El arroyo de Arrierreka, también llamado Garai erreka o simplemente Arrie, corre por los municipios vizcaínos de Berriz, Garay y Abadiano, en el País Vasco, España. Tiene poco más de 4 km de longitud y fluye en sentido norte-sur por la ladera de sur del monte Oiz desembocando en el río Zaldu el cual, poco más adelante, junto con el Astolako erreka forman el Ibaizabal, el principal río de Vizcaya, que la atraviesa de este a oeste, desde los límites con Guipúzcoa a la ría de Bilbao en la que confluye junto al río Nervión.
Arrierreka toma interés por las características de su orografía de fuerte pendiente que ha permitido la explotación hidráulica del pequeño arroyo en el transcurso del tiempo y conformado un relevante, históricamente hablando, patrimonio industrial y etnográfico.
Los escasos 5 kilómetros de longitud de la pequeña cuenca del Arrierreka mantiene una ocupación territorial y paisajística basada en el caserío disperso. En ella no se hallan núcleos urbanos relevantes, únicamente el barrio de Sarria de Berriz ya en su parte baja y la localidad de Garay que, en su parte media se adentra en la ladera oeste de la cuenca con alguna construcción.
La explotación hidráulica del Arrieketa, principal fuente de energía para movimiento de las maquinarias de los molinos y ferrerías primero y luego para la generación de electricidad, es lo que hace relevante el río y su cuenca. En escasos 2.500 metros, llegó a haber diez centrales hidroeléctricas de las cuales, en el año 2022, solo se mantenía en activo una de ellas, la de Patala.Caracterización y valoración del paisaje industrial del Arroyo Arrierreka. Berriz-Abadiño (Bizkaia) Medio: Departamento de Cultura y política Lingüística Patrimonio Industrial. Autoras: Dirección: Beatriz Herreras Moratinos Realización: Ainara Martínez Matía Resumen y traducción: Leire Milikua Larramendi Fecha: y un buen número de molinos en servicio. El área está propuesta para la calificación como Conjunto Monumental que, en 11 áreas, contiene 22 elementos relevantes que conforman un tejido complejo y muy rico, que convierten esta zona en un paisaje industrial de enorme interés. right|thumb|300px|Cámara de carga de la central de Berasaluce-Ortueta y edificio de la central de Patala.
Características
El arroyo Arrierreka tiene una longitud de 4.300 metros que recorre desde la cota de 700 metros sobre el nivel del mar donde se forma, hasta la de 125 metros sobre el nivel del mar cuando desagua en el Zaldu. Ocupa una cuenca de 43,5 ha. Se forma por la conjunción de los arroyos Zazpietxeta erreka, Alkenkonta erreka, Arlabar erreka y Garai erreka, luego recibe por la izquierda al Txopeniturri y poco antes de encontrarse con el San Cristóbal erreka o Azolaereka ya en el barrio de Lebario de Abadiño, donde desemboca en el río Zaldu erreka procedente de Zaldívar. A su entrada en Abadiño, por el barrio de Guerediaga, se le conoce también con el nombre de Armiñerreka.Abadiñoko mapa topografiko. Inforlur. Ayuntamiento de Abadiño. Diputación foral de Bizkaia Euskatzendia.
La calidad del agua y del ecosistema que forma es buena conservandose abundante vegetación sobre piedras húmedas. En su parte final, ya en la llanura fluvial que se forma en el valle del Zaldu, sufre una fuerte intervención al pasar por el recinto industrial de Lebario, atravesando los talleres y cocheras de Euskotren y luego el polígono industrial de Lebario desembocando en el Zaldu erreka.
La explotación industrial de recurso se ha realizado sin destruir los estratos preexistentes, conformando un paisaje característico. La instalaciones preindustriales, molinos y ferrerías en las que se elaboraba hierro en bruto y en planchas, fueron migrando su actividad inicial a la generación el eléctrica manteniendo partes fundamentales de las estructuras anteriores. Destaca el establecimiento, en 1779 en Erroteta, de la primera fábrica de papel del País Vasco. La actividad ferrona se mantuvo hasta la crisis de la siderurgia tradicional en el siglo XIX debida al nacimiento de los altos hornos como nuevas formas de producción del hierro. Algunas de ellas se transformaron en herrerías o manufactureras de productos de hierro.
Fue en el siglo XVIII donde la actividad en el valle del Arrierreka fue mayor, aparte de los molinos, las ferrerías mayores elaboraba el hierro en bruto, como en Lebario, o en planchas, como en Esterripa, que se mandaban a herrerías y ferrerías menores como las existentes en Ochandiano o Durango que producían producto de la manufactura del hierro. Se estima que también se llegó a dedicar parte de la producción a la exportación. Tras la aparición de los altos hornos, las ferrerías mayores fueron migrando a ferrerías menores y fraguas que producirán productos elaborados como clavos, aperos de labranza, martinetes, sartenes o calderos. Esta industria movía una gran cantidad de recurso y era una fuente de riqueza, no solo por la elaboración de sus productos, sino por los insumos necesarios para ello, por ejemplo en el siglo XVIII en la anteiglesia de Berriz la venta de carbón vegetal a las ferrerías una de las principales fuentes de ingresos para el consistorio que salía de los montes comunales.
Desde el inicio de la captación de aguas en Urzulo, para servir a la central de Patala y de las turbinadas en esta para dar servicio a la de Alzola-Mendizabal, situada a 650 m aguas abajo, se da comienzo a una sucesión de ingenios que, cada uno, aprovecha el agua vertida por el anterior creando una sucesión de elementos productivos que se unen mediante un auténtico encadenamiento de depósitos, tuberías y presas que se sucede, sin solución de continuidad, hasta llegar a la ferrería-central de Lebario, ya en el río Zalduerreka.
La fuerza motriz hidráulica, a la que se llegó a llamar "hulla blanca", fue fundamental para el desarrollo industrial fruto de la Revolución Industrial en el País Vasco, donde la existencia del carbón era escasa. La zona de Arrierreka ha sido históricamente un área de aprovechamiento de la energía hidráulica, hay ferrerías documentadas ya en el siglo XVI aunque se estima que ya había ingenios hidráulicos en el siglo XIII, y ha mantenido la actividad de la molienda de trigo y maíz hasta el año 2010 en que el molino Anporta dejó de dar servicio, en cuanto a la generación de energía eléctrica se mantuvieron en producción varias centrales hasta mediados del siglo XX, en 1957 se mantenían activas seis centrales hidroeléctricas que se fueron abandonando hasta que en los primeros años del siglo XXI, en 2022, solo estaba funcionando la central de Patala con una potencia instalada de 882 kVA constituida por dos grupos de 316 kVA y uno de 250 kVA. En el cierre de las instalaciones generadoras influyó el desarrollo de la red de distribución de energía eléctrica y el surgimiento predominante de la empresa Iberduero que adquirió estatus de monopolio en el sector. La captación de agua para el consumo humano, realizada por el ayuntamiento de Durango, hizo que algunos molinos tuvieran que parar su actividad por falta del recurso hidráulico.
Valores del conjunto El arroyo de Arrierreka reúne una serie de valores propios que complementan y adquieren mayor interés al analizar también en su individualidad las once áreas que lo componen. Conforma un Paisaje Cultural que muestra altos valores paisajísticos, habitacionales y productivos representativos del proceso evolutivo en el País Vasco.
A lo largo del cauce del Arrierreka es posible apreciar y visualizar la evolución del paisaje y de sus usos desde la etapa preindustrial a la moderna, abarcando un periodo temporal que va desde el hasta el . Se conservan en buen estado, aunque ya dedicados a otros usos, edificios de ferrerías y molinos y las infraestructuras hidráulicas asociadas a los mismos. Incluso hay instalaciones que se mantienen en uso o en perfecto estado de funcionamiento, como la central de Patala o el molino de Anporta. Es destacable el proceso de reforma que se ha ido dando en el tiempo según las necesidades de cada momento. Como de los antiguos molino se pasa a las ferrerías para la producción de hierro y de ellas a la producción de energía eléctrica con intentos renovadores como la fábrica de papel de Erroteta, siempre con el nexo común del aprovechamiento de la capacidad hidráulica del río y su participación en el desarrollo de la industrialización del territorio.
Desde el punto de vista arquitectónico-morfológico hay toda una serie de elementos paradigmáticos de arquitectura tradicional del país, estructuras lígneas y muros de carga de mampostería, con cubiertas a dos aguas. La utilización de la sillería en construcciones de los túneles hidráulicos y de desagüe, o en los remates de las fachadas. Todo ello en buen estado de conservación, aún en aquellas instalaciones ya arruinadas doden es posible su apreciación. También es reseñable la adaptación a los nuevos estilos como ocurre en la central de Patala o la de Errotatxu o Olazarra.
El conjunto de la vertiente del Arrierreka muestra de forma destacada y clara todos los elementos que intervienen en el proceso productivo relacionado con el aprovechamiento de la energía hidráulica, lo que permite interpretar de forma sencilla el mismo a lo largo del tiempo. Así mismo la interferencia en la formación del paisaje y la integración de los diferentes procesos de los diferentes sectores, donde quedan integrados y entrecruzados procesos del sector primario con el del sector secundario o industrial e incluso de servicios. Se observa diferentes estadios de las instalaciones, desde las ruinas, como pueden ser las ferrerías Errotatxu y Erroteta, las instalaciones fuera de uso como las centrales hidroeléctricas de Olazarra y Errotatxu o la central de Patala aún en producción o los molinos de Anporta o Errotabarri que están en estado de uso.
Las áreas de la Central de Patala, Central Alzola-Mendizabal, Central de Olazarra y conjunto de Erroteta tienen un alto valor patrimonial al mantener la maquinaria de generación eléctrica y la infraestructura hidráulica en buen estado lo que les da un alto valor histórico-tecnológico con elementos pioneros en la generación eléctrica que datan de principios del siglo XX y mediados del mismo. Todo, con el hecho que una de las centrales está en activo, ello le da un alto valor de interpretación y donde se muestra el paso del ingenio preindustrial, de la ferrería o el molino, al industrial, la central hidroeléctrica y el paso intermedio de la fábrica de papel de Erroteta constituida ya en el siglo XVIII, donde se muestra la transición completa.
En los conjuntos de la ferrería-central de Olabarri, la ferrería de Esterripa y el molino de Anporta se da el alto valor cultural del paisaje y del mantenimiento del patrimonio preindustrial, ferrerías que en el contexto de la crisis de la siderurgia tradicional se transforman en céntrales eléctricas, aunque en el caso de estas ferrerías la alteración de sus infraestructuras hidráulicas les resta interés. Lo contrario ocurre con el molino de Anporta que mantuvo su actividad hasta el año 2010, permaneciendo en perfecto estado de uso lo que hace de él un elemento interpretativo de primer orden.
Los molinos de Errotabarri, Bolunzar y Ugarte destacan por su valor ambiental en el contexto del paisaje siendo ejemplo de la concentración de instalaciones industriales y preindustriales; probablemente la más intensa de Vizcaya y una de las más destacadas del País Vasco. La conservación de sus instalaciones, en la mayoría de los casos en condiciones de uso, y la calidad de las mismas, como ocurre en los casos de Bolunzar y Ugarte, les da a estas instalaciones un alto valor etnográfico y morfológico.
Figuras de protección right|thumb|300px|Central de Patala.