El Getty Center o Centro Getty se encuentra en el 1200 de la calle Getty Center Drive del barrio de Brentwood de Los Ángeles, California (Estados Unidos).
El Centro Getty funciona como un campus donde se encuentra la sede principal del Museo J. Paul Getty, la Fundación Getty, un Instituto de Investigación, un Instituto de Conservación y el Fideicomiso Getty, además de las instalaciones de un auditorio y varios jardines.
El nombre del centro alude al empresario y filántropo estadounidense Jean Paul Getty (1892-1976), quien aportó a un fideicomiso llamado J. Paul Getty Trust cuantiosos fondos, su colección privada de arte y una villa de estilo romano ubicada en la cotizada zona residencial de Pacific Palisades (Malibú, California). Este magnate había adquirido arte desde la década de 1930, si bien de manera informal, y fue a partir de la donación cuando su colección empezó a crecer de manera sistemática y alcanzó rango internacional.
En el citado palacio-museo se inauguró, en 1974, el Museo J. Paul Getty, que su web oficial denomina más coloquialmente Getty Villa. Alberga los fondos de arte grecorromano, en sintonía con su estilo arquitectónico inspirado en las villas antiguas de Pompeya y Herculano.
La apertura del Centro Getty en Los Ángeles, diseñado por Richard Meier e inaugurado en 1997, supuso el traslado de casi todas las colecciones artísticas, salvo las piezas griegas y romanas que permanecen en la citada villa de Malibú.
El acceso al Centro Getty es gratuito, la única tarifa es la del estacionamiento para el público visitante que es de 20 dólares por automóvil.
El museo más rico del mundo thumb|upright|El alabardero, de Pontormo. thumb|right|El rapto de Europa, de Rembrandt.
La mayor parte del Centro Getty de Los Ángeles se destina al museo de arte, repartido en varios edificios denominados «pabellones».
El Museo Getty mantiene una política de adquisiciones muy intensa y agresiva gracias a que cuenta con una enorme dotación económica. La Fundación es titular de acciones petrolíferas y demás empresas aportadas por Jean Paul Getty, por las que recibe dividendos periódicamente; tan sólo las acciones que posee de la Getty Oil se valoraron en 660 millones de dólares en la década de 1980, y actualmente la dotación financiera de la institución se estima en 4.200 millones. De acuerdo a la legislación norteamericana, el Fideicomiso (o Fundación) está obligada a destinar gran parte de sus ingresos anuales a fines benéficos (becas, investigación, restauración, etc.), y se entiende que la compra de obras de arte está entre dichos fines altruistas, al enriquecer el museo (que es de acceso gratuito).
Getty es un nombre temido por los demás museos y coleccionistas ya que se considera que su capacidad de compra es ilimitada. En 1988 se rumoreó que ofreció 300.000 millones de pesetas de entonces para la compra de la Colección Thyssen. A pesar de la desorbitada cifra, esta operación no llegó a culminarse ya que el barón Thyssen la rechazó y prefirió ubicar la colección en Madrid.
Varios de los récords de precio en el mercado del arte se deben a compras efectuadas por el Museo Getty. La escasez de obras de primera categoría, especialmente en pintura antigua (especialidad del museo), obliga a desembolsar sumas muy elevadas, y en esta pugna el Getty tiene escasos rivales.
Entre las compras más llamativas del Getty, destaca el cuadro Los lirios de Van Gogh, récord de precio en 1987 y que su comprador inicial, Alan Bond, tuvo de revender al Getty al sufrir un revés económico que le impidió completar el pago. El museo adquirió en 1996 la Sagrada Familia de Fra Bartolommeo por más de 2000 millones de pesetas de la época y también adquirió en 1989 El alabardero de Pontormo por 35,2 millones de dólares de la época, cifra que marcó un récord absoluto en pintura antigua, triplicando la suma más alta pagada hasta entonces. En el año 2000 pagó unos mil millones de pesetas de la época (6 millones de euros) por un Cristo crucificado de El Greco, y en 2004 sumó el Retrato del marqués del Vasto, de Tiziano. Esta notable pintura, una de las últimas seguras de Tiziano que subsistían en el mercado, fue adquirida mediante un acuerdo privado (no en subasta) por una cifra próxima a los 70 millones de dólares.
Entre sus adquisiciones desde 2010, la web del museo cita pinturas de Orazio Gentileschi, Watteau, Pietro Longhi, Quentin Metsys y Paul Gauguin, un pequeño autorretrato pintado sobre cobre por Rembrandt en su juventud, un retrato al pastel de Rosalba Carriera, así como un importante paisaje de Roma pintado por Turner, el Retrato de Madame Brunet de Manet, un busto del papa Paulo V esculpido por Bernini y una escultura de bronce atribuida a Francesco Primaticcio. En 2017 el museo adquirió numerosas obras: un importante cuadro de Parmigianino por 24,5 millones de libras esterlinas , otro de Watteau (La surprise) y 16 dibujos de maestros como Miguel Ángel, Andrea del Sarto, Francisco de Goya y Edgar Degas. De sus últimas grandes incorporaciones, se pueden destacar un cuadro casi inédito de Bronzino, llegado en 2019 , el Retrato de Federico Cristián, príncipe elector de Sajonia pintado por Mengs, la famosa Virgen de las cerezas de Metsys, adquirida en subasta en julio de 2024 por 10,66 millones de libras (12,58 millones de euros) y el primer ejemplo de Diego Velázquez que ingresa en la colección: el Retrato del conde-duque de Olivares con coraza que sirvió de modelo al grabador Paulus Pontius para su famosa estampa de 1626. Esta pintura, dada por perdida durante siglos, se hallaba en Italia hasta fecha reciente y fue autentificada por el experto Salvador Salort-Pons. El Getty ha anunciado su adquisición en septiembre de 2026 .
Esta intensa actividad compradora se ha visto enturbiada por noticias escandalosas que atañen a la sección de Arqueología, al desvelarse que el museo había sumado piezas de procedencia falseada, obtenidas de excavaciones ilegales y exportadas de Italia sin los permisos correspondientes. La institución se vio obligada a negociar con el gobierno italiano la devolución de algunas piezas.
Colección de pintura
Los fondos de pintura son los más conocidos del Centro Getty. Suman unas 450 obras y se centran en Europa, en un periodo que arranca en el en Italia y termina a principios del con James Ensor y Edvard Munch. Salvo en la sección de fotografía no se incluye a artistas posteriores, ya que hasta ahora el museo ha optado por no adentrarse en el cubismo y demás corrientes vanguardistas, y se detiene (con contadas excepciones) en el año 1900.
Pintura italiana
Es posiblemente la sección más ilustre, por la relevancia de los autores y la calidad de las obras. Se inicia con un San Lucas de Simone Martini, perteneciente a un políptico del que también procede el San Pedro de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Prosigue con un tríptico de Bernardo Daddi, un políptico de Cenni di Francesco, La Coronación de la Virgen de Gentile da Fabriano, un raro San Andrés de Masaccio y la Cacería de patos de Vittore Carpaccio, identificada como la parte superior de las famosas Dos cortesanas del Museo Correr de Venecia. Se guardan también ejemplos de Luca di Tommè, Paolo Veneziano, Ercole Ferrarese y Gherardo Starnina. thumb|200px|El marqués del Vasto, de Tiziano. El cuenta con ejemplos como La Epifanía de Andrea Mantegna (récord de precio en 1985), Sagrada Familia de Fra Bartolomeo, otra obra del mismo tema pintada por Giulio Romano, La adoración del Niño de Bernardo Zenale, Cabeza de Cristo de Correggio, La Virgen y el Niño con san Juan Bautista y santa Catalina de Parmigianino, Retrato del papa Clemente VII de Sebastiano del Piombo, el famoso Pastor de Giovanni Girolamo Savoldo, San Juan Bautista de Bronzino y dos inusuales obras de Dosso Dossi: una escena mitológica identificada con dudas como Eco y Pan, y una Alegoría de la Fortuna. En 2019 el museo ha sumado un segundo ejemplo de Bronzino: La Virgen con el Niño, santa Isabel y san Juanito. Pontormo ostenta especial protagonismo con el ya citado Alabardero, personaje cuya identidad es discutida. Veronés cuenta con un raro Retrato masculino de cuerpo entero, y de Tiziano se muestra una versión del Venus y Adonis del Museo del Prado. Aunque el museo insiste en asignarla al maestro, es seguramente repetición tardía realizada por ayudantes. De todas formas, la presencia de este artista ha mejorado con el Retrato del marqués del Vasto. Hay también ejemplos de Jacopo Bassano, Francesco Salviati y Alessandro Allori.
En el repertorio del sobresalen Venus y Marte de Palma el Joven, José y la mujer de Putifar de Guido Reni, Retrato del papa Gregorio XV de Guercino, Caída camino del Calvario, pintura sobre cobre de Domenichino, David con la cabeza de Goliat de Guido Cagnacci, y dos importantes lienzos de Orazio Gentileschi: Lot y sus hijas y Dánae. Esta última obra fue adquirida en subasta en enero de 2016 por más de 30 millones de dólares. Hay además pinturas de Bartolomeo Cavarozzi (La cena en Emaús), Giovanni Benedetto Castiglione, Salvator Rosa (su polémica Alegoría de la Fortuna, por la cual casi fue arrestado), Luca Giordano, Pietro Novelli, Domenico Fetti y Mattia Preti. Del hay que mencionar una Vista de Venecia con Santa Maria della Salute de Bernardo Bellotto, dos vedutas venecianas de Canaletto, otras dos de Luca Carlevarijs, y El sacrificio de Polixena de Giambattista Pittoni. También hay ejemplos de Giambattista Tiepolo, Pietro Longhi y Francesco Guardi.
Los Países Bajos
Por tal se entienden las escuelas flamenca y holandesa. Este apartado cuenta con un interesante Retrato de Isabel de Portugal del taller de Rogier van der Weyden, La Anunciación de Dieric Bouts, Virgen de las cerezas y Cristo Varón de Dolores de Quentin Metsys (adquirido recientemente ), Retrato de Francisco de los Cobos por Jan Gossaert, El milagro de los peces de Joachim Beuckelaer, Entrada de los animales en el arca de Noé de Jan Brueghel de Velours, Marte y Venus sorprendidos por Vulcano de Joachim Wtewael, y ya dentro del pleno Barroco, hay que mencionar dos retratos de Van Dyck: Agostino Pallavicini, imponente retrato de cuerpo entero de su etapa genovesa, y Retrato de Thomas Howard, Lord Arundel, el famoso coleccionista de arte, pintado por Van Dyck en su breve primera estancia en Londres. Rubens cuenta con una Piedad y una Cacería del jabalí de Calidonia, y de Jacob Jordaens se exhibe un lienzo de más de 2,5 metros de longitud (Moisés haciendo manar agua de la roca). También cuenta este museo con una Escena de cocina de Frans Snyders.
thumb|200px|Marte y Venus descubiertos por Vulcano, pintura de Joachim Wtewael.
El repertorio de la Holanda barroca es notable y lo lidera Rembrandt con cinco pinturas: Autorretrato riendo (pintura sobre cobre autentificada hace pocos años, y adquirida en 2013), Hombre viejo con atuendo militar (1630), El rapto de Europa (1632), Daniel y Ciro ante la estatua de Baal (1633) y un San Bartolomé de su última época (1661). De estas cinco obras, la segunda y la tercera fueron adquiridas por el museo en el mismo año (1995), lo que demuestra su poderío económico. Ambas se incluyeron en la antológica sobre Rembrandt organizada por el Museo del Prado en 2008. La colección incluye además ejemplos de Hendrick Terbrugghen, Jan Lievens, Gerrit Dou, Jacob van Ruysdael (El molino de agua), Gerrit van Honthorst (Grupo musical en un balcón), Paulus Potter, Jan Steen (Lección de dibujo y dos óleos más), Pieter de Hooch, Frans van Mieris el Viejo y Philips Koninck.
Pintura francesa