Thriller social es un género cinematográfico que utiliza elementos de géneros como el suspense y el terror para visualizar la opresión que yace en la sociedad. El género ganó atención en 2017 con el estreno de Get Out de Jordan Peele, una película que pone de relieve los casos de alienación racial, con una trama basada en la intriga alrededor del secuestro de jóvenes afroamericanos. Antes de Peele, otros actores, directores y críticos han usado este término para describir este género cinematográfico incipiente, con ejemplos universales.
Muchos películas de terror social se enfocan en temas de raza, clase, género, sexualidad o nación, frecuentemente dentro del formato de películas de géneros categorizados más ampliamente como comedia negra, cine negro, drama psicológico y cine de terror, entre otros.
Uso temprano miniaturadeimagen| El actor de thriller social Sidney Poitier (izquierda) en la Marcha en Washington de 1963, junto a Harry Belafonte y Charlton Heston . El término 'Thriller social' apareció en la crítica cinematográfica por primera vez para denominar a las películas que usan elementos de suspense para recalcar la dramática tensión causada por la desigualdad social. Escrito normalmente entre comillas, el término se utilizó desde los años 70, para describir de modo retroactivo el cine neo-noir político. Un ejemplo temprano es la caracterización de The Monster de Georges Sadoul, una película policíaca egipcia que participó en el Festival de Cannes en 1954. Sadoul resume la película como 'un suspense social basado en una investigación policial auténtica de un gánster drogadicto'. Sadoul continúa describiendo el estilo documental de la película y el modo de vivir en el campo egipcio. Se pueden encontrar otros usos tempranos de este término en las descripciones de algunas películas de la Nouvelle vague (Nueva ola francesa), tales como Nada de 1974, dirigida por Claude Chabrol, inspirada en los acontecimientos de mayo de 1968 en Francia. En su libro French Culture Since 1945, Malcolm y Martin Cook escriben que 'la carrera de Chabrol ha sido dedicada casi exclusivamente a lo que podemos llamar el 'thriller social'' y siguen definiendo al género como 'las películas que usan el estilo de suspense similar a Hitchcock para comentar la tortuosidad y duplicidad de la sociedad francesa."
Aunque muchos otros críticos mencionaron este término en sus reseñas antes de los años 2010, raramente lo hicieron de forma tal que diera al suspense social su propio estatus como un género cinematográfico codificado. Antes de 2017, muchos escritores usaron el término solo una vez, por lo general en una reseña y para calificar una película individual. En su biografía de William Wyler, Axel Madsen llamó a la película Calle sin salida de 1937 protagonizada por Humphrey Bogart un suspense social. David Bleiler, un video - crítico de TLA, describió la película Un rayo de luz de 1950, protagonizada por Sidney Poitier, como 'un excepcional y tenso drama, exitoso como una telenovela médica y también como un suspense social'. Douglas Brode llamó Spencer Tracy 'el alienado antihéroe del thriller social', con referencia a su interpretación en Conspiración de silencio en 1955. Otra película con Poitier, En el calor de la noche de 1967, fue etiquetada como suspense social por Leonard Maltin y también fue citada como tal en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Además, tanto Tracy como Poitier actuaron en Adivina quién viene esta noche, una película de 1967 que más adelante fue identificada como uno de los grandes ejemplos del género de suspense social, 'sin el elemento de suspense'.
En cuanto a las producciones fuera de los Estados Unidos, un par de críticos han llamado a la película británica Víctima de 1961 un suspense social. Como la primera película anglófona con el uso de la palabra 'homosexual' en su diálogo, Víctima generó controversia en el Reino Unido debido a su crítica a las leyes británicas contra los homosexuales que siguieron en vigor hasta la promulgación de la Ley de delitos sexuales de 1967 que despenalizó la homosexualidad de los hombres en Inglaterra y Gales. Ismal Xavier uso el término suspense social para describir Asalto al tren pagador, una película política sobre un robo de un tren en Brasil. Offend the Law of God de 1982, dirigida por taiwanés Bai Jingrui ha sido llamada 'un thriller social de explotación', así como la española Taxi, que trata del ascenso de la derecha racista.
En su libro Historical Dictionary of Russian and Soviet Cinema, el escritor Peter Rollberg va más allá de las referencias aisladas de sus colegas de profesión. Al describir las obras del director ruso-bielorruso Aleksandr Faintsimmer, Rollberg escribe que 'Fainsimmer se dedicó al tradicionalmente poco representado género del thriller social, con éxitos de taquilla como No Right to Fail (1974) y The Cafeteria on Piatnikskaia Street (1978)'. Rollberg también menciona The Rooks de 1982, protagonizada por Leonid Filatov y The Snake Catcher de 1985, dirigida por Vadim Derbenev, como hitos del género en la Unión Soviética.
Cine occidental del Al comienzo de los años 2000, críticos y estudiosos continuaron etiquetando varias películas contemporáneas como películas de suspense social. Los autores de Sociology: An Introductory Textbook and Reader describieron la producción británica de 2022 Negocios ocultos como 'no un documental, sino un thriller social que mezcla los aspectos de las leyendas urbanas globales sobre el secuestro de niños para el tráfico de órganos y borrachos ingenuos que se despiertan en una bañera de un hotel sin un riñón tras ser drogados por prostitutas'. The New Yorker se hizo eco de esta opinión, al decir que ' Negocios ocultos no es una película de suspense violenta. Se le puede llamar thriller social - una película de suspense inquietante y cohesionada que, al mismo tiempo, revela más sobre las vidas de los inmigrantes en Londres que el documental más escrupuloso'. Otras obras categorizadas como suspense social de la primera década y media del nuevo milenio incluyen la producción británica de 2005 El jardinero fiel y la película italiana del 2008 As God Commands, ambas basadas en exitosas novelas epónimas. El Wall Street Journal describió La red social de 2011 como 'mitad una película de carácter moral y mitad thriller social'. La película canadiense sobre el secuestro de niños de 2012, El hombre de las sombras, fue clasificada como un suspense social para su lanzamiento en DVD. Lo mismo ocurrió en el festival de cine francés con la exitosa película Corporate que fue clasificada como suspense social varios meses antes de su estreno en 2017.
Cine indio moderno izquierda|miniaturadeimagen| La estrella de Bollywood Amitabh Bachchan hablando en abril de 2006 Como en Occidente, el cine indio cuenta con una tradición de clasificar algunas películas como 'sociales' o 'de problemas sociales', géneros que surgieron cuando el cine sonoro llegó a India en los años 30. El auge del 'thriller social' como un género conocido en India empezó, como en EE.UU, a través de una asociación con un éxito de taquilla. Pink, un drama legal que trata sobre una violación, fue la película india más taquillera de la historia. Pink está protagonizada por un icono de Bollywood Amitabh Bachchan, quien llamó a la película suspense social. Bachchan dijo que 'el contexto y la premisa de la película siempre serán de interés primordial', pero que 'mucho no se denuncia directamente debido a la naturaleza de la trama y, por supuesto, a la naturaleza del género, el suspense social!'
Antes de Pink, el término thriller social fue usado a veces por los directores y comerciantes de Bollywood y, posteriormente, repetido por la prensa para describir determinadas películas, tales como Fugly de 2014, protagonizada por la medallista de boxeo olímpico Vijender Singh. Antes del estreno de Fugly, la prensa no tenía conocimiento del género. En un preestreno, India Times dijo que la película fue 'catalogada como un ' 'thriller social' (sea lo que sea eso)' Después de Fugly, otras películas de suspense social siguieron su ejemplo, incluyendo Bhopal: A Prayer for Rain (2014) sobre el desastre de Bhopal y Laal Rang (2016) sobre la delincuencia organizada en el sector del tráfico de sangre humana.
Los columnistas de cine del Sur de India usaron probablemente el término antes de sus homólogos norteños. G. Dhananjayan describió la película en tamil, Achchamundu! Achchamundu! (There is fear! There is fear!) (2009), con esta expresión, citándola como 'una de las raras películas populares en tamil que trata de pedófilos'. El director tamil Bramma G. llamó su primera película, Kutram Kaditha (2014), un suspense social. Ese mismo año, Jean Marcose dijo lo mismo sobre su película malayalama Angels. En 2015, Akhila Menon usó este término para describir ambas Puthiya Niyamam y Evidam Swargamanu. Otros películas de suspense social tamiles incluyen Kabali (2016) y Aagam, sobre el que su director Vijay Anand Sriram afirmó que ' tiene un mensaje pero no es sermoneador. Es un suspense social con algunos elementos comerciales'.
Thrillers sociales indios después de Pink han incluido Adanga Maru, Jhalki...Ek Aur Bachpan, Mulq, Pinu, Parari, Blue Whale, y Marainthirunthu, todos estrenados en 2018.
Déjame salir y después miniaturadeimagen| El director y comediante Jordan Peele actuando en 2012 Jordan Peele declaró que su debut como director, Déjame salir, generalmente categorizado como una película de terror, fue parte de un linaje de películas de terror social. Es decir, la sociedad es la culpable de cualquier aspecto aterrador que aparece en pantalla. En una entrevista para el Chicago Tribune, en febrero de 2017, Peele dijo ' defino 'thriller social' como las películas de suspense/terror en las que la verdadera villana es la sociedad'. En marzo, durante una conversación con New York Times, dijo que todas películas de terror social 'tratan del monstruo humano, este monstruo social. Y este monstruo somos nosotros.' Más adelante, al hablar con New York Magazine, dijo 'Estaba intentando descifrar a qué género pertenece esta película y el cine de terror no era precisamente eso. Tampoco era un thriller psicológico, entonces pensé 'thriller social'. La mala es la sociedad - estas características innatas de todos los seres humanos, que proporcionan cosas buenas, pero al final muestran que los humanos siempre van a ser, hasta cierto punto, bárbaros. Creo que acuñé el término thriller social, pero lo cierto es que no lo inventé.'