El conflicto intercomunitario en el Mandato británico de Palestina fue la lucha civil y armada entre palestinos árabes y pobladores judíos (Yishuv) durante el gobierno británico del Mandato británico de Palestina, comenzando desde la guerra franco-siria de 1920 hasta la guerra árabe-israelí de 1948.

Antecedentes

Movimiento sionista durante periodo otomano thumbtime=1|miniaturadeimagen|La Vida de los judíos en Palestina, una película documental rusa de Noah Sokolovsky presentada en el 11 congreso sionista, en 1913. Los líderes y abogados sionistas seguían la situación de la tierra de Palestina, viajando allí regularmente. Su preocupación estaba centrada en los futuros asentamientos judíos. El futuro de los habitantes árabes existentes en esa tierra les importaba tan poco como a los líderes árabes el bienestar de los judíos. Durante las etapas de formación, los negociadores sionistas con mayor poder político (como los británicos) mantenían entusiasmados sus negociaciones, y guardaban silencio respecto a los habitantes de Palestina, que se calcularon en casi medio millón, a finales del .

Según Anita Shapira, entre el y principios del , "Los árabes en palestina eran vistos como uno más de los inconvenientes existentes en Palestina, como: Las autoridades otomanas, el clima, dificultades de adaptación, [...] La organización sionista no trató el asunto durante ese periodo y no formuló ninguna línea política sobre ello. Incluso en esa particular coyuntura, en el movimiento, tales deliberaciones [...] tenían la misma importancia que las habituales discusiones aprendidas que se mantenían en el patio de los rebes Jasídicos respecto a qué pasaría tras la llegada del mesías".Anita Shapira, Land and Power; The Zionist Recourse to Force, 1881–1948, Oxfore U. Press, N.Y., 1992. p. 51

Lo que los sionistas pensaran dar a los árabes sobre derechos nacionales, quizás estaba representado en este pasaje de Israel Zangwill, escrito justo tras la Primera Guerra Mundial: "Los árabes deberán reconocer que el camino de gloria nacional renovada recae sobre Bagdad, Damasco y Meca y los vastos territorios liberados para ellos de los turcos; y deberán estar satisfechos. [...] Los poderes que los han liberado tienen, sin lugar a duda, el derecho de requerirles no envidiar la insignificante franja (Israel) necesaria para el renacimiento de una todavía más oprimida población".Zangwill, Israel, The Voice of Jerusalem, (New York, Macmillan and Company, 1921) p. 110. Así, desde el principio, los sionistas vieron a los árabes residentes en Palestina como parte de una nación árabe mayor.Simha Flapan, Zionism and the Palestinians, 1979, , p. 11

Menachem Ussishkin y Dov Ber Borojov, líderes sionistas en la diáspora, según Anita Shapira, ignorantes de la postura real árabe, expresaron su creencia de que los árabes palestinos serían asimilados por los judíos. Debido a que los judíos estaban más desarrollados, liderarían el desarrollo del país, los árabes se someterían ellos mismos y asimilarían la influencia cultural judía. Borochov también dijo que los árabes eran una "gente similar a nosotros en sangre y espíritu", y adoptó el concepto de hermandad entre todos los descendientes de Sem, como fundamento de su opinión. Según Shapira, esta aproximación fue parte de una campaña de autopersuasión, de que los árabes no eran amenaza para la realización de los objetivos sionistas.

Según Jonah Frankel, los inmigrantes de la Segunda Aliyá tenían unos profundos valores seculares y nacionalistas. Sin embargo, la actitud hacia los árabes tomó muchas formas. En un extremo estaban los que Yitshak Epstein y Rabi Binyamin, que mantenían que el sionismo no debía hostigar a los árabes. Epstein defendía el asentamiento solamente en áreas no trabajadas por los árabes. Rabi Binyamin mantenía que la educación moderna, completa igualdad y la modernización; llevaría a los árabes a aceptar la masiva inmigración judía. En el otro extremo estaban los que asumían que para alcanzar los objetivos sionistas, deberían derrotar una resistencia árabe violenta. Brenner escribió "Existe ahora, debe existir, odio mutuo [judíos y árabes], y existirá en el futuro también". Una mitología conectando descendientes a la tierra fue, a menudo, un tema para ellos. Por ejemplo K.L. Silman escribió:

Derramamos nuestra sangre y vivimos aquí. Nuestra vida es la continuación del pasado y también lo es el derramamiento de sangre. Una nación no construye su vida sino sobre los fundamentos de su pasado y la sangre está unida a sangre.

Según Frankel, este tipo de mitología fue una parte importante del legado político de la Segunda Aliyá.J. Frankel, "The Yizkor book of 1911", in Essential Papers on Zionism, ed. By Reinharz & Shapira, 1996, , pp. 422–448

En respuesta a los ataques árabes bajo los turcos, los sionistas en Palestina crearon la organización Hashomer (el vigilante) para autodefensa.

Nacionalismo árabe y respuesta árabe al sionismo Bajo los otomanos, la población árabe aceptaba en todas partes al sultán otomano, considerándolo su legítimo soberano. Enviaban a los jóvenes a las guerras del monarca, pagaban los tributos. La gran mayoría de los súbditos árabes habían aceptado esta especie de contrato. A cambio esperaban mayor seguridad, estabilidad y preservación de los valores islámicos.

En 1856, los otomanos emitieron el edicto Hatt-i Humayun, garantizando iguales derechos para todos los sujetos otomanos. A pesar de esto, los musulmanes todavía veían a los judíos como dhimmis: gente protegida por los musulmanes y subordinada ellos. Esto cambió cuando, a causa de la inmigración judía y la adquisición de tierra, a finales del , se dieron cuenta de que el sionismo quería crear un estado judío en Palestina. Tanto palestinos, cristianos como musulmanes, estaban preocupados.C. D. Smith, 2001, Palestine and the Arab–Israeli Conflict, 4th ed., , pp. 28, 43

En 1897, se formó una comisión árabe en Jerusalén, dirigida por el Mufti, para investigar las ventas de tierras a los judíos. Sus protestas llevaron al cese de estas ventas por varios años. Los campesinos árabes protestaban si los hacendados judíos los expulsaban de sus hogares, creándose violencia y resistencia armada. Sin embargo, la propiedad de tierra por judíos sí era aceptada, si a los campesinos se les permitía quedarse.C. D. Smith, 2001, Palestine and the Arab–Israeli Conflict, 4th ed., , pp. 43–44

Yusuf al-Khalidi, un prominente ciudadano de Jerusalén, escribió al rabino principal de Francia que la implementación de sionismo requeriría la "fuerza bruta". Rashid Rida declaró en 1902 que el sionismo no solo busca un refugio seguro para los judíos, sino que también pretende una soberanía nacional. Naguib Azoury, un cristiano maronita de Beirut, predijo que habría choques violentos entre árabes y judíos en Palestina.C. D. Smith, 2001, Palestine and the Arab–Israeli Conflict, 4th ed., , p. 45

Tras la Revolución de los Jóvenes Turcos en 1908, el nacionalismo árabe creció rápidamente en el área. La mayoría de los nacionalistas árabes veían al sionismo como una amenaza, aunque había una minoría que percibía al sionismo como un camino a la modernidad.Mohammed Muslih, The Origins of Palestinian Nationalism, New York 1988, chapter 3, See also Yehoshua Porath, The Emergence of the Palestinian–Arab National Movement 1918–1929, introduction. Según C. D. Smith, esto se debió al auge del Sionismo socialista, que estaba abiertamente opuesto al empleo de árabes por los sionistas, condenando la permanencia de campesinos árabes en tierra de propiedad judía, y con la intención de una entidad judía separada en Palestina. Ya que estos asuntos eran discutidos en la prensa judía, también fueron conocidos por los árabes palestinos, especialmente después de que hubiera aparecido la prensa árabe palestina. Los dos principales periódicos anitsionistas, Al-Karmil, fundado en 1908 en Haifa, y Filastin, fundado en 1911 en Jaffa, estaban dirigidos por cristianos ortodoxos. En el parlamento otomano en Estambul, los representantes palestinos solicitaron un mayor control otomano del sionismo.C. D. Smith, 2001, Palestine and the Arab–Israeli Conflict, 4th ed., , p. 45

Yosef Gorny investigó las características ideológicas del sionismo en la confrontación judía-árabe, en su libro Zionism and the Arabs, 1882-1948 (Sionismo y los árabes). También dice que dos cuestiones ideológicas eran importantes. La primera era si los árabes palestinos eran parte de una nación mayor o constituían una entidad nacional palestina separada. La segunda era hasta qué punto el sionismo podía basar sus demandas en derechos históricos. El objetivo del sionismo de "construir en Palestina una clara sociedad nacional judía", significa que también hace honor a ciertos principios que afectan a su actitud hacia los árabes. Gorny distingue el "deseo de concentración territorial de la población judía en Palestina", "el deseo de crear una mayoría judía en Palestina", la "creencia de que el empleo exclusivo de mano de obra judía son requisitos previos para una sociedad judía independiente", y el "renacimiento de la cultura hebrea como condición previa para el renacimiento de la nación". +Demogrfía en PalestinaY. Gorny, 1987, Zionism and the Arabs, 1882–1948, p. 5 (italics from original)AñoJudíosÁrabes18006.700268.000188024.000525.000191587.500590.0001931174.000837.0001947630.0001.310.000 Gorny también distingue varios desarrollos importantes que tuvieron relevancia en la confrontación y la actitud de los sionistas. Hasta 1917, el sionismo fue tolerado como un movimiento nacional en el imperio otomano. Después de 1917, Palestina se convirtió en un mandato administrado por los británicos, y el derecho de los judíos a una patria en Palestina fue reconocido por los británicos y la liga de las Naciones. En 1948, se estableció el estado de Israel. Simultáneamente, el problema palestino sería cada vez más importante para los judíos, árabes y la comunidad internacional. Durante este periodo, el balance demográfico cambió de un judío por cada 23 habitantes en 1880 a un judío por cada 3 habitantes en 1947 (ver tabla). Finalmente, Gorny dice que el ritmo desigual de occidentalización dio a la sociedad judía ventaja en tecnología organización. La sociedad judía era principalmente urbana, y la sociedad árabe era principalmente rural.

En su libro Sionismo y los palestinos, Flapan destaca seis conceptos básicos de l política sionista respecto a los árabes:

Construcción gradual de una economía y potencial militar como base para alcanzar los objetivos políticos. Alianza con una gran potencia, externa al Oriente Medio. No reconocimiento de la existencia de una entidad nacional palestina. Misión de civilización sionista en un área subdesarrollada. Segregación económica, social y cultural; como requisitos previos para el renacimiento de la vida nacional judía. El concepto de "Paz desde la fuerza".

Norman Finkelstein dice "El consenso estratégico [en el movimiento sionista] sobre el problema árabe era extraordinario". Este consenso estaba basado en tres premisas:

El movimiento sionista no deberá esperar ni buscar la conformidad de los árabes palestinos. El éxito de la empresa sionista dependerá del apoyo de una (o más) grandes potencias. El conflicto palestino deberá resolverse dentro del marco de una alianza regional, subordinada a los intereses de las grandes potencias.Finkelstein, 2003, Image and Reality of the Israel–Palestine Conflict, 2nd Ed., pp. 17–19

Acorde a las primeras promesas de Ben-Gurión, en la Declaración de independencia de Israel declara que "[Israel] asegurará la completa igualdad de derechos sociales y políticos a todos sus ciudadanos, independientemente de su religión, raza o sexo".Y. Gorny, 1987, Zionism and the Arabs, 1882–1948, p. 307

Bajo la administración de la ocupación británica