thumb|300px|Recinto de las ruinas del tribunal de la Heliea. Estoa de Átalo al fondo. Ágora de Atenas. La Heliea (, en griego dórico: Ἁλία, romanizado: Halia) era el Tribunal Supremo de la Antigua Atenas. En general, se sostiene que el nombre del tribunal proviene del verbo ἡλιάζεσθαι del griego antiguo, que significa congregarse. En Argos, la sede del tribunal también era llamada ἁλιαία. Otra versión es que el tribunal recibe su nombre del hecho de que las audiencias se llevaban a cabo en el exterior, bajo el sol.ἥλιος ‘sol’, más el verbo ἡλιοῦσθαι (voz pasiva) ‘disfrutar del sol’. La Heliea era llamada asimismo ekklesía. Inicialmente, este era el nombre del lugar donde se realizaban las audiencias, pero luego esta denominación se extendió hasta incluir igualmente al tribunal.The Helios
Los jueces eran llamados heliastas (ἡλιασταί) o dikastas (δικασταί, ὀμωμοκότες ‘los que juraban’, es decir, los jurados). Los juicios se llamaban ἡλιάζεσθαι (δικάζειν).
La Heliea era un tribunal popular compuesto por 6000 ciudadanos, mayores de 30 años y repartidos en diez clases de 500 ciudadanos (1000 quedaban en reserva) sorteados cada año para ser heliastas. La acusación era siempre, en ausencia del equivalente a nuestros «ministerios públicos», una iniciativa personal de un ciudadano. En caso de condena, recibían una parte de la multa como indemnización y recompensa de sus esfuerzos por la justicia, por lo cual algunos ciudadanos hacían de la delación su oficio: Eran los sicofantas. A pesar de los mecanismos limitando los abusos de este sistema, esto contribuía a dividir la ciudad y servía de argumento al partido aristocrático contra el nuevo régimen. Por un complicado sistema y según el asunto, se designaba por sorteo (bajo control de un magistrado instructor) un número pequeño o grande de heliastas para cada proceso. Así, a título de ejemplo, para un proceso privado se reunían normalmente 201 jueces, 401 excepcionalmente. Para los procesos públicos, eran 501, 1001 o 1501 jueces. La labor de juzgar era difícil, ya que no había un código de procedimiento, ni código penal, ofreciendo así una gran libertad de interpretación de las leyes (por otra parte de cantidad reducida).
Los veredictos eran sin apelación e inmediatamente ejecutables, por lo que se comprende el importante papel político que tuvieron los tribunales de la Heliea. Se celebraban doscientas reuniones anuales, cada una bajo la presidencia de un magistrado que no tomaba parte en la votación. El tribunal de los Efetas (51 miembros) fue el que acaparó las prerrogativas del Areópago y podía reunirse en cuatro sitios diferentes según los tipos de asuntos: thumb|280px|right|Fichas de voto utilizadas por los jurados de la Heliea, Museo del Ágora de Atenas. En el Pritaneo, juzgaban todo lo que había podido acarrear la muerte de personas (objetos, animales); En el Paladio, juzgaban las muertes involuntarias, a los metecos y los esclavos; En el Delfinio, juzgaban la legítima defensa; En el Freatis, situado junto al mar, en El Pireo, juzgaban a los exiliados que habían conocido una muerte en su exilio. El acusado estaba sobre una embarcación.
Institución y composición de la Heliea
No está claro si la Heliea fue instituida por Clístenes o por Solón, pero parece que este último inició una función de la Asamblea para representar a un tribunal de recursos.Aristóteles, Constitución de los atenienses, 9.1Archaic Times to the End of the Peloponnesian War, Cambridge University Press, pág. 209 El mismo Aristóteles afirma en otra obra suya que los tribunales son un elemento democrático en la constitución de Solón.Aristóteles, Política 1273b41.
El tribunal tenía 6000 miembros, elegidos anualmente por sorteo Aristóteles, Constitución de los atenienses, 63.1 entre los ciudadanos varones de más de 30 añosPólux VIII 122 y Demóstenes, Contra Timócrates 133, confirman la misma edad. sin deudas con el Tesoro o no privados de sus derechos, concretamente privados de sus derechos civiles mediante el castigo humillante de la atimia (ἀτιμία).Aristóteles, Constitución de los atenienses, 63.3 Aquellos que sufrían de defectos intelectuales o corporales, también eran exceptuados si sus taras les impedían apercibir los procedimientos. Si una persona descalificada participaba en un jurado, la información que era presentada contra él le conducía ante la Heliea. Si era condenado, el tribunal podía imponerle el castigo o multa que mereciera. Si el castigo era una multa, el infractor era llevado a prisión hasta que pagara la deuda anterior, por la que se le denunció, y la que además le impusiera el tribunal.
Nombramiento del jurado thumb|left|280px|Cleroterion, máquina de sorteo de los jurados, Museo del Ágora de Atenas. El cargo público de heliasta no era obligatorio, pero los ciudadanos que deseaban ejercer estos servicios debían solicitarlo. Los heliastas percibían un salario anual.Aristófanes, Las avispas, 662 Y, así, los jurados eran renumerados por cada día de empleo con un óbolo y más tarde, tras la muerte de Cleón en 425 a. C. con tres óbolos, nominalmente 3 dracmas antiguas. Según Aristóteles, «Pericles fue el primero que dio una retribución a los tribunales para hacer frente a la popularidad de Cimón por su riqueza».Aristóteles, Constitución de los atenienses, 27,3-4
Los 6000 procedían de las diez tribus (cada tribu ofrecía 600 miembros) y eran divididos en cámaras de 600 jurados, 500 o 501 eran miembros regulares y el resto constituía un jurado alternativo. En caso excepcional, el tribunal podía constituirse en sesiones plenarias.Andócides, Discursos, 1,17 y Mogens Herman Hansen, The Athenian Ecclesia: A Collection of Articles 1983-1989, p. 260 A veces las cámaras estaban compuestas de 201 a 401 miembros o de 1001 a 1501 miembros.Cuando ciertas cámaras se unían. Tal fue el caso del juicio de Pericles. Después de la elección, los heliastas tenían que prestar juramento una vez al año.
Después del acto de juramento, cada juez recibía una tablilla de madera de boj con su propio nombre, el de su padre y el de su demo inscritos en esta, así como una letra del alfabeto, hasta la kappaDemóstenes, Sobre la Corona, 210 y los jurados de cada tribu eran divididos en secciones, aproximadamente en una cantidad igual a cada letra.
La expresión por tribus (katà phylás) no quiere decir que cada tribunal era asignado a una tribu diferente, sino que representantes de todas las tribus estaban en cada tribunal.Sandys, J. E., Aristotle's Constitution of Athens, 1893, p. 249; reimpresión, 1973. En 390 a. C., la asignación diaria no era por tribus, sino por «divisiones heliásticas» o «secciones».Aristófanes, Las asambleístas 628-9.
Las diez secciones (mérē), distinguidas con las letras del alfabeto griego desde la Α hasta la Κ, no coincidían con las diez tribus, sino que cada sección tenía aproximadamente un número igual de jueces de todas las tribus. Las tablillas que se conservan prueban que miembros de diferentes tribus pertenecían a la misma sección.
Aristóteles dice sobre los tribunales:
La primera serie de cajas era de cien, diez por cada tribu, porque los jueces de cada tribu estaban divididos en diez secciones en las que estaban distribuidos todos ellos.
Con respecto a las tablillas (pinákia) en cada tribu, las que llevaban los nombres de los jueces con la sección A se colocaban en la primera caja (kibōtion); las de la sección B en la segunda, y así sucesivamente las diez secciones.
Según los jueces requeridos, se sacaba por sorteo un número igual de tablillas del conjunto de las cien cajas. Así, cada tablilla sacada tenía asignada por sorteo un tribunal. A continuación, todas las tablillas se colocaban en la segunda serie de cajas. Todas las tablillas de jueces asignadas a un determinado tribunal eran colocadas en la caja que llevaba la letra correspondiente a ese tribunal.Cf. Aristóteles, Constitución de los atenienses 63,4.
Los bastones eran el distintivo del cargo de juez. Estaban marcados con el mismo color que el dintel de la puerta del tribunal asignado al juez. El juez lo entregaba al entrar al tribunal y recibía una tésera o contraseña oficial (sýmbolon) a cambio. La tésera servía para reclamar el pago del trióbolo (moneda de tres óbolos).Aristóteles, Constitución de los atenienses 65,1 y 2; 69,2.
Las bellotas, llamadas bálanoi, eran unas bolas de bronce, que tenían la letra del tribunal inscrita y se depositaban en un cántaro: tantas bellotas como bastones había.Aristóteles, Constitución de los atenienses 63,2.
Jurisdicción
En su origen, la jurisdicción de la Heliea fue limitada a juzgar a los arcontes y, probablemente, algunas otras acusaciones similares contra los titulares de cargos públicos. Fue cuando Efialtes y Pericles provocaron una solución obligatoria a través de la ekklesía,Plutarco, Pericles 9 desmantelamiento del Areópago, el centro del conservadurismo, de la mayoría de los casos que juzgó,Aristóteles Política, 1274a dice que la Heliea empezó a juzgar casi todos los casos civiles y penales. El Areópago mantuvo su competencia sólo para los crímenes, homicidios e incendios provocados,Demóstenes, Sobre la Corona, 133 mientras que los arcontes podían imponer algunas multas menores. Digno de ser mencionado es que la jurisdicción de la Heliea incluía también litigios, que involucraban a ciudadanos atenienses de otras ciudades (clerucos) y a otras ciudades, las aliadas (o tributarias), es decir, las que por fuerza o de buen grado formaban parte de la Liga de Delos; estaban todos sujetos, pues, a unas leyes, que podríamos calificar de internacionales. Concretamente, la Heliea funcionaba como un tribunal competente en litigios de leyes públicas, privadas, penales y leyes privadas internacionales.Los casos de derecho privado internacional se juzgaron inicialmente por la sesión de la alianza ateniense en Delos.
Al tener atribuciones sobre la llamada grafé paranomon, la Heliea reemplazó al Areópago en la ejecución y el control legal de las decisiones de la Ekklesía (Asamblea ateniense). Hasta las reformas de Efialtes de Atenas, el Areópago tuvo la obligación de guardar las leyes y tener vigilados la mayoría de los principales asuntos estatales.Aristóteles, Constitución de los atenienses, 8. 1
Procedimiento La Heliea ejercía durante todos los días laborables, excepto los tres últimos días de cada mes y los días en que la Ekklesía estaba en sesión. Las cámaras se situaban en el exterior, puesto que no existía un edificio específico donde alojarse. Sin embargo, el lugar donde se celebraba la audiencia estaba rodeado de setos, detrás de los cuales se ubicaba el público.Demóstenes, Sobre la Corona, 196 En detalle, el procedimiento legal era como sigue: