miniatura|250px|Perros de caza. De izquierda a derecha y de arriba abajo, las siguientes razas son: beagle (sabueso), pointer inglés (perro de muestra), golden retriever (perro cobrador) y cocker americano (spaniel). Los perros de caza son aquellos canes utilizados para asistir al ser humano durante la cacería. Por lo general, los perros de caza se mueven en tres categorías principales: perro perdiguero o de cobro, perro de aguas y perro pointer o de muestra.
La caza fue la última de las actividades que el hombre y el perro realizaron de forma conjunta desde su domesticación. A lo largo de este periodo de miles de años, el hombre ha ido seleccionando al perro para las distintas tareas que le eran necesarias, de tal forma que en la actualidad existen cientos de razas distintas y muy especializadas.
Características de un perro de caza
Un buen perro de caza debe presentar las siguientes aptitudes:
Instinto: solo los perros ansiosos por la caza buscan con afición y con intensidad, haciendo caso omiso al cansancio y a las más duras condiciones tanto climáticas como orográficas, buscando en la montaña de arriba abajo. Fuerza: para soportar las duras condiciones de la caza. Olfato: si el perro no tiene olfato, solo descubrirá las tomas cuando está delante de sus narices los recursos. Ladrar: aquel perro que no tiene la inclinación a ladrar no es útil para según qué tipo de caza, ya que no avisa al ver a una pieza, y puede poner en peligro su vida si, enfrentándose solo a un jabalí, no reclama la ayuda de la jauría. Valentía: solo el perro valiente se atreve a encararse al jabalí o entrar a morderlo cuando éste se detiene o duda en su huida. Si solo es descubierto por un perro que no tiene suficiente coraje éste no será capaz de hacerlo huir. Iniciativa: únicamente el perro que improvisa es capaz de salir sano y salvo de las situaciones más diversas. Tamaño: el jabalí debe sentir la fuerza de los perros. En caso contrario, permanecerá en su emplazamiento sin inmutarse.
Tipos Según la clasificación de la FCI, seis de sus diez grupos corresponden exclusivamente a perros de caza, en sus distintas modalidades y dentro del grupo V también encontramos razas que son usadas en la caza. Así encontramos perros sabuesos, lebreles, terriers, perros de muestra, perros cobradores, perros de agua, perros levantadores o Spaniels, perros nórdicos de caza.
Sabueso miniatura|Beagle, raza de sabueso.
Los sabuesos son perros con una gran capacidad olfativa, de gran variedad de tamaño y colores, pueden cazar solitario o en grupo, denominándose al grupo jauría. Tras encontrar el rastro de la presa empiezan a perseguirla mientras van latiendo, es decir, ladrando, para avisar a los cazadores del recorrido que va haciendo en la espesura. Pueden detectar el rastro de olor dejado por una pieza de caza muchas horas después de que ésta haya pasado por el lugar.
Son utilizados para la caza menor y para la caza mayor. La FCI creó para estos canes el Grupo VI.
Los rastreadores son perros con una gran capacidad olfativa, pueden cazar en solitario o en grupo, un conjunto de 20 a 30 perros dirigidos por los cazadores, que tiene por función detectar la toma, sacarla de su madriguera, llevarla donde se emplazan los tiradores, ladrar para delatar su trayectoria y, en caso de que sea posible, apresar para que el cazador pueda rematar en cuchillo. El buen cazador valora la jauría, ya que reconoce y agradece su labor y, por tanto, cuida su actuación para no disparar nunca a una pieza cuando se encuentra rodeada de perros, ya sea durante una fuga o bien en el curso de un agarre. Si los perros se asustan cuando están mordiendo, pueden dejar de hacerlo y, en el futuro, sentir miedo durante meses o para siempre. Cada jauría demuestra la personalidad, la seriedad y la profesionalidad del propietario. Pero es de desear que los ejemplares sean homogéneos, perros bravos, encastados, vigorosos y especializados en todas o en alguna de las funciones que deben ocuparse durante la cacería.
Son utilizados por la caza menor y por la caza mayor. La FCI los clasifica en el grupo VI: perros rastreadores, de rastro y razas semejantes.
A lo largo del tiempo se desarrolló una especial manera de seguir los perros, con particularidades diferentes según el país de que se tratara, siguiendo al caballo. Así, en Francia se impulsó la caza del ciervo, en Inglaterra la del zorro y España la de la liebre y el jabalí.
Hay un ritual, similar a la caza del zorro en Inglaterra, donde el objetivo primordial de cada jinete es mantenerse al frente del pelotón perseguidor de la presa, lo más pegado posible a los perros. Hugo Mainel, en el , seleccionó perros especiales que pudieran contrarrestar las artimañas del zorro y acosarlo a toda velocidad en campo abierto, impulsando este tipo de caza rapidísima. El Beagle, Harrier y Foxhound son las razas más frecuentemente utilizadas. El zorro, sin embargo, es capaz de utilizar tácticas diversas que despistan a los perros y cubre grandes extensiones de terreno, llevando a los jinetes de los llanos a lo alto y del bosque en el prado.
En la península ibérica, la caza de la liebre con mangos es una tradición fomentada. Cabalgar a galope tendido en busca de un grupo de perros que persiguen a la liebre con un despliegue impresionante de fuerza, agilidad, astucia y valentía puede generar una emoción indescriptible. Se puede observar cómo la toma finta, se escurre y finalmente se pierde después de una carrera a muerte que puede haber durado minutos. Pero también se caza a pie con la ayuda de perros rastreadores, el ciervo, el rebeco, el corzo o el jabalí.
Otros animales que se cazan con la ayuda de perros de rastro son el leopardo de las nieves, la foca y el reno. Pero, sin duda, la caza del león y del tigre son las más espectaculares. El Perro crestado rodesiano es el más frecuentemente utilizado para rastrear a los leones que acaban siendo abatidos con el fusil.
En Canadá, en Rusia y en Finlandia se caza también el oso, con el perro de osos de Carelia y en Escandinavia también se cazan con la ayuda de perros rastreadores y de trineo.
Terrier miniatura|Un Jack Russell terrier saliendo de una madriguera.
Los terriers son razas originarias en su mayoría de las islas británicas. Poseen un carácter muy vivo y audaz. Han sido utilizados para la caza de alimañas en su propia madriguera. Las razas que pertenecen a este tipo están incluidas en el Grupo III.
Los más difundidos son los perros de la familia terrier y los teckel alemanes, todos ellos perros de cae, que entran bajo tierra y hacen salir la presa.
Aunque todavía se siguen utilizando perros pequeños para la caza, tal como se venía haciendo desde siempre, muchas de estas razas a consecuencia de su pequeño tamaño, han pasado a desempeñar tareas de compañía, y ello a pesar de su carácter obstinado.
El adiestramiento de los perros de madriguera es muy sencillo, no hace falta motivar a los perros para la caza del tejón o del zorro, ya que casi todas las razas muestran una aversión instintiva por estas especies animales.
Hay adiestradores que preparan túneles artificiales, zanjas tapadas con plaquetas de madera, por ejemplo, con un pasillo de entrada, un distribuidor central, y algunas galerías, disponen en la parte final de una sucesión de puertas, que constituyan jaulas móviles para poner el animal vivo con el que se quiere entrenar al perro. Cuando el perro siente el olor de la presa y ladra ante la puerta que los separa, se abre la posterior para que se aleje la toma del perro y sea nuevamente cerrada más atrás, permitiendo al perro avanzar y ladrar de nuevo.
La guarida real suele estar en cualquier zona donde el terreno facilite su excavación, pero también puede localizarse en el hueco del tronco de un viejo árbol o entre sus raíces.
Naturalmente, el éxito de la caza en madrigueras depende no solo de la experiencia del cazador y del perro, sino también de la densidad de piezas en un determinado territorio de caza.
Perro de muestra miniatura|Un braco de Weimar haciendo la muestra.
Los perros de muestra, también conocidos como pointers o bracos, son perros utilizados en la caza menor y que tienen la particularidad de que al localizar la presa, se quedan quietos, señalando al cazador dónde está la caza. Están incluidos en el grupo VII.
La técnica de caza de aves es muy diferente a la de las presas terrestres, ya que vuelan al oír el peligro y, si lo hacen antes de estar en distancia de tiro de escopeta, de nada servirá que sean descubiertas por el perro. Debe identificarse la presa, pero debe interrumpirse su acción en este preciso instante, haciendo la muestra, es decir, deteniéndose por completo antes de saltar sobre ella para dar tiempo al cazador a que se aproxime. Este momento se ha ido alargando progresivamente gracias a la selección dirigida por el hombre, de manera que actualmente hay perros capaces de mantenerla durante minutos.
Por otra parte, la presa se queda inmóvil, conducta instintiva de supervivencia ante el peligro que supone un posible depredador. La presa, sintiendo la proximidad del perro, permanece prudentemente estática en un intento de pasar desapercibida o ser considerada muerta. En realidad, esta forma de defensa es enormemente eficaz en la naturaleza. Y también instintivamente, la inmovilidad del ave bloquea los deseos del perro para lanzarse sobre ella.
El perro de muestra y el cazador forman un equipo indisoluble, una perfecta máquina de cazar, donde la eficacia se basa en la efectividad de cada una de las partes. El perro enseña, apuntando la presa y el cazador la abate.
Cuando la densidad de la vegetación impide el disparo largo, el perro debe acercarse mucho, a veces a escasa distancia.
Para cazar la perdiz roja, la codorniz y otras especies de pluma, es necesario que el perro sea resistente e infatigable y además debe saber desplazarse por todas las vertientes del terreno, por encima del cazador, por la tendencia de estos animales a volar de arriba abajo, como dejándose caer. Sin embargo, las codornices que se esconden en terrenos abiertos, se cazan de maravilla con razas británicas, como el setter y el pointer, grandes bateadores del terreno.
Perro cobrador miniatura|Un golden retriever.
También llamado retriever o perro perdiguero, su habilidad principal es su capacidad para buscar y traer sin dañar a las presas caídas al suelo que los cazadores no hayan podido recoger.
Como las aves aún tras el disparo vuelan y a veces hay una gran distancia (incluso llena de obstáculos del terreno difícilmente franqueables) entre el lugar de su caída y el del cazador, se requiere que el perro recoja la caza allí donde el cazador no puede llegar y la transporte hasta este.
Muchas de las razas de muestra comparten el instinto de cobro, pero no todas. Así como los bracos son cobradores innatos, los setters y los pointers deberán ser adiestrados para el cobro; aun así, algunos nunca llevarán las piezas.
El hombre ha obviado este inconveniente seleccionando razas especializadas en el cobro, como los perros cobradores, que actúan junto a perros de muestra cobrando presas abatidas durante la cacería.
Perro de agua
Estos perros tienen una especial preferencia por el agua, siendo muy utilizados como perros cobradores en la caza de aves acuáticas. Los perros de agua son un grupo de razas caninas caracterizadas por ser de tamaño mediano y tener el pelo de consistencia lanosa y rizado. Se suelen utilizar para el cobro de aves en zonas pantanosas y marinas.
Perro levantador miniatura|Cocker americano.
Estos perros hacen salir o "levantar" a animales de caza, especialmente a aves, fuera de su escondite, para que el cazador los pueda ver.
Los perros spaniel son especialistas en levantar el vuelo a las aves, históricamente antes de que aparecieran las armas de fuego, cuando eran utilizados para la caza con halcones. En lugares donde la caza está escondida es necesario un perro que haga volar a las aves.