miniatura|El trabajo de los herreros en un grabado del

Los oficios viles y mecánicos eran los oficios artesanales o manuales, considerados viles,Término definido con rasgos muy peyorativos en el DRAE: Del latín vilis. Abatido, bajo o despreciable. Indigno, torpe, infame. ... [persona] que falta o corresponde mal a la confianza que en ella se pone. ... el vil metal [forma despectiva de referirse al oro, las monedas o el dinero] ... garrote vil [el método de ejecución reservado a los plebeyos]. . Igualmente, vileza, la cualidad de vil, es definida como acción o expresión indigna, torpe o infame. . por cuanto eran incompatibles con la nobleza en la sociedad feudal y del Antiguo Régimen. Se basaban en la tradición y la costumbre, y se accedía a ellos por el sistema gremial de aprendizaje. Fernando Díez, Viles y mecánicos. Trabajo y sociedad en la Valencia preindustrial, Valencia: Edicions Alfons el Maganànim, 1990. Mª Rosario Caballero Carrillo y Pedro Miralles Martínez, El trabajo de la infancia y la juventud en la época del Barroco. El caso de la seda murciana, en IV Coloquio Internacional de Geocrítica, Scripta Nova: Revista electrónica de geografía y ciencias sociales, ISSN-e 1138-9788, Nº. Extra 6, 119, 2002.

Dentro de la división tri-estamental de las funciones sociales,Georges Dumézil, en su teoría de la trifuncionalidad protoindoeuropea señaló la similitud de esta división entre la Europa y la India, en cuya sociedad de castas se reservan los oficios de peor consideración a los parias o intocables. el trabajo manual estaba reservado al Tercer Estado (plebe o común) y era incompatible con el modo de vida noble, que debía ser el ejercicio de las armas y el mantenimiento del honor; vivir de la renta feudal, no "ganarse la vida" trabajando.Joaquín Gómez Pantoja, Historia Antigua: Grecia y Roma:

Justino, 44, 4, 13: Ab hoc et ministeria servilia populo interdicta et plebs in septem urbes divisa (citado en Mariano Torres, Tartessos - Página 383). Martín Almagro Gorbea, La necrópolis de Medellín, Volúmenes 3-5, pg. 1070: Lo mismo puede decirse del modo de vida del clero, aunque el clero regular utilizara el trabajo, no tanto con fines productivos sino como una parte de su ascetismo (regla de San Benito: ora et labora).

La denigración del trabajo proviene de la Antigüedad clásica, asociada al modo de producción esclavista, y se encuentra justificada, por ejemplo, en la filosofía de Platón y Aristóteles. Desde la Edad Media, las profesiones liberales o artes liberales, es decir, las que se basan en el trabajo intelectual y se caracterizan por el acceso a través de estudios universitarios, tenían una consideración superior.

Hasta la Ilustración (en España, con la Real Cédula de 18 de marzo de 1783, de Carlos III) no se levantó la consideración legal de envilecedores a los oficios mecánicos, incompatibles hasta entonces con la hidalguía y los cargos públicos.Javier Guillamón, Reformismo en los límites del orden estamental, Universidad de Murcia, 2010, pg. 201 y ss.

Distinción entre "viles" y "mecánicos" A la consideración genérica común a los oficios manuales se añadía a algunos de entre ellos una particular condición "envilecedora".

Véase también Estatutos de limpieza de sangre Artes vulgares Artes menores o artes aplicadas Pobreza y riqueza en el cristianismo

Referencias

Categoría:Feudalismo Categoría:Gremios