La Ne'matollāhiyah, u Orden Ne'matollāhi, es una Orden sufí persa denominada así por el nombre su fundador, Shāh Ne'matollāh Walī. Se originó en el sureste de Irán en el y se expandió hasta la India. Entre los siglos XVI y XVIII la Orden existió casi exclusivamente en el Deccán indio y no se reintrodujo en Irán hasta finales del . En la actualidad, la Orden Ne'matollāhi representa una de las órdenes sufíes más extendidas en Irán, contando también con numerosos seguidores en Occidente.

Historia miniaturadeimagen| Mausoleo del fundador de la orden, Shah Neʿmatollāh Walī en Mahan, provincia de Kerman, Irán ( Monumento Nacional )

El fundador

Vida miniaturadeimagen| Cenotafio de Neʿmatollāh Walī en Mahan Nur-ol Din ShāhEl término persa shāh significa rey. Este título forma parte del nombre en la Senda espiritual de los maestros y sheij en Irán y en algunos otros países de tradición sufí, como símbolo de su victoria sobre su nafs. Ne'matollāh Wali, fue uno de los grandes maestros sufíes de los siglos y . Nació en la ciudad siria de Alepo el 14 del mes de Rabi al Awwal de 731/1331. Su padre, Mir Abdollāh, de origen noble, fue uno de los grandes maestros sufíes de su época y descendiente del quinto Imán Muhammad al-Bāqir (fallecido en 732 o 736). Su madre pertenecía al linaje real, descendiente de los gobernantes Shabankara de Fārs (Pārs), en el sur de Irán.

Antes de entrar en el círculo de la pobreza espiritual (faqr), estudió las ciencias exotéricas de su tiempo bajo la dirección de diferentes eruditos de Shirāz. Rokn-ol Din Shirāzi le proporcionó la enseñanza básica, y después estudió retórica con Shams-ol Din Makki. Posteriormente, recibió enseñanzas en teosofía escolástica (hekmat-e ellāhi) bajo la tutela de Seyyed Ŷalāl-ol Din Jārazmi y teología escolástica (kalām) con Qāzi ′Ezz-ol Din. En esta época estudió también el Mersād al-′ebād, de Naŷm-ol Din Rāzi, y al-Eshārāt wa’l tambihāt, de Ibn Sinā (Avicena), así como el Fosus al-hekam de Ibn Arabi, obra que aprendió de memoria y sobre la que escribió posteriormente un comentario.

Sin embargo, convencido de que el estudio de las ciencias y el conocimiento exotérico no le podría llevar al conocimiento de la Realidad divina, Shāh Ne'matollāh lo abandonó todo y fue en busca de un maestro perfecto y guía iluminado. Aquí comenzó el primer período de sus viajes, que él mismo refiere así, según cita Abdol Razzāq Kermāni:

En esa búsqueda, viajó por muchos países durante su juventud y estuvo bajo la enseñanza de numerosos eruditos. A la edad de 24 años realizó un peregrinaje a La Meca, durante el cual conoció al gran maestro sufí ′Abdollāh Yāfe′i (m. 1367) en una mezquita de la ciudad santa. En este primer encuentro, se vio a sí mismo como una gota ante la grandeza del estado espiritual del maestro Yāfe′i. Aludiendo a este encuentro, escribe en su Diwān:

Permaneció con él hasta su muerte y se convirtió en su sucesor. Tras la muerte del maestro Yāfe′i, Shāh Ne'matollāh comenzó su segundo período de largos viajes por diferentes países. Se dirigió primeramente a Egipto y después a la Transoxiana, y allí se instaló en Shāhr-e Sabz, cerca de Samarcanda. Fue en esta etapa cuando se produjo el encuentro entre Shāh Ne'matollāh y Tamerlán, y donde apareció por primera vez como representante de una nueva Orden. Durante su estancia de varios años en Shāhr-e Sabz, atrajo a un gran número de nómadas de origen turco, lo cual llevó finalmente a que Tamerlán le pidiera que abandonara la región. Para evitar problemas, Shāh Ne'matollāh decidió dejar Shar-e Sabz y partir hacia Harāt. En Harāt, Shāh Ne'matollāh se casó con la nieta de Mir Hoseini Herawi (729/1329), cuyas preguntas animaron al gran maestro sufí persa, Mahmud Shabestari (720/1320-1321), a componer su obra maestra La rosaleda del misterio (Golshan-e rāz). Desde Harāt, Shāh Ne'matollāh viajó por diferentes lugares de Irán: fue a Mashhad, residió durante un tiempo en Yazd y en Baft, y se estableció después en Kuhbanan. Desde allí, se dirigió a Kermán y más tarde a Māhān, donde pasó los últimos veinticinco años de su vida, enseñando y guiando a los buscadores hasta su muerte en 1430/31.

Enseñanzas y obras En opinión del Dr. Nurbakhsh, los esfuerzos de Shāh Ne'matollāh en el campo del sufismo dieron un nuevo lustre a la reputación de todos los sufíes, y fueron beneficiosos para el mundo islámico en general y para los iraníes en particular.

Además de guiar a un gran número de discípulos, Shāh Ne'matollāh se dedicaba a cultivar la tierra, haciendo de su trabajo un modelo a seguir para sus discípulos. El objetivo era demostrar a sus seguidores que la mejor forma de purgar el nafs (ego)El término árabe-persa (al-nafs) posee una gran variedad de significados, entre ellos: la esencia (de un objeto), el alma, la psique, el espíritu, la mente, el ser vivo, la persona, lo individual, el deseo, la identidad de una persona, o el «yo». El término ΄elm al-nafs (Ciencia del alma) se traduzca como «psicología».

En la terminología sufí, se usa normalmente el nafs para referirse al nafs-e ammāra (el alma baja, el yo dominante) (en francés: ame concupiscente; en latín: cupido libido), haciendo alusión al ego del hombre que está dominado por el mal. Desde esta perspectiva, este término denota normalmente la totalidad del alma-cuerpo, en el sentido que el hombre está sujeto a su egocentrismo, y se ve llevado por sus pasiones, o la «carne» (como el término griego sarx, de la forma que lo entienden los padres de la iglesia ortodoxa griega)., mantener la disciplina espiritual y purificar el corazón es el servicio a los demás y mostrar bondad con todos los seres humanos. Por ello, los darwish de la Orden Ne'matollāhi se dedican activamente al servicio de la sociedad, apartándose de la indolencia y de la pereza. Bajo la guía de Shāh Ne'matollāh, aprendieron a fijar su atención interior en Dios manteniendo al tiempo el trato con las personas, poniendo en práctica el principio de “soledad entre la multitud”.

Shāh Ne'matollāh demostró con su ejemplo práctico que la reclusión, el arrinconamiento y la dejadez originan en el sufí depresión y melancolía, y que una actividad constructiva en la sociedad, acompañada del recuerdo continuo de Dios en el corazón, originan gozo y calma en él. Esta actitud de Shāh Ne'matollāh contra la apatía y el letargo se comprueba también con la prohibición a sus discípulos del uso de cualquier droga psicotrópica, opio o hachís, en un tiempo en que eran comúnmente utilizados por la gente normal y por muchos darwish.

Otra de las innovaciones de Shāh Ne'matollāh en relación con la actividad social fue la prohibición de vestir ropajes especiales o de aparecer en público con cualquier forma de vestimenta específicamente sufí. Él insistía en que los asuntos interiores y espirituales debían mantenerse libres de cualquier forma de ostentación o de pretensión. Según sus propias palabras, “lo incoloro está mucho más cerca de Dios que lo blanco o lo negro”. Para Shāh Ne'matollāh, la nobleza del hombre consiste en adornarse con los Atributos y Cualidades divinas, y no en ponerse un hábito o un vestido determinado.

A Shāh Ne'matollāh se debe también la depuración de elementos ajenos al espíritu del sufismo, que se habían ido incorporando poco a poco a lo largo de los siglos.

Sin embargo, uno de los pasos más importantes que dio fue considerar que el sufismo no estaba reservado a un número reducido de personas. En contraste con otros maestros de su tiempo, que aceptaban solamente a ciertos buscadores de Dios y rechazaban a otros como no cualificados, Shāh Ne'matollāh dejó su puerta abierta a todos ellos, instruyendo en la Senda del Amor a aquellos en quienes percibía el anhelo por la Unicidad divina (Tawhid). Desde el punto de vista de la perfección humana, consideraba a todo el mundo igualmente digno y merecedor de la escuela del sufismo. Solía decir: “A todos aquellos que los santos rechazaron, yo los acepto, y, de acuerdo con su capacidad, los perfecciono”.

Shāh Ne'matollāh fue reconocido también por respetar a todos los pueblos y creencias, así como a las demás órdenes sufíes de su tiempo. Allá donde fuera, se relacionaba cortésmente, conversaba con los hombres sabios y respetaba a las gentes de la región.

De esta forma, Shāh Ne'matollāh Wali avivó la llama del sufismo en Irán. Los maestros posteriores de la Orden Ne'matollāhi han mantenido estos principios de Shāh Ne'matollāh de integrar la vida social y la espiritual.

Shāh Ne'matollāh comenzó a escribir poesía después de cumplir los sesenta años. Sin embargo, su fama no se debe a sus poemas, ya que en realidad, él no es un poeta, sino un gnóstico que revela la Realidad divina bajo el ropaje del verso.

La forma principal en la que Shāh Ne'matollāh escribió la mayor parte de su obra fue el gazal (qazal), siendo minoritarias otras formas métricas, como las casidas (qasidah, oda elegíaca), masnawi (dístico) y robā′i (cuarteta), y destacando su Diwān como una de sus obras más importantes. También se atribuye a Shāh Ne'matollāh un largo tarŷibandPoema extenso dividido en estrofas que, a menudo, trataba el tema de la Unidad del Ser (wahdat-e woŷud)., de una gran belleza y exquisita profundidad. Más tarde, sus poemas fueron incluso interpretados como predicciones de importantes acontecimientos históricos. En total, escribió varios cientos de obras, que van desde breves ensayos exegéticos sobre el Corán hasta tratados sobre las enseñanzas de Ibn Arabi.

Traslado a la India La reputación de Shāh Ne'matollāh se extendió ya en vida por Irán e India.  El rey bahmaní del Deccán, Ahmad Shāh I (r. 1422-36), le invitó a su corte en Bidar, pero Shāh Ne'matollāh se quedó en Māhān y envió en su lugar a su nieto Nurullāh. Ahmad Shāh Wali recibió a Nurullāh con gran alegría y le dio a su hija como esposa.  Después del fallecimiento de Ne'matollāh Wali, el gobernante invitó a su hijo y sucesor Burhān-ol Din Jalilollāh I (1374-1460), quien finalmente aceptó la invitación. Jalilollāh, sus sucesores y los seguidores de la Orden mantuvieron una buena relación con la corte bahmaní durante años, se casaron con la casa gobernante y obtuvieron cargos políticos. Sin embargo, no tenían mucha influencia religiosa en la sociedad.

Cuando Burhān-ol Din Jalilollāh abandonó Irán entre 1433 y 1435 d.C., dejó la Orden a cargo de su hijo Mir Shams-ol Din (m. Aprox. 1450). Después de su muerte, la Orden dejó de tener un líder espiritual influyente en Irán. Cuando Shāh Ismail I fundó la dinastía safávida en 1501 d.C. e hizo del chiismo la religión oficial del estado, todas las órdenes sufíes que no eran chiitas tuvieron que abandonar el país o fueron relegadas a regiones periféricas.  Durante este tiempo, la Ne'matollāhiyah se convirtió en una Orden oficialmente chií.  El centro se trasladó a la ciudad de Yazd y los miembros de la Orden inicialmente tuvieron una buena relación con la corte safávida, se casaban en la corte y asumían cargos políticos.  Sin embargo, cuando un miembro de la familia, Amir Qiyās ad-Din Mirmirān, se vio envuelto en un levantamiento en la época del Shāh Abbas I (r. 1587-1629), la Orden cayó en desgracia. Con el tiempo, la Ne'matollāhiya desapareció en gran parte de Irán, aunque la familia siguió ocupando puestos en Yazd hasta alrededor de 1671-1672.

Regreso a Persia