Pablo González Yagüe, nacido como Pável Alekséievich Rubtsov, (; Moscú, Unión Soviética, 28 de abril de 1982)es un periodista y politólogo español acusado de espionaje para Rusia. Ha trabajado como periodista independiente para diversos medios de comunicación especializado en Europa del Este y los estados postsoviéticos y ha cubierto varios conflictos como la segunda guerra del Alto Karabaj, la guerra del Donbás o la invasión rusa de Ucrania de 2022.
En 2022 fue detenido en Polonia acusado de pasar información a Rusia, y encarcelado sin juicio. Tras dos años y medio, fue liberado en el histórico intercambio de prisioneros ruso-estadounidense de 2024 en Ankara tras una negociación entre Rusia y otros estados. Tras su liberación, se publicó en diversos medios como presuntamente elaboraba y enviaba información, aunque él sigue afirmando que no es cierto.
Primeros años, formación y carrera periodística
Origen ruso pero vida española Pablo González Yagüe nació en Moscú en 1982 de padres rusos, su padre es Alexei E. Rubtsov y su madre rusa-española es María Elena González, razón por la cual tiene dos nacionalidades. Fue inscrito al nacer con el nombre de transliterado de Pável Rubtsov. Su abuelo materno era Andrés González Yagüe, nacido en 1929 en La Arboleda en Vizcaya. Era uno de los conocidos como Niños de Rusia que fueron evacuados por la Unión Soviética durante la guerra civil española.
Vivió en la Unión Soviética hasta los nueve años, cuando su madre se divorció de su padre y se trasladaron a Bilbao en 1991. Allí su madre lo inscribió en el Registro Civil español con su actual nombre español y con sus apellidos maternos. Estudió filología eslava en la Universidad de Barcelona y obtuvo un máster de Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional.
Después de licenciarse en periodismo, hizo el máster de Periodismo Multimedia del diario vasco El Correo y continuó trabajando como periodista independiente. Como periodista ha colaborado con medios como Agencia EFE, Público, Gara, La Sexta, DW, France 24 o el medio del gobierno estadounidense Voice of America, que ha borrado posteriormente todas sus colaboraciones. Durante su etapa de periodista independiente, ha cubierto varios conflictos como la segunda guerra del Alto Karabaj, la guerra del Donbás o la invasión rusa de Ucrania de 2022. Sospechas y detención por espionaje
Según el periódico El Independiente, en España se investigaban los movimientos de González al menos desde 2016. A principios de febrero de 2022, cuando se dirigía al este de Ucrania a cubrir la guerra ruso-ucraniana, fue interceptado e interrogado durante varias horas por el Servicio de Seguridad de Ucrania tras grabar imágenes con militares de fondo para una conexión televisiva. Le acusaron de ser un espía ruso y le copiaron los datos de su teléfono. Finalmente no lo arrestaron pero se le instó a salir del país.En días posteriores, agentes del CNI visitaron a familiares y amigos de González, haciendo preguntas sobre su pasado. Regresó a su domicilio en España hasta que el 24 de febrero se inició la invasión rusa de Ucrania. Unos días después volvió a cubrir la crisis de Ucrania desde Polonia, interesado en el flujo de refugiados que estaban huyendo de la guerra.
Es allí, en Polonia cuando Pablo González es detenido en la ciudad de Przemyśl, en la frontera de ese país con Ucrania, en la noche del 27 al 28 de febrero de 2022 bajo la acusación de participar en actividades de inteligencia extranjera contra el país y de ser un agente del Directorio Principal del Alto Estado Mayor (GRU, la inteligencia militar de las Fuerzas Armadas de Rusia). que aprovechaba su condición de periodista para viajar por países europeos y obtener información de espionaje. La acusación podría haber supuesto una condena de hasta 10 años de cárcel según el Código Penal de Polonia.
El 2 de mayo de 2023, el medio independiente ruso Proekt informó de que la acusación se basaba en documentos encontrados en los dispositivos digitales de González en los que, según el medio ruso, aparecían una serie de mensajes sobre Zhanna Nemtsova, hija del líder opositor ruso Boris Nemtsov asesinado en 2015, sobre sus amigos y sobre empleados y socios de la Fundación Borís Nemtsov. En los mensajes, que se desconoce a quien los mandaba, pero que según una fuente de dicha organización opositora estaban redactados como informes a sus supervisores en los servicios de inteligencia, solicitaba que se le compensasen todos los gastos asociados a sus intentos de ser parte de la organización de Nemtsova. Este mismo medio presentó también como indicio el descubrimiento de dos reservas en un vuelo interno de Rusia a nombre de González y Sergei Turbin, conocido oficial del GRU, pagadas juntas en una única transacción.
El 22 de noviembre de 2022, se informó de que su mujer pudo visitarlo en la cárcel de Radom donde se encontraba detenido. El 24 de noviembre de 2022, la justicia polaca anunció que se prorrogaba su encarcelamiento otros tres meses más, sin hacer públicas las pruebas que afirmaban tener contra él.
El 15 de noviembre de 2023, se le prorrogó por séptima vez la prisión preventiva. Esto significó dos años de prisión sin haberse establecido fecha de juicio y sin aportación de pruebas a la defensa y la formalización de alguna acusación concreta.
En mayo de 2024 la situación había mejorado, Pablo recibía la tercera visita de su mujer, acompañada de su hijo mayor, quienes pudieron constatar que se encontraba bien de salud. González también había recibido la visita de dos amigos cercanos y de su abogado español. Además, había recibido visitas de algunos familiares cercanos y puntualmente las de sus abogados polacos y las del cónsul español. Previamente, en enero de 2024, el ministro de Asuntos Exteriores español ya había informado de que hasta aquel momento Pablo González había recibido la visita consular número 17 y que se estaban cumpliendo su derecho de comunicación, de visitas consulares, de asistencia letrada y de visitas de sus abogados.
Reacciones a la detención
Desde su detención en el Centro Penitenciario de Radom, permaneció incomunicado, sin posibilidad de tratar con su abogado Gonzalo Boye ni con su familia, lo cual generó críticas de periodistas y políticos españoles hacia las autoridades polacas y al Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
El Comité para la Protección de los Periodistas emitió un comunicado el 4 de marzo en el cual expresó preocupación por la detención de Pablo González y solicitó a las autoridades polacas que se le proporcionase acceso adecuado a representación jurídica y a un procedimiento justo y transparente. En octubre de 2024 este comité actualizó el comunicado donde afirmaba que informaciones posteriores sugerían que González había utilizado sus credenciales periodísticas como cobertura para su trabajo para la inteligencia rusa.
La Plataforma para la Protección del Periodismo y la Seguridad de los Periodistas, del Consejo de Europa, publicó el 8 de marzo de 2022 una alerta por la detención. El 16 de octubre de 2024, la desactivó al concluir que los cargos contra Pablo González no estaban relacionados con sus actividades periodísticas.
En julio de 2022, en una entrevista al jefe del servicio de inteligencia exterior británico Richard Moore, este expuso el caso de Pablo González como un ejemplo de la creciente importancia de los agentes ilegales (agentes encubiertos sin inmunidad diplomática) rusos tras la expulsión de unos 400 oficiales de inteligencia que operaban bajo cobertura diplomática.
El 13 de septiembre de 2022, tras 200 días detenido, denunció su situación y sus condiciones de encarcelamiento ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo como una violación de la Convención Europea de Derechos Humanos.Dicho tribunal ha denunciado el mal uso de las autoridades polacas de la detención preventiva que en ocasiones se ha utilizado durante ocho años sin presentar juicio al acusado. miniaturadeimagen|Centro Penitenciario de Radom.
El caso Pablo González en el Parlamento Europeo miniaturadeimagen|Bandera por la liberación de Pablo González en una reunión en Irún. El 4 de julio de 2023 durante una jornada celebrada en el Parlamento Europeo bajo el título Journalism is not a crime! (¡El periodismo no es un crimen!) un grupo de periodistas españoles, en representación de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), reclamaron en el Parlamento Europeo, junto al Grupo de Apoyo a Pablo González Madrid, la liberación del reportero español Pablo González. Entre los participantes se encontraba Ohiana Goirena, pareja del periodista detenido, así como el secretario general y la responsable de comunicación de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), Anthony Bellanger y Natalia Queralt, respectivamente. El evento fue impulsado por el europarlamentario de (The Left GUE/NGL), Miguel Urbán (Anticapitalistas (organización política), Ana Miranda (BNG) de The Greens (EFA) y Pernando Barrena (ex parlamentario de EHBildu), con la intención de hacer llegar el caso a Bruselas y romper el desconocimiento que existe sobre el mismo en la Unión Europea. Asimismo, allegados, europarlamentarios y compañeros de profesión reclamaron, en una rueda de prensa dentro del Parlamento, un trato justo para el periodista, además de exponer la cronología de los hechos desde el momento en el que el periodista español es encarcelado en Polonia. Además, se han realizado diferentes preguntas en el Parlamento Europeo. Entre ellas, la de Idoia Villanueva (Podemos), en cuya respuesta el Comisario de Justicia Didier Reynders señala las Recomendaciones de la Comisión Europea a los Estados miembros sobre trato a los presos, asistencia jurídica y la Decisión Marco del Consejo 2009/829/JAI que permite que un sospechoso detenido sea objeto de una medida de vigilancia en su país de origen hasta que el juicio tenga lugar en otro país, en lugar de ser sometido a prisión preventiva en un país extranjero. Polonia obvió esa posibilidad de expatriación.
Liberación tras un canje histórico con otros presos
miniaturadeimagen|Pablo González, en el centro de la imagen, llega al aeropuerto de Vnúkovo en Moscú, junto a los otros siete rusos liberados en el intercambio por las autoridades de Rusia en 2024. El 1 de agosto de 2024, se produjo el canje de González Yagüe. El intercambio tuvo lugar en el aeropuerto de Ankara (Turquía) tras casi 900 días encarcelado y como consecuencia de un acuerdo entre Rusia y otros países europeos en un canje de prisioneros acusados de espionaje, incluyendo ciudadanos estadounidenses detenidos en Rusia. El gobierno ruso liberó a dieciséis prisioneros, entre ellos Vladimir Kara-Murza e Iliá Yashin, el periodista estadounidense Evan Gershkovich y el ex marine Paul Whelan, a cambio de ocho rusos, entre ellos Pablo.
Posteriormente fue trasladado a Rusia y, al igual que Joe Biden y Kamala Harris recibieron a los estadounidenses liberados, el presidente ruso, Vladímir Putin, recibió a cada uno de los liberados personalmente en el Aeropuerto Internacional de Moscú-Vnúkovo. En las imágenes se ve a González notablemente delgado, musculado y con semblante serio, con una camiseta negra con el mensaje en inglés Your Empire Needs You («Tu imperio te necesita») haciendo homenaje a las películas Starwars.Recibimiento y abrazo a Pável Rubtsov del pirata informático Oleg Sótnikov en el aeropuerto Vnúkovo de Moscú el 1 de agosto de 2024. VSquare.org: Investigating Central Europe, 29 noviembre 2024 En su discurso durante la recepción Putin prometió altas condecoraciones para todos.