Pedro Segundo Mardones Lemebel (Santiago de Chile, 21 de noviembre de 1952-Ib., 23 de enero de 2015) fue un escritor y cronista chileno, conocido comúnmente por sus aportes al movimiento LGBTQIA+.

Su obra escrita aborda los temas de la marginalidad chilena utilizando para ello algunas referencias autobiográficas. Referente de la literatura homosexual y contestataria, su estilo irreverente se ha dado a conocer por toda Hispanoamérica, siendo uno de los escritores chilenos con mayor proyección internacional. Su obra ha sido traducida a varios idiomas, tales como el francés, el italiano y el inglés.

Como artista de performances y como escritor, su trabajo se caracterizó por el uso de la provocación y el resentimiento como herramientas para la denuncia política y social.

Lemebel fue cronista de Página Abierta, La Nación, de las revistas de izquierda Punto Final (desde 1998) y The Clinic. También condujo programas radiales, dirigió talleres de crónicas y dio conferencias en diversas universidades, como la Universidad de Harvard y la Universidad Stanford.

Biografía Infancia y adolescencia Hijo del panadero Pedro Mardones Paredes y de Violeta Elena Lemebel, nació en un barrio marginal de Santiago de Chile, a orillas del Zanjón de la Aguada, un canal de riego que desemboca en el río Mapocho. Criado en el barrio de La Legua, a mediados de los años 1960 se mudó con su familia a un conjunto de viviendas sociales en avenida Departamental.

Estudió en el Liceo Industrial de Hombres de La Legua, donde se enseñaba forja de metal y mueblería, cuyas clases el futuro escritor detestaba y donde era víctima de las burlas de sus demás compañeros. Su último año de enseñanza media lo acabó en el Liceo Manuel Barros Borgoño.

Juventud

En la década de 1970, Lemebel ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde se tituló de profesor de Estado en Pedagogía General Básica.

Luego de egresado, comenzó a trabajar en 1979 en dos liceos periféricos de Santiago, siendo despedido de ambos en 1983, presumiblemente debido a su apariencia homosexual. Luego de esta experiencia no volvió a ejercer la docencia, dedicándose de lleno a los talleres literarios.

Carrera artística

Talleres literarios y militancia thumb|Pedro Lemebel fue un acérrimo partidario del comunismo en Chile. Su manifiesto «Hablo por mi diferencia» fue leído en 1986 maquillado con la hoz y martillo en el rostro. Lemebel comenzó su acercamiento a la literatura a comienzos de los años 1980, integrándose a un taller literario donde comenzó a escribir cuentos. Por entonces participó en pequeños concursos literarios, obteniendo en 1983 el primer premio en el organizado por la Caja de Compensación Javiera Carrera, con su cuento «Porque el tiempo está cerca», el cual fue publicado en una antología de la Caja ese mismo año. En su resumen biográfico presente en la antología, el autor puso en lugar de una fotografía suya, una de su padre, mezclando además datos de ambos. Este cuento marca desde un comienzo las crudas temáticas del escritor, íntimamente relacionadas con sus orígenes y las dificultades del mundo gay, especialmente en los entornos chilenos de clase baja. El cuento relata la vida de un joven que, luego de ser abandonado por su madre y rechazado por su padre, comienza a prostituirse para subsistir, alejándose del cómodo barrio de Providencia para ejercer su nueva profesión en los sórdidos antros del centro de Santiago.

En estos talleres conoció a las escritoras feministas y de izquierda Pía Barros, Raquel Olea, Diamela Eltit y Nelly Richard, entre otras, quienes lo acercaron a organismos culturales alternativos, opositoras a la dictadura y las entidades académicas oficiales. Sin embargo, su militancia en la izquierda política también se vio obstaculizada por el prejuicio de su homosexualidad.

En 1986 se presentó en una reunión política de izquierdas en Estación Mapocho, vistiendo por primera vez sus zapatos con tacones y maquillado con el símbolo comunista de la hoz y el martillo cubriendo la parte izquierda de su cara. Allí leyó su manifiesto «Hablo por mi diferencia», un texto que mezcla cuento, crónica y poesía, y que sería publicado en 2002 en una compilación de Juan Pablo Sutherland titulada A corazón abierto: geografía literaria de la homosexualidad en Chile. Ese mismo año publicó además siete de sus relatos en la antología Incontables, editada por el taller de Pía Barros.

Si bien Lemebel se distanció del Partido Comunista de Chile –sobre todo por la homofobia y marginación que vivió dentro de la organización–, fue gran amigo de la líder de dicho partido, Gladys Marín, hasta el año de su muerte, 2005.

Las Yeguas del Apocalipsis

En 1987, junto con Francisco Casas, poeta, artista y por entonces estudiante de literatura, fundaron el dúo artístico Las Yeguas del Apocalipsis, cuyo nombre alude a los Jinetes del Apocalipsis del Nuevo Testamento. Este dúo de corte performático se caracterizó por sabotear lanzamientos de libros y exposiciones de arte, apareciéndose de manera sorpresiva y provocadora, instalándose en el país como un fenómeno de la contracultura.

Es en este tiempo en que decidirá abandonar su apellido paterno, Mardones, haciendo uso desde entonces únicamente de su apellido materno, Lemebel. En una entrevista posterior el mismo escritor explicará su cambio de nombre en estos términos:Ensayo sobre Lemebel en Letras.s5.com

thumb|La primera intervención de Las Yeguas del Apocalipsis se llevó a cabo en La Chascona, antigua residencia de Pablo Neruda.|izquierda La primera intervención de Las Yeguas del Apocalipsis fue en 1987, cuando aparecieron en la Feria Internacional del Libro de Santiago vestidas como damas de CEMA Chile (fundación que dirigía Lucía Hiriart, esposa de Augusto Pinochet), repartiendo panfletos sobre el sida, acción de la cual no hay registro. No obstante, la primera intervención registrada fue la tarde del sábado 22 de octubre de 1988, durante la segunda entrega del Premio Pablo Neruda, al poeta Raúl Zurita en La Chascona. En medio de la ceremonia, Lemebel y Casas aparecieron ofreciendo a Zurita una corona de espinas, la cual rechazó. Al año siguiente, realizaron la performance Lo que el sida se llevó en el Instituto Chileno Francés, donde mostraron fotografías realizadas por Mario Vivado en las cuales se escenificaban a sí mismos como personajes clásicos del glamur hollywoodense, utilizando ropas de amigos travestis admiradores de esa estética y que habían muerto de sida. Ese mismo año aparecieron con su acción De qué se ríe, presidente en el Teatro Cariola durante un encuentro de intelectuales con el candidato presidencial Patricio Aylwin, que al año siguiente saldría elegido el primer presidente de Chile luego de la restauración de la democracia y el término de la dictadura militar. En dicha ocasión, pese a no haber sido invitados, subieron al escenario con tacones y plumas, alzando un lienzo que decía «Homosexuales por el cambio». Bajando del escenario, además, Francisco Casas se precipitó sobre el entonces candidato a senador y futuro presidente de Chile Ricardo Lagos, dándole un beso en la boca. Una fotografía de dicho evento se incluyó años después en su libro Háblame de amores (2012).

Ambos escritores, convertidos en actores de su propio texto, generaron desde la realidad homosexual una interrupción de los discursos institucionales en la época de la dictadura. Su trabajo en el dúo cruzó la performance, el travestismo, la fotografía, el video y la instalación. Pero también los reclamos de la memoria, los derechos humanos y la sexualidad, así como la demanda de un lugar en el diálogo por la democracia. «Quizás esa primera experimentación con la plástica, la acción de arte... fue decisiva en la mudanza del cuento a la crónica. Es posible que esa exposición corporal en un marco religioso fuera evaporando la receta genérica del cuento... el intemporal cuento se hizo urgencia crónica...», explicaría luego Lemebel.

En 1994, Lemebel participó en el Festival Stonewall de Nueva York, un festival de orgullo LGBT cuyo nombre se debe a los disturbios de Stonewall de 1969.

Entre 1987 y 1995, Las Yeguas del Apocalipsis realizaron por lo menos quince intervenciones públicas, y en total no más de veinte. La mayoría fueron en Santiago de Chile pero también las hubo en Concepción, donde despellejaron sus cuerpos enterrándose en cal, así como en Talca y La Habana, Cuba, donde se presentaron en la Casa de las Américas. Otras de sus acciones de arte fueron bailar cueca sobre vidrios, interpretar ambos a Frida Kahlo, o cabalgar desnudos como Lady Godiva sobre un caballo blanco por el campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, en alusión a la fundación de Santiago por Pedro de Valdivia.Esta última acción performática, denominada Refundación de la Universidad de Chile, fue realizada para acompañar la movilización estudiantil de 1988, cuando esa casa de estudios estaba intervenida por la dictadura militar. Su registro fue realizado por la poeta Carmen Berenguer y el fotógrafo Ulises Nilo. Salvo algunas fotografías de Pedro Marinello y algunos videos, existen pocos registros sobre estas apariciones.

thumb|Pedro Lemebel en Radio Tierra En 1995 Lemebel publicó además su primer libro, titulado La esquina es mi corazón, correspondiente a una recopilación de crónicas urbanas anteriormente publicadas para algunos periódicos y revistas tales como Página abierta, Punto final y La Nación, en las que el escritor se refiere a entornos marginales de Santiago ligados al tabú de la homosexualidad, la prostitución y la pobreza. Al año siguiente crea el programa Cancionero para la Radio Tierra, en donde leía crónicas ambientadas con sonidos y acompañadas de música incidental. Ese mismo año publicó Loco afán: Crónicas de sidario, su segundo libro de crónicas, que toca los temas del sida y la marginalidad de los travestis. En 1997, en unas de sus últimas apariciones, Las Yeguas del Apocalipsis fueron invitadas al Bienal de La Habana, en La Habana, Cuba. Al año siguiente, Lemebel publicó De perlas y cicatrices, su tercer libro de crónicas, conformado en su mayoría por crónicas leídas en Cancionero.

Luego del arresto de Augusto Pinochet en Londres en el hospital The London Clinic en 1998, se creó el semanario The Clinic, cuyo editor Patricio Fernández invitó a participar a Lemebel para que escribiera crónicas sin ningún tipo de censura. Varias crónicas de sus libros provienen de estas publicaciones.

Reconocimiento Internacional En 1999, gracias a las influencias del escritor chileno Roberto Bolaño, quien había emigrado a Europa desde México en 1977 y que vivía desde entonces en España, su libro Loco afán: Crónicas de sidario es publicado por la editorial barcelonesa Anagrama, convirtiéndose en su primera obra publicada en el extranjero. Desde entonces, su obra escrita comenzó a despertar el interés de varias universidades e instituciones educativas internacionales.

Ese mismo año participó además en la Feria del Libro de Guadalajara de México, en reemplazo de Bolaño que rechazó la oferta, recibiendo por su obra elogios del afamado escritor Carlos Monsiváis.

En 2001 publicó su primera novela, Tengo miedo torero, una difícil historia de amor contextualizada durante el atentado contra Augusto Pinochet ocurrido el 7 de septiembre de 1986. Para la presentación del libro, Lemebel apareció vestido de rojo intenso y con un tocado de plumas, en una ceremonia con un amplio público conformado por seguidores, políticos, cineastas, periodistas, y muy pocos escritores. Esta obra estuvo más de un año entre los libros más vendidos de Chile y tuvo un gran reconocimiento internacional, siendo traducida al inglés, el francés y el italiano.