Eusebio Escalante Bates (1843 –1935) fue un empresario industrial y banquero mexicano que fue uno de los más destacados integrantes de la oligarquía yucateca que se formó durante el auge económico que vivió la entidad a fines de y principios del .

Hijo primogénito de Eusebio Escalante Castillo, un empresario yucateco que fue impulsor de la producción y comercialización del henequén a gran escala. A partir de la década de 1860 encabezó distintas casas comerciales y a partir de 1890 se convirtió en uno de los principales acaparadores e intermediadores del mercado de henequén en Yucatán. Se dedicó a la importación de maquinaria para la industrialización del henequén, mismas que posteriormente vendía a crédito a los hacendados. Su negocio bancario y cambiario alcanzó sumas respetables, aprovechando los fondos que manejaba en la exportación de henequén. Entre sus propiedades se encontraba una importante hacienda henequenera y azucarera: junto con Raymundo Cámara Luján se desempeñó como socio principal de la empresa agroindustrial "El Cuyo y Anexas, S. A.". Asimismo, en sociedad con Manuel Dondé Cámara fundó la Compañía de Tranvías de Mérida, y con Joaquín A. Peón, Nicanor Ancona y otros, regentó una línea de vapores. Finalmente, junto con su hijo, Nicolás Escalante Peón, fue propietario y administrador de Ferrocarriles Unidos de Yucatán.

Biografía miniaturadeimagen|El Códice Pérez, un extenso documento compilado por el filólogo Juan Pío Pérez, que contiene una serie de copias fragmentarias de diversos libros del Chilam Balam, reunidas con el propósito de realizar los estudios cronológicos que emprendió este sabio investigador de la cultura maya en Yucatán. El documento fue propiedad de Carlos Peón Machado y después pasó a las manos de los Escalante Peón. Familia y Orígenes Nació en Mérida, Yucatán, en 1843, hijo de Eusebio Escalante Castillo, un destacado empresario y hacendado, y María Josefa Bates Vera. Su abuelo, Juan Francisco Bates, había sido uno de los más ardientes sanjuanistas a principios del

La familia estuvo arraigada en distintos puntos del interior del estado antes de establecerse en la ciudad de Mérida.

Matrimonio y Descendencia En 30 de enero de 1869, se casó con Nicolasa Peón Machado, hija de Felipe Peón Maldonado, hacendado yucateco, y María Jesús Machado Machado. La familia Peón era una conocida dinastía de hacendados que se había establecido en la península de Yucatán en el , logrando probar su hidalguía en épocas de la colonia; conservando sus heredades coloniales, durante la segunda mitad del , las transformaron en henequeneras.

El cuñado de Escalante Bates fue Carlos Peón Machado, un político liberal, de tendencia jacobina, que sería gobernador de Yucatán entre 1894 y 1897.Peón Machado era propietario de la Hacienda Temozón, una de las más importantes de la península; asimismo, fue heredero del Códice Pérez, mismo que le legaría a Nicolasa, su hermana. De esta forma, el Códice Pérez permaneció en manos de la familia Escalante Peón y Escalante Guerra antes de pasar a manos de la familia Pino Cámara.

El matrimonio Escalante Peón procreó ocho hijos: cinco varones y tres mujeres.

Cabe señalarse que Patricio Escalante Guerra, nieto de Escalante Bates, se casó con Cordelia Pino Cámara, que era hija menor de María Cámara Vales y de José María Pino Suárez, vicepresidente de la República entre 1911 y 1913

Trayectoria

Los Escalante y el Henequén miniaturadeimagen|Plantío de Henequén La trayectoria de Escalante Bates no se puede entender sin entender el legado de su padre, que fue el principal impulsor de la industria del henequén durante el . El auge henequenero que él promovió transformaría a Yucatán en el estado más rico e industrializado de todo el país a principios del ; entre 1870 y 1920, el henequén comprendió casi el 20 % de las exportaciones totales de México lo cual lo hacía el segundo producto mexicano exportable más importante después de los metales preciosos. En contraste con otras plantaciones en América Latina, los empresarios yucatecos mantenían el control sobre la tierra, el capital físico y la infraestructura de transportes.

En la visión de Eusebio Escalante Castillo, el progreso material de Yucatán encarnó en el desarrollo de la industria del henequén, para lo cual era necesario contar con la infraestructura adecuada. Era necesario, pues, que se cumplieran cinco condiciones primordiales: el desarrollo tecnológico del desfibrado del henequén; la creación de capitales; la demanda en el exterior; la habilitación del puerto de Progreso; y la presencia del ferrocarril.

Desde mediados del hasta el , los Escalante trabajarían desde la iniciativa privada para asegurar que el Estado cumpliera con estas condiciones. Cabe destacarse que esta labor se completó de la mano de otros capitalistas como fueron José María Ponce Solís, Raymundo Cámara Luján y, su rival, Olegario Molina Solís.

Explotando sus relaciones con los banqueros de Wall Street, particularmente con Thebaud Brothers, Escalante Castillo había conseguido el financiamiento que los hacendados henequeneros requerían para la producción. Su casa exportadora se convirtió en la principal intermediaria en la exportación de henequén. Con el paso de los años, otras casas exportadoras exitosas copiarían el mismo esquema que había establecido Escalante Castillo, llegando a convertirse en competidoras importantes.

En la década de los setenta, la casa exportadora cambió su denominación por la de Casa E. Escalante e Hijo, al incorporarse a los negocios Escalante Bates. En 1884, el padre se retira de los negocios a la edad de 80 años, quedando al frente de los negocios Escalante Bates y en 1893 incorpora a su hijo Nicolás Escalante Peón.

Carrera Empresarial A partir de 1884, Escalante Bates encabeza la Casa E. Escalante e Hijo, en ese entonces la casa exportadora más importante de la industria del henequén. miniaturadeimagen|Billete emitido en 1892 por el Banco Mercantil de Yucatán

Banco Mercantil de Yucatán En 1890, Escalante Bates impulsa la fundación del Banco Mercantil de Yucatán, S.A. que rápidamente se convirtió en “uno de los más importantes del país por la gran esfera de acción que alcanzan sus negocios.” El primer consejo de administración fue compuesto por varios capitalistas yucatecos incluyendo a Raymundo Cámara Luján, Joaquín A. Peón, Eulegio Duarte y Rafael Otero Dondé. El secretario del consejo de administración fue Escalante Bates y el gerente general del banco fue Roberto Casellas Rivas.

Similarmente a lo que pasaba con su casa exportadora, el Banco Mercantil de Yucatán recibió fuerte competencia del Banco Yucateco, S.A., entidad encabezada por Olegario Molina Solís. Ante el pánico financiero de 1907, una aguda crisis económica internacional, ambos bancos se vieron afectados a tal grado que sufrieron un proceso de fusión bajo la tutela de la Secretaría de Hacienda, constituyendo el Banco Peninsular Mexicano, S.A.

Ferrocarriles Unidos de Yucatán miniaturadeimagen|Locomotor de Ferrocarriles Unidos de Yucatán construido por Baldwin Locomotive Works (tipo 4-6-0) miniaturadeimagen|En 1969, algunas de las locomotoras de vapor de la compañía se vendieron a la Walt Disney Company y son la principal atracción del Walt Disney World Railroad en Florida. En 1902, Francisco Cantón Rosado, gobernador del Estado por el partido conservador, se retira del poder al terminar su cuatrienio. El dictador Porfirio Díaz eligió a Olegario Molina Solís, un político liberal, como su sucesor. Se trataba de una coyuntura importante pues Molina Solís era el principal competidor de Escalante Bates. En los siguientes años, haría uso del poder político que tuvo como gobernador de Yucatán y, posteriormente, como secretario de Fomento, para intentar establecer un monopolio sobre la industria del henequén.

Al retirarse del poder el general Cantón Rosado, decidió también retirarse de las actividades empresariales que había llevado a cabo antes de acceder a la gubernatura. Esto puede deberse a que se encontraba en pugna con el gobierno federal encabezado por el general Díaz y temía que el clima político ya no fuera propicio para sus inversiones. En cualquier caso, con el financiamiento de José María Ponce Solís, el general Cantón había conseguido desde 1880 la concesión para construir y operar la primera vía férrea conectando a Mérida con Valladolid. A partir de ese momento, Cantón Rosado y Ponce Solís operaron una de las empresas ferroviarias más exitosas de la península. En 1902, decidieron vender esta empresa a un grupo de capitalistas encabezado por Escalante Bates; entre los inversionistas se encontraban conocidos empresarios yucatecos como Carlos Peón Machado, José Palomeque Solís y Pedro Peón Contreras.

En 1902, Escalante Bates fusionó la empresa ferroviaria de Cantón con otras dos para fundar Ferrocarriles Unidos de Yucatán. Aunque la mayor parte del capital lo había aportado la familia Escalante, le cedió la presidencia del consejo a su cuñado, el exgobernador Peón Machado. Mientras tanto, él ocupó la vicepresidencia del consejo y su hijo, Nicolás Escalante Peón, ocupó la gerencia general.

En los siguientes años, Escalante Bates y Escalante Peón jugarían un papel importante en el desarrollo de las vías ferroviarias que permitieron transportar el henequén hasta el Puerto de Progreso donde se embarcaba hacía el extranjero. Posteriormente, construyeron una red ferroviaria que conectaría toda la península. Ferrocarriles Unidos de Yucatán operaría continuamente desde 1902 hasta 1975 y sería responsable de conectar a la península yucateca con el resto de la República. En 1969, algunas de las locomotoras de vapor de la compañía se vendieron a la Walt Disney Company y son la principal atracción del Walt Disney World Railroad en Florida. En 1975, Ferrocarriles Unidos de Yucatán fue estatizada convirtiéndose en Ferrocarriles Unidos del Suroeste.

Cabe señalarse que los dos primeros gobernadores socialistas de Yucatán habían sido obreros en Ferrocarriles Unidos de Yucatán: Carlos Castro Morales fue maquínista mientras que Felipe Carrillo Puerto era conductor de trenes. Castro fue socio fundador de la Unión Obrera de Yucatán que fue disuelta por Agustín Vales Castillo en 1908. En 1911, participó en la primera huelga de carácter sindicalista en la región que paralizó los ferrocarriles estatales, pieza de infraestructura clave para la industria henequenera de Yucatán. La huelga fue duramente reprimida por el gobierno de Enrique Muñoz Aristeguí.

Compañía Agrícola del Cuyo y Anexas