Las relaciones Rusia-Unión Europea desde 2012 es un término que hace referencia a las relaciones entre ambas partes a partir del tercer mandato presidencial de Vladímir Putin en Rusia. Durante este periodo, iniciado en mayo de 2012, las relaciones bilaterales se han visto afectadas principalmente por la guerra ruso-ucraniana que desde 2014 ha originado una serie de sanciones de la UE hacia Rusia, en medio de una asociación económica en la que el sector energético representaba un factor de vital importancia al ser Rusia el mayor proveedor para la Unión Europea hasta agosto de 2023. Adicionalmente las sanciones impuestas por la UE a partir de la invasión rusa de Ucrania en 2022 provocaron un cambio en la actitud de Putin, donde la UE pasó de ser el principal mercado para sus exportaciones energéticas a estar en la lista de países hostiles hacia Rusia que amenazan la seguridad del país.
miniaturadeimagen|Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Vladímir Putin en 2020.
El principal punto de conflicto entre la UE y Rusia es la influencia que puede ejercer cada parte sobre diversos países de la Europa Oriental (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania). Es así que mientras Rusia recurre a dispositivos económicos, militares y no militares, para mantener a estos países en su esfera de influencia, la UE apoya ocasionalmente la integración de los mismos en las actividades occidentales, apostando por la cooperación dentro del marco de la Política Europea de Vecindad.
La primera fase de la guerra ruso-ucraniana —entre 2014 y 2015— se originó en la cuestión sobre el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea que llevó a los disturbios heterogéneos de índole europeísta y nacionalista del Euromaidán. Posteriormente, la UE condenó la intervención rusa en Ucrania —adhesión de Crimea a Rusia y guerra del Dombás— y suspendió el diálogo sobre las cuestiones relativas a la política de visados y las negociaciones sobre un nuevo acuerdo bilateral. Desde entonces la Unión aplica un enfoque de doble vía que combina sanciones con intentos de encontrar una solución al conflicto en Ucrania.
Tras la invasión rusa de Ucrania iniciada en febrero de 2022, la Unión Europea, Estados Unidos y varios de sus aliados decidieron aumentar las sanciones contra el gobierno ruso iniciadas en 2014. La medida buscaba «paralizar» la capacidad rusa para «financiar su maquinaria de guerra» y dificultar su manejo de activos para obtener liquidez. Además Alemania negó la certificación del gasoducto ruso-alemán Nord Stream 2 —que tarde o temprano perjudicaría a Ucrania—, cuya construcción finalizó en 2021 pero que aún no había entrado en funcionamiento. Adicionalmente varios gobiernos nacionales de los Estados miembros de la UE decidieron enviar armamento y ayuda económica al gobierno ucraniano, así como facilitar la entrada de refugiados ucranianos a sus respectivos territorios.
Por otra parte, el trato reservado por el gobierno ruso a la disidencia —en el caso Skripal la UE expulsó diplomáticos rusos— y a la oposición en su país —caso de Alekséi Navalni— también ha provocado tensiones entre las partes. No obstante, la participación rusa en la labor del grupo de países para celebrar un acuerdo nuclear con Irán permitió albergar esperanzas respecto a una mayor cooperación a escala internacional. No obstante, la intervención militar rusa en la guerra civil siria desde septiembre de 2016, en apoyo al presidente Bashar al-Ásad, finalmente agravó las tensiones con la UE. Sin embargo, la negativa tanto de Rusia como de la UE de ceder a la presión estadounidense por romper las relaciones con Irán permitió al gobierno de Putin eludir parcialmente las sanciones impuestas.
Contexto miniaturadeimagen|Angela Merkel como canciller alemana y Vladímir Putin como presidente y primer ministro de Rusia, son figuras centrales de las relaciones Rusia-UE desde la década del 2000.
Putinismo
Refundación de la Unión Europea
Guerra ruso-ucraniana
Euromaidán
Primera fase de la guerra
Adhesión de Crimea a Rusia
Tensiones separatistas en el Dombás e intervención rusa
Cuarteto de Normandía
Segunda fase de la guerra (2021-presente)
Respuesta de la Unión Europea a la invasión rusa de Ucrania
Sanciones de la UE y respuesta rusa A partir de marzo de 2014, la UE ha impuesto una serie de medidas restrictivas contra Rusia aplicables a los intercambios bilaterales en determinados sectores. Se destacan las sanciones económicas que se han venido prorrogando por periodos sucesivos de seis meses desde 2016. La Unión también impuso a decenas de personas y entidades la inmovilización de bienes y la prohibición de viajar en respuesta a los actos que «menoscaban la integridad de Ucrania». Igualmente los intercambios diplomáticos se han visto perturbados ya que en 2014 se canceló la cumbre Rusia-Unión Europea y los Estados miembros de la UE decidieron no celebrar desde entonces esta serie de reuniones bilaterales semestrales que se venían realizando desde 1997. Además, en lugar de la cumbre del G-8 de ese año programada en la ciudad rusa de Sochi, se celebró en Bruselas la 40.ª Cumbre del G7 sin Rusia y, desde entonces, se han seguido celebrando únicamente las reuniones del G7. Asimismo, los miembros de la UE respaldaron la suspensión de las negociaciones sobre la adhesión de Rusia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y a la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Nueva Guerra Fría
Maniobras militares de Rusia y Bielorrusia
En marzo de 2014, y pese a las protestas de Ucrania, Polonia y los tres Estados del Báltico (Estonia, Letonia y Lituania), Rusia y Bielorrusia realizaron una serie de maniobras militares denominadas Západ-17 (Occidente-17) en Kaliningrado y Bielorrusia que implicaron a unos , 70 aviones y helicópteros y 680 vehículos, de los cuales 250 eran carros de combate además de una docena de buques. Según fuentes de la OTAN, las fuerzas rusas movilizadas podrían sumar más de , superando a las maniobras de 2014 estimadas en .
El corredor de Suwałki
Intereses en el «Gran Oriente Medio»
Guerra contra Estado Islámico
Atentados contra disidentes y opositores rusos Caso de Serguéi y Yulia Skripal (2018)
Caso de Alekséi Navalni
Relaciones económicas A pesar de las sanciones, en 2020 la Unión Europea seguía siendo el mayor socio comercial de Rusia, y Rusia era el cuarto mayor socio de la Unión. El comercio entre las dos partes se rige por el Acuerdo de Colaboración y Cooperación de 1994.
Colaboración energética
La red transeuropea de energía se encuentra ligada de manera preponderante al suministro de gas natural procedente de yacimientos rusos, donde la alemana Ruhrgas AG es la única firma occidental que posee una participación en OAO Gazprom, el gigante ruso de este hidrocarburo.
En años recientes Rusia ha suministrado el del gas natural y el de las importaciones petroleras de la UE. El país euroasiático abastece de gas natural a Alemania, la mayor economía de Europa, satisfaciendo el de sus necesidades y proveyendo hasta el de la energía en algunos de los nuevos Estados miembros de la UE, considerados durante la Guerra Fría como «países satélite» de la Unión Soviética.
Asimismo, la construcción del Gasoducto Noreuropeo (Nord Stream) cuya capacidad final cubrirá cerca del de la demanda de gas natural de la UE. La moneda con la que se comercializa en este proyecto es el euro, pese a que hasta ahora el dólar estadounidense había sido la moneda mundial de las transferencias de petróleo y gas. En este mismo orden, el euro ha destronado la primacía del dólar como moneda de reserva en Rusia. Sin embargo, el proyecto Nord Stream 2, cuenta con la oposición de algunos Estados de la Unión, especialmente de Polonia.
Lucha contra el Cambio Climático y OMC La Unión fue una firme defensora de la adhesión de Rusia a la Organización Mundial del Comercio (OMC) concluida en 2012. Además, las aspiraciones de Rusia de ingresar a la OMC fueron respaldadas por los Estados ya pertenecientes a la organización. Por ello, la UE negoció durante años para lograr que Moscú firmara el Protocolo de Kioto sobre el cambio climático a cambio de dar su respaldo a la aspiración rusa en la OMC.
En octubre de 2004 Rusia confirmó que firmaría el protocolo, con lo cual la UE votó positivamente en el Consejo de la OMC. De esta manera, Rusia y la UE han unido fuerzas para defender dos proyectos a los que Estados Unidos se ha mostrado reticente en aceptar.
En 2015 en la Conferencia de París sobre el Clima (COP21) 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante sobre el clima, que entró en vigor en noviembre de 2016. En 2019, el primer ministro ruso Dmitri Medvédev firmó el decreto con el que Rusia ratifica el Acuerdo de París, como ya lo habían hecho los Estados de la UE.
Nord Stream 2
Crisis energética de 2021-presente
Los procesos electorales
Elecciones presidenciales de Rusia de 2018
Influencia rusa en los procesos electorales dentro de la UE
José Baqués Quesada, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Barcelona, atribuye a Rusia un papel activo en la política dentro de la UE, apoyando partidos políticos tanto de izquierdas como de derechas, e influyendo en diferentes procesos electorales. Cita diversos ejemplos como los 11 millones de euros entregados al Frente Nacional francés (desde 2018 llamado Agrupación Nacional) en 2014, o su apoyo a partidos en Alemania como el AfD o Die Linke. Quesada señala la victoria del euroescéptico Miloš Zeman en 2017 en Chequia como el ejemplo más importante de influencia rusa en un proceso electoral. A su vez, según este autor, compañías europeas como Total, tendrían intereses alineados con los de Moscú.
Pandemia de COVID-19 La mediatiazada ayuda sanitaria de Putin a Italia durante la pandemia de COVID-19 en 2020 —el gobierno de Putin envió 14 aviones con equipos y expertos militares— se topó con las sospechas de que su gobierno buscaba simplemente mejorar su imagen o lograr el levantamiento de las sanciones. En este sentido, la UE recordó que dichas sanciones no obstaculizaban la lucha del gobierno ruso contra el COVID-19.
Notas
Referencias
Categoría:Presidencia de Emmanuel Macron Rusia Unión Europea Categoría:Vladímir Putin