El español arequipeño o castellano arequipeño es una variedad regional del español hablada en la ciudad y la provincia de Arequipa, en el sur del Perú. En la bibliografía lingüística se lo ha tratado dentro del español peruano y, para varios de sus rasgos fonéticos y morfosintácticos, en relación con el espacio andino y con situaciones de contacto entre castellano y quechua. La denominación no alude a una forma homogénea de hablar compartida por todos los habitantes de Arequipa, sino a un conjunto de usos regionales cuya distribución varía según zona de residencia, trayectoria migratoria, primera lengua, edad, escolaridad y estilo de habla.
Entre los rasgos más citados de esta variedad se encuentra el voseo, especialmente documentado en Arequipa y su campiña, aunque su vitalidad y sus formas concretas han cambiado históricamente. El acento arequipeño se describe también por medio de variables fonético-fonológicas y prosódicas, como el vocalismo, la reducción de diptongos e hiatos, la realización de vibrantes, la conservación variable de la lateral palatal /ʎ/ frente al yeísmo, el tratamiento de la sibilante /s/ y algunos reacomodos acentuales. Estos fenómenos no aparecen con la misma intensidad en todos los sociolectos y deben distinguirse de la simple percepción popular de un habla «cantada».
En el plano gramatical, los estudios sobre la provincia de Arequipa registran rasgos que suelen discutirse dentro del castellano andino, entre ellos la doble posesividad, el uso polivalente de lo, la neutralización de oposiciones de género y número en ciertos clíticos, construcciones evidenciales con dice y usos del pluscuamperfecto relacionados con información no experimentada directamente. La presencia de estos fenómenos se relaciona con el contacto lingüístico, pero también con continuos urbanos y rurales; por ello, la comparación con Lima, el Cuzco u otras zonas del Perú resulta útil solo si se evita presentar cada región como un bloque dialectal cerrado.
El llamado habla loncca ocupa un lugar particular dentro de este panorama. Se asocia con la campiña arequipeña y con formas de representación literaria e identitaria, pero no agota el español arequipeño ni equivale sin más al habla urbana contemporánea. Por esa razón, el estudio de la variedad combina fuentes históricas, trabajos sobre voseo, análisis de corpus fonético-morfosintácticos, estudios de actitudes lingüísticas y documentación sociolingüística reciente como PRESEEA-AREQUIPA-PE.
Historia de la documentación
La descripción del español arequipeño aparece en la investigación sobre el español del Perú desde los estudios tempranos de conjunto. José Luis Rivarola señaló que Pedro Benvenutto Murrieta había recogido en 1936 noticias sobre las zonas de voseo en el país y había situado a Arequipa como el espacio donde este rasgo subsistía con mayor claridad, tanto en sectores populares urbanos como entre los chacareros de la campiña.
Rivarola advirtió también que una parte de los datos antiguos sobre el voseo arequipeño procedía de textos literarios, en particular de versos de Francisco Mostajo. Por ello, propuso tratarlos con cautela, ya que en este tipo de materiales puede aparecer una hiperdialectización, es decir, una intensificación literaria de rasgos regionales que no equivale necesariamente a una descripción directa del habla cotidiana.
La investigación posterior ha tendido a separar dos planos: por un lado, el estudio de las formas de tratamiento y del voseo; por otro, el análisis empírico de rasgos fonético-fonológicos y morfosintácticos. En ese segundo plano, el trabajo de Rabea Fröhlich organizó un corpus de hablantes de la provincia de Arequipa según variables como género, edad, zona de residencia, primera lengua y formación escolar.
La documentación reciente ha incorporado además la construcción del corpus PRESEEA-AREQUIPA-PE, orientado al estudio sociolingüístico del español hablado en Arequipa Metropolitana. Según Santos Huamán Flores, el corpus reunió 54 informantes distribuidos por grado de instrucción, grupo generacional, género y condición monolingüe o bilingüe vernáculo-español, con entrevistas grabadas entre el segundo semestre de 2021 y el primer semestre de 2022 en distritos metropolitanos como Cerro Colorado, Paucarpata, Cayma, Alto Selva Alegre, Socabaya, Mariano Melgar, Miraflores y el Cercado.
Clasificación y distribución
El español arequipeño se describe mejor como un conjunto de usos regionales con variación interna. Los trabajos empíricos muestran diferencias entre hablantes urbanos y rurales, entre hablantes monolingües de castellano y bilingües quechua-castellano, y entre usos cotidianos y representaciones literarias o identitarias de la variedad.
Guajardo Castro estudió el habla loncca como variedad de la campiña arequipeña y delimitó su ámbito en distritos rurales o tradicionales como Chiguata, Paucarpata, Sabandía, Characato, Socabaya, Quequeña, Yarabamba, Pocsi, Mollebaya y Polobaya. Su trabajo se basó en muestras de habla de pobladores de la campiña y en un corpus de poemas lonccos.
Fröhlich, por su parte, organizó su corpus en cuatro grupos principales: hablantes bilingües de San Juan de Tarucani con quechua como primera lengua, hablantes monolingües de Polobaya en zona rural, hablantes monolingües urbanos de Yanahuara y hablantes bilingües residentes en Cayma procedentes de Chumbivilcas, en el Cuzco.
+ Grupos de hablantes en el corpus de Fröhlich Grupo Localidad Zona de residencia Primera lengua Descripción 1 San Juan de Tarucani Rural Quechua Hablantes bilingües consecutivos, con castellano aprendido como segunda lengua. 2 Polobaya Rural Castellano Hablantes monolingües de castellano en zona rural. 3 Yanahuara Urbana Castellano Hablantes monolingües de castellano en zona urbana tradicional. 4 Cayma Urbana Quechua Inmigrantes de Chumbivilcas residentes en Arequipa, bilingües quechua-castellano.
El acento arequipeño
En el uso común, la palabra «acento» suele abarcar varios fenómenos: melodía de la frase, prominencia de ciertas sílabas, ritmo, duración vocálica, articulación de consonantes y rasgos segmentales que permiten reconocer socialmente a un hablante. En sentido técnico, la prosodia acentual del español se ha descrito a partir de tres parámetros acústicos principales: intensidad, tono y duración de las vocales.
Para Arequipa, la bibliografía disponible no permite reducir el acento regional a una sola propiedad acústica. El corpus de Fröhlich trabaja más bien con una serie de variables fonético-fonológicas distribuidas entre grupos de hablantes, entre ellas el vocalismo, las vibrantes, la lateral palatal /ʎ/ y el reacomodo acentual. Por ello, el acento arequipeño se describe con más precisión como un conjunto de rasgos de pronunciación y prosodia con distribución social variable.
+ Dimensiones lingüísticas del acento arequipeño Dimensión Rasgos documentados Alcance Vocalismo Indistinciones entre /e/ e /i/ y entre /o/ y /u/, reducción de diptongos e hiatos, elisiones o debilitamientos vocálicos. Se documentan con mayor densidad en hablantes rurales y bilingües del corpus de Fröhlich, aunque no se limitan a un único grupo. Consonantismo Realización fricativa de /ɾ/ y /r/; conservación de /ʎ/ como [ʎ]; seseo y tratamiento de /s/ dentro del marco andino. Aparece con variación según localidad, residencia, edad, clase social, primera lengua y estilo de habla. Acentuación Reacomodo acentual en ciertas formas y desplazamiento acentual en imperativos con clíticos, especialmente con lo. Fröhlich registra reacomodos en el habla provincial; Guajardo documenta formas como consigameló y dejameló en el habla loncca.; Contacto lingüístico Rasgos fonéticos y morfosintácticos asociados al castellano andino y a hablantes quechua-castellano. El contacto no afecta solo a bilingües recientes: Fröhlich observa rasgos andinos también en hablantes monolingües de castellano. Valor social Reconocimiento, estigmatización o uso identitario de rasgos vinculados al quechua y a la ruralidad. Gugenberger muestra que el cambio de lengua y la valoración del castellano se relacionan con prestigio, discriminación y pertenencia social en Arequipa.
Vocalismo
Uno de los planos más visibles del acento arequipeño estudiado por Fröhlich es el vocalismo. Su apéndice registra indistinciones entre /e/ e /i/ y entre /o/ y /u/, así como reducción de diptongos, reducción de hiatos y debilitamientos vocálicos. Estos rasgos son relevantes porque forman parte de un repertorio más amplio de fenómenos del castellano andino, donde la relación entre el sistema vocálico del español y el de las lenguas andinas ha sido tratada como problema fonológico específico.
La indistinción vocálica no aparece como un rasgo uniforme en todos los hablantes del corpus. En las tablas de Fröhlich, los hablantes bilingües de San Juan de Tarucani y los bilingües de Cayma procedentes de Chumbivilcas muestran una mayor concentración de rasgos vocálicos, mientras que los hablantes monolingües urbanos de Yanahuara presentan menos casos en varias de esas variables.
La reducción de diptongos e hiatos también contribuye a la percepción de un ritmo local, porque modifica la cantidad de sílabas percibidas o la prominencia de ciertas secuencias vocálicas. Fröhlich registra estas variables junto con elisiones y debilitamientos, lo que permite describir el acento desde la organización de la cadena hablada y no solo desde el inventario de fonemas.
+ Ejemplos de vocalismo y secuencias vocálicas en el corpus de Fröhlich Fenómeno Forma documentada Forma esperada o interpretación Grupo o localidad Indistinción /e/ ~ /i/ dEscriminan, sIcundaria, hIrmana discriminan, secundaria, hermana San Juan de Tarucani Indistinción /o/ ~ /u/ cUstumbres, cUn, cosIcha costumbres, con, cosecha Cayma Reducción de diptongo dI(e)ciocho, c(u)Estión, fI(e)sta Reducción de secuencias como ie o ue San Juan de Tarucani, Polobaya y Cayma Reducción de hiato traYeR, caYe, meYo Formas relacionadas con traer, cae o medio San Juan de Tarucani, Polobaya y Cayma Debilitamiento vocálico animalit(o)s, ant(e)s, cuartit(o)s Pérdida o debilitamiento de vocal en sílaba átona San Juan de Tarucani y Cayma
Consonantismo
El consonantismo es otro componente importante del acento arequipeño. Fröhlich incluye entre sus variables la realización de [ɾ] y [r] con fricción, así como la realización de /ʎ/ como [ʎ]. Estos rasgos son útiles para distinguir la pronunciación local de variedades más fuertemente yeístas o de variedades donde las vibrantes presentan otras realizaciones.
La conservación de /ʎ/ como [ʎ] aparece ampliamente representada en los grupos del corpus. Este rasgo suele denominarse lleísmo cuando se mantiene la oposición entre la lateral palatal /ʎ/, escrita ll, y la consonante palatal /ʝ/, escrita y. Patricia de Crignis señala que la oposición entre español costeño y español andino en el Perú se construyó históricamente, en parte, sobre la asociación entre yeísmo y costa, por un lado, y lleísmo y espacio andino, por otro. En Arequipa, sin embargo, el rasgo no aparece como uniforme: Arredondo documentó tanto conservación de la oposición /ʎ/ ~ /ʝ/ como casos de yeísmo, con diferencias relacionadas con edad, clase social y grado de formalidad del habla.