miniaturadeimagen|Caricatura de la revista Ghimpele que muestra al Papa Pío IX y otros monarcas (Francisco José, Alejandro II y Guillermo I) saliendo de la cueva de "Una sociedad dei gratia para la explotación de los pueblos" siendo atacados por proletarios representando "La internacional" con un martillo que dice "Progreso" (1871). El filósofo alemán del Karl Marx, fundador y principal teórico del marxismo, veía la religión como "el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu" o el "opio del pueblo". Según Marx, la religión en este mundo de explotación es una expresión de angustia y al mismo tiempo es también una protesta contra la angustia real. En otras palabras, la religión continúa sobreviviendo debido a las opresivas condiciones sociales. Cuando se destruya esta condición de opresión y explotación, la religión se volverá innecesaria. Al mismo tiempo, Marx vio la religión como una forma de protesta de las clases trabajadoras contra sus malas condiciones económicas y su alienación.Raines, John. 2002. "Introduction". Marx on Religion (Marx, Karl). Philadelphia: Temple University Press. Page 5-6.
Así, la religión siempre es una concepción de ideas políticas que tienden a reafirmar la estructura económica existente. Esto revela el porqué de la referencia a un opiáceo: la religión no se considera una forma de degradación intelectual ni tampoco una mera ilusión generada por las clases dominantes (interpretación no marxista que suprimiría la idea que este tenía de la ideología, esto es, la ilusión de universalidad dentro de cada clase), sino que la religión es, por el contrario, el anestésico necesario de la sociedad entera frente a la alienación social y de las clases oprimidas frente a sus condiciones materiales de existencia.En la interpretación marxista-leninista, todas las religiones e iglesias modernas son consideradas como "órganos de reacción burguesa" utilizados para "la explotación y estupefacción de la clase trabajadora". Varios gobiernos marxistas-leninistas en el , como la Unión Soviética después de Lenin y la República Popular de China bajo Mao Zedong, implementaron reglas que introdujeron el ateísmo estatal.
Algunos eruditos marxistas han clasificado los puntos de vista de Marx como adherentes al posteísmo, una posición filosófica que considera la adoración de deidades como una etapa en algún momento obsoleta, pero temporalmente necesaria, en el desarrollo espiritual histórico de la humanidad.D. Turner, "Religion: Illusions and liberation", in: Terrell Carver (ed), The Cambridge Companion to Marx (1991), , p. 337.
Teóricos políticos marxistas y revolucionarios de la religión
Karl Marx y Friedrich Engels
miniaturadeimagen|Karl Marx y Friedrich Engels. Las opiniones religiosas de Karl Marx han sido objeto de muchas interpretaciones. Marx realiza la crítica religiosa de la economía a través de la doctrina del fetichismo. Escribió en cuanto a la alienación religiosa en la Crítica de la filosofía del derecho de Hegel:
Siguiendo a Ludwig Feuerbach, Marx sostiene que «el fundamento de la crítica irreligiosa es: el ser humano hace la religión; la religión no hace al hombre». Por su parte, Friedrich Engels dijo lo siguiente de la religión:
Con la excepción de su tesis doctoral Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro, en donde habla de los argumentos tradicionales para la existencia de Dios, los cuales "o bien no son más que tautologías carentes de sentido... o son argumentos de la existencia de la autoconciencia esencial del hombre"; la crítica de la religión en Marx es, más que una defensa del ateísmo materialista, una crítica de la sociedad, la cual usa la religión para reafirmar la estructura económica existente. En la metáfora del opio, la religión es, en lugar de un estupefaciente o alucinógeno, un analgésico o anestésico necesario de las clases oprimidas frente a sus condiciones materiales de existencia a la clase dominante.
Marx apoyó los movimientos cartistas ingleses contra la iglesia: «la lucha contra el clericalismo asume en Inglaterra el mismo carácter que toda otra lucha seria: de una lucha de clases emprendida por los pobres contra los ricos, el pueblo contra la aristocracia, el "bajo pueblo" contra sus "superiores"».
Para Engels la moral es una ideología para mantener a raya al pueblo, siendo la religión el recurso más importante. La moral siempre fue "una moral de clase; o bien justificaba el dominio y los intereses de la clase dominante, o bien, en cuanto que la clase oprimida se hizo lo suficientemente fuerte, representó la irritación de los oprimidos contra aquel dominio y los intereses de dichos oprimidos, orientados al futuro”.F. Engels (1880), "Del socialismo utópico al socialismo científico" Prólogo a la edición inglesa de 1892.
Friedrich Engels tuvo especial interés por el origen del fenómeno religioso y su papel histórico. En sus análisis antropológicos, Engels describe la forma ideológica de la religión como el "reflejo fantástico, en las cabezas de los hombres, de los poderes externos que dominan su existencia cotidiana" y su origen es la impotencia del hombre hacia la naturaleza. El bajo nivel de dominio de la naturaleza y la dependencia de eventos naturales desconocidos conducen a prácticas religioso-mágicas para compensar el subdesarrollo económico, técnico y científico: "Estas diversas ideas falsas acerca de la naturaleza, el carácter del hombre mismo, los espíritus, las fuerzas mágicas, etc., se basan siempre en factores económicos de aspecto negativo; el incipiente desarrollo económico del período prehistórico tiene, por complemento, y también en parte por condición, e incluso por causa, las falsas ideas acerca de la naturaleza". Estas fuerzas naturales luego se personifican en las religiones paganas y finalmente "todos los atributos naturales y sociales de los muchos dioses se transfieren a un único Dios omnipotente, el cual no es a su vez sino el reflejo del hombre abstracto". Engels describe como "curioso" el origen de la concepción de la santidad en "pueblos primitivos". "Lo que es originalmente sagrado es lo que hemos tomado del reino animal, lo bestial; las "leyes humanas" son tan abominables en relación con esto como lo son en el Evangelio a la ley divina."
Al igual que Max Weber, para Marx y Engels en una sociedad en la que predomina la producción de mercancías, el cristianismo, particularmente el protestantismo, es la religión adecuada". La reforma protestante fue cimiento del capitalismo, en especia el dogma calvinista de la predestinación, que es "la expresión religiosa del hecho de que en el mundo comercial, en el mundo de la competencia, el éxito o la bancarrota no depende de la actividad o de la aptitud del individuo, sino de circunstancias independientes de él".
El método sociológico de Engels sobre las religión le permitió comprender las instituciones religiosas "no como un todo homogéneo [...] sino como un campo de fuerzas atravesado por conflictos sociales". Como el joven Marx, Engels reconoce la dualidad paradójica de la religión como "opio del pueblo" al sacralizar el orden establecido y también como papel revolucionario. Por ejemplo, en Contribución a la historia del cristianismo primitivo comparó la similitud entre el cristianismo primitivo y el movimiento obrero contemporáneo. Para Engels, "el socialismo cristiano era una contradicción en términos" pero "el socialismo como ciencia estaba completamente fuera de las creencias especulativas. Que un hombre fuera cristiano o ateo no tenía nada que ver con su socialismo".
Algunos estudios recientes han sugerido que el "opio del pueblo" es en sí mismo una metáfora dialéctica, una "protesta" y una "expresión" de sufrimiento.McKinnon, AM. (2005). 'Reading 'Opium of the People': Expression, Protest and the Dialectics of Religion'. Critical Sociology, vol 31, no. 1-2, pp. 15-38 "Opium as Dialectics of Religion: Metaphor, Expression and Protest".Roland Boer in International Socialism. Issue 123 "The full story: on Marxism and religion". Marx no se opuso a la vida "espiritual" y pensó que era necesaria. En el "Salario del trabajo" de los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, Marx escribió: "Para desarrollarse en una mayor libertad espiritual, un pueblo debe romper la esclavitud de sus necesidades corporales, debe dejar de ser esclavo del cuerpo. Deben, sobre todo, disponer de tiempo para la actividad creativa espiritual y el disfrute espiritual".Shippen, Nichole Marie (2014). Decolonizing Time: Work, Leisure, and Freedom (illustrated ed.). New York: Springer. . Según Howard Zinn, "[esto] nos ayuda a comprender el atractivo masivo de los charlatanes religiosos de la pantalla de televisión, así como el trabajo de la Teología de la Liberación para unir la conmoción de la religión a la energía de los movimientos revolucionarios en países miserablemente pobres".Así, dado que la religión y la sociedad se relacionaron esencialmente tomando la crítica de la religión un papel central en Marx, "la crítica de la religión es el requisito previo de toda crítica".Einleitung zur Kritik der Hegelschen Rechtsphilosophie, Marx-Engels-WerkeBand 1, S. 378-379 Engels escribe en el Anti-Dühring que la religión no puede abolirse debido ya que, a nivel teórico, "no es más que el reflejo fantástico, en las cabezas de los hombres, de los poderes externos que dominan su existencia cotidiana"; y a nivel práctica, sólo resultaría en la prolongación de su vida al proporcionarle mártires. También criticó el antisemitismo como reaccionario, "característica de una civilización atrasada".
Mientras que la revolución francesa declaró la diosa razón como ser supremo, Marx expresó que «la crítica de la religión desemboca en la doctrina de que el ser humano es el ser supremo para el ser humano», es decir, que el ser humano mismo es "el criterio" de la crítica filosófica, al que llama su imperativo categórico de subvenir a todas las relacionas en las cuales el hombre es un ser envilecido, humillado, abandonado, despreciado". Denys Turner argumenta que los puntos de vista de Marx son adherentes al posteísmo, una posición filosófica que considera la adoración de deidades como una etapa en algún momento obsoleta, pero temporalmente necesaria, en el desarrollo espiritual histórico de la humanidad.
Marx escribió en Sobre la cuestión judía que no bastaba con la secularización del Estado para alcanzar una sociedad libre, como creía Bruno Bauer, sino "aboliendo la religión". Además, el Dios en la sociedad burguesa es el dinero, "el celoso Dios de Israel". Así la religión es "una parte de la general contradicción secular entre el estado político y la sociedad burguesa". Esta posición la mantuvo en la Crítica del Programa de Gotha donde criticó que "la libertad de conciencia" burguesa se limita a la "libertad de conciencia religiosa", mientras que el socialismo aspira a "liberar la conciencia de todo fantasma religioso".
Superar la quimera religiosa requiere no sólo la crítica teórica sino también material. "El reflejo religioso del mundo real únicamente podrá desvanecerse cuando las circunstancias de la vida práctica, cotidiana, representen para los hombres, día a día, relaciones diáfanamente racionales, entre ellos y con la naturaleza". Engels afirma que en la sociedad comunista la religión no es abolida, sino que muere naturalmente debido a que se ha sometido las fuerzas sociales a la dominación de la sociedad. En una entrevista del Chicago Tribune en 1879, Marx declaró “que las medidas violentas contra la religión son una tontería" pero "a medida que crece el socialismo, la religión desaparecerá" mediante "el desarrollo social, en el que la educación debe jugar un papel”.
August Bebel
Paul Lafargue miniaturadeimagen|Paul Lafargue.