La Prisión Provincial de La Coruña, popularmente conocida como Cárcel de la Torre, por su cercanía con la Torre de Hércules, es un edificio singular que albergaba el antiguo centro penitenciario de dicha ciudad, construida entre 1925 y 1927 siguiendo el proyecto de Juan Álvarez de Mendoza, designado por la Dirección General de Prisiones, en colaboración con el arquitecto municipal Pedro Mariño. Durante la dictadura Franquista, albergó a decenas de presos políticos como el último alcalde republicano de la ciudad, Alfredo Suárez Ferrín, el gobernador civil de Coruña Francisco Pérez Carballo, José Gómez Gayoso secretario general del PCE en Galicia, o miembros de la guerrilla como Antonio Seoane Sánchez o Benigno Andrade "Foucellas", en los años 70, estuvieron presos numerosos destacados miembros del movimiento obrero de Ferrol y a miembros de la banda terrorista ETA.
Estuvo en funcionamiento hasta 1997, año en el que entró en servicio el nuevo Centro Penitenciario de Teijeiro, más moderno y con mejores instalaciones, desde entonces ha permanecido sin uso definido, albergando actos esporádicos como la exposición "From I to J" de la cineasta Isabel Coixet, pero con un deterioro continuo de las instalaciones en medio de una disputa por su cesión entre el Ayuntamiento de La Coruña y la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP).
Historia
Antecedentes miniaturadeimagen|Castillo de San Antón, utilizado esporádicamente como prisión militar y política Desde el cierre de la prisión medieval del Parrote, en 1550, han sido varios los edificios de la ciudad que han cumplido la función de penal, entre ellos, el Castillo de San Antón o el Convento de San Francisco, situado junto al Museo Militar, hoy en ruinas. En el , la Cárcel de la Audiencia era el principal centro penitenciario de la ciudad, sin embargo, el aumento de la población de reclusos, y la antigüedad de este edificio, provocaron que ya en 1894, el entonces alcalde de la ciudad, Carlos Martínez Esparís expresara públicamente la necesidad de construir una nueva cárcel amplia y moderna que sustituyera a la de la Audiencia. Al año siguiente, se concretó el presupuesto que se iba a destinar a la prisión: 100.000 pesetas, concedidas por el presidente del Directorio militar, a cambio de solares para el Ministerio de Guerra.
La construcción Pese al reconocimiento de la necesidad de la construcción de un nuevo penal en el municipio ya en 1894, y la rapidez con la que se tramitó el expediente de gestión del presupuesto para la prisión, el inicio de la construcción se demoró en el tiempo debido principalmente a problemas con la ubicación y el presupuesto; se barajaron lugares como el Campo de Marte o el propio Castillo de San Antón, pero este último fue rechazado debido al coste que suponía conectar el islote con tierra, que excedía el presupuesto asignado. Finalmente, la ubicación escogida para erigir el centro fue un solar en Monte Alto, frente a la Torre de Hércules.
La Dirección General de Prisiones, pone al frente del proyecto al arquitecto Juan Álvarez de Mendoza, colaborando el arquitecto municipal coruñés Pedro Mariño, Tras años de espera y negociaciones, el proyecto finalmente será fechado en Madrid el 30 de enero de 1925 colocándose su primera piedra en mayo, en la ceremonia se producirá un homenaje a la abogada Concepción Arenal, tal como recoge la crónica de ese día de La Voz de Galcia:
El edificio finaliza su construcción en 1927, tras sufrir algunos cambios en su diseño original, y es inaugurado el 20 de septiembre de ese mismo año. Durante sus años en funcionamiento sufrirá modificaciones en su disposición y estructura, Rafael Pillado, recluso de la prisión en 1972, describe así el edificio en su biografía: izquierda|miniaturadeimagen|Reproducción del plano del proyecto original de la Prisión Provincial de La Coruña
Primeros años (1928-1936) miniaturadeimagen|Placa conmemorativa de la inauguración de la prisión, situada a la entrada de la misma:
"La Coruña sentía el oprobio de tener por cárcel un inmundo caserón que el poder renovador del directorio militar acordó derruir sustituyéndola por este amplio y soleado edificio en que los delincuentes podrán cumplir de modo más humano la prisión a la que sean sometidos por imperio de la ley en consonancia con el espíritu que inspiró el apostolado social de la insigne pensadora gallega Concepción Arenal.
Los esclarecidos coruñeses adoptivos Don José Calvo Sotelo y Don Mario Muslera Planes cooperaron eficazmente a la realización de esta obra.
El Ayuntamiento de la Coruña al dar en este mármol forma perpetua a su gratitud desea que la hagan suya las generaciones venideras. El Alcalde
Manuel Casas
20 de septiembre de 1927" Los primeros años del penal coruñés estuvieron marcados por un tiroteo en las inmediaciones de la prisión y el polvorín de Monte Alto acaecido el 15 de mayo de 1935, un alboroto causado por el "gánster" Andrés Ageitos García, el tres de agosto de 1935 cuando iba a ser trasladado a comisaría para hacerle la ficha policial que acabó en un motín de los 300 reclusos que tenía el centro penitenciario en aquellos momentos, y un intento de fuga, donde un recluso que se intentó hacer pasar por personal de mantenimiento, asesinó a un guardia que intentó verificar su identidad tras un forcejeo, según recoge el periódico ABC.
Golpe de Estado y Guerra Civil (1936-1939) Tras el Golpe de Estado, y la toma del poder en la ciudad por parte de milicias afines a Franco, el centro comienza a albergar presos detenidos por haber ocupado cargos de responsabilidad durante la Segunda República; Así, el 21 de julio de 1936, el gobernador civil de Coruña, Francisco Pérez Carballo, marido de Juana Capdevielle, es detenido y llevado a la prisión. También varios miembros de la última corporación municipal republicana ingresarán en la prisión, entre ellos el Alcalde, Alfredo Suárez Ferrín, o el Teniente de Alcalde, Arturo Taracido Veira. Asimismo, numerosas personas acusadas de no apoyar el nuevo régimen fueron encarceladas en la prisión, y muchas de ellas fusiladas en el campo da rata.
Con la Guerra Civil y la dictadura Franquista, el centro penitenciario de La Coruña se convertirá en la única prisión de Galicia autorizada para que se pudieran extinguir penas, lo que conllevará un aumento exponencial en el número de reclusos del penal en los años venideros.
El intento fallido de asalto a la prisión en 1948 El casi inmediato estallido de la Segunda Guerra Mundial, sorprenderá a muchos excombatientes republicanos en Francia, muchos de ellos se unirán a la Resistencia Francesa, en lo que fue la Agrupación de Guerrilleros Españoles. A partir de 1944, con la retirada de los ejércitos alemanes, muchos de estos guerrilleros reorientaron su lucha antifascista hacia España, consiguiendo algunos enlazar con partidas que habían permanecido en el monte desde 1939, y teniendo su apogeo entre 1945 y 1947. En Galicia, esta guerrilla antifranquista estuvo comandada por José Gómez Gayoso y Antonio Seoane Sánchez, ambos son detenidos en 1948 tras ser delatados por un desertor, y conducidos a la prisión coruñesa, donde serán condenados a muerte en un juicio sumarísimo.
La guerrilla lanza en julio de 1948 una ofensiva para intentar liberar a ambos del presidio; tres grupos de la guerrilla, de seis hombres cada uno, procedentes de Lugo, Orense y La Coruña, armados con ametralladoras, desembarcaron en la playa de las lapas, cercana a la prisión, e intentaron entrar en el edificio, haciéndose pasar por guardias mientras era el cambio de turno; sin embargo, son descubiertos y se ven obligados a huir, fracasando la misión. Gayoso y Seoane serán ejecutados meses más tarde en cautividad.
Dos años más tarde, el 9 de marzo de 1952, Benigno Andrade, alias Foucellas, célebre maqui, considerado uno de los últimos resistentes en Galicia será apresado en Oza de los Ríos, y trasladado al edificio coruñés, será sometido a un consejo de guerra, el 26 de junio de 1952, donde fue condenado a muerte, y la ejecución de su sentencia sería el 7 de agosto.
Cierre y debate sobre su uso futuro y titularidad (2009-2017) En 1997, se anuncia que la actividad carcelaria de Coruña será trasladada al nuevo centro penitenciario que se estaba construyendo en Teixeiro, debido a que el centro de la torre había quedado obsoleto; en 1998, la orden de 29 de abril de 1998, del ministerio del Interior, creará el Centro Penitenciario de Teixeiro, y clausurará el de Coruña, autorizando que este último pueda ejercer de manera temporal las funciones de un Centro de Inserción Social, dependiente del nuevo centro, labores que se desarrollarán hasta el año 2009, año en el que cesa su actividad penitenciaria.
El Informe General de 1998, de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, menciona como en este año, hubo una alegación de Instituciones Penitenciarias a la modificación del Plan General de Ordenación Urbanística, al ser calificado el edificio como "Fuera de Ordenación", y tras la comunicación oficial del ayuntamiento herculino del 2 de noviembre, donde este muestra su disposición a modificar pertinentemente el plan, una vez se desamorticen los terrenos y se firme un convenio, se llevan a cabo las primeras negociaciones para la cesión del edificio al Ayuntamiento coruñes, sin acuerdo, "debido a discrepancias en cuanto a la valoración efectuada por ambas partes"
En 2005, el entonces Alcalde de la ciudad, Paco Vázquez firma un convenio con instituciones penitenciarias para la devolución del inmueble; el consistorio cedía terrenos cercanos a la prisión para levantar un centro de inserción social, y abonaba 1,12 millones de euros (la diferencia entre el valor de las parcelas cedidas y la de la cárcel) y a cambio el edificio pasaba a manos municipales.
El Alcalde Carlos Negreira decidió no hacer efectivo el convenio, al entender que el ayuntamiento cedió en 1925 los terrenos para construir una cárcel, y que al desaparecer ese uso, el edificio debía volver a manos del Ayuntamiento sin coste, abriéndose una vía judicial para determinar la titularidad del inmueble.
En paralelo, se ha mantenido un debate en torno al uso que se le va a dar al edificio una vez pase a manos municipales, especialmente por su gran atractivo debido a su cercanía con la Torre de Hércules, Patrimonio de la Humanidad. Son varios los usos que se han ido proponiendo a lo largo de los años para este espacio, principalmente como museo o centro de interpretación de la Torre, pero también como Parador de Turismo, como proponía el antiguo alcalde Javier Losada.
Durante el año 2010 la concejalía de cultura consiguió el permiso de Instituciones Penitenciarias para realizar actividades dentro del edificio y el penal albergó la exposición de Isabel Coixet en homenaje a John Berguer, el festival de cine en Super 8 y las actividades del día mundial de la arquitectura de 2011.
Reapertura parcial y denuncia por prevaricación (2017-2019)