Las estructuras sociales y administrativas del Antiguo Régimen en Francia fueron el resultado de siglos de construcción nacional, actos legislativos (como la Ordenanza de Villers-Cotterêts), conflictos internos y guerras civiles, que resultaron en un confuso rompecabezas de privilegios locales y diferencias históricas hasta que la Revolución francesa finalizó el proceso de centralización del Estado, unificando la administración y eliminando privilegios locales.

El Antiguo Régimen (en francés, Ancien Régime) es un término en principio aplicado a la Historia de Francia, pero la extensión de su uso la ha convertido en una categoría historiográfica aplicada a Europa Occidental durante la Edad Moderna.

Origen de la expresión ancien régime (Antiguo Régimen) La expresión ancien régime ('antiguo régimen') aparece por primera vez en numerosos cahiers de dóleances redactados durante las elecciones a los Estados Generales de 1789, pero su uso está limitado a casos concretos como cuando se habla del «antiguo régimen de votar por órdenes». En ocasiones se contrapone al «nuevo orden de cosas» que se propone pero circunscrito al ámbito de la administración como en la referencia aparecida en el Journal de Paris sobre una obra titulada L'Impôt abonné en la que se habla de «los abusos del antiguo régimen» para contraponerlo al nuevo sistema fiscal que se propone.

Tras la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, la Asamblea Nacional Constituyente declaró abolido el «régimen feudal» en la histórica sesión de la noche del 4 de agosto de 1789 pero nadie utilizó todavía la expresión «Antiguo Régimen» para designar el sistema social que se había abolido aunque uno de los diputados sí que habló expresamente del «régimen nuevo» que se iba a instaurar. Sin embargo, en los debates que siguieron ya empezó a utilizarse con frecuencia como cuando un diputado de la nobleza cuestionó que la Asamblea hubiera recibido de la nación el «poder de abolir este antiguo régimen» sino más bien el de «regenerarlo». No obstante el término «antiguo régimen» no alcanzará su pleno significado hasta la proclamación de la República en septiembre de 1791. Como ha señalado François Furet, es entonces cuando «tiende a designar todo lo que es antagonista de la Revolución y como su antiprincipio».

Estructura política miniatura|Flores de lis, símbolo de la realeza francesa. Gran parte de la centralización política de la monarquía feudal de los Capetos, se había perdido durante la guerra de los Cien Años, y los intentos de la dinastía Valois por restablecer el control sobre el dividido país fueron desbaratados por las guerras de religión. La mayor parte de los reinados de Enrique IV, Luis XIII y los primeros años del de Luis XIV se concentraron en la centralización administrativa. A pesar de la noción de monarquía absoluta (tipificada por el derecho del rey a emitir el documento conocido como lettre de cachet) y los esfuerzos de los reyes por crear un Estado centralizado, la Francia del Antiguo Régimen permanecía como un país con irregularidades sistemáticas: divisiones y prerrogativas administrativas, fiscales, legales, judiciales y eclesiásticas; frecuentemente entrecruzadas. Mientras tanto, la nobleza francesa luchaba por mantener sus propios derechos en materia de gobierno y justicia local, y poderosos conflictos internos (como la Fronda) protestaban contra la centralización.

La necesidad de centralización en ese periodo estaba directamente conectada a la cuestión de las finanzas reales y la capacidad de sustentar las guerras. Los conflictos internos y las crisis dinásticas de los siglos y (guerras de religión y conflicto con los Habsburgo) y la expansión territorial de Francia en el , demandaron enormes sumas que necesitaban ser obtenidas mediante impuestos como la taille y la gabelle y por contribución en hombres y servicios de la nobleza.

Una clave para la centralización fue el reemplazo de los sistemas personales patrón-cliente organizados en torno al rey y a otros nobles franceses, por sistemas institucionales en torno al estado.Major, xx-xxi. La creación de los Intendentes —representantes del poder real en las provincias— socavaron gran parte del control del territorio por la nobleza regional. Lo mismo puede decirse de la confianza puesta por los tribunales reales en la noblesse de robe, que cubría los cargos de jueces y consejeros reales. La creación de parlamentos regionales, que inicialmente tenía el fin de facilitar la introducción del poder real en territorios recientemente asimilados, en cambio, a medida que estos parlamentos ganaban confianza en su propio poder, comenzó a funcionar como una fuente de desunión.

Provincias y divisiones administrativas A mediados del , Francia era significativamente menor que en la Edad Contemporánea,Bély, 21. En 1492, contra en el . y numerosas provincias fronterizas (como Rosellón, Cerdaña, Calais, Béarn, Baja Navarra, Condado de Foix, Condado de Flandes, Artois, Lorena, Alsacia, Trois-Évêchés, Franco Condado, Saboya, Bresse, Bugey, Gex, Niza, Provenza, el Delfinado, y Bretaña) eran autónomos o estaban bajo otras entidades políticas (como el Sacro Imperio o la Corona de Aragón), y había también enclaves extranjeros, como el Comtat Venaissin. Además, ciertas provincias dentro de Francia eran ostensiblemente estados nobiliarios de familias importantes, como el Bourbonnais, Marche, Forez y Auvernia, en manos de la casa de Borbón, hasta que fueron integradas a la fuerza al dominio real en 1527 tras la caída de Carlos III de Borbón.

Desde finales del hasta el , Francia se embarcó en una expansión territorial masiva, y en el intento de integrar sus provincias en un conjunto administrativo unido.

miniatura|Expansión territorial francesa 1552-1798. Adquisiciones 1461-1789: Luis XI: Provenza (1482), Delfinado (1461, bajo control francés desde 1349) Francisco I: Bretaña (1532) Francisco I: Cominges (1540, bajo control de la corona desde 1453) Enrique II: Calais, Trois-Évêchés (1552) Enrique IV – Condado de Foix (1607) Luis XIII: Béarn Baja Navarra (1620, bajo control francés desde 1589 como parte de las posesiones personales de Enrique IV) Luis XIV Tratado de Westfalia (1648): Alsacia Tratado de los Pirineos (1659): Artois, Rosellón, Cerdaña Tratado de Nimega (1678-9): Franco Condado, Condado de Flandes Luis XV: Lorena (1766), Córcega (1768)

A pesar de los esfuerzos de los reyes por crear un estado centralizado sobre ese conjunto provincial, Francia permaneció durante ese periodo como un rompecabezas de privilegios locales y diferencias históricas, y el poder arbitrario del monarca (implicado por la expresión monarquía absoluta) era de hecho muy limitado por las particularidades históricas y regionales. Las divisiones y prerrogativas administrativas, fiscales, legales, judiciales y eclesiásticas, se entrecruzaban frecuentemente (por ejemplo, los obispados y diócesis raramente coincidían con las divisiones administrativas). Ciertas provincias y ciudades habían ganado privilegios especiales (como tipos impositivos menores en la gabela, el impuesto de la sal). El sur de Francia estaba gobernado por la ley escrita adaptada del derecho romano, mientras que el norte lo estaba por el derecho consuetudinario (que en 1453 fue codificado de forma escrita).

El representante del rey en sus provincias y ciudades era el gouverneur ("gobernador"). Estos funcionarios reales eran elegidos entre la más alta nobleza. Los gobernadores de provincias y ciudades (normalmente cargos combinados) tenían una función predominantemente militar, al cargo de la defensa y la policía. Con el nombre de lieutenants généraux — ("tenientes generales") también tenían la capacidad de convocar a los parlamentos provinciales, los estados provinciales y las corporaciones municipales. El título gouverneur apareció en primer lugar bajo Carlos VI. La Ordenanza de Blois de 1579 redujo su número a 12, pero otra de 1779 lo incrementó a 39 (18 gobernadores de primera clase, 21 de segunda). Aunque eran principalmente los representantes del rey, y sus cargos podían ser revocados por su simple deseo, dado que al principio actuaban bajo la potestad real con naturaleza comisarial. Una carta definía las funciones y el período de tiempo de su cargo, con el paso del tiempo cada gobernador procuró apropiarse del cargo a título personal (patrimonialización); conseguida esta, en el transcurso del tiempo lograron progresivamente también la capacidad de heredar el cargo. Por eso algunos gobernadores lograron instalarse como una dinastía provincial. Entre mediados del XVI y mediados del XVII llegaron a la cúspide de su poder, pero su papel en las guerras civiles, llevaron al Cardenal Richelieu a crear los cargos más manejables de intendentes de finanzas, policía y justicia, y en el el cargo de gobernador provincial había quedado muy periclitado.

Principales Provincias de Francia, con sus capitales provinciales. Se señalan las que tienen "parlamentos" provinciales o "conseils souverains" durante el Ancien Régime. El mapa refleja las fronteras actuales, y no indica la formación territorial de Francia a lo largo del tiempo. Nota: las provincias de esta lista pueden englobar otras provincias y condados históricos (por ejemplo, en la época de la Revolución Guyenne se construyó a partir de ocho provincias históricas más pequeñas, como Quercy y Rouergue). Para una lista más completa, ver Provincias de Francia. Île-de-France (París) Berry (Bourges) Orléanais (Orleans) Normandía (Ruan) Languedoc (Toulouse) Lyonnais (Lyon) Delfinado (Grenoble) Champagne (Troyes) Aunis (La Rochelle) Saintonge (Saintes) Poitou (Poitiers) Guyena y Gascuña (Burdeos) Borgoña (Dijon) Picardía (Amiens) Anjou (Angers) Provenza (Aix-en-Provence) Angoumois (Angulema) Bourbonnais (Moulins) Marche (Guéret) Bretaña (Rennes, por breve tiempo en Nantes) Maine (Le Mans) Touraine (Tours) Limousin (Limoges) <li> Condado de Foix (Foix) <li> Auvernia (Clermont-Ferrand) <li> Béarn (Pau) <li> Alsacia (Estrasburgo, cons. souv. en Colmar) <li> Artois (cons. provinc. en Arras) <li> Rosellón (cons. souv. en Perpiñán) <li> Condado de Flandes y Condado de Hainaut (Lille, parlamento en Douai, antes en Tournai) <li> Franco Condado (Besanzón, anteriormente en Dôle) <li> Lorena (Nancy) <li> Córcega (fuera del mapa, Ajaccio, cons. souv. en Bastia) <li> Nivernais (Nevers) <li> Comtat Venaissin (Aviñón), uno de los Estados Pontificios <li> Ciudad Libre Imperial de Mulhouse <li> Saboya, feudo del Reino de Cerdeña(parl. en Chambéry 1537-1559) <li> Niza, feudo del Reino de Cerdeña <li> Montbéliard, territorio de Württemberg <li> (no indicado) Trois-Évêchés (diócesis de Metz, diócesis de Toul y diócesis de Verdún) <li> (no indicado) Baja Navarra (San Juan Pie de Puerto) <li> (no indicado) Sola (Mauléon) <li> (no indicado) Bigorre (Tarbes) <li> (no indicado) Beaujolais (Beaujeu) <li> (no indicado) Bresse (Bourg-en-Bresse) <li> (no indicado) Perche (Mortagne-au-Perche) 400px|Provincias de Francia

Se crearon nuevas divisiones en un intento por reformar el sistema. Las recettes générales, comúnmente conocidas como généralités ("generalidades"), y supervisadas al comienzo por receveurs royaux ("recaudadores reales"), fueron inicialmente distritos fiscales. Los primeros dieciséis se crearon en 1542 por un edicto de Enrique II. Sus funciones aumentaron, hasta que a mediados del las généralités quedaron bajo la autoridad de un intendente, convirtiéndose en un vehículo para la expansión del poder real en asuntos de justicia, impuestos y policía. Llegada la Revolución, había 36 généralités; las dos últimas creadas en 1784.

Généralités de Francia por ciudad y provincia. Las áreas en rojo son pays d'état (nota: debería también incluirse, 37 y partes del 35); en blanco, pays d'élection; en amarillo, pays d'imposition (véase Finanzas del Estado). Généralité de Burdeos, (Agen, Guyena) Généralité de Provenza, o Aix-en-Provence Généralité de Amiens (Picardía)