thumb|300px|La integración de la movilidad blanda en el espacio urbano implica un diseño que priorice a peatones, ciclistas y transporte público sostenible frente a los vehículos privados motorizados. Movilidad blanda o movilidad suave (del inglés soft mobility) se refiere al conjunto de modos de transporte activos y aquellos motorizados que tienen un bajo impacto ambiental, social y urbano, un bajo coste económico, así como efectos beneficiosos para la salud. Las definiciones de movilidad blanda incluyen siempre a la movilidad activa, como caminar o andar en bicicleta, pudiendo englobar a la micromovilidad eléctrica y a algunos medios de transporte público, como autobuses eléctricos o tranvías.
El propio concepto de movilidad blanda o movilidad suave alude a la reducción de la velocidad del tráfico. Cuestiona la idea de que una mayor velocidad en los trayectos suponga un ahorro de tiempo a largo plazo, debido a que la construcción de vías de alta capacidad suele acompañarse de desarrollos urbanos dispersos. Además, las altas velocidades incrementan el riesgo y la gravedad de los accidentes de tráfico y reducen la vitalidad del espacio público.
Véase también
Referencias
Categoría:Movilidad sostenible