Ricardo Sánchez Ortiz de Urbina (Salamanca, 12 de abril de 1930) es un filósofo español, creador de la «estromatología» fenomenológica, un sistema filosófico que busca renovar la filosofía en contraposición a la fenomenología estándar de Edmund Husserl y la tradición fenomenológica idealista.

Urbina se propone superar el «eidetismo» propio de la filosofía clásica,Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2016), https://revistadefilosofia.org/72-01.pdf, Eikasia, Revista de Filosofía, (72): 21-36.], Eikasia, Revista de Filosofía, (72): 21-36. ISSN 1885-5679. Accesado 20 de julio de 2022. desde Platón hasta Gustavo Bueno. Aunque Bueno, su maestro,Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2005), «Cuerpo y Materia». Edición a cargo de Patricio Peñalver, Francisco Giménez y Enrique Ujaldón, Madrid: Ediciones Libertarias, 21-34. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=7414],Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2016). https://revistadefilosofia.org/72-n2.pdf, Eikasía. Revista de Filosofía, (72): 437-439. Accesado el 22 de julio de 2022Ortiz de Urbina, Ricardo (2017). https://www.revistasculturales.com/articulos/72/abaco-revista-de-cultura-y-ciencias-sociales/1989/1/el-cierre-del-materialismo-filosofico.html, Ábaco: Revista de cultura y ciencias sociales, nº 93, diciembre, 24-35. y Husserl son referentes fundamentales en su obra,Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (1978): https://fgbueno.es/bas/pdf/bas10507.pdf, El Basilisco, (5): 48-56. Accesado el 22 de julio de 2022.Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2004): https://fgbueno.es/bas/bas234.htm, El Basilisco, (34): 3-12. Y continuas referencias a Husserl en sus escritos. desde su tesis doctoral, el filósofo salmantino ofrece una revisión crítica de la fenomenología husserliana. En este sentido, su propuesta se asemeja a la corrección de Husserl planteada por Marc Richir,Richir, Marc (2008): https://annales.eu/wp-content/uploads/sites/6/2017/02/annales_2008.pdf, (7): 199-212. Accesado 20 de julio de 2022.Posada Varela, Pablo (2016): https://docplayer.es/65207315-Fenomeno-phantasia-afectividad-la-refundicion-de-la-fenomenologia.html. Revista de Investigación Filosófica y Científica. (1): 91-114. Accesado 20 julio de 2022. desarrollando lo que él denomina una «fenomenología del Sur», una fenomenología reformulada. Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2020): https://www.revistadefilosofia.org/95-01.pdf, Eikasia, Revista de Filosofía, nº 95, 2020, págs. 7-15. Accesado 20 de julio de 2022

A través de la estromatología, Urbina busca recuperar los elementos esenciales de la fenomenología, al tiempo que intenta superar las limitaciones que identifica en el proyecto original de Husserl. Este enfoque se concreta en cinco obras principales que estructuran su sistema filosófico: Estromatología (2014),Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2014). Estromatología. Teoría de los niveles fenomenológicos. Madrid: Brumaria. ISBN 978-84-939935-5-9. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=629833 Orden oculto (2021),Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2021), Orden oculto. Ensayo de una epistemología fenomenológica, Oviedo: Eikasia Ediciones. ISBN 978-84-15203-57-5. https://www.eikasia.es/index.php/producto/orden-oculto-ensayo-de-una-epistemologia-fenomenologica/Sánchez Corredera, Silverio (2014). https://www.revistadefilosofia.org/60-03.pdf. Eikasia: Revista de Filosofía, (60), 101-124. Accesado 11 de febrero de 2022.Sánchez Corredera, Silverio (2022). https://revistadefilosofia.org/104/104-01.pdf, Eikasía: Revista de Filosofía, (104), 7-80. Accesado 20 de julio de 2022 Apostillas a Orden oculto (2023), Por amor al arte (2024)Ricardo SÁNCHEZ ORTIZ DE URBINA, Por amor al Arte. Ensayo de una gnoseología fenomenológica, Eikasia Ediciones, Oviedo, 2024, 276 páginas. ISBN 978-84-15203-77-3, D.L.: AS 00694-2024, https://redfilosofia.es/blog/2024/05/05/por-amor-al-arte/Ricardo SÁNCHEZ ORTIZ DE URBINA, Apostillas a “Orden oculto”. Eikasia Ediciones, Oviedo, 2023, 98 páginas. ISBN 978-84-15203-69-8, D.L.: AS 00653-2023, https://www.eikasia.es/index.php/producto/2346/y Tractatus Logico-Phenomenologicus.Sánchez Ortiz de Urbina, Ricardo (2024), Tractatus Logico-Phenomenologicus., Eikasía Ediciones, Oviedo, 2024.

Biografía Nacido en Salamanca, España, Ricardo Sánchez Ortiz de Urbina se licenció en Filosofía y posteriormente obtuvo plaza como docente en distintos institutos de bachillerato, llegando a ganar la cátedra de Filosofía de enseñanza media. A comienzos de los años 1960, trabajó en el ámbito de la psicología pedagógica infantil y publicó su primer libro, Psicología, Pedagogía y Paidología, en coautoría con Raimundo Drudis Baldrich. Junto a este último, realizó su primera exposición en términos de fenomenología y fundó la Revista de la Actualidad Filosófica.

En los años 1970, Urbina se incorporó activamente al equipo de Gustavo Bueno en la Universidad de Oviedo, con quien había coincidido anteriormente cuando Bueno dirigía el Instituto Femenino de Enseñanza Media Lucía de Medrano.Arriba, P. L. (2016). Gustavo Bueno: in memoriam. El Catoblepas, (174), 51. Durante este período, recibió una beca que le permitió visitar los Archivos Husserl en Lovaina y preparar en Alemania su tesis doctoral titulada La idea de verdad en la fenomenología de Husserl.

Se doctoró en 1976 en la Facultad de Filosofía de Madrid (UCM) y, en 1980, obtuvo la plaza de profesor agregado. En 1985, asumió la cátedra de Historia de la Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid, donde ejerció hasta su jubilación como profesor emérito en el año 2000.

Sistema filosófico Del filósofo alemán Edmund Husserl, Sánchez Ortiz de Urbina extrae múltiples ideas para reutilizarlas en su arquitectónica propia, al tiempo que se considera deudor de las investigaciones fenomenológicas de Marc Richir.

Del filósofo alemán Edmund Husserl, Sánchez Ortiz de Urbina toma múltiples ideas que reutiliza en la construcción de su propia arquitectónica, aunque también se reconoce influido por las investigaciones fenomenológicas de Marc Richir.

Sin embargo, la obra de Urbina aborda las deficiencias que identifica en los planteamientos de Husserl, Bueno y Richir. En el caso de Husserl, critica el idealismo trascendental, que considera un lastre derivado del intento de convertir la fenomenología en una ciencia rigurosa, una observación ya planteada por otros autores como Karl Jaspers. Respecto a Gustavo Bueno, señala que su doctrina permanece anclada en la «eidética», un racionalismo materialista que, según Urbina, carece de sensibilidad hacia la dimensión intencional. Por su parte, encuentra en Richir un desequilibrio hacia el «fenomenologismo», una fenomenología incapaz de integrarse plenamente con el conocimiento científico. Para Urbina, la clave está en buscar una articulación equilibrada entre los conocimientos científicos y los intencionales o, si se quiere, entre el campo eidético (que organiza la naturaleza) y el campo intencional. Véase Orden oculto, p. 314: «Las fases que “espontáneamente”  reconocemos en el despliegue de la naturaleza (organización cuántica de la materia, organización molecular, organización biológica, organización animada, organización humana), se deben precisamente a los niveles del propio campo intencional, producidos desde la suspensión en la que se origina la humanidad. Hay una extraña relación circular, según la cual, lo humano surge de lo natural, pero, a su vez, lo organiza».

En esta tarea de revisión crítica, otras perspectivas, como la «fenomenología material» de Michel Henry, son rechazadas de manera más contundente. Urbina critica su tendencia al reduccionismo extremo, señalando que en el caso de Henry, la trascendencia horizontal —la que permite el conocimiento científico y natural del mundo— queda sustituida por la relevancia de la trascendencia vertical, enfocada en la donación.

Frente al idealismo de Husserl y el «materialismo» de Henry, Urbina propone una tercera vía:

Sánchez Ortiz de Urbina defiende esta tercera vía como la interconexión de las dos trascendencias. Mientras que Henry prescinde de la trascendencia horizontal hasta hacerla prácticamente desaparecer, Edmund Husserl, en cambio, relega la trascendencia vertical y se enfoca exclusivamente en la horizontal. En este esquema, la actividad intencional depende esencialmente del nivel inferior, ya que el nivel superior se convierte en una mera modificación del nivel objetivo y de la praxis. Para Husserl, que aspira a convertir la filosofía en una ciencia, el nivel fundamental y directriz es el de la intencionalidad objetiva. Véase Estromatología, p. 149: «Si, en la fenomenología material [de Henry], los niveles se contraían hacia arriba, hacia un estricto nivel originario, ahora, en el idealismo fenomenológico [de Husserl], los niveles se contraen hacia abajo, a un nivel intencional privilegiado, el nivel inferior de la percepción del que los demás no serían sino modificaciones».

Estas dos formas de abordar la fenomenología —la de Husserl y la de Henry, junto a sus respectivos seguidores— constituyen lo que Sánchez Ortiz de Urbina denomina la fenomenología estándar. En contraposición, surge la fenomenología no estándar, que encuentra su base principal en el pensamiento de Marc Richir. Para Urbina, esta última representa la vía adecuada. Y lo explica de la siguiente manera:

Urbina enfatiza la función de estas diversas trascendencias: no debe existir una en detrimento de la otra, sino que deben ser compatibles. La trascendencia vertical es fruto del componente hylético (o sensorial), mientras que la trascendencia horizontal emerge de las síntesis intencionales. La trascendencia horizontal nos presenta «aparecencias» (que también podrían denominarse «apariencias», es decir, lo que aparece cuando se le retira la connotación negativa), síntesis que dan lugar al mundo objetivo, tan evidente como el subjetivo. Véase Estromatología, p. 173: «El doble fenómeno arrastra, por lo tanto, la doble trascendencia. Hay fenómeno como aparencia y fenómeno como aparecencia, siendo este lo que se expone sintéticamente, ob-jetivamente ante el sujeto, mientras que el fenómeno como aparencia es radicalmente invisible e inexponible, irrepresentable: es lo hylético, lo radicalmente material».

Por su parte, la trascendencia vertical no proviene necesariamente de ninguna presuposición metafísica, sino del hecho fenomenológico de las «aparencias», que no surgen de manera externa o fenoménica, sino solo interna e inadvertidamente (y que constituyen el proceso previo necesario para que haya «aparecencias»). Las «aparencias» son la consecuencia de las operaciones realizadas en los vectores intencionales, mediadas por contenidos hyléticos. No basta con que haya un polo subjetivo y otro objetivo que se relacionen; es imprescindible la mediación hylética, la mediación de las «aparencias». Así lo expresa Urbina en Estromatología:

Hace una distinción entre «aparencias» y «aparecencias», una diferencia que toma de Husserl, y de la cual recupera la siguiente caracterización:

Sin embargo, Urbina corrige la función que Husserl atribuye a estos fenómenos, ya que considera que la hýlê no es inmanente, sino trascendente: con la trascendencia vertical propia de las aparencias.

Mientras que la trascendencia horizontal se anima significativamente al constituirse como lenguaje y como espacio-temporalidad vivida, la trascendencia vertical constata el límite —asomándose a él, por así decirlo—, más allá del cual no hay lenguaje ni espacio ni tiempo, quedando ante la trascendencia "absoluta" y la indeterminación sin paliativos. Dado que lo hylético no es inmanente (fenomenológicamente), junto a la trascendencia horizontal objetiva basada en las síntesis realizadas, debe funcionar una trascendencia vertical, cuya función parece paradójica: establece un límite necesario —que se detiene en un abismo—, pero lo deja abierto de alguna forma. La indeterminación absoluta es incognoscible, pero sí es cognoscible lo que tiene de límite.