La eglestonita es un mineral, cloruro de mercurio con hidroxilos, que fue descrito a partir de ejemplares procedentes de una mina del distrito minero de Terlingua, condado de Brewster, Texas (USA). El nombre es un homenaje a Thomas Egleston, profesor de mineralogía y metalurgia en la Universidad de Columbia, Nueva York (USA).
Propiedades físicas y químicas La eglestonita aparece como cristales de un tamaño generalmente inferior al milímetro, pero, ocasionalmente algo mayores, de color amarillo, anaranjado o marrón, que se oscurecen con cierta rapidez si se mantienen expuestos a la luz. Se descompone por acción de los ácidos, dejando un residuo de calomelano. Los cristales pertenecen al sistema cúbico, apareciendo con hábito complejo, formados por la combinación de {110}, {100},{112} y {123}. En muchos casos, los cristales están muy deformados, adoptando morfologías bacilares o incluso aciculares. En estos casos, los cristales más finos crecen de forma orientada según las caras de dodecaedro.
Yacimientos La eglestonita es un mineral raro, que aparece en alrededor de dos docenas de localidades, muchísimas menos que las que se conocen de cinabrio, el principal mineral de mercurio, y en pocas de ellas en forma de cristales. Suele estar asociado a cinabrio, mercurio nativo y a otros halogenuros de mercurio, como el calomelano, la terlinguaíta, corderoíta y montroydita. Además de en la localidad tipo, se hen encontrado jemplares notables en la mina Backofen, Landsberg, Obermoschel, Donnersberg, Renania-Palatinado (Alemania). En España, se ha encontrado en la mina El Entredicho, Almadenejos (Ciudad Real), y en la mina Mariquita, Usagre (Badajoz).
Referencias
Categoría:Minerales