miniaturadeimagen|Detalle del fresco de Francesco Podesti, “Discussione del Dogma”, en la Salla dell’Immacolata Concezione en los Museos Vaticanos.
Carlo Passaglia (2 o 9 de mayo de 1812 en Luca, Italia - 12 de marzo de 1887 en Turín, Italia) fue un teólogo católico, exjesuita y político italiano. Entre sus notables contribuciones se pueden mencionar la introducción de la corriente teológica de la Escuela de Tubinga en Italia, la definición del Dogma de la Inmaculada Concepción promulgado por el papa Pío IX, la apuesta por la pérdida del poder temporal del papa y la defensa de la libertad de la Iglesia en un Estado libre.
Biografía
Primeros años Carlo Passaglia nació en Luca, Toscana, el 2 o el 9Patrick W. Carey y Joseph T. Lienhard (eds.), Biographical Dictionary of Christian Theologians, p. 409. de mayo de 1812. Fue hijo de Michele Carlo Passaglia y Maria Anna Celli (o Colli), ambos oriundos del barrio de San Concordio de Luca. No hay claridad sobre las ocupaciones de los padres de Passaglia: unos establecen que Michele Carlo era un comerciante y otros dicen que era un capitán del ejército, y, en cuanto a su madre, se dice que fue actriz de teatro.Luciano Malusa, “Passaglia, Carlo”, en Dizionario Biografico degli Italiani, volumen 81, 2014, consultable en https://www.treccani.it/enciclopedia/carlo-passaglia_%28Dizionario-Biografico%29/.
Carlo fue bautizado en la Parroquia de Sant’Alessandro Maggiore.Atti dell'Accademia lucchese di scienze, lettere ed arti, Vol. 25, p. 195. Las fuentes divergen sobre el lugar de sus primeros estudios. Unas establecen que recibió instrucción en el Colegio de Pisa, mientras otras dicen que fue educado en el seminario de San Martín, en la misma ciudad de Lucca.Ibid., p. 196. A sus quince años, en noviembre de 1827, Passaglia ingresa a la Compañía de Jesús. En Roma, se matricula como estudiante del Collegio Romano.
Estudios en el Collegio Romano Passaglia estudia Filosofía y Teología en el Collegio Romano. Ahí se vuelve discípulo, junto a Johann Baptist Franzelin, del célebre teólogo Giovanni Perrone.Valfredo Maria Rossi, Carlo Passaglia on Church and Virgin: New Perspectives in Systematic Theology in Light of Nineteenth-Century Catholic Renewal, Leiden/Boston, Brill, 2020, pp. 9-14. Los tres llegarán a ser colaboradores constantes. Tanto fue así que, un par de décadas más tarde, conformarán la escuela teológica conocida como “Escuela Romana”. Otros miembros notables de esta escuela serán Clemens Schrader, Josef Kleutgen y Matthias Joseph Scheeben. Dos de los sellos distintivos de esta escuela teológica fueron la influencia del Romanticismo católico de la Escuela de Tubinga y el rescate del Tomismo. Por eso, Passaglia y sus colegas representan los precursores del Neotomismo.Walter Kasper, The Catholic Church: Nature, Reality, and Mission, Edinburgo, T&T Clark, 2015, p. 65.
Carrera como catedrático Passaglia es nombrado Prefecto de Estudios en el Collegium Germanicum et Hungaricum en 1840. Entre 1841 y 1843 enseñó Derecho Canónico.Giuseppe Rambaldi, S.J., “I due temi della riconciliazione con la Chiesa di Carlo Passaglia”, en Archivum Historicum Societatis Iesu, vol. LV, 1986, p. 89. Según Agostino Giovagnoli, este periodo en el Germanicum representa “el giro teológico” en el “pensamiento passagliano”.Cfr. Agostino Giovagnoli, Dalla teologia alla politica: l'itinerario di Carlo Passaglia negli anni di Pio IX e Cavour, Morcelliana, 1984, p. 31. Y es que la teología romántica, especialmente, la Johann Adam Möhler es apropiada por Passaglia a partir de estos años.
Hacia 1844, Passaglia se doctoró en Filosofía, Teología, Matemáticas y Derecho. Cursó estudios de “lenguas orientales” y por un tiempo impartió clases de matemáticas en un colegio jesuita en Reggio Emilia. Tuvo que abandonar esta cátedra por haber caído enfermo.Rivista di storia e letteratura religiosa, vol. 14, 1978, p. 178. Finalmente, el 15 de agosto de 1845 hizo sus votos solemnes. Enseguida fue nombrado catedrático de Teología Dogmática en el Collegio Romano. Entre 1844 y 1845, Passaglia escribió un manuscrito titulado Synopsis de Gratia a propósito de los conceptos de la “gracia creada” y la “gracia increada”.Valfredo Maria Rossi, op. cit., pp. 9-10.
La cátedra de Passaglia fue interrumpida en 1848, poco antes de la irrupción de la Revolución en los Estados Pontificios. El papa Pío IX había aconsejado al Prepósito General, Jan Roothaan, que los jesuitas salieran de Roma. El motivo estribaba en el odio generalizado que los nacionalistas italianos habían entrañado en contra de los jesuitas. Detrás de este sentimiento antijesuítico estaban varias obras de respetados pensadores italianos que defendían que los jesuitas eran un obstáculo para el progreso de la unificación italiana. Especialmente, la obra más virulenta y más circulada fue Il Gesuita Moderno, de Vincenzo Gioberti.Jacopo De Santis, Tra altari e barricate: La vita religiosa a Roma durante la Repubblica romana del 1849, Florencia, Firenze University Press, 2020, pp. 122-128.
Exilio y retorno Passaglia salió de Roma con el resto de los jesuitas. Entre 1848 y 1850, se estableció en Inglaterra. Conoció a John Henry Newman y, por su intermediación, pudo conocer la Universidad de Oxford. En este par de años en exilio, Passaglia también acude a las universidades en Bélgica (Lovaina) y en Francia.Battista Mondin, Storia della teologia: Epoca contemporanea, pp. 229.
En enero de 1850, una vez que las tropas francesas hubieron vencido a la insurgencia nacionalista, Passaglia regresa al Collegio Romano a reanudar sus lecciones.Claudia Cerchiai, Il Collegio Romano dalle origini al Ministero per i beni e le attività culturali, Istituto poligrafico e Zecca dello Stato, Libreria dello Stato, 2003 p. 118. En el año de su retorno, comienza a escribir sus Commetariorum Theologicorum. Éstos versan sobre diferentes asuntos, entre los que destacan sus reflexiones sobre el credo y sobre la Trinidad. Es, precisamente, durante su retorno al Collegio Romano cuando Passaglia comienza a escribir sus obras teológicas donde madura su pensamiento.
La definición del Dogma de la Inmaculada Concepción El papa Pío IX, desde que fue electo como pontífice, tenía mucho interés por elevar a rango de Dogma la Inmaculada Concepción de María —esto es, que María nació sin la mancha del Pecado Original y por eso Cristo encarnó en su vientre—. El mentor de Passaglia, Giovanni Perrone, S.J., escribió en 1847 un tratado voluminoso sobre la posibilidad de definir el dogma. Se tituló De Immaculato Beatae Virginis Conceptu: An Dogmatico decreto definiri possit?, donde defendió que la definición era factible. El papa leyó esta obra y la aplaudió, tras lo cual convocó una comisión de veinte teólogos para que votaran la definición del dogma.
Llegó, sin embargo, el año de la Revolución (1848) y el papa tuvo que salir exiliado a Gaeta. En el exilio, consultó al cardenal Lambruschini si debía definir el dogma. Éste contestó diciendo que era preciso consultar al episcopado del mundo entero.Giacomo Martina, Pio IX: 1855-1866, pp. 261-263. Pío IX, entonces, publica la encíclica Ubi primum en febrero de 1849, en la cual el papa pedía que los obispos dijeran si estaban de acuerdo, o no, con la definición del dogma. La encíclica dice lo siguiente:
Hemos pensado […], Venerables Hermanos, en escribirles esta Carta para estimular su distinguida piedad y su celo pastoral y para inculcarles, con toda premura, el deseo, según vuestro prudente juicio, de proclamar y realizar plegarias públicas en vuestras diócesis, para que el clementísimo Padre de toda luz se digne iluminaros con la luz de su divino Espíritu, para que en algo de tal importancia tomemos la deliberación que mejor corresponda a la mayor gloria de su Nombre, a la alabanza de la beatísima Virgen y a la utilidad de la Iglesia militante. También deseamos ardientemente que, con la mayor solicitud posible, se dignen hacernos saber cuál es la devoción que anima a vuestro clero y a vuestro pueblo cristiano respecto a la Concepción de la Virgen Inmaculada, y con qué intensidad demostráis que queréis que la cuestión sea definida por la Sede Apostólica, pero, sobre todo, Venerables Hermanos, nos encantaría saber cuáles son sus pensamientos y deseos al respecto.De las 603 respuestas que enviaron los obispos, 543 expresaban su consentimiento de definir el dogma.Manfred Hauke, Introduction to Mariology, tr. de Richard Honak, Washington, D.C., The Catholic University of America Press, 2021, p. 239. Entre 1850 y 1854, Pío IX consultó a tres teólogos para la redacción de la bula donde definiría el dogma. El primero fue Perrone, quien escribió un borrador titulado Deus Omnipotens. En segundo teólogo fue el benedictino Dom Guéranger. Éste escribió el borrador Quemadmodum Deus. Finalmente, el tercer teólogo consultado fue Passaglia, quien trabajó sobre el borrador titulado In Mysterio.
El esquema de Passaglia fue sometido al escrutinio de la comisión de veintiún obispos que convocó Pío IX entre septiembre y noviembre de 1854. No se admitió el esquema por el exceso de referencias patrísticas, quizás demasiado áridas.Michael O’Carroll, C.S.Sp., “Ineffabilis Deus”, en Theotokos: A Theological Encyclopedia of the Blessed Virgin Mary, Eugene, Wipf and Stock Publishers, 1982, p. 183. Tras la redacción de un esquema más, hecho por Monseñor Pacifici, del 1 de diciembre, una comisión de cuatro cardenales —compuesta por Monseñores Wiseman, Santucci, Brunelli y Caterini— aprobó el último borrador. La fecha de promulgación del dogma fue el 8 de diciembre, con la bula Ineffabilis Deus.
En medio de esta proclamación, Passaglia publicó la investigación que realizó para su borrador (In Mysterio), dividida sus tres volúmenes (1854-1855): De immaculato Deiparae semper Virginis conceptu.Valfredo Maria Rossi, op. cit., p. 149.
Salida de la Compañía de Jesús Clemens Schrader y Passaglia colaborarán muy cercanamente en el Collegio Romano entre 1855 y 1857. Esta estrecha colaboración inspiró muy pronto rumores acerca de una posible relación homosexual entre ambos jesuitas.Esta teoría —basada en epístolas— la propuso Hubert Wolf en Hubert Wolf, The Nuns of Sant’Ambrogio: The True Story of a Conventual Scandal, tr. de Ruth Martin, Oxford, Oxford University Press, 2015, pp. 139
El Prepósito General, Pieter Jan Beckx, informó a la Inquisición —presidida por Vincenzo Leone Sallua, O.P.— que había recibido una carta de la Virgen María donde se exigía la separación de Passaglia y Schrader. La carta fue entregada al comisario y decía lo siguiente:Paternidad:
Con todo el ardor de mi corazón le pido en nombre de Dios no dudar en ningún momento de separar al desafortunado Passaglia de su Compañero Schiader [sic]. Recuerde que en su conciencia usted es responsable de la Compañía [de Jesús]. Ay, ay de usted si no liberal al Colegio definitivamente del desafortunado Passaglia, y de aquéllos que no se comportan debidamente, y lo transfiere a otras Casas y nombre a otra persona en lugar de Passaglia, y hará lo mismo para los otros. Usted debe hacer esto si no quiere echarse a llorar por infelicidad. Tenga cuidado de no dejar que otros motivos u otras autoridades lo prevengan, pues la Compañía está en su conciencia, y por esto usted deberá responder ante Dios. ¡Tenga presente la voluntad de Dios sobre esto! Esto se hace por el amor que tengo para mi querida Compañía, Su Paternidad y todos sus hijos. Lo exhorto, una vez más, envíe al desafortunado Passaglia y a su Compañero y a otros que se han ganado semejante corrección lejos de Roma, o traerán la ira de Dios sobre la Compañía. Así que considere que usted es el Superior, y Dios le ha dado la autoridad de comandar definitivamente lo que le he dicho. Si quiere saber quién es la que le ha dado esta advertencia y le ha escrito, es