La Ley de Datos (en inglés "Data Act") es una ley europea que pretende crear un marco que fomente el intercambio de datos entre empresas y gobiernos (B2G, en inglés, Bussiness to Government). Se esperaba que la Comisión Europea presentara formalmente la ley en el cuarto trimestre de 2021. No obstante, la propuesta se publicó formalmente el 23 de febrero de 2022.
Los organismos europeos de normalización (OEN) pueden redactar normas europeas a raíz de las solicitudes de normalización de la Comisión Europea para apoyar la aplicación del requisito de que "los productos se diseñarán y fabricarán, y los servicios conexos se prestarán, de manera que los datos generados por su utilización sean, por defecto, de acceso fácil, seguro y, cuando sea pertinente y adecuado, directo para el usuario". Además, las normas europeas y las especificaciones técnicas en el sentido del artículo II del Reglamento (UE) 1025/2012 sobre la normalización europea también pueden apoyar la emisión de contratos "estándar" o la transparencia sobre cómo se utilizarán los datos.
El 2 de febrero de 2022 se filtró un borrador de la propuesta de ley, al que se opuso rápidamente la industria.
Ámbito de aplicación en la industria y el Internet de las Cosas (IoT) La Ley de Datos tiene como objetivo mejorar los derechos de acceso a los datos generados por productos conectados, incluso en contextos industriales y de internet de las cosas (IoT, internet of things). Exige que los equipos se diseñen para permitir a los usuarios —profesionales o consumidores— acceder, usar y compartir sus datos, apoyando así los modelos de servitización y fomentando la innovación en las plataformas de IoT y el establecimiento de cadenas de valor más abiertas y competitivas.
Cronología 11 de enero de 2024: Entra en vigor la Ley de Datos. 12 de septiembre de 2025: Aplicación general. Esto significa que, de conformidad con la Ley de Datos, los usuarios deben tener acceso a sus datos. 12 de septiembre de 2026: Los productos comercializados en la UE deben diseñarse de forma que permitan el acceso directo a los datos del usuario.
Críticas Situación desequilibrada a favor de la industria La Ley de Datos (LD) busca fortalecer los derechos de los usuarios de dispositivos IoT, otorgándoles mayor control sobre sus datos. Sin embargo, el economista alemán Wolfgang Kerber considera que la LD no será eficaz para lograr este objetivo..
En 2023, Wolfgang Kerber publicó un análisis sobre la eficacia de este mecanismo de regulación de los derechos de los usuarios, desde una perspectiva tanto legal como económica.
Según Wolfgang Kerber, la LD sí identifica el problema del control exclusivo de los fabricantes sobre los datos de IoT: los fabricantes suelen controlar estos datos porque poseen el hardware y el software necesarios para recopilarlos y procesarlos. Pero las medidas adoptadas por la LD para abordar este problema son insuficientes, ya que el mecanismo de derechos de los usuarios adolece de múltiples problemas que lo debilitan y lo vuelven ineficaz. Wolfgang Kerber critica el mecanismo de derechos de usuario por las siguientes razones:
El alcance de los datos que abarca el mecanismo es insuficiente (por ejemplo, el acceso a los datos solo se aplica a los datos recopilados por dispositivos IoT, pero existen muchas otras fuentes de datos IoT, como los datos recopilados por sensores y cámaras); La falta de interoperabilidad técnica dificulta el uso de los datos por parte de los usuarios (los datos IoT suelen recopilarse en formatos propietarios incompatibles con el software de los usuarios); Los costes de transacción son elevados (los usuarios que desean acceder a sus datos deben negociar contratos con los titulares de los datos. Estos contratos suelen ser complejos y costosos); El mercado de datos aún está mal definido (no existe un mercado único para los datos IoT, lo que dificulta que los usuarios encuentren compradores para sus datos);
Wolfgang Kerber cree que la opción que permite a los usuarios un mayor control sobre el uso de los datos IoT, basada en el requisito de que los titulares de los datos solo puedan utilizarlos mediante un contrato con los usuarios, no funcionará. Argumenta que existen graves fallos de mercado en situaciones B2C (de los operadores a los consumidores, business to consumers), lo que resulta en que los titulares de los datos tengan más poder que los usuarios. Kerber aboga por un reequilibrio que favorezca un intercambio y uso de datos más sencillo y amplio, fomentando así una mayor innovación en la economía de datos. De lo contrario, sostiene, esta regulación no logrará sus tres objetivos: no empoderará a los usuarios de dispositivos IoT, no desbloqueará grandes cantidades de datos IoT para la innovación y no contribuirá a una distribución equitativa del valor generado por dichos datos.
Falta de previsión de los impactos de la IA generativa Dado que la Ley de Datos se redactó antes del surgimiento de la inteligencia artificial generativa en 2022/2023, no incluye disposiciones específicas sobre los posibles usos de los datos de los dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) por parte de dicha IA, a pesar de que es probable que estos sistemas tengan un acceso cada vez mayor a estos datos y puedan utilizarlos de forma poco transparente. El reglamento solo menciona vagamente la IA: «En consonancia con la estrategia industrial COM/2021/350 final,. la propuesta se centra en tecnologías altamente estratégicas como la computación en la nube y los sistemas de inteligencia artificial: áreas cuyo potencial la UE aún no ha explotado por completo, en la antesala de la próxima ola de datos industriales», sin siquiera mencionar la IA generativa ni considerar la posible IA general futura.
Posteriormente, el Parlamento Europeo añadió obligaciones específicas dirigidas a los modelos de IA generativa, como ChatGPT y Bard (actualmente denominado Google Gemini), en su versión de compromiso de la Ley de IA (una legislación independiente relativa a la gobernanza de la IA y los datos generados por IA).. . Estas obligaciones se refieren a la transparencia, la divulgación y la moderación de los datos y contenidos generados por IA.
En 2023, numerosos expertos en IA abogaron por una moratoria, un marco jurídico adecuado para la IA y obligaciones de transparencia y seguridad para las empresas que utilizan IA generativa. Estas obligaciones exigirían a las empresas que informaran a los usuarios sobre cómo utilizan y protegen sus datos y la IA generativa, así como sobre los riesgos potenciales asociados a la tecnología. Además, las empresas y los grupos de interés que utilizan IA generativa deberían rendir cuentas en casos de uso malicioso o irresponsable de la IA.
Véase también
Ley de Gobernanza de Datos (Unión Europea) Ley de Inteligencia Artificial (Unión Europea) Ley de Servicios Digitales (Unión Europea) Ley de Mercados Digitales (Unión Europea) Reglamento General de Protección de Datos (Unión Europea) Datos abiertos
Referencias
Enlaces externos Eurocámara Programa de Tren Legislativo Prensa de Comisión europea, fondo a Acto de Dato: la comisión propone medidas para aumentar el dato que comparte y apoyar espacios de dato europeo
Categoría:Políticas de la Unión Europea Categoría:Reglamentos de la Unión Europea