Hija predilecta de la Iglesia es una locución empleada históricamente en el Catolicismo para designar al Reino de España en reconocimiento de su labor misionera de «evangelizadora de la mitad del orbe» así como por su defensa de la Fe.

Antecedentes derecha|miniaturadeimagen|300x300px|La conversión de Recaredo, cuadro de Antonio Muñoz Degrain (1888). España abraza el Cristianismo niceano con la conversión, acuciada por San Hermenegildo, del rey visigodo Recaredo I en el año 587 y formalizada con el III Concilio de Toledo en el año 589, en el cual abjuran la herejía arriana la nobleza y clero visigodos. Este hecho lleva a cabo la unificación religiosa entre visigodos e hispanorromanos, quedando así sellada la unidad espiritual y territorial del Reino Visigodo de Hispania.

Francia adopta el Cristianismo niceano con el Bautismo del rey franco Clodoveo I en el año 496, por lo que le vale la consideración histórica de Hija Primogénita de la Iglesia, siendo Clodoveo el primer monarca germánico en abrazar la Fe.

Historia

Tierra de María

Según la tradición cristiana, la Santísima Virgen María se apareció en carne mortal al Apóstol Santiago el Mayor en el año 40 en Cesaraugusta para alentarle a continuar su misión de predicación en Hispania. En el lugar de la primera aparición mariana de la Historia, se levanta hoy una basílica barroca que recuerda ese momento: Nuestra Señora del Pilar.

Reconquista

izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|La rendición de Granada, obra de Francisco Pradilla, representa la entrega de las llaves de la ciudad de Granada por el rey musulmán Boabdil a la reina Isabel I de Castilla y al rey Fernando II de Aragón. La Hispania misionada por el Apóstol Santiago es invadida por los musulmanes en el año 711, instaurando en 726 el valiato de al-Ándalus.

El comienzo de la Reconquista se marca en el Reino visigodo de Asturias con la batalla de Covadonga (718 o 722), la primera victoria conocida de las fuerzas militares cristianas desde la invasión sarracena de 711. En esa pequeña batalla, un grupo liderado por el noble Don Pelayo derrotó a tropas musulmanas en las montañas de la cordillera cantábrica.

Uno de los momentos más importantes de la Reconquista acontece en Las Navas de Tolosa en 1212. En esta batalla, tropas castellanas de Alfonso VIII de Castilla, aragonesas de Pedro II de Aragón, navarras de Sancho VII de Navarra así como voluntarios del Reino de León, del Reino de Portugal y de las órdenes religiosas militares - Santiago, Calatrava, Hospital y Temple - infligen una decisiva derrota al ejército numéricamente superior del califa almohade Muhammad al-Nasir en las inmediaciones de la localidad jienense de Santa Elena.

El proceso de la Reconquista terminó con la toma del emirato de Granada, el último estado musulmán en la península, en 1492. La conquista y caída fue precedida por las Capitulaciones de Granada o Tratado de Granada (1491).

Monarquía Universal

Los Reyes Católicos Los reyes Fernando II de Aragón y su esposa Isabel I de Castilla fueron los primeros monarcas en ser llamados «Reyes Católicos» y «Reyes de España».Así lo dicen algunos cronistas de la época como mosen Diego de Valera que en su Doctrinal de príncipes de 1476 presagiaba a Fernando el Católico: «Habréis la monarquía de todas las Españas». Y Pedro Mártir de Anglería, en carta al arzobispo de Braga, escribe: Reyes de España llamamos a Fernando y a Isabel, porque poseen el cuerpo de España. Colección de las crónicas y memorias de los reyes de Castilla, Madrid, Imprenta de Antonio Sancha, 1783, vol. IV, p. XXV. El título de «Reyes Católicos de las Españas» fue concedido oficialmente por Alejandro VI a favor de Fernando e Isabel en la bula Si convenit, expedida el 19 de diciembre de 1496. El papado fundamentó su concesión del título en las siguientes causas fundamentales:

Las virtudes personales que poseían ambos Reyes manifestadas en la unificación, pacificación y robustecimiento de sus reinos. La reconquista de Granada de manos del islam. La expulsión de los judíos en 1492. La liberación de los Estados Pontificios y del feudo papal del reino de Nápoles invadidos por el rey Carlos VIII de Francia. Los esfuerzos realizados y los proyectos para llevar la guerra a los infieles en África.

El papa León X, en la bula Pacificus et aeternum, de 1 de abril de 1517, concedió el mismo título de Rey Católico al rey y emperador Carlos I de España, quedando incorporado al uso diplomático y de las cancillerías.

Evangelización en la Nueva España España ganó para la Iglesia el nuevo mundo. El descubrimiento de América y su posterior evangelización por la Monarquía Hispánica marcan el principio de un proceso histórico que implicó mediante la predicación, enseñanza e implantación de la Fe católica en los territorios de la Nueva España y la transmisión de la cultura occidental.

Las órdenes religiosas y las Leyes de Indias fomentan la conversión (véase por ejemplo las Misiones Jesuíticas) así como la regulación de la vida social, educativa (véase por ejemplo la Real y Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino (Santo Domingo) así como la Real Universidad de Lima), política y económica de los territorios americanos pertenecientes a la Monarquía Hispánica.

alt=|miniaturadeimagen|300x300px|La llegada de los españoles al Nuevo Mundo en 1492. Pintura de Dióscoro Puebla, Exposición Nacional (1862).

Mediante el Breve Inter caetera de 1493 suscrito por el Papa Alejandro VI, se otorgó a los Reyes Católicos (Isabel de Castilla y Fernándo de Aragón), en pago a sus servicios y a su fidelidad a la Iglesia católica la autorización y facultades necesarias para evangelizar a los habitantes de las tierras descubiertas por Cristóbal Colón apenas un año antes.

A partir de 1493, los papas Alejandro VI, Adriano VI y Julio II y Pablo III emitieron las bulas Eximiae devotionis, Romanus Pontifex, Dudum siquidem, Universalis Eclesiae, Sublimis Deus y Omnímoda, mediante las cuales les concedieron los territorios, les encargaron la evangelización de los habitantes indígenas que en ellos moraban, prohibiendo que fueran esclavizados a la vez que determinaron ciertos derechos y obligaciones de la Corona.Evangelización y teología en América (siglo XVI)(Colección teológica). José Ignacio de Saranyana, 1584 pag. Servicio de Publicaciones, Universidad de Navarra (1990). ISBN 8487146333, ISBN 978-8487146336

El 25 de abril de 1521 el Papa León X concedió la bula Alias Felicis que autorizó a las órdenes mendicantes realizar la tarea misional en los nuevos territorios. Al año siguiente, el 9 de mayo de 1522, su sucesor Adriano VI, reiteró con la bula Exponi Nobis Fecisti al rey Carlos I la autoridad mendicante de la administración de sacramentos (bautizo, matrimonio, comunión y confesión) en donde no hubiera obispos a menos de dos jornadas de distancia del sitio misional.

La evangelización en la Nueva España no fue tarea fácil, especialmente en los primeros años, cuando aún estaban arraigadas las costumbres prehispánicas religiosas. La aparición en 1531 de Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe tuvo un papel decisivo en la evangelización del Virreinato de Nueva España.

La Santa Inquisición La Inquisición española o Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición fue una institución fundada en 1478 por los Reyes Católicos para mantener la ortodoxia católica en sus reinos. La Inquisición, como tribunal eclesiástico, solo tenía competencia sobre cristianos bautizados.

Al tomar posesión del Nuevo Mundo, Paulo III, pontífice de Roma, sugirió a Carlos I establecer el Santo Oficio de la Inquisición en América, pero las guerras en que el emperador estaba enfrascado impidieron realizar su objetivo. Abdicó Carlos I en su hijo Felipe II, quien durante los primeros años siguió la política de su padre, pero pudo instituir el Santo Oficio en Nueva España hacia 1571.

La revolución de Rafael de Riego, que dio origen al Trienio Liberal, suprimió definitivamente la Inquisición en marzo de 1820, siendo sus últimas labores la persecución de los liberales contrarios a Fernando VII. En América se fomentó la Leyenda Negra de la Inquisición Española, teniendo en los relatos de sentenciados fuente de referencia.

Universitas Christiana Desde comienzos del las concepciones tradicionales del ser humano y su relación con Dios y con el mundo se habían visto sacudidas por la aparición del humanismo, por la reforma protestante y por los nuevos descubrimientos geográficos y sus consecuencias. El advenimiento de la Edad Moderna supuso un cambio importante en el concepto del hombre en sociedad. La Escuela de Salamanca abordó estos problemas desde nuevos puntos de vista.

Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Luis de Alcalá, Martín de Azpilcueta (o Azpilicueta), Tomás de Mercado o Francisco Suárez, todos ellos iusnaturalistas y moralistas, son los fundadores de una escuela de teólogos y juristas que realizó la tarea de reconciliar la doctrina tomista con el nuevo orden social y económico.Aullón de Haro, Pedro, ed. (2020), Las Escuelas de Salamanca y Universalista, Madrid, Recensión (Número monográfico, vol. 3), Madrid.

La Contrarreforma impulsada por el Catolicismo con el Concilio de Trento para combatir la herejía en la que había caído media Europa con el Protestantismo, pretende la unidad religiosa en Europa y la defensa del cristianismo frente a las amenazas de protestantes y El Turco.Jedin, Hubert (1981). Historia del Concilio de Trento. Universidad de Navarra. ISBN 84-313-0723-4. Precisamente, se impulsan la contrarrevolución cultural (véase por ejemplo el BarrocoMâle, Émile (2001). El arte religioso de la contrarreforma. Encuentro. ISBN 9788474906431.) y campañas militares (véase la Liga Santa y la Batalla de Lepanto) tanto por el emperador Carlos V como por su hijo Felipe II de España, haciendo de España la guardiana de la Europa Cristiana.

La defensa del Catolicismo a ultranza de Felipe II contrasta con el París bien vale una Misa del hugonote Enrique IV de Francia. A Felipe II se le atribuye la siguiente frase: Prefiero perder todos mis dominios y cien vidas, si las tuviese, porque no quiero ser nunca rey de herejes

El Dogma de la Inmaculada Concepción alt=|miniaturadeimagen|359x359px|La Inmaculada del Escorial, de Bartolomé Esteban Murillo. (Museo del Prado, Madrid). Muchas instituciones españolas, como universidades (la de Salamanca desde 1218), colegios profesionales y cofradías, exigían a sus miembros la adhesión a la Purísima. La insistencia de los teólogos españoles consiguió que en Trento se excluye expresamente a la Virgen del decreto sobre el pecado original.

En 1760, el papa Clemente XIII proclamó a la Inmaculada como Patrona Universal de los Reinos de España e Indias mediante la bula Quantum Ornamenti.

El Dogma de la Inmaculada Concepción fue declarado por el papa Pío IX con la bula Ineffabilis Deus en 1854. España ya celebraba sin embargo a la Inmaculada como patrona y protectora desde hacía siglos (véase por ejemplo el Milagro de Empel de 1585). Precisamente por el papel de la Iglesia española en defensa del Dogma, la Santa Sede concedió a los sacerdotes españoles el privilegio de vestir la casulla azul celeste cada 8 de diciembre. El 8 de diciembre de 1857, en la inauguración de un monumento a la Inmaculada en la Plaza de España de Roma, al bendecir la imagen, Pío IX declaró:Fue España la nación que trabajó más que ninguna otra para que amaneciera el día de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

Santos, mártires y congregaciones religiosas De los cerca de siete mil Santos y Beatos canonizados y beatificados por la Iglesia Católica e inscritos en el Martirologio Romano de 2005, más de 747 son Españoles. España es en consecuencia el país con el mayor número de personas canonizadas del mundo, haciendo de la nación Tierra de Santos.