José Longás (Luna -Aragón-, ca. 1744-Pamplona, 8 de enero de 1795). Impresor, editor y librero. Se mantuvo activo en Pamplona desde 1773 hasta 1794. En este tiempo se conocen 35 libros con su pie de imprenta, cifra que le sitúa entre los principales impresores de la ciudad en el . Dio un nuevo rumbo a la actividad editora en Navarra al emprender con éxito la impresión y venta por suscripción de dos obras religiosas de autores franceses que en aquel momento tenían éxito comercial: el Año Cristiano de Jean Croiset en 19 tomos y el Catecismo de François-Aimé Pouget en cuatro.
Vida José Longás nace en Luna,Itúrbide (2007), p. 187. en las proximidades de Sos del Rey Católico, provincia de Zaragoza, hacia 1744. Siendo joven deja su pueblo natal y se instala en Pamplona a donde debió de llegar para trabajar en algún taller de imprenta, probablemente en el de Miguel Antonio Domech.Itúrbide (2007), p. 186. Residirá en la capital navarra ininterrumpidamente hasta el final de sus días en 1795.
Con 21 años se casa en la parroquia de San Juan del barrio de la Navarrería, donde se asienta la mayor parte de los impresores, con Francisca Ardanaz, joven pamplonesa de 16 años que pertenece a una familia sin relación con el gremio de impresores. De este matrimonio nacerán once hijos, pero en 1792 solo sobrevivían cinco.
Longás se establece en la calle del Carmen esquina con la de Navarrería, "frente a la fuente de Santa Cecilia", como se lee en algunas de sus impresiones, siempre alquilado, hasta que un año antes de morir compra la vivienda por 1400 ducados, que paga de una vez.
Dicta su testamento el 3 de agosto de 1792, con 48 años, gravemente enfermo hasta el punto de no poder firmar. Precisa que, para conocer su situación económica, “mis créditos y deudas constan de mis libros de caja y papeles”, y declara heredera universal a su esposa, quien dará a los hijos lo que estime oportuno en el momento en que “tomen estado”. Paulino será el heredero a la muerte de su madre. La enfermedad se prolongó durante dos años y medio, al cabo de los cuales, el 5 de enero de 1795, redactó un nuevo testamento que no varió sustancialmente lo dispuesto en el primero.Itúrbide (2007), p. 211. Tres días después, el 8 de enero, falleció en su casa de la calle Navarrería. Tenía 51 años y dejaba un negocio consolidado en manos de su viuda, Francisca Ardanaz, y de su hijo Paulino, de 25 años, formado desde niño en el taller paterno.
Inicio del negocio (1773)
Compra de libros y utillaje Miguel Antonio Domech, enriquecido por sus actividades al margen del libro, decide liquidar su imprenta y librería en 1773 vendiendo el utillaje y el fondo de libros a dos jóvenes impresores, que se habían formado en su taller, quienes de esta manera dejaron su condición de asalariados para establecerse por su cuenta. Se trataba de José Longás y Benito Cosculluela.
Domech saca a la venta en torno a 172 arrobas de letras de imprenta por importe de 1297 pesos, de los que Longás abona 614 por la compra de 79 arrobas.
En cuanto a los útiles de composición tipográfica, compra 14 pares de cajas de letras, 24 galeradas para componer y seis tablas de levantar formas -planchas de impresión- que importan 23 pesos. Además se registra la venta de 50 “piezas de grabados y dos abecedarios” por 32 pesos. Por último, adquiere una partida de libros en rama —sin encuadernar— por 226 pesos.Itúrbide (2007), p. 292.
Botiga y taller de imprenta En agosto de 1772 toma en arriendo en la calle Navarrería una botiga -tienda-, para destinarla a librería, por seis años y doce ducados anuales. El emplazamiento es idóneo pues en su entorno se concentran las imprentas y librerías de la capital navarra. Dos años más tarde pone en funcionamiento la imprenta.
Empleados No se conoce documentación relacionada con los colaboradores del taller de Longás. La fuente más rica de información sobre la plantilla de los talleres suele proceder de los pleitos, pero como el talante de Longás parece el de un profesional sosegado y serio, sin conflictos con sus colegas, probablemente no se vio envuelto en procesos con sus empleados.
Longás no podría recurrir a su numerosa prole para realizar tareas secundarias en la imprenta y librería, como era habitual en este tipo de negocios familiares, pues en torno a 1785, en los años de mayor actividad, su hijo mayor José Ambrosio estudiaba para sacerdote y Paulino, el segundo, era adolescente.
Sociedad Longás-Cosculluela (1779-1791) 200x400px|miniaturadeimagen|derecha|Obra en dos tomos, editada en 1777 y 1780 y vendida conjuntamente por José Longás y su socio Benito Cosculluela José Longás y Benito Cosculluela, con origen común, nacidos de la disolución del negocio de Domech, mantuvieron relaciones comerciales, como se desprende de la existencia entre 1779 y 1791 de impresiones conjuntas que vendían en sus respectivas librerías. Cabe pensar que se trataba de trabajos esporádicos, fruto de la buena relación personal, motivados por la necesidad de sacar adelante ediciones de cierta complejidad que, por su volumen, convenía repartir entre los dos talleres. El hecho de que se vendieran en las dos librerías indica que se trataba de coediciones de cuyos beneficios participarían los socios y no de la mera subcontratación de trabajo.Itúrbide (2007), p. 201.
Arriendo de una fábrica de papel (1779) Posiblemente animados por la voluntad de realizar ediciones ambiciosas, con grandes tiradas, Cosculluela y Longás, juntamente con el comerciante pamplonés Martín José García Herreros, toman en arriendo la fábrica de papel de Aoiz, propiedad de José Manuel de Guirior. Al convertirse en fabricantes, los dos impresores buscarían disponer de papel de impresión en abundancia, de calidad y a buen precio. El contrato se firma en 1779, por seis años y con una renta de 4200 reales de plata. Pero este proyecto no debió de resultar atractivo para los impresores, pues al cabo de 14 meses renunciaron en favor del tercer socio, quien continuó al frente del mismo hasta la finalización del contrato.
Producción de libros (1774-1793) La actividad de José Longás como impresor de librosEl Diccionario de la Real Academia precisa que un libro es "todo impreso no periódico que contiene 49 páginas o más, excluidas las cubiertas". Se ha de tener presente que los trabajos más frecuentes en las imprentas manuales eran de carácter menor, tales como papeles sueltos, carteles, formularios, folletos, etcétera. ofrece 35 títulos en veinte años (1774-1793), lo que representa una media anual de casi dos títulos. Su producción de libros supone algo más del cinco por ciento de la registrada en Navarra en el , la cual lo sitúa en el puesto sexto de los impresores de su tiempo.
Comienza como impresor de libros con un ritmo bajo, que se mantiene durante los nueve primeros años. Entre 1782 y 1786 la actividad se intensifica en buena medida por la impresión del Año Cristiano (1782-1784), en 19 tomos, de Croiset, los cuatro tomos del Catecismo (1785-1786) de Pouget y el Catecismo Romano, en dos tomos, del profesor del seminario de Pamplona Lorenzo Agustín Manterola, del que hace dos ediciones (1777 y 1780).Itúrbide. La primera edición en castellano del Catecismo Romano. (Pamplona, 1977). Actas del III Congreso General de Historia de Navarra. Pamplona, Gobierno de Navarra, 1994. Este ritmo se mantiene elevado hasta el final.
Aunque en 1794 no se registran libros, sí se conoce la impresión de un folleto de 36 páginas con su nombre en el pie de imprenta; se trata de la Oración fúnebre en las exequias de la Reina de Francia doña María Antonia de Lorena, viuda de Luis XVI, que había muerto en la guillotina hacía un año, en la que figuraba como autor Agustín Yanguas. Por otra parte, en ese año Navarra sufrió la invasión del ejército revolucionario de Francia, en lo que se ha dado en llamar la Guerra de la Convención, y por este motivo el mercado editorial se vería seriamente afectado.
Producción de libros de la imprenta de José Longás (1774-1793)Itúrbide, (2015), CD-ROM. "Diccionario de impresores…". Longás, José.
Dos terceras partes de los libros impresos son primeras ediciones en Navarra. Por otra parte, las obras de contenido religioso representan el 56 por ciento de su producción. Longás prestó especial atención a la edición de manuales para los estudiantes de Gramática, que en aquel tiempo correspondería a la enseñanza media. En dos ocasiones (1774 y 1792) publicó la vidas de las emperadores romanos de Cornelio Nepote, en 1793 sacó las oraciones selectas de Cicerón; en cuanto a catecismos para niños, editó en cuatro ocasiones (1775, 1780, 1791 y 1792) la Explicación de la doctrina cristiana -el popular "Catecismo del Padre Ramo"- del escolapio Cayetano Ramo de San Juan Bautista.Xilocapedia. Ramo de San Juan Bautista.
Desde el punto de vista técnico, el conjunto de sus impresos ofrece un balance favorable: casi tres cuartas partes presentan un buen nivel de calidad.Itúrbide (2007), p. 252.
Ediciones por suscripción El sistema de venta de libros por suscripción está asentado en Europa en la segunda mitad del XVIII. En Navarra se puso en práctica por primera vez en 1780 con la edición por Joaquín Domingo de las obras completas de fray Luis de Granada, le siguió en 1782 José Longás con el Año Cristiano de Croiset, y en 1784 Benito Cosculluela con las obras completas de Feijoo. Longás repetirá este sistema de venta en 1785, con el Catecismo de Pouget. Finalmente en 1807 Joaquín Domingo comercializa la quinta obra por suscripción, se trata de la Mística ciudad de Dios de la monja franciscana María Jesús de Ágreda.
Queda patente el insólito impulso editor registrado en Pamplona a finales del , cuando en solo seis años se ponen en venta cuatro ediciones que suman 59 tomos. Esta circunstancia se vería favorecida por la apertura de las aduanas de Castilla y Aragón a la importación de libros navarros registrada a partir de 1780.Itúrbide (2015), pp. 278-279.
Año Cristiano de Croiset (1782-1784) En 1782 José Longás comienza la impresión del Año Cristiano de Jean Croiset, de acuerdo con la edición de la imprenta madrileña de Antonio de Sancha aparecida cuatro años antes. El año anterior había impreso la vida de san Fermín que Croiset incluyó en el tomo IX del Año Cristiano. Se trata de un folleto que Longás difundió con carácter gratuito entre los posibles suscriptores, como muestra publicitaria de la calidad tipográfica y del papel que iban a tener su edición del Año Cristiano.Archivo Real y General de Navarra. C. 131684, n. 213.
En esta ocasión acomete la impresión y edición de una obra ambiciosa, ya que comprende 19 tomos que suman ocho mil páginas. Se trataba de un título ampliamente difundido, asentado en el mercado, lo que despejaría en principio los riesgos económicos del proyecto. Era, en definitiva, una apuesta segura.Itúrbide, J. La edición navarra del Año Christiano de Jean Croiset, Príncipe de Viana, n. 210, 1997, pp. 191-222. 200x400px|miniaturadeimagen|derecha| Tomo primero de la segunda parte del Año Cristiano de Jean Croiset editado en 19 volúmenes por José Longás
Destaca la regularidad con que llevó a buen término los trabajos de impresión, con seis tomos por año a lo largo de 1782 y 1783, con los que terminó la primera parte del Año Cristiano, la dedicada al santo del día, que constaba de doce tomos, uno por cada mes, y cuya traducción correspondía al jesuita José Francisco de Isla. La segunda parte, impresa entre 1783 y 1784, comprendía "los ejercicios devotos para todos los domingos, días de cuaresma y fiestas movibles del año"; constaba de seis tomos y era su traductor el sacerdote Joaquín Castellot, puesto que Francisco José de Isla había sido expulsado en 1767 con el resto de los jesuitas.Itúrbide (2015), pp. 396-399. La obra se completó ocho años más tarde, en 1792, con un volumen -el número 19 de la colección- que recogía las "dedicatorias, prólogos y advertencias" que había escrito José Francisco de Isla para la primera parte del Año Cristiano.