miniaturadeimagen| Los amores de Acis y Galatea de Alexandre Charles Guillemot (1827) Acis y Galatea son dos personajes de la mitología grecorromana, asociados posteriormente en Las metamorfosis de Ovidio. El episodio narra la historia de amor entre el mortal Acis y Galatea, una de las nereidas.Ovidio, Metamorfosis 13.750-68Hesíodo, Teogonía 250; Homero, Ilíada 18.45; Apolodoro, 1.2.7 Cuando el celoso cíclope Polifemo mata a Acis, Galatea transforma a su amante en un inmortal espíritu del río. El episodio sirvió de tema de poemas, óperas, pinturas y estatuas en el Renacimiento y posteriormente.
En Las metamorfosis de Ovidio Galatea explicó que, a diferencia de ella, que había podido rechazar libremente a sus pretendientes, su relación con Polifemo solo había podido terminar mediante una desgracia. Contó que Acis había sido hijo del dios Fauno y de la ninfa Simétide o Simetis, y que, pese a su juventud, ya había alcanzado una gran belleza. Galatea se había enamorado de él y era correspondida, mientras que Polifemo también la había deseado. El amor había transformado incluso al terrible cíclope: había dejado de lado su ferocidad habitual y se había preocupado por su aspecto para agradar a Galatea.Ovidio, Las metamorfosis XIII, 740-897
Polifemo había intentado conquistarla mediante un largo discurso. Había alabado su belleza y, al mismo tiempo, le había reprochado su crueldad por rechazarlo. Le había ofrecido compartir con él sus cuevas y las riquezas naturales de su territorio, como frutas, uvas, ganado, leche y animales salvajes. También había intentado convencerla de que su enorme tamaño y su aspecto monstruoso no debían desagradarle. Se había vanagloriado de su fuerza, de su abundante cabello y barba y, sobre todo, de su único ojo, que consideraba una señal de grandeza. Incluso le había ofrecido como suegro a Neptuno, su padre y dios del mar, y había declarado que, aunque despreciaba a Júpiter, estaba dispuesto a venerar a Galatea.
Sin embargo, los celos habían terminado dominando su discurso. Polifemo no había comprendido que Galatea prefiriera a Acis y había amenazado con matarlo si encontraba la ocasión. Había afirmado que, si conseguía atraparlo, despedazaría su cuerpo y arrojaría sus restos al mar para que Galatea pudiera tenerlo entre sus aguas. Mientras hablaba, su pasión se había convertido cada vez más en furia.
Finalmente, Polifemo había descubierto a Galatea junto a Acis. Galatea, que se había escondido cerca y había presenciado toda la escena, había huido aterrorizada y se había sumergido en el mar. Acis había intentado escapar por tierra y había pedido ayuda a Galatea y a sus padres divinos, pero Polifemo había arrancado un enorme fragmento de la montaña y se lo había arrojado. Aunque la piedra no lo había alcanzado completamente, había terminado sepultándolo y provocando su muerte.
Galatea y los suyos, sin embargo, habían conseguido transformar a Acis. De debajo de la enorme roca había comenzado a brotar su sangre, cuyo color se había ido aclarando hasta adquirir el aspecto de un río. La piedra se había abierto y de sus grietas había surgido una corriente de agua, de la que había aparecido un joven con cañas y cuernos de río. Aunque su aspecto había cambiado, Galatea había reconocido en él a Acis, ahora convertido en un dios fluvial, y el nuevo río había conservado su antiguo nombre: el río Acis.
Menciones ulteriores Esta versión de la historia no aparece en ningún otro lugar previo a la obra de Ovidio y posiblemente podría haber sido una ficción creada por el poeta, «sugerido por la forma en que el riachuelo brota de debajo de una roca». Según el académico griego Ateneo, la historia fue creada por primera vez por Filóxeno de Citera como una sátira política contra el tirano siciliano Dionisio I de Siracusa, cuya concubina favorita, Galatea, llevaba el mismo nombre de la ninfa.Ateneo, Deipnosofistas 1.6e Otros afirman que la historia se creó para explicar la presencia de un santuario dedicado a Galatea en el monte Etna.Escolio sobre los Idilios VI de Teócrito. Según una tradición posterior, Galatea cedió finalmente a las pretensiones de Polifemo. El hijo que tuvieron, Galas o Gálatas, habría de ser el antepasado de los gálatas.Herbert Jennings Rose, A Handbook of Greek Mythology, Routledge, 1990, p.20 El historiador helenístico Timeo, de origen siciliano, describió a Gálatas como hijo de Polifemo y Galatea.
Referencias culturales izquierda|miniaturadeimagen| Un reloj de sobremesa del Imperio francés de 1822 que representa a Galatea. El diseño de su friso está basado en el fresco de Rafael.
Literarias y operísticas Durante las épocas del Renacimiento y el Barroco la historia volvió a surgir como tema popular. En España, Luis de Góngora y Argote escribió el admirado poema narrativo Fábula de Polifemo y Galatea, publicado en 1627. Se destaca particularmente por su representación del paisaje y por su sensual descripción del amor entre Acis y Galatea. Fue escrito en homenaje a una narración homónima anterior y más breve de Luis Carrillo y Sotomayor (1611). La historia también apareció en versión operística en la muy popular zarzuela de Antonio de Literes Carrió (1708). La atmósfera en ésta es más ligera y animada con la inclusión de los payasos Momo y Tisbe.
En Francia, Jean-Baptiste Lully dedicó a su amada su ópera Acis et Galatée (1686). Descrita por él como una obra pastoral-heroica, se centra en el triángulo amoroso entre los tres personajes principales: Acis, Galatea y Polifemo da muerte a Acis por celos, pero Neptuno lo revive y lo convierte en un río. En Italia, la ópera en un acto Polifemo de Giovanni Bononcini apareció en 1703.
Poco tiempo después Georg Friedrich Händel estaba trabajando en ese país y compuso la cantata Aci, Galatea e Polifemo (1708), poniendo tanto énfasis en la parte de Polifemo como en la de la pareja de amantes. Escrita en italiano, el profundo solo en bajo de Polifemo Fra l'ombre e gl'orrori (De horribles sombras) establece su carácter desde el inicio. Cuando Händel se mudó a Inglaterra, le dio a la historia un nuevo tratamiento en su ópera pastoral Acis y Galatea con un libreto en inglés escrito por John Gay.El texto se encuentra en el sitio web de la universidad de Stanford y hay una actuación completa en YouTube Compuesta inicialmente en 1718, la obra pasó por muchas revisiones y Mozart y Mendelssohn le dieron posteriormente orquestaciones actualizadas. Como obra pastoral en la que Polifemo juega solo un papel menor, si bien decisivo, la obra se centra principalmente en los amantes.
Durante su estancia en Londres, Nicola Porpora compuso la ópera Polifemo, en la que aparecen Acis y Galatea, así como el encuentro de aquel con Polifemo. Posteriormente en ese siglo, en Austria, Joseph Haydn compuso Acide e Galatea (1763).Brief excerpts at Classical Archives Diseñada para una boda imperial, tuvo un final más feliz centrado en la escena de transformación tras la muerte de Acis cuando la pareja se declara amor eterno.Rebecca Green, "Representing the Aristocracy", in Haydn and his world, Princeton University 1997, pp.167-8
Pintura Pinturas en las que aparecen Acis y Galatea se pueden agrupar de acuerdo con sus temas. De manera más notable, la historia tiene lugar dentro de un paisaje pastoral en el que las figuras son casi incidentales. Esto es particularmente obvio en el Paisaje con Polifemo de Nicolas Poussin (1649) (Museo del Hermitage) y en el paisaje costero de Claude Lorrain (Dresde) de 1657, en donde en amos casos los amantes juegan un papel menor en el primer plano. En una pintura anterior de Poussin (Galería Nacional de Irlanda, 1630) la pareja es una de varias figuras abrazadas en primer plano, protegidas de la vista de Polifemo, que toca su flauta más arriba en la ladera.
En todas estas pinturas, Polifemo aparece en algún lugar en el fondo, pero muchas otras muestran a Galatea sola, como en la pintura de ella hecha por Perin del Vaga, en la que es arrastrada por bestias marinas sobre las olas mientras monta sobre una concha marina. No obstante, generalmente la ninfa es llevada a través del mar por asistentas adoradoras en pinturas que generalmente son tituladas como El triunfo de Galatea, de las cuales la más famosa es la de Rafael. En general, estas obras siguen la descripción del siglo III de una pintura de este tipo dada por Filóstrato el Joven en sus Imágenes:2.18, translation by Arthur Fairbanks, (Loeb 1931)
En aquellos casos en los que el rechazado Polifemo aparece en algún lugar de la costa, la división entre ellos se ve enfatizada al identificárseles con sus respectivos elementos, mar y tierra. Ejemplos típicos de esto fueron los pintados por Francois Perrier, Giovanni Lanfranco o Jean-Baptiste van Loo.
Sensuales retratos de los amantes abrazándose en un paisaje fueron hechos especialmente por pintores franceses, como los de Charles de La Fosse (c. 1700), Jean-François de Troy o Alexandre Charles Guillemot (1827). En estas pinturas, Polifemo acecha en el fondo y en el caso del de De Troy, su presencia claramente angustia a Galatea. Otros ejemplos franceses de obras de Antoine Jean Gros (1833) y Édouard Zier (1877) ilustran a los amantes escondiéndose en una cueva y mirándolo con ansiedad.
Estas pinturas anticipan el momento trágico en que Polifemo se cierne amenazadoramente sobre la pareja, habiendo descubierto la verdad que han intentado ocultar. La amenaza es igualmente aparente en la perspectiva suavemente delineada de Jean-Francois de Troy, del siglo XVIII, así como en la pintura cuasisurrealista de Odilon Redon de 1900. La atmósfera inquietante en estas obras sugiere la acción violenta que está por ocurrir. Esto se había retratado en pinturas previas de Polifemo arrojando una piedra sobre los amantes que huyen, como por ejemplo en las de Annibale Carracci, Auger Lucas y Charles-André van Loo.
Escultura Estatuas de Galatea, a veces acompañada por Acis, empezaron a hacerse en Europa a partir del siglo XVII. Existe una imaginativa descripción de una fuente que incorpora a los dos personajes en la novela en latín Argenis de John Barclay, que data de 1621:
Menos ingeniosa es una estatua real junto a un estanque en los jardines públicos de Acireale, la ciudad siciliana en la que se supone que tuvo lugar la transformación de Acis. Acias yace bajo la roca que le ha causado la muerte, mientras Galatea se arrodilla a un lado, con un brazo levantado al cielo en súplica.
Escultores franceses también han sido responsables de algunas estatuas memorables. Un par de ellas, de Jean-Baptiste Tuby, se encuentran en el Bosquet des Dômes en los jardines de Versalles. Acis está apoyado en una roca, tocando casualmente la flauta, mientras Galatea se le acerca semidesnuda y con las manos levantadas en gesto de sorpresa (1667-1675). Un gesto similar se aprecia en la estatua de Galatea en la fuente que se encuentra a la derecha de la gran escalera en el Château de Chantilly. Los amantes aparecen juntos como parte de la Fuente de Medici en los Jardines de Luxemburgo en París. Esculpida por Auguste Ottin en 1866, las estatuas de mármol se abrazan dentro de una gruta mientras que sobre ellos se inclina un enorme Polifemo en bronce desgastado, mirándolos celoso.