La inmigración europea en Chile se inicia en el período colonial, a partir del , momento en el cual el dominio del Imperio español trajo consigo una importante inmigración de contingentes ibéricos, que se asentaron, naturalizaron y mestizaron con la población americana originaria, constituyendo así la principal vertiente de ascendencia de la población chilena, y el principal origen del flujo de inmigrantes hasta la independencia. Destaca aquí una primera fundación de origen castellano, así como la posteriormente contundente presencia de inmigrantes de origen vasco, cuyos nacidos en tierra europea llegaron a constituir el 27 % de la población de Chile hacia el . También en esta época destacaron los aportes de catalanes y portugueses.

Después de la independencia, y a lo largo de los siglos y , diversos grupos de inmigrantes europeos llegaron al país, principalmente: españoles, franceses, británicos, alemanes, italianos, croatas, neerlandeses, rusos, griegos, austríacos, belgas, judíos askenazíes, suizos, armenios, polacos, húngaros, entre otros. A principios del , sus inmigrantes, nacidos en sus países de origen y sin contar a sus descendientes, llegaron a representar un 5,1 % de la población nacional,Síntesis histórica de la migración internacional en Chile . OEA-SICREMI. Consultado el 20 de diciembre de 2019. con la excepción de Magallanes, donde tres de cada ocho personas había nacido en el extranjero, mayormente en el continente europeo,Sergio Lausic Glasinovic (2005): Migraciones del Archipiélago de Chiloé hacia la Patagonia (Chile-Argentina), y participación en el sindicalismo obrero. Centro de Estudios Miguel Enríquez (CEME). Consultado el 25 de diciembre de 2019. esquema comparable con la situación ocurrida por aquella época en la República Argentina.Historia de Chile, tomo 4 , (Obra Completa) Así, los inmigrantes de naciones germanas se asentaron principalmente en las regiones de la Araucanía, de Los Ríos y de Los Lagos; los españoles e italianos en Santiago, Magallanes, Valparaíso y Antofagasta; los croatas en las regiones de Antofagasta y Magallanes;La inmigración croata en Antofagasta, Vjera Zlatar Montan (2002) y los británicos (casi en su totalidad ingleses) en Magallanes, Valparaíso y Antofagasta.

Aunque la mayoría de los inmigrantes de origen europeo provienen de la Europa Occidental, existen ciertas comunidades de menor envergadura provenientes de Europa del Este y el Cáucaso, que llegaron al país principalmente escapando de persecuciones en su contra durante la primera mitad del . Los inmigrantes provenientes de Europa del Este principalmente eran judíos arribados a mediados del desde la ex Unión Soviética, Polonia, Hungría, Rumania y la República Checa que llegaron al país escapando del nacionalsocialismo y del comunismo entre las décadas de 1930 y 1950.

Inmigración de Europa Occidental

Inmigración española

La inmigración española fue la más importante durante el periodo colonial, y determinó de manera importante el mayor acervo genético y cultural de la población chilena, abarcando sus descendientes prácticamente a todos los ciudadanos chilenos descontando inmigraciones recientes. Ahora bien, siendo Chile ya una república independiente, la inmigración hispana se ha estimado en unas 60 000 personas, que se radicaron entre 1880 y 1940. Por motivo de la Guerra Civil Española, se produjo la llegada a Chile de unas 5000 personas, mayoritariamente catalanes y vascos a fines de los años 1930. Destaca el arribo del barco Winnipeg a Valparaíso en 1939, con 2200 inmigrantes españoles refugiados, republicanos o comunistas de aquella guerra provenientes desde Francia, por iniciativa de Pablo Neruda, delegado chileno enviado a Francia a efectuar las gestiones pertinentes. También llegaron 12 637 españoles a la Araucanía durante 1883 y 1901, luego de la ocupación. A estos colonos se les adjudicaron tierras en la depresión intermedia y sus descendientes están radicados principalmente en Temuco, Concepción y Ercilla.

En la actualidad, la colonia hispana sigue siendo la principal del país teniendo su propio club de fútbol, Unión Española, y más de ochenta instituciones de diversos caracteres a lo largo de Chile: benéficas, bomberiles, deportivas, filantrópicas, sociales, educativas, entre otras. Se estima que unos 400 000 chilenos serían descendientes de españoles inmigrados a Chile durante el entre—. A fines de 2018 se ha registrado un total de personas nacidas en España viviendo en el país, según el Departamento de Extranjería y Migración de Chile.

Inmigración vasca

Se estima que entre (10 %),M. Soro (2006): Los jóvenes vasco-chilenos están al día de todo lo que está pasando en Euskadi. Diario Vasco, 14 de julio de 2006. Consultado el 20 de diciembre de 2019 y (27 %) chilenos,Pedro Oyanguren (2000): De los vascos en Chile y sus instituciones. Centro Vasco Euzko Etxea. Vasco Euskonews & Media, año 2000. Consultado el 20 de diciembre de 2019. descienden o llevan algún apellido de origen vasco.Confianza, tenacidad y espíritu de trabajo son parte de la herencia vasca en Chile. Noticia de Emprebask, Asociación de Empresas de Origen Vasco en Chile, 30 de octubre de 2008. Consultado el 19 de diciembre de 2019. Cabe destacar que una parte substancial de la población española,Apellidos y migraciones internas en la España cristiana de la Reconquista. Fernando González del Campo Román como de la población hispánica en América tienen apellidos de origen vascuence o navarro,Presente y futuro de los Centros Vascos en Argentina (I de III) de Gonzalo Javier AuzaLuis Gorostiza, (1912).Vascos en Colombia, Tomos 1 y 2, Francisco de Abrisketa, Jaime de KerexetBacaicoa Sanz, Francisco: "Apellidos vascos en el México de los Virreyes", en BIAEV, XXX, Bilbao, 1979.De Ispizúa, Segundo: Los vascos en América: Simón Bolívar Volumen 2;Volumen 5 predominando en las esferas sociales con mayor patrimonio.Antonio Duplá (1992): Presencia vasca en América, 1492-1992: una mirada crítica. Tercera Prensa, 181 páginas.

La inmigración vasca es una de las corrientes emigratorias más numerosas e importantes en Chile y al igual que las otras es amplia, notoria y continua a través del tiempo, pudiéndose dividir en períodos históricos: el descubrimiento, fundación y período colonial, la oleada de inmigración del y las inmigraciones recientes (siglos y ). La diferencias con otras regiones de origen proviene del grupo que llegó entre 1700 y 1800 que, iniciándose como comerciantes, prosperaron y casaron con las hijas de los antiguos encomenderos de origen del sur de España y se hicieron dueños del poder económico, social y político. Este aspecto les ha dado una cierta preeminencia.

La presencia vasca en Chile comienza en el período de la conquista, pues en las huestes de los primeros colonizadores venía un contingente de naturales de las provincias vascongadas y de Navarra. En el , de las 157 familias de la Península que se establecieron en Chile, 39 de ellas tenían apellidos vascos. Dicho número a lo largo de la colonia fue aumentando progresivamente, destacando los numerosos gobernadores de origen vasco. Hasta el , el país experimentó una masiva inmigración proveniente de País Vasco y de Navarra, llegando éstos a constituir un 27 % del total de la población chilena colonial, alzándose como el grupo regional más numeroso de la población y desplazando a los naturales y descendientes de nacidos en las regiones de Castilla la Nueva, Castilla la Vieja y Andalucía.

Estas familias inmigrantes se dedicaron inicialmente de forma preferente al comercio, y en los años sucesivos se produjeron numerosos enlaces con familias de origen castellano poseedoras de tierras y títulos, dando origen a un nuevo grupo social conocido en la historia de Chile como «aristocracia castellano-vasca», contándose un total de 20 presidentes de Chile descendientes de vascos. En la segunda mitad del siglo tuvo lugar una nueva oleada de emigración vasca, esta vez tanto de las regiones española como francesa. Este flujo migratorio se extiende, con diversa intensidad, al menos hasta el fin de la Guerra Civil Española.

Inmigración francesa

Se estima en los descendientes de franceses en Chile. La inmigración proveniente de Francia ha tenido gran relevancia en el desarrollo histórico del país desde el en adelante, particularmente en algunas zonas específicas, como en las regiones de la Araucanía y el Biobío. Entre los primeros inmigrantes franceses en Chile se cuenta a Claudio Gay, connotado naturista. La inmigración francesa comenzó en el con la llegada de comerciantes cuando se aliaron las coronas de España y Francia, quienes comenzaron a establecerse cada vez por mayor tiempo en la zona. Dicha presencia fue particularmente importante en la zona de Concepción y Talcahuano, se dice que hubo en un momento frente a Talcahuano más de 15 navíos franceses con 300 tripulantes y pasajeros a bordo.

Entre 1810 y 1825, la inmigración francesa no fue muy numerosa y se compuso principalmente de comerciantes, exiliados políticos, antiguos militares y científicos.La emigración francesa en Chile, 1875-1914: entre integración social y mantenimiento de la especificidad Hasta 1860 la inmigración era espontánea, sin embargo hacia fines del se llevaron a cabo políticas de fomento a la inmigración europea para poblar los territorios del sur del país. Entre los años 1840 y 1940 se estima que entraron franceses a Chile. Un 80 % de ellos era oriundo del suroeste de Francia, especialmente de los Pirineos Atlánticos, Gironda, Charente Marítimo y zonas del sur-oeste francés situadas entre Gers y Dordoña.

Los inmigrantes franceses participaron en el desarrollo de diversas actividades comerciales, artesanales, de oficios y profesiones en diversas ciudades del país, en especial en la industria vitivinícola del Valle Central, cuna de los vinos chilenos, además de dedicarse a la fabricación de quesos, tanto artesanal o industrialmente. La presencia de los inmigrantes se fue consolidando con el paso del tiempo, principalmente con el establecimiento de recintos educacionales como la Alianza Francesa, en distintas ciudades de Chile, o deportivos, como el Stade Français y el Sport Français, ambos localizados en Santiago de Chile.

Inmigración británica e irlandesa

Se estima que chilenos tendría algún ancestro británico e irlandés, siendo Chile el país con mayor número de descendientes de británicos en Latinoamérica. El país se caracteriza también por una importante herencia británica, que influyó en la forma de vida de los chilenos, tales como la adopción de deportes ingleses, como el fútbol, el rugby, el tenis, o la hípica, así como el té como principal infusión, la construcción de viviendas con elementos estilísticos ingleses, o la apertura de instituciones británicas, además de haber influido en la banca y en la marina nacional.

Durante la época colonial, en el , la inmigración era de origen celta, vale decir, irlandés, galés o escocés; y llegó con cargos designados por la realeza española en buques españoles. La mayoría de ellos eran familias jacobitas que huían de los ingleses; entre ellos, las familias O'Higgins y Rice. Apenas el puerto de Valparaíso abrió sus costas al libre comercio en 1811, los ingleses comenzaron a atracar en Valparaíso. Los primeros en llegar traían consigo herramientas, artículos de loza, lana y algodón, con instrucción de devolverse con cáñamo y cobre. Fue el primer intercambio de lo que sería una arraigada relación comercial entre Gran Bretaña y Chile. En Valparaíso instalaron su colonia más numerosa e importante, levantando barrios de aspecto británico, colegios, clubes sociales y deportivos, organizaciones empresariales y periódicos.