La muerte de Benedicto XVI, quien fue papa de la Iglesia católica desde 2005 hasta 2013, tuvo lugar a las 9:34 AM (UTC+01:00) del 31 de diciembre de 2022. El pontífice falleció a los 95 años de edad, en su residencia del monasterio Mater Ecclesiae, en la Ciudad del Vaticano. En ese momento, Benedicto XVI ostentaba el título de papa emérito desde su renuncia al pontificado en 2013.

Su muerte se produjo tres días después de que el papa Francisco, sucesor de Benedicto XVI, anunciara un deterioro de su salud y pidiera oraciones a los fieles. Su muerte puso fin a un período de nueve años en la historia de la Iglesia católica durante el cual un papa reinante y un papa emérito vivieron dentro de la Ciudad del Vaticano.

Tras su muerte, su cuerpo estuvo expuesto en la basílica de San Pedro durante tres días, desde el 2 al 4 de enero de 2023, en los que casi 200.000 personas acudieron a despedirse del pontífice. Su funeral, que estuvo presidido por el papa Francisco, tuvo lugar al día siguiente en la plaza de San Pedro, a la que acudieron unos 50.000 fieles, además de varios monarcas, dirigentes políticos y líderes religiosos. Posteriormente los restos mortales de Benedicto XVI fueron inhumados en una tumba de las grutas vaticanas.

Antecedentes

izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Benedicto XVI en 2019. El cardenal Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue elegido papa Benedicto XVI el 19 de abril de 2005, sucediendo a Juan Pablo II. Renunció como papa a las 20:00 (CET) del 28 de febrero de 2013, siendo la primera renuncia papal en casi seis siglos desde el papa Gregorio XII en 1415,  y la primera en renunciar voluntariamente desde el papa Celestino V en 1294. Citó específicamente el deterioro de su salud como el motivo de su renuncia.

En octubre de 2017, una fotografía en Facebook mostraba a Benedicto con un ojo morado. Había desarrollado un hematoma después de un resbalón en su residencia. Las especulaciones sobre su salud habían surgido en las semanas anteriores.

El 1 de julio de 2020, murió su hermano, Georg Ratzinger, poco después de que Benedicto lo visitara en Alemania en junio.

El 3 de agosto de 2020, después de especulaciones entre la prensa alemana a raíz de una visita de Peter Seewald el 1 de agosto, los ayudantes de Benedicto revelaron que sufría una inflamación del nervio trigémino, pero afirmaron que su estado no era grave. El cardenal maltés Mario Grech informó a Vatican News el 2 de diciembre de 2020 que Benedicto estaba experimentando serias dificultades para hablar y, según los informes, declaró al cardenal consistorio que "el Señor me ha quitado el habla para permitirme apreciar el silencio".

Benedicto se convirtió en el papa más longevo el 4 de septiembre de 2020, con 93 años, 4 meses y 16 días, superando al papa León XIII, aunque Benedicto en ese momento ya no era papa en ejercicio.

Últimos días miniaturadeimagen|El Monasterio Mater Ecclesiae, última residencia de Benedicto XVI y lugar de su muerte.En su audiencia general semanal del 28 de diciembre de 2022, el papa Francisco anunció que Benedicto estaba muy enfermo. Francisco no reveló la naturaleza exacta de su dolencia, pero pidió a la gente que rezara por Benedicto. Más tarde ese mismo día, Matteo Bruni, el director de la Oficina de prensa de la Santa Sede, atribuyó la enfermedad de Benedicto a la vejez y reveló que estaba bajo supervisión médica en el Monasterio Mater Ecclesiae en la Ciudad del Vaticano, donde había vivido desde su renuncia como papa. Francisco visitó a Benedicto después de la audiencia y Benedicto recibió la unción de enfermos.

El 29 de diciembre, Bruni informó que la situación de Benedicto era "grave pero estable", pero que estaba "absolutamente lúcido y alerta". Al día siguiente, Benedicto participó en la celebración de la Santa Misa en su habitación; su condición era estable. El mismo día, se celebró una Misa especial por Benedicto, en la Basílica de San Juan de Letrán

Muerte

Benedicto XVI murió en el Monasterio Mater Ecclesiae a las 9:34 (CET) del 31 de diciembre de 2022, a la edad de 95 años.

El mismo día, la Santa Sede publicó su testamento espiritual, fechado el 29 de agosto de 2006. El arzobispo Georg Gänswein, secretario personal y confidente de Benedicto XVI, informó que sus últimas palabras fueron " Signore ti amo " (en italiano , "Señor, te amo").

Capilla ardiente miniaturadeimagen|El cuerpo de Benedicto XVI llevado a la Basílica de San Pedro, por los sediarios pontificios, el 2 de enero. La Santa Sede tiene procedimientos que rigen los rituales relacionados con las muertes y los funerales papales, pero están diseñados específicamente para las muertes de los papas en ejercicio.

En un primer momento, el cuerpo de Benedicto XVI fue depositado en la capilla del Monasterio Mater Ecclesiae, donde fue velado privadamente por las personas más cercanas a él. Estaba vestido con vestiduras rojas, el color litúrgico que se emplea para las exequias de los papas, y sobre su cabeza una mitra simple. No llevaba el palio ni portaba la férula, como se hace con los papas, debido a su condición de emérito. Entre sus manos entrelazadas sostenía un rosario.

En la mañana del 2 de enero, el cuerpo de Benedicto XVI fue trasladado a la Basílica de San Pedro, lugar en el que se instaló la capilla ardiente, y donde permaneció expuesto durante tres días, para que los fieles pudieran acudir a despedirse y rendirle homenaje. Acudieron unas 200.000 personas, incluyendo monarcas y líderes políticos de distintos países, formándose largas colas y sobrepasando las previsiones de afluencia.

Funeral miniaturadeimagen|izquierda|Misa exequial por el papa emérito Benedicto XVI, presidida por el papa Francisco. El folleto de la misa fúnebre de Benedicto se publicó el 3 de enero. Matteo Bruni, el director de la Oficina de prensa de la Santa Sede, dijo que se había adaptado del servicio de entierro papal habitual, omitiendo partes aplicables a la muerte de un papa reinante.

thumb|Momento de la inhumación del féretro de Benedicto XVI en las grutas vaticanas. miniaturadeimagen|Tumba de Benedicto XVI.Benedicto XVI, fue enterrado en las grutas vaticanas, después de haberse realizado la misa exequial. Los restos mortales fueron colocados en un ataúd de madera de ciprés, en el que también se introdujeron el palio, medallas y monedas acuñadas durante su pontificado, así como un texto, llamado rogito, conservado en un cilindro metálico, y que recuerda la vida y el ministerio del pontífice fallecido.

Tras el funeral, este ataúd, que fue atado con una cinta y ésta marcada con los sellos oficiales, fue a su vez colocado en un revestimiento de zinc, que fue soldado y nuevamente grabado con sellos. Finalmente fue colocado a su vez en otro ataúd de madera para ser enterrado en las grutas, en la misma capilla donde estuvo la tumba de Juan Pablo II, antes de ser trasladado a la capilla de San Sebastián de la basílica de San Pedro.

La última vez en la historia que un papa presidió el funeral de su predecesor fue en 1802, cuando Pío VII celebró el funeral de Pío VI.

Posterior a su sepelio, se anunció que el público en general podrá visitar la tumba.

Dignatarios presentes en el funeral De acuerdo con la solicitud de Benedicto XVI de un funeral sencillo, solo los gobiernos de Italia y su Alemania natal fueron invitados a enviar delegaciones oficiales, aunque representantes de otros países y organizaciones pudieron participar "a título privado". Clase religiosa Reinhard Marx, cardenal y arzobispo de Múnich y Frisinga. Rainer Maria Woelki, cardenal y arzobispo de Colonia. Andrew Yeom Soo-jung, cardenal y arzobispo emérito de Seúl. Georg Bätzing, obispo de Limburgo y presidente de la Conferencia Episcopal Alemana. Rudolf Voderholzer, obispo de Ratisbona. Stefan Oster, obispo de Passau. Gregor Maria Franz Hanke, obispo de Eichstätt. Ludwig Schick, arzobispo emérito de Bamberg. Ian Ernest, representante personal del arzobispo de Canterbury ante la Santa Sede. Ignacio José III Younan, patriarca de Antioquía y todo el Oriente de los siríacos para la Iglesia católica siríaca. Metropolitano Anthony, presidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas Externas del Patriarcado de Moscú.

Clase política Estados Unidos: Joe Donnelly, embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, enviado del presidente Joe Biden. Taiwán: Chien-Jen Chen, exvicepresidente de Taiwán. Austria: Heinz Fischer, expresidente de Austria Chipre: Ioannis Kasoulidis, ministro de Relaciones Exteriores. República Checa: Petr Fiala, primero ministro Alemania: Frank-Walter Steinmeier, presidente de Alemania, y la primera dama Elke Büdenbender. Olaf Scholz, canciller. Bärbel Bas, presidenta del Bundestag Peter Tschentscher, presidente del Bundesrat Stephan Harbarth, presidente del Tribunal Constitucional Federal Markus Söder, ministro-presidente de Baviera Günther Beckstein, exministro-presidente de Baviera Edmund Stoiber, exministro-presidente de Baviera Hungría: Katalin Novák, presidenta de Hungría. República de Irlanda Frances Collins, embajadora ante la Santa Sede. Italia: Sergio Mattarella, presidente de Italia Liechtenstein: Príncipe Stefan de Liechtenstein, embajador ante la Santa Sede. Lituania: Gitanas Nausėda, presidente de Lituania. Polonia: Andrzej Duda, presidente de Polonia Portugal: Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de Portugal España: Reina Sofia de Grecia Félix Bolaños, ministro de la Presidencia Isabel Celaá, embajadora ante la Santa Sede. Bélgica: Rey Felipe de Bélgica. Reina consorte Matilde d'Udekem d'Acoz.

Reacciones internacionales thumb|right|Algunos de los dignatarios presentes en el funeral de Benedicto XVI.Numerosas reacciones suscitó en todo el orbe el fallecimiento del papa emérito: Estados Unidos: El presidente Joe Biden emitió un comunicado en el que dijo que Benedicto XVI "será recordado como un teólogo de renombre, con toda una vida de devoción a la Iglesia, guiado por sus principios y su fe". La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, emitió un comunicado en el que dijo que Benedicto XVI fue "un líder mundial cuya devoción, erudición y mensaje esperanzador conmovieron los corazones de personas de todas las religiones". El líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, dijo en Twitter que el difunto papa era "un erudito brillante y una luz de referencia para los católicos de todo el mundo". El arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Dolan, emitió un comunicado en el que decía: “La familia humana lamenta el fallecimiento de este hombre erudito, sabio y santo, que dijo la verdad con amor”, y señaló que Benedicto lo nombró arzobispo y lo nombró cardenal. Ecuador: El presidente Guillermo Lasso, envió sus sentimientos de pesar a través de Twitter: Estado de Palestina: El presidente Mahmoud Abbas dijo en un telegrama de condolencias: Israel: El primer ministro Benjamin Netanyahu emitió un comunicado en nombre de todos los ciudadanos de Israel enviando "profundas condolencias al mundo cristiano por el fallecimiento del Papa Benedicto XVI" y señalando que el papa Benedicto México: El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo a través de su cuenta de Twitter: así mismo el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard expresó: Luxemburgo: El gran duque de Luxemburgo, Enrique, dijo en un comunicado: España: El rey Felipe VI de España, emitió un comunicado: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio sus condolencias a la Iglesia a través de Twitter y afirmó que el fallecido pontífice era "un gran teólogo entregado al servicio de los demás, la justicia y la paz". Naciones Unidas: El secretario general António Guterres dijo en Twitter que Benedicto XVI "inspiró (a la gente) por su vida de oración y tenaz compromiso con la no violencia y la paz". Brasil: El expresidente Jair Bolsonaro dijo en Twitter: El presidente electo Luiz Inácio Lula da Silva dijo en Twitter: