La radio en Perú hace su aparición en 1925 con la inauguración de la actual Radio Nacional del Perú. Inicialmente, las primeras radios se instalaron en Lima, pero en la década siguiente se extendieron a nivel nacional. Las frecuencias se asignaban de uso privado hasta la década de 1930, cuando la radio se convirtió en un medio de comunicación comercial y surgieron emisoras locales como DUSA (Difusora Universal S.A.) y Grellaund. En la década de 1950, la programación radiofónica fue entre 2 y 12 horas diarias. En la década de 1970, las estaciones comenzaron a emitir en regiones andinas y selváticas, con programación producida en esas regiones. En esa época, se difundió con mayor frecuencia la música andina, la nueva ola y la cumbia peruana.
Como uno de los medios masivos en el país, junto a la televisión y la prensa escrita, la Compañía Peruana de Mercados y Opinión Pública señaló que, de 43 ciudades consultadas durante 2002, casi 6 de 10 personas encuestadas lo escuchan a diario. En 2020 Kantar Ibope Media indicó que el 75 % de los encuestados escucha radio todos los días. En 2013, Ibope Media señaló a Perú como uno de los mayores consumidores de música en Latinoamérica con 84 %, en que se considera los 6.2 millones de radioescuchas limeños según Ipsos Perú. Además, un estudio de Target Group Index de Ibope Media señaló que el horario central, en donde hay mayor audiencia, corresponde de seis a nueve de la mañana.
Historia
Orígenes de la estación radiotelefónica OAX (años 1920) miniaturadeimagen|Estampa de 1938 con una de las antenas de Radio Nacional. Los orígenes de la radio surgieron en la década de 1920, influenciado por la modernidad del gobierno de Augusto B. Leguía, cuando la telegrafía sin hilos fue operada por la inglesa Marconi’s Wireless Telegraph Company, gracias un contrato de exclusividad por 25 años aprobado por el Congreso. Pendleton Lehde fue el ingeniero encargado de la investigación e instalación de los equipos. De su parte, Luis G. Tirado solicitó una patente en 1923 para el funcionamiento de la radiofonía y radiotelefonía (nombre que se conoció en sus inicios) que llevó en un litigio con la Marconi para la venta de dispositivos de comunicación. Este llevaba la codificación OAX y operaron cuatro empresas de mensajes a distancia por todo el país.
En 1922 se estableció el Reglamento de Licencias de Estaciones de Radiodifusión, en que se establecieron dos requisitos: destinar a la educación o servicio local y que el administrador de la estación conceda a los aspirantes seguir el rumbo científico o de utilidad pública. En 1925 se estrenó la primera emisora sonora llamada simplemente OAX, que hoy es Radio Nacional del Perú, propiedad de la empresa estadounidense Peruvian Broadcasting Company. Este suceso estuvo en la cobertura de los diarios El Comercio y La Crónica. Sin embargo, comprar un receptor era muy caro, hasta el punto de que El Comercio recomendaba fabricar uno casero. Tras una serie de sucesos sociales y económicos como la Gran Depresión, la empresa responsable se disolvió y los derechos fueron cedidos a Marconi. Con el tiempo, Marconi perdió terreno de la exclusividad de las comunicaciones a distancia cuando la formada Compañía Nacional de Radiodifusión (ahora del Estado) tomó el control de la estación OAX, y cuya empresa fue intervenida por la Junta Militar de Sánchez Cerro. OAX operó en el cerro San Cristóbal, lugar donde fue instalado originalmente.
A la vez, surgieron las estaciones de radioaficionados. Para ello se formó el Radio Club Peruano, una iniciativa de que no se concretó incluso con la llegada de la OAX.
Expansión radial en Lima y otras ciudades (años 1930-1960) En la siguiente década, el presidente Óscar R. Benavides fomentó la popularización de la radio. Para ese entonces, empezaron a funcionar otras emisoras en Lima metropolitana, con una marcada tendencia en la onda corta, novedosa entre países andinos. Entre las marcas de las frecuencias conocidas están: Radio Miraflores (1935), Radio Internacional (1935), Radio Grellaud (1938, posteriormente renombrado como Radio Lima), Radio Alegría (1946, antecesora de Radio Programas del Perú), Radio América (1941), Radio Panamericana (1952), Radio Reloj (1954), Radio San Cristóbal (1953, renombrado como Onda Popular), Radio Los Andes (1966: antecesor de Radiomar), Radio Ondas del Callao (1961, después Radio del Pacífico), Radio Cien FM (1960), Radio Progreso (1964, después Radio San Isidro) y Radio Callao (1940, más adelante Radio 1160). Si bien el funcionamiento estuvo regulada en 1932, para 1934 existieron 20 establecimientos que ofrecían sintonizadores de señal.
A la par de la década de 1920, Arequipa fue una de las primeras ciudades en descentralizar el medio a cargo del ingeniero Max Landa Valcárcel. Sin embargo, en 1929 se había operado definitivamente en la ciudad, supuestamente emitida desde Mollendo
El 11 de abril de 1936 en Cusco el Ingeniero Carlos Lizárraga Fisher, fue el impulsor para el nacimiento de "Radio Cuzco" primera emisora del Departamento, hecho que se registra en la historia de la ciudad . Además, existieron incentivos como la primera revista especializada en ese medio de comunicación, Radiocultura, que fue responsable del denominado Día de la Radio en 1934, celebrado el 20 de junio. Ya instalada la radio comercial, se formaliza la Asociación Nacional de Radioemisoras del Perú (Anrap) en 1946, un gremio entre empresas radiales que coordinaban actividades del sector privado.
El máximo impacto que obtuvo este medio fue en la década de 1940. De las 8 emisores en 1945, se incrementaron a 30 en 1954; de las cuales 17 apenas se instalaron en la ciudad metropolitana. En 1942 se crea la Compañía Peruana de Radiodifusión (hoy propiedad de Plural TV), la primera empresa privada en operar en cadenas de Lima (como las marcas América y Lima) y otras ciudades. A pesar de su éxito, en 1949, el gobierno limitó la emisión de contenido por seis horas alegando una supuesta crisis energética.
Para mediados de los años 1950 al menos medio millón de personas escuchan la programación radial. Sin embargo, algunas emisoras empezaron a probar suerte en la televisión como América y Panamericana. Por otro lado, Nacional, que ya tenía los equipos de emisión televisivo por donación de la Unesco, centró sus esfuerzos para experimentar con el Canal 7. En 1955, se estrenó la Radio Oficial del Congreso, a partir de la otora estación Radio Mundial.
Para 1963, existen más de 1.2 millones de radiotransmisores, con un promedio de audiencia diaria de 2 millones de personas.
Identificativos de estaciones y uso de potencias Muchas de ellas en Lima llevan o llevaron el prefijo OAX seguido de un código de dos caracteres, por lo que la nuevamente operada Radio Nacional llevaría la identificación OAX-4A, y que a mediados de los años 1930 se emitió en dos identificativos más con diferentes longitudes de onda. Al menos en la capital, para que las antenas comerciales lleguen a lugares más alejados, la potencia de transmisión alcanzó los 10 kilowatts, mientras que la Estatal llegó a los 50. Este prefijo se mantuvo en otras ciudades, como Arequipa, Trujillo, Huánuco, entre otros; además de sus alternativos OBX y OCX para 1969. Destacó Radio Onda Azul, que recurrió a la evangelización por medio radio escuelas por medio de un transmisor de un kilovatio. Confiscación y promoción nacional en la radio (años 1970) Con el gobierno de Velasco Alvarado, la infraestructura cambio significativamente con la formación de la Empresa Nacional de Radiodifusión (hoy IRTP), que obtuvo las propiedades de las emisoras privadas en situación expropiación. La nueva ley de telecomunicaciones consideró al medio para promover «la toma de conciencia sobre los problemas del Perú y el mundo», cuya política fue incentivar la producción nacional y limitar el contenido violento para el horario nocturno. A pesar de que las emisoras debieron cumplir con la nueva ley del gobierno para incentivar la educación, necesitaban de los pedidos de los anunciantes para sobrevivir. En 1980 se revirtió aquella intención de expropiación, tras acordarse en el Congreso, y recibieron capitalización para renovación de sus equipos. En ese esa etapa, la radio tuvo estancamiento de producciones, debido a la falta de modernización de equipos. Otra prueba del estancamiento fue la inversión por publicidad para 1981, un año después del Velascato, de 32 millones de soles; 16 veces a la que obtuvo en 1975.
La adopción de los dispositivos receptores fue significativa: para 1975, el 49 % de las viviendas limeñas que poseían un artefacto de radio; para 1981, alcanzó al 82 %. Además, del año 1981, la zona metropolitana de Lima contó con más de 933 mil oyentes, seguido de Trujillo con más de 119 mil.
Radios populares y diversificación (años 1980) En la década de 1980 surgieron nuevos estilos como la chicha, adoptado por inmigrantes limeños, y los anteriores propietarios empezaron a producir nuevo contenido. Así nació el concepto de la radio «popular» (análoga a la comunitaria, aunque con presupuesto económico), que intentó conectar con la población más alejada del país a diferencia de la ya consolidada «comercial». Este se asemeja a la migración de zonas rurales a la capital peruana, en donde el medio conectó a esa población de bajos recursos. Por ejemplo, en la selva se recurrió a la radio para emitir espacios para la comunidad shipiba en Pucallpa; destacó el informativo Manguaré Shipibo en 1979, posteriormente renombrado como La voz nativa de Ucayali años después. El impacto de la radio en la representación indígena sirvió para que este medio tuviese una retroalimentación de la población, en que aparecen en programas comerciales de la ciudad, incluso con fines de activismo político.
Otro detalle es que, en 1980, su contenido se enfocó también en una nueva generación musical con listas de popularidad, a causa de una reducción de la audiencia (el mayor récord registrado en solo una de ellas fue del 5 %). La música ocupó el 59 % del espacio de las principales cadenas, en lugar del 19 % de los segmentos hablados. También se evidencia la tendencia de la FM como alternativa a la AM, este primero fue bastante relevante para la disponibilidad de la música y que finalmente fue poblada en los años 1990. Para 1985, existieron al menos 54 emisoras; caso que en 1987, 33 emisoras se emitieron AM, mientras que 24 lo hicieron en FM. Sin embargo, en el mismo 1987, 500 emisoras se emitieron a nivel nacional sin los correspondientes permisos.
Con la llegada de espacios deportivos como Ovación y personalidades como Pocho Rospigliosi, la locución recurre a formas y dichos fáciles de entender. También extendió programas especializados en géneros menos comerciales como el jazz, tal como fue el caso de Stereo 100 (también llamado Stereo Lima) y el programa Ritmos y estilos bajo la conducción del entrevistador Roy Morris. En el caso del jazz latino, se destacó al programa conducido por Luis Delgado Aparicio y emitido originalmente en Radio Miraflores, Maestra vida; en que Willie Colón calificó a Aparcio como «embajador cultural».
Además destacó otros hitos, como la llegada de Rosa Palomino como una de las primeras aimaras en locutar y la fundación de la Coordinadora Nacional de Radios. La CNR promovió la comunicación en radios locales, en que la radio de Lima tuvo una tardía presentación sobre detalles en el desarrollo económico en el sector andino del país, como el programa RPP Amanecer campesino de los años 2000.
Saturación de frecuencias (años 1990 en adelante)