arequipa insistió en su planificación. Días después, el plan se concretó para el 19 de enero a modo de paro nacional. Según Infobae (17 de enero), congregaría a protestantes desde los departamentos de Arequipa, Cusco, Puno, Ayacucho y Huancavelica. Según El Comercio (20 de enero), un informe de la policía identificó a 130 «actores», entre organizaciones y dirigentes.
Convocatoria a un paro nacional El 16 de enero la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), la Asamblea Nacional de los Pueblos (ANP), el Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación en el Perú (SUTEP) y otras organizaciones (mayormente de izquierda) convocaron a un paro nacional de 24 horas el día 19 de enero, en Huancayo, Arequipa, Chota, Ayacucho, Pasco y Ancash y otras regiones. miniaturadeimagen|Miembros de la CGTP en 2017El dirigente de la CGTP, Jerónimo López, en conferencia de prensa el 17 de enero, proclamó:«Estamos convocando a un paro nacional, cívico y popular para el 19 de enero, considerando que tras la muerte de 50 personas en enfrentamientos, varias regiones del país están exigiendo democráticamente la renuncia de la señora Dina Boluarte, elecciones generales para el 2023, la convocatoria a un referéndum para que el pueblo se pronuncie respecto de convocar a una Asamblea Constituyente o continuar con la actual Constitución, y el cambio de la mesa directiva del Congreso»
Acciones previas
Estado de emergencia El 15 de enero de 2023, el gobierno declaró en estado de emergencia por 30 días a los departamentos de Lima, Cuzco, Puno y en la provincia constitucional del Callao. Por su parte, unos días después, la presidenta Dina Boluarte declaró «sabemos que quieren tomar Lima por todo lo que está saliendo en las redes el 18 y 19, yo los llamo a tomar Lima, sí, pero en paz, en calma. Los espero en la casa de gobierno para poder dialogar sobre las agendas sociales que tienen».
Caravanas rumbo a Lima
El 31 de diciembre de 2022, más de 1300 ronderos de Cajamarca confirmaron su participación en la «Toma de Lima».
El 15 de enero, centenares de personas provenientes de Andahuaylas iniciaron un viaje en caravana hacia la capital. Paralelamente grupos de Amazonas y Cajamarca llegaron a Lima. El 16 de enero, universitarios y pobladores del Cuzco emprendieron viaje, llevando alimentos no perecibles y bebidas. Al menos, 1000 comuneros de Huancané llegaron a Juliaca (Puno) y anunciaron su partida, medida tomada por los incidentes del 9 de enero. El mismo día, en el kilómetro 31 de la carretera Libertadores-Huari, distrito de Humay (Pisco), una caravana de aproximadamente 300 manifestantes provenientes de Ayacucho y Andahuaylas fue interceptada y detenida por un grupo de efectivos policiales, algunos choferes incumplían los permisos necesarios para circular, a pesar de ello, fueron liberados y la caravana continuó su viaje. Los manifestantes señalaron que eran la primera caravana y que «muchos más» estaban en camino.
El 17 de enero, un numeroso grupo de aymaras llegaron a Ilave y anunciaron su viaje a Lima, en un principio se estimó que los que viajarían serían 10.000 aymaras. Por otro lado, un grupo de aproximadamente 500 puneños que viajaban en minivans, autos y en el bus de la cantante Yarita Lizeth, por su paso en Arequipa, recibieron múltiples productos de comerciantes de los mercados Señor de Huanca y de la Asociación de Comerciantes Mayoristas. Paralelamente otras delegaciones puneñas, llegaron a la ciudad de Puno para continuar su viaje a la capital. En la noche de este día, llegaron a Lima las primeras delegaciones de Apurímac, Ayacucho, Puno, Cuzco. y Lambayeque.
El 18 de enero, manifestantes de Puerto Maldonado (Madre de Dios) dieron una tregua de 24 horas en su ciudad y anunciaron su viaje a la capital. Un grupo de manifestantes provenientes de la comunidad de Paucartambo, llegaron a Cerro de Pasco y anunciaron su viaje a Lima. En Apurimac, 4 camiones con manifestantes de la provincia de Antabamba partieron a Lima, con ello se unieron a las provincias de Andahuaylas, Chincheros, Abancay, Cotabambas en haber enviado manifestantes a la capital, todos estos civiles fueron denominados como "El Batallón Apurímac". Mientras que en Arequipa, se anunció el viaje de más de 600 manifestantes.
Por el lado del gobierno, la Policía Nacional inició un operativo en el peaje de Pucusana de la Panamericana Sur, con el fin de verificar si algunos de los manifestantes que parten hacia la capital, cuentan con requisitorias u objetos que puedan ser usados como armas.
Todas las unidades no pudieron llegar para el día acordado, sin embargo si estuvieron presentes en futuras marchas. También otras delegaciones se sumaron a los viajes, como por ejemplo, manifestantes de Tacna, Huancavelica y Piura.
Cooperación de las universidades de la capital
UNMSM En la noche del 17 de enero, un grupo de aproximadamente 30 universitarios pertenecientes a la Federación Universitaria San Marcos (FUSM) tomaron las instalaciones de la puerta 3 de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), y ofrecieron alojamiento a los manifestantes provenientes del sur para la marcha sobre Lima. La FUSM proclamó:«Desde la Federación Universitaria de San Marcos denunciamos la brutal represión, persecución y masacre contra el pueblo por parte del Estado peruano. Asimismo, exigimos una nueva Constitución mediante la convocatoria inmediata a una asamblea constituyente con participación popular y plena libertad política como parte de la lucha por la democratización de la sociedad peruana, en la que se restituyan y amplíen los derechos fundamentales del pueblo»La toma había sido previamente anunciada el 15 de diciembre de 2022, en forma de protesta por los entonces fallecidos en Apurímac y Ayacucho, y apoyo a la toma de la Universidad Nacional de Cajamarca efectuada tres días antes.
Al poco tiempo, recibieron a dos buses provenientes de distintas regiones, aproximadamente 300 manifestantes de Canchis (Cuzco) fueron los primeros en ingresar a la casa de estudios. En las horas siguientes recibieron a otros buses repletos de víveres y manifestantes, albergando a más de 400 manifestantes en el centro universitario. Un estudiante que actuó como vocero respondió a una periodista de Panamericana Televisión que «ha sido justamente en solidaria articulación con las luchas políticas que viene emprendiendo el pueblo peruano a nivel nacional». Además, recibieron donaciones de gran cantidad de alimentos y bebidas.
El 18 de enero, la congresista Sigrid Bazán llegó a la universidad y conversó con algunos estudiantes. Indira Huilca donó alimentos a los manifestantes. Por su parte, la rectora Jeri Ramón Ruffner condenó la toma y declaró: «estamos en estado de emergencia. No se puede tomar los locales públicos como la Decana de América donde está el centro de la cultura». Sin embargo, tras la instalación de una mesa de diálogo, se llegó al acuerdo de que los manifestantes deberían abandonar el campus a más tardar el día 19 de enero, siempre y cuando no dañen las instalaciones. De esta forma, el campus de la puerta 3 se volvió un importante bastión para los manifestantes en Lima.
UNI