Jean-Pierre Gérard Jaussaud, (Caen, 3 de junio de 1937 - Hérouville-Saint-Clair, 22 de julio de 2021 fue un piloto de automovilismo francés.Fichero de decesos A destacar sus dos triunfos en las 24 horas de Le Mans, la primera vez en 1978, con Didier Pironi, al volante de un Renault Alpine A442B. La segunda victoria sucedió en 1980, con Jean Rondeau a los mandos del Rondeau M379.

Biografía Jean-Pierre Gérard Jaussaud, hijo de un tendero de ultramarinos en Caen, (Gérard Joseph Louis Jules Jaussaud, director de la empresa Dumond & Jaussaud, negociante de vino y tendero al por mayor), tuvo con gran rapidez el virus de la conducción. Debía tener 10 años cuando comenzó a conducir el Citroën 5 CV "Trèfle" de su padre, éste le enseñaba a conducir, siendo muy joven, en las pistas del Aeropuerto de Caen-Carpiquet. En los años 1950, el circuito de La Pradera en Caen tenía un halo de prestigio. allí concurrían destacados monoplazas y pilotos, tales como Stirling Moss, su piloto fetiche, así como Maurice Trintignant y Jean Behra. Así que el jovencito Jean-Pierre iba simplemente a ver e cerca aquellos coches. sin embargo, la idea de pilotar era tenaz y Jean-Pierre Jaussaud se desquitó en el karting, aprendiendo y descubriendo los secretos del oficio, que posteriormente le sirvieron. Tenía la mecánica en la piel y obtuvo de su padre, a los 20 años, la responsabilidad del parque de camiones de la empresa. Asimismo, administraba la fabricación de corchos para las botellas de vino de retour de consigne.

Una ocasión se presentó y pudo satisfacer su naciente pasión. Un día le pidieron a su padre un camión y un remolque para ir a buscar un coche de carreras al aeropuerto de Saint-Gatien, cerca de Deauville. Era un AC Bristol, un monoplaza de la época. Jean-Pierre Jaussaud se ofreció bien como voluntario. Le remolcó a la salida del avión pero, en el camino de regreso a Caen, no pudo resistir la tentación de parar y ponerse al volante. Era un coche del piloto Horace Gould, cuya carrera deportiva se consolidó en Maserati. miniaturadeimagen|250x250px|El primer casco de Jean-Pierre Jaussaud, un reluciente rojo con visera blanca (arriba), y diseño del segundo casco de Jean-Pierre Jaussaud, el más conocido (abajo). miniaturadeimagen|250x250px En 1962, Jean-Pierre Jaussaud cae por azar en la recién revista especializada Sport Auto, lo cual le sumergió inmediatamente en sus sueños. En las páginas de la revista, descube que el piloto inglés Jim Russell proponía cursos de pilotaje. Era una oportunidad demasiado atractiva como para dejarla escapar, así que pidió dinero prestado a su hermano y a su secretaria para poder inscribirse. Así que Jean-Pierre Jaussaud se pone rumbo a Inglaterra con su amigo de karting, Jean-Claude Pallis, y descubre el objeto de sus sueños más locos, un monoplaza Lotus 18 que él quiere pilotar.

De este modo, Jean-Pierre Jaussaud se inicia en el automovilismo a los 25 años, tras hacer cursos de pilotaje en la escuela de Jim Russell en el circuito de Snetterton, en el condado de Norfolk. Tras una breve toma de contacto, resultó ser más rápido que los monitores en la pista inglesa. En aquella misma época, por iniciativa de Jean Bernigaud, creador del primer circuito de Magny-Cours en el departamento de Nièvre, la escuela de Jim Russell crea una filial francesa, dotada del Volante Shell. Sobre este nuevo trazado, Jean-Pierre Jaussaud es también el más rápido de los 300 aspirantes al Volante Shell, campeonato que logra en 1963 frente a siete finalistas, entre ellos Alain Serpaggi y Jean-Paul Behra, hijo de Jean. Previamente, fue sorteado el orden de paso y cuando Jean-Pierre Jaussaud se da cuenta de que le han asignado el número 7, su número amuleto, dijo a los demás : «No merece la pena que os presentéis, he ganado!» Entre los miembros del jurado, estaba Jo Schlesser. Entonces el caenés sale a correr como un galgo. Más tarde comentarán que desde la primera curva a la izquierda, Schlesser cerró su cuaderno diciendo: «No vale la pena… es él! » con esta victoria, el jovial normando gana un Cooper BMC de Fórmula 3, el "must" en 1964 (coche que rápidamente destruirá en el circuito de Mónaco), y su lugar en el campeonato francés de Fórmula 3.

A continuación, Jean-Pierre Jaussaud se asoció al equipo Matra en 1965, y es entonces cuando inicia la gira por los circuitos europeos y sudamericanos en compañía de Jean-Pierre Beltoise, Henri Pescarolo y Johnny Servoz-Gavin. Todos llegaron a ser pilotos de Fórmula 1, a excepción de Jaussaud, algo de lo que era plenamente capaz, pero era demasiado gentil y cedió su plaza a otros. Finalmente, tuvo cinco oportunidades de acceder a la categoría reina, pero por desgracia nunca llegaron a concretarse. De lo que Jean-Pierre Jaussaud se lamentó eternamente.

Así, la escudería Matra contaba con cuatro buenas espadas. El 8 de abril de 1967, durante las pruebas preliminares de las 24 horas de Le Mans, Jean-Pierre Jaussaud es testigo del accidente mortal de su compañero Roby Weber, qui acababa de hacerse con su Matra 630 dotado de motor BRM. Jean-Pierre Jaussaud seguirá tres años más en la prestigiosa escudería de Jean-Luc Lagardère antes de salirse. En efecto, Matra, que lance su programa F1 en 1968, decide renunciar a la F3 pero también a "limpiar" sus efectivos. En un principio, Johnny Servoz Gavin, decepcionante en 1967 y tirando a demasiado arrojadizo, es apartado del equipo. Henri Pescarolo se asocia a Jean-Pierre Beltoise en F2, cuando un simple programa de puesta a punto del prototipo 630 es propuesto a Jean-Pierre Jaussaud. Frustrado, decide salirse de Matra. Éste será el viraje decisivo de su carrera. Entretanto, Johnny Servoz Gavin, qui se enmendó asegurándose la puesta a punto del prototipo 630 y consiguiendo algunos éxitos a su volante, es llamado a remplazar a Jackie Stewart, herido en el GP de Mónaco. Ya en 1967, al final de una carrera de F2 en Crystal Palace al volante de un Matra de Ken Tyrrell, el piloto grenoblés había sido citado por Bruce McLaren. Éste le proponía el volante de uno de sus Fórmula 1 para 1968 si Denny Hulme no podía quebrantar su contrato con Brabham.

Por su parte, siempre en 1968, Jean-Pierre Jaussaud vence magistralmente el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 3 al volante de un Tecno, por delante de Peter Gethin, Ronnie Peterson y François Cevert. Injustamente, contraviniendo la costumbre, esta victoria no le abrió seguidamente las puertas de la Fórmula 1. Algunos meses después, en Monza, es víctima de un grave accidente en el que sale despedido de su Fórmula 2, que da vueltas de campana y se incendia. A destacar que de 1968 a 1970, Jean-Pierre Jaussaud ganó tres veces seguidas la Coupe de Pâques, en Nogaro, con su Tecno 68-3 Ford. En 1970, por fin obtiene el título de campeón de Francia de Fórmula 3, siempre al volante de un Tecno con un recién llegado al deporte del automóvil, "Meubles Arnold Team", tomado del nombre de un fabricante de muebles de Phalsbourg. miniaturadeimagen|240x240px|El Rondeau M379B con motor Ford Cosworth DFV/Mader V8 a 90° 4V DOHC de 2 993 cm3, con el que Jean Rondeau y Jean-Pierre Jaussaud ganaron las 24 Horas de Le Mans 1980. Recorrieron 4608,020 km a 192 km/h de promedio, saliendo de la 5e plaza en parrilla. Este coche desarrollaba 480 CV para una velocidad máxima de 340 km/h. miniaturadeimagen|240x240px|La versión de calle de la réplica del Mitsubishi PX 33, basado en el Montero, que pilotaba Papy Jaussaud en el Dakar 1989. miniaturadeimagen|240x240px|En 1980, Jean-Pierre Jaussaud fue piloto de pruebas de Renault en Fórmula 1. Aquel mismo año, formó equipo con el piloto y constructor nacido en Le Mans Jean Rondeau, ganando de nuevo las 24 Horas de Le Mans. En 1971, Jean-Pierre Jaussaud efectúa una temporada completa en Fórmula 2 en la escudería «Shell Arnold Team» que inscribió a los March. Al año siguiente, pilota un Brabham privado y rivaliza con Mike Hailwood por el título europeo de Fórmula 2, que finalmente le obtiene el piloto inglés. En 1973, Jean-Pierre Jaussaud deja las carreras de monoplazas y se lanza a la resistencia. A partir de 1976, está contratado por Gérard Larrousse para integrar el equipo Renault Sport. Después de dos años, Jean-Pierre Jaussaud y su compañero Didier Pironi alcanzan la victoria en las 24 Horas de Le Mans, tras cubrir 5 044,530 km a un promedio de velocidad superior a 210 km/h. Para Jaussaud el dulce, el dominio de la sobrealimentación, paradójicamente, no generaba problemas, ya que él reaceleraba con prontitud, pero progresivamente, lo cual daba al turbo un tiempo de «respuesta» a la petición de potencia. Juntando ardor y experiencia, la alianza Jaussaud-Pironi va a demostrar todo el potencial del Alpine A442B para plantar cara a los temibles Porsche y lograr una aplastante e importante victoria mediática. Tras una carrera “sin historia” en los puestos de cabeza, el Alpine A442B nº 2 jamás se posicionó más allá del 4º en la clasificación provisional, el binomio Pironi-Jaussaud se pone al frente en la 18.ª hora de carrera, remplazando al Alpine nº 1 de Depailler-Jabouille que ha sido obligado a abandonar por problemas mecánicos. Y se mantuvieron claramente en el liderazgo, alcanzando la línea de meta como vencedores a las 16h00 el domingo 11 de junio de 1978. En el momento que Jean-Pierre Jaussaud tomó el liderazgo ante el Porsche 936 de Jacky Ickx, muchas responsabilidades pesaban sobre sus hombros. Inicialmente, eran Jean-Pierre Jabouille y Patrick Depailler quienes debían ganar la carrera. Su Alpine Renault A443 era más potente. Era una victoria de equipo y Jean-Pierre Jaussaud no podía quebrantar el sueño de las 300 personas que estaban tras él. Entonces escuchaba su motor y todos los ruidos. Estaba previsto que tomase el último relevo pero escuchó un crujido en la caja de cambios. Estaba tan preocupado que se lo comentó a Gérard Larrousse, el director de Renault Sport. Entonces éste le preguntó a Didier Pironi si había oído esos crujidos. El piloto franciliano respondió que no, y retomó el volante, cosa que jamás debió haber hecho, puesto que estaba sumamente cansado y había perdido 8 kg. Aquello pudo haber sido grave. Agotado y deshidratado, Didier Pironi se desvanecerá incluso antes de alcanzar el podio donde le esperaba Jean-Pierre Jaussaud. En el momento que sonó La Marsellesa entonada por miles de espectadores presentes, el campeón normando se derritió en lágrimas. Esta victoria fructificó gracias a todo un equipo y a los dos pilotos heroicos qui se citaron unos días después en los Campos Elíseos de París para desfilar el volante de su bólido.

En 1979, Jean-Pierre Jaussaud consigue el título de campeón de Francia de coches de producción con un Triumph Dolomite. "Su carrera preferida" fue la que se celebró en el circuito de Pau en junio de 1979, con el Triumph Dolomite del equipo Elvia Air Inter que formaba junto con René Metge. Carrera que él terminó solamente segundo, pero después de haber realizado una remontada increíble y como deslizándose, lo cual generaba que en cada vuelta, al pasar ante la tribuna Foch, se levantase todo el público presente. Aquel mismo año, Jean-Pierre Jaussaud disputa à Nogaro, al volante de un Surtees TS20, la manga francesa del Campeonato de Gran Bretaña de Fórmula 1 AFX en el que competían monoplazas de Fórmula 1 de segunda mano. Así como un premio de consolación, esta carrera de F1, fuera del campeonato del mundo, fue la única en la que participó en toda su carrera deportiva. pero el sueño terminará antes de tiempo a causa de una colisión en carrera.