thumb|Heracles y las yeguas de Diomedes. Detalle del mosaico romano de Los doce trabajos de Liria (Valencia), en el M.A.N. (Madrid).
Las yeguas de Diomedes (en griego antiguo: Διομήδους ἵπποι) eran, en la mitología griega, unas bestias prodigiosas cuya captura conforma el octavo de los doce trabajos de Heracles.Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 8Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 15, 3-4 Aunque normalmente se presupone que son yeguasEn los textos griegos se emplea la palabra ἵπποι (híppoi), que es el plural de ‘caballo’. En el griego antiguo este término se usaba a menudo como un sustantivo común de género común o epiceno para designar a un grupo de équidos (colectivo de caballos), o incluso específicamente para referirse a los tiros de los carros de guerra, independientemente de si los animales individuales eran machos o hembras. Esto permitió que los autores posteriores interpretaran el mito en ambas direcciones. para algunos eran sementales y cuatro en número: Podargo, Lamponte, Janto y Dino.Higino: Fábulas, 30Juan Tzetzes: Quilíadas II, 299–308 Parece que estos animales fueron los antepasados del corcel Bucéfalo.
Apolodoro dice que Euristeo le había ordenado a Heracles llevar a Micenas las yeguas de Diomedes el tracio. Este era rey de los bistones y poseía unas peligrosísimas yeguas antropófagas. Heracles zarpó con algunos voluntarios y, dominando a los guardianes de los pesebres, condujo a las yeguas en dirección al mar. Cuando los bistones acudieron armados a rescatar a las yeguas, él las encomendó a la custodia de Abdero, el favorito de Heracles; pero las yeguas lo mataron arrastrándolo. Tras dar muerte a Diomedes, Heracles reunió las yeguas y se las entregó a Euristeo. Este las soltó y las yeguas se dirigieron al monte Olimpo donde acabaron devoradas por las fieras.
Diodoro Sículo cuenta que las yeguas tenían comederos de bronce a causa de su ferocidad y estaban atadas con cadenas de hierro a causa de su fuerza. Como alimento no tomaban lo que producía la tierra, sino los miembros de los extranjeros que ellas mismas despedazaban, con lo que tenían como alimento la desgracia de los pobres. Heracles, para domarlas, les echó a su dueño Diomedes y, una vez que hubo saciado el apetito de aquellas bestias con la carne del que les enseñaba las fechorías, consiguió domeñarlas. Cuando le llevaron las yeguas, Euristeo las consagró a Hera, y ocurrió que su descendencia continuó consagrada hasta el reinado de Alejandro Magno.
Referencias
Enlaces externos
Higino: Fábulas (Fabulae). 30: Los doce trabajos de Hércules mandados por Euristeo (Herculis athla XII ab Eurystheo imperata). Texto inglés en el sitio Theoi. Texto latino en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo). Ed. de 1872 en Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico. 31: Anexos de lo mismo (Parerga eiusdem). Texto inglés en Theoi. Texto latino en el sitio de la Bibliotheca Augustana. Ed. de 1872 en Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico.
FILÓSTRATO EL VIEJO: Cuadros o Imágenes (Εικόνες); II, 25: Los funerales de Abdero (Ἄβδηρου ταφαι). Traducción al inglés, en el sitio Theoi; trad. de 1931 de Arthur Fairbanks publicada en la Loeb Classical Library. Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Philippe Remacle. Texto griego, en Wikisource. Arthur Fairbanks (1864 - 1944): historiador estadounidense del arte que fue director del Museo de Bellas Artes de Boston desde 1908 hasta 1925. Philippe Remacle (1944 - 2011): helenista y latinista belga de expresión francesa.
Sobre las Yeguas de Diomedes, en el Proyecto Perseus.
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