El periodismo agroalimentario es una especialidad dentro de la profesión periodística con una fuerte dimensión económica, que se ocupa de informar a una sociedad cada vez más interesada sobre el sector primario, la industria y la distribución de la alimentación, abarcando temas que van desde la agricultura, la ganadería, la pesca, los precios y mercados, los alimentos y la salud, la nutrición, la seguridad alimentaria, la biotecnología, la gastronomía, el consumo, las empresas agroalimentarias, la innovación y la tecnología, el desarrollo rural, el medio ambiente, la ecología, el turismo rural y la caza. Se aplica a un campo muy heterogéneo entre los términos «agro» y «alimentario» que le infunde una complejidad especial,Yanet Acosta, La información agraria en España. Desde sus orígenes hasta la agenda 2000. Tesis doctoral de la UCM, p. 14. por lo que requiere de periodistas especializados conocedores en profundidad del sector agroalimentario o de alguno de los subsectores que lo componen que puedan trasladar la información al gran público de la manera más sencilla posible.José Luis Murcia, Análisis estructural de la información especializada en contenidos agroalimentarios. Tesis doctoral de la UCM, pp. 494 y 501.
Se trata de un periodismo apegado al territorio que se produce más en el medio rural, donde la información agroalimentaria adquiere gran peso al afectar en mayor medida a los ciudadanos que lo pueblan. Se asienta en los medios de comunicación regionales y comarcales y en menor medida en los medios de ámbitos nacionales, aunque la información agroalimentaria no solo concierne a la escasa población activa agraria, sino a los consumidores en su conjunto.José Luis Murcia, obra citada, p. 502.
Utiliza un lenguaje especializado dado su componente de tipo económico y el uso de tecnicismos propios de los campos que abarca.José Luis Murcia, obra citada, p. 494. Sus fuentes informativas se separan del periodismo económico, aunque algunas son compartidas.
Objetivo Se trata de un periodismo que tiene como objetivo principal informar a las audiencias sobre cuestiones relacionadas con la agricultura, la ganadería, la alimentación, la transformación y el desarrollo de la industria agroalimentaria, al tiempo que acerca el propio sector agroalimentario a la sociedad con el rigor de la especialización y hace comprensible sus términos más técnicos y complejos al mayor número de personas. Contribuye al desarrollo agroalimentario mediante la transmisión de la información relevante del sector a los medios de comunicación y pone el foco en la importancia y proyección de futuro de las economías de los distintos países.
El periodista agroalimentario busca las fuentes de información, elabora, analiza, contrasta y difunde la información agroalimentaria y la traslada tanto a los medios especializados como a los medios generalistas para establecer una mayor vinculación con el mundo rural. La transmisión de información se redirige desde el propio sector a través de profesionales especializados que refuerzan y mejoran la comunicación para dar una visión más real y certera de lo que hace y genera.Elisa Plumed, «El reto de la comunicación en el sector agroalimentario», en: Fundación de Estudios Rurales. Anuario 2019 (2020), pp. 107-111. ISSN 1887-9292.
Temas Los temas que aglutina el periodismo agroalimentario ampliaron su abanico a medida que aumentó la exigencia del consumidor por la trazabilidad y la seguridad alimentaria. A los temas relacionados con la agricultura, la ganadería y la pesca vinculados al sector primario se fueron sumando otros relacionados con el resto de los eslabones de la cadena alimentaria: alimentos, salud, nutrición, biotecnología, gastronomía, distribución, consumo, empresas agroalimentarias, industria auxiliar y trajo consigo además la preocupación por el desarrollo rural, el medio ambiente, el turismo rural, la despoblación y el medio rural en su conjunto.
Historia del periodismo agroalimentario en España
Orígenes Los antecedentes de la prensa económica y agraria se situaron a principios del en las Hojas Volantes, Avisos, Hojas de Noticias o Cartas Nuevas que informaban de los precios agrícolas que llegaban a los puertos españoles y, con posterioridad, en los periódicos económicos como El Correo Mercantil de España y sus Indias (1792-1808), primero en incluir la actualidad de la economía agraria: cotizaciones de los productos, producciones de cosechas y volúmenes de mercancías, tendencias de los mercados de las materias primas y previsiones de las campañas agrícolas.Yanet Acosta, obra citada, pp. 85 y 89.
La primera publicación agraria especializada en agricultura en España fue El Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los Párrocos (1797-1808), ideado por Manuel Godoy para instruir a los labradores y contribuir al tan deseado desarrollo agrícola que pretendía la Ilustración. Esta publicación contenía artículos de divulgación científica (y extractos de libros agronómicos) sobre temas de agricultura general, cultivos y ganados para autoabastecimiento, cultivos de árboles frutales, progresos agrícolas en los pueblos y otros sobre jardines, huertas, bosques, riego, botánica, medicina doméstica, veterinaria, arquitectura rural, pesca y caza.Yanet Acosta, obra citada, pp. 94 y 96.
La Ilustración inventó la prensa agraria por ser la agricultura en el la principal actividad económica y motor de progreso. La prensa periódica diaria, nacida en 1758 con el Diario noticioso, curioso-erudito y comercial público y económico, o La Estafeta de Londres de Francisco Mariano Nifo reflejaban en sus páginas la importancia del sector agrícola. Los periódicos políticos del momento como El Censor (1781-1787) o los periódicos eruditos como Discursos Mercuriales. Memorias sobre Agricultura, Marina, Comercio y Artes Liberales y Mecánicas (1752-1755) mostraban su interés por lo agrario con temas habituales como la formación, novedades científicas o nuevos cultivos y algunos de denuncia sobre la estructura de la propiedad o la miseria en el campo.Yanet Acosta, obra citada, pp. 78 y 645.
La alimentación estuvo presente en los diarios ilustrados, con escasa relevancia, ligada al «sustento de la población y suministro de los mercados», perspectiva que se prorrogó durante todo el y hasta mediados del .Alicia Vives, Análisis del tratamiento de los mensajes informativos del aceite de oliva y su relación con la salud: paradojas, verdades y medias verdades (Periódicos ABC y El País). Tesis doctoral de la US, pp. 148 y 15.
: eclosión de prensa especializada La eclosión de la prensa especializada en agricultura se produjo durante el debido a una mayor demanda de información por parte de los nuevos propietarios de la tierra, que se organizaron en asociaciones para defender sus derechos frente a la Administración y al resto de profesionales del sector y adoptaron las publicaciones periódicas como principal vía de comunicación entre sus socios. Se distinguieron entre ellas Eco de la Ganadería (1854-1863), La Gaceta Rural (1876-1880), Boletín de la Asociación General de Agricultores de España (1881-1935) y La Liga Agraria de 1887. Aparecieron publicaciones de asociaciones de ingenieros agrícolas como Anales de Agricultura (1877-1882), El Boletín Agrícola (1881-1897) y Gaceta de Agricultura (1885-1886), de ingenieros de montes, así como de veterinarios. Y surgieron numerosas publicaciones independientes de ingenieros y comerciantes con fines económicos o vehículo de prestigio de sus autores.Yanet Acosta, obra citada, pp. 194-195.
El Estado utilizó la prensa con fines de propaganda para promover sus actuaciones en materia agrícola por medio de la Gaceta Agrícola del Ministerio de Fomento de 1876, el Semanario Oficial y Mercantil (1876-1883) y el Boletín Semanal de Estadística y Mercados de 1885 o para lavar la imagen de la agricultura española en el exterior en el caso del Semanario de Agricultura y Artes (1829-1831) durante el régimen absolutista de Fernando VII.Yanet Acosta, obra citada, pp. 195 y 647.
A partir de los primeros años 1830 y especialmente en la década de 1840, la prensa de información general publicada en Madrid como El Espectador (1841-1848), El Correo Nacional (1841-1844), El Clamor Público (1844-1864) o el más político La Iberia (1854-1898) empezó a incluir una sección mercantil o comercial con cotizaciones, movimiento marítimo y cambios de moneda. Fue El Imparcial (1867-1933) el primer periódico que incorporó con el nombre de "Agrícola" una página específica y habitual dedicada a la información agraria con un enfoque económico y social, alertando a la sociedad y a los políticos de la pobreza en el campo.Yanet Acosta, obra citada, pp. 169 y 650-651.
Tanto en los medios especializados como en los generalistas siguió predominando la visión técnica y política y se repitieron los principales temas ilustrados ampliándose a otros como: legislación agrícola, cotizaciones en bolsa, financiación, estadística, emigración, contabilidad agrícola, proteccionismo de los productos frente a importaciones, reforestación, caza y pesca, incluso sobre industria agroalimentaria (vino, aceite y lana). La información agraria fue perdiendo importancia frente a la puramente financiera.Yanet Acosta, obra citada, pp. 651 y 648.
: consolidación de la información agraria En los primeros años del hasta la Segunda República, con un declive en los años 1920, las publicaciones de las asociaciones y nuevas federaciones de agricultores, propietarios y campesinos adquirieron una gran importancia impulsadas por la Ley de Sindicatos de 1907, como El Obrero Agrícola (1913-1919), Revista Social Agraria (1919-1936), La Voz del Campo de 1932, Productos Pecuarios (1933-1936) o El Obrero de la Tierra (1930-1934) así como las creadas por ingenieros agrícolas o peritos, entre las que destaca la revista de la Editorial Agrícola Agricultura, que sacó su primer número en 1929. La popularización de la radio durante la Segunda República acercó también los conocimientos técnicos a los agricultores.Yanet Acosta, obra citada, p. 653.
Con el impulso de la actividad agraria y sociopolítica las publicaciones editadas por firmas independientes experimentaron un gran crecimiento, entre ellas La Información Agrícola (1911-1931) o La Vida en el Campo (1927-1931). El Estado se sumó a esta explosión con las Hojas divulgadoras (1907-2006) que difundían las novedades técnicas agrícolas entre los agricultores y con El Boletín de Agricultura Técnica y Económica (1909-1932).Yanet Acosta, obra citada, pp. 459, 460, 464, 654.
La prensa de información general: La Correspondencia de España (1859-1925), El Imparcial, el Heraldo de Madrid (1890-1939) o el ABC (1903), sensibilizada por las nuevas crisis alimenticias de 1905, 1919 y 1936, retomó su interés por la información agraria como antes había pasado con las crisis de subsistencias. El diario El Sol (1917-1939) mantuvo una sección fija semanal agrícola desde 1917 hasta 1923 y denunció la situación de hambre de los jornaleros. El Debate (1910-1936) dedicaba una subsección diaria agrícola de "Notas Agrícolas y Mercados", pero solo daba las cotizaciones.Yanet Acosta, obra citada, pp. 650 y 651.