La Casa de la Libertad es un inmueble de la ciudad de Maracaibo, capital del Estado Zulia, en Venezuela, que bajo ese apelativo adquirió relevancia a finales del y principios del . Fungió como trinchera de la intelectualidad liberal marabina durante la llamada “época dorada” del Zulia, anidando emprendimientos que contribuyeron a posicionar a Maracaibo entre las ciudades más avanzadas de Suramérica.“Casa de la Libertad”, Acervo Histórico del Estado Zulia, Expediente de la Casa Pérez Luzardo, Maracaibo, Venezuela, 2010. El Zulia Ilustrado, reproducción facsimilar, Fundación Belloso. Tipografía Vargas S. A., Caracas, Venezuela, 1965
Dentro de sus muros se tomaron decisiones políticas célebres, destacándose la que llevó a la residencia misma a convertirse en sede del Concejo Municipal de Maracaibo, durante la mayor crisis de su historia. Andrade Labarca, Nectario. "Néstor Luis Pérez, un venezolano de excepción". Ediciones Trípode, Caracas, Venezuela, 1988. Otras resoluciones acordadas en el inmueble lo erigieron en centro de resistencia de causas memorables, como la del controversial Periódico de la Universidad del Zulia, cuestionado por el ala conservadora de la sociedad marabina, y la del combativo Diario El Fonógrafo, en sus días de oposición a la dictadura de Juan Vicente Gómez. Quevedo Parra, Yamarilis, “La Renovación de las ideas en la Universidad del Zulia: Francisco Eugenio Bustamante”, Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 2004Pocaterra, José Rafael. "Memorias de un venezolano de la decadencia". Monte Ávila Editores Latinoamericana C.A., Caracas, Venezuela, 1997.
Fue igualmente cuna de proyectos destinados al desarrollo social y científico del Estado Zulia, entre ellos el ideario para la creación del hoy Hospital Universitario de Maracaibo, cuya génesis se remonta al . García Mac Gregror Ernesto, Cuadras, César, Arrieta, Orlando. “Historia de la Medicina Interna en el Zulia”, Maracaibo, Venezuela, Astro Data, 2007 Hall, Leonor, “Joaquín Esteva Parra, la Escuela de Medicina y el Hospital Universitario”, Diario Noticia al Minuto, Maracaibo, Venezuela, edición del 10 de marzo de 2018
“La Casa de la Libertad” pertenece a la Parroquia Bolívar del Municipio Maracaibo, en el Estado Zulia. Está ubicada en la calle 94, originalmente llamada Calle Carabobo y hoy rebautizada como Calle de la Tradición.
Es la casa número 4-23, de la actual nomenclatura de Maracaibo, cuyo patio trasero colinda con el Palacio de los Cóndores, sede de la Gobernación del Estado Zulia. Se sitúa entre la avenida número 5, “Urdaneta”, y la avenida número 4, “Obispo Lasso”.
En el estaba considerada una de las grandes casas de esa privilegiada zona residencial de Maracaibo. Se situaba a escasos metros de la otrora residencia del gobernador colonial y detrás de la primera jefatura de policía del sector.Ortiz Malavé, Argenis, “Una de las casas del deber zuliano”, reportaje publicado en el diario “Qué Pasa”, Edición del 21 de noviembre de 2010, Maracaibo, Venezuela.
Historia miniatura|derecha|El general Eduardo Pérez Fabelo y su esposa, Adela Luzardo Esteva, matrona de la “Casa de la Libertad” de Maracaibo thumb|left|Ubicación de la “Casa de la Libertad” en el casco central de la ciudad de Maracaibo La leyenda de la “Casa de la Libertad” comenzó a tejerse a finales del , cuando fue adquirida por la viuda y los hijos del general zuliano Eduardo Pérez Fabelo, que ocuparon el inmueble durante casi un siglo. Adela Luzardo Esteva de Pérez y sus hijos, incorporaron con ellos un notable legado de historia zuliana y lazos consanguíneos con actores políticos, militares y científicos de la región.Nagel Von Jess, Kurt, “Algunas familias maracaiberas”, imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1989.Acervo Histórico del Estado Zulia, “Expediente patrimonial del inmueble que perteneció a la familia del General Eduardo Pérez Fabelo”, Unidad de Estudios Patrimoniales, Maracaibo, Venezuela, 2010.
Antecedentes Durante más de medio siglo, el concepto de libertad en Venezuela estuvo centrado en principios vinculados a su independencia de España. Esta situación en el plano de las ideas era similar en toda Hispanoamérica, pero comenzaría a transformarse hacia la segunda mitad del .Castillo, Homero. “Estudios críticos sobre el modernismo”. Editorial Gredos, Madrid, 1968.
izquierda|Plaza Rafael María Baralt en el siglo XIX, centro emblemático de la ciudad de Maracaibo|alt=Plaza Rafael María Baralt en el siglo XIX, centro emblemático de la ciudad de Maracaibo|miniaturadeimagen Al iniciarse la vida republicana, se abrieron espacios para enriquecer ese concepto de libertad y surgió uno más amplio y más acorde con el nacimiento de una nación. Los zulianos, en particular, se acoplaron rápidamente al nuevo paradigma y fueron construyendo una férrea identidad, sustentada en el progreso de su región. miniatura|right|Aviso de la Empresa de Luz Eléctrica de Maracaibo, que convirtió a la ciudad en la primera de Venezuela en contar con alumbrado eléctrico
Maracaibo fue la primera ciudad venezolana en modernizarse. La primera en contar con alumbrado eléctrico, con una red de teléfonos y con una entidad bancaria. Su comercio pujante inauguró la primera tienda por departamentos de Venezuela, la Casa Mac Gregor, mientras la vida del puerto era reseñada con ilustraciones por la primera revista editada en el país, El Zulia Ilustrado.Hall, Leonor, ”La revolucionaria del Comercio”, reportaje publicado en el diario Versión Final, edición del 1 de mayo de 2016, Maracaibo, Venezuela
Todo ello se logró gracias a la sociedad marabina que, sobreviviendo el autoritarismo del gobierno central, con sede en Caracas, se volcó en proyectos que llevarían al Zulia a su momento cumbre. Los emprendimientos surgían de tertulias y disertaciones, donde representantes de múltiples disciplinas debatían ideas y proyectos en torno a un solo fin: el avance del Zulia.Bermúdez, Nilda, “Vivir en Maracaibo en el siglo XIX. Acervo Histórico del Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 2001Plumacher, Eugene H. "Memorias". Ciudad Solar editores, Acervo Histórico del Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 2003 Así fueron naciendo una Sociedad de Mutuo Auxilio, un teatro para la ciudad y muchos adelantos científicos y tecnológicos, como el cine o la aplicación de la anestesia, que se dieron en la ciudad de Maracaibo mucho antes que en el resto de Venezuela.García Mac-Gregor, Ernesto, "Los 400 años del Hospital Central", Ars Gráfica S.A.,Maracaibo, Venezuela, 1997Hall, Leonor, “Blas Valbuena, el fin del dolor”, artículo sobre la aplicación de la anestesia en Maracabo, diario Versión Final, edición del 16 de octubre de 2016, Maracaibo, Venezuela thumb|left|Portada de El Zulia Ilustrado, primera revista de Venezuela, editada en Maracaibo a finales del siglo XIX
Punto de encuentro miniatura|derecha|Tranvía en el centro de Maracaibo, frente a la Casa Mac Gregor, primera tienda por departamentos de Venezuela La “Casa de la Libertad” se prestaba para cualquier convocatoria, porque estaba ubicada en pleno corazón de Maracaibo, cercana a los centros de poder y a las iglesias. Los espaciosos salones de la residencia jugaron sin duda un rol importante en su devenir cónclave, pero el factor decisivo para que la casa se convirtiera en cuartel general de disertaciones, fue la instalación de la familia Pérez Luzardo en el inmueble.
Adela Luzardo Esteva de Pérez no era sólo la viuda de un líder republicano altamente respetado en la región. Era además pariente cercana de líderes regionales y de representantes de la intelectualidad marabina. Particularmente dentro de la Medicina local, que vivía una controversial transformación y generaba fuertes polémicas. Los lazos consanguíneos de la viuda se fueron ampliando con los enlaces de sus hijos, que incorporaron al núcleo familiar periodistas, políticos e historiadores, sin olvidar que el inmueble fue la residencia de su hijo, el jurista Néstor Luis Pérez.
Dentro de este escenario se formó la leyenda de la “Casa de la Libertad”, especialmente popular entre la vanguardia liberal de la época. Evocó siempre un lugar de encuentro, donde libremente se proponía, se discutía y se hacía quorum. Donde se debatían ideas modernas y se planteaban estrategias, que iban cambiando la fisonomía de Maracaibo y la mentalidad de sus ciudadanos.
Estilo y construcción izquierda|Antesala de la residencia, mejor conocida como el “Paraqué”|alt=Antesala de la residencia, mejor conocida como el “Paraqué”|miniaturadeimagen Ángulo del gran salón con vista a la Calle Carabobo|alt=Ángulo del gran salón con vista a la Calle Carabobo|miniaturadeimagen La “Casa de la libertad” es un inmueble residencial de una sola planta. Por su diseño y sus dimensiones se aproxima a lo que se conoce como “Caserón de Huella Colonial”. Fue edificada por maestros de albañilería, en su tiempo llamados Alarifes, que fueron los arquitectos de la era colonial Hispanoamericana.Pirela Torres, Alexis. ”Casas de Maracaibo. 1674-1930”. Editorial de Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 2007
Por la fachada del frente se accede al interior a través de un ancho pasillo, el zaguán, franqueado por los muros del gran salón de la residencia y del despacho de Néstor Luis Pérez. El zaguán abre hacia el vestíbulo, mejor conocido como “El Paraqué”, que en ocasiones funcionó como salón de espera.
La casa posee hileras de ventanas interiores, en romanilla de madera, en los tres muros que colindan con el patio central. Este diseño, conocido localmente como “pared de romanilla”, fue un elemento importante en el sistema de ventilación de la residencia. En el , cuando no existían medios eléctricos de climatización, la romanilla regulaba la entrada del sol y permitía el paso de la brisa del Lago de Maracaibo, aliviando el calor producido por las elevadas temperaturas de la zona. La residencia posee 704 metros cuadrados de terreno y 353 metros cuadrados de construcción. Es el único caserón colonial de Maracaibo que cuenta con dos accesos de servicio, laterales a la fachada frontal, y es la única casa de la zona que posee un aljibe.
El Aljibe left|Plano general del aljibe de la residencia, donde se recogía el agua de lluvia para el uso doméstico|alt=Plano general del aljibe de la residencia, donde se recogía el agua de lluvia para el uso doméstico|miniaturadeimagen Salón de recepciones de la residencia. En las paredes se observan los retratos del general Eduardo Pérez Fabelo y su esposa Adela Luzardo de Pérez, así como también la corona donada por la Sociedad de Mutuo Auxilio de Maracaibo el día del entierro del general|alt=Salón de recepciones de la residencia. En las paredes se observan los retratos del general Eduardo Pérez Fabelo y su esposa Adela Luzardo de Pérez, así como también la corona donada por la Sociedad de Mutuo Auxilio de Maracaibo el día del entierro del general|miniaturadeimagen La casa fue construida en torno a un aljibe de cuarenta metros cuadrados de superficie, disimulado bajo la apariencia de un patio interior. Poseer un aljibe aportaba a la casa un estatus superior a cualquier otra residencia ubicada de la Calle Carabobo. En el la ciudad de Maracaibo no disponía de acueducto y poder utilizar el agua de lluvia acumulada en la cisterna para todos los usos domésticos, representaba un auténtico lujo.
El área embaldosada de la cisterna y su acceso directo al vestíbulo, propiciaban su uso para festejos y recepciones. Tuvo un rol importante en los proyectos que se iniciaron en la “Casa de la Libertad”, porque hacía las veces “lobby al aire libre”. Frente al mantel que cubría la mesa del servicio de café, y ocultaba la entrada a la cisterna, los intelectuales de Maracaibo intercambiaban ideas y ajustaban acuerdos, antes de pasar al gran salón para la disertación. El gran salón