Mohammed Larbi Messari (en árabe: محمد العربي المساري) (Tetuán, protectorado español de Marruecos, España 7 de julio de 1936 – Rabat, Marruecos, 25 de julio de 2015) fue un político, diplomático, hispanista e historiador marroquí y miembro del Partido Istiqlal. +Año Cargo ocupado1958Locutor en la Radio Televisión Maroc1964Redactor en el periódico Al-Alam1964-1972Secretario General de la Unión de Escritores en Marruecos1969Secretaría General de la Unión de Periodistas Árabes 1974Miembro ejecutivo del partido Istiqlal 1982Director del periódico Al-Alam1984Diputado en el Parlamento en Marruecos 1985-1991Embajador de Marruecos en Brasil1992Vicepresidente del Sindicato de Periodistas Africanos1993-1998Secretario General del Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí 1998-2000Ministro de Comunicación del Reino de Marruecos2002-2004Miembro jurado del Premio Mundial de la Libertad de Prensa UNESCO/Guillermo Cano2004Presidente del jurado del Gran Premio Nacional de la Prensa
Biografía Mohamed Larbi Messari fue una personalidad crucial en la vida periodística, política e histórica del Reino de Marruecos. Debido a su perfil polifacético tuvo la capacidad de poder pensar y transmitir sus ideas y dedicación a la sociedad marroquí y al Estado en el que nació. Una de esas facetas, de muchas, es la de hispanista y que ser desarrollará en el siguiente apartado sobre su carrera profesional. Pero subrayó su faceta de hispanista porque nació en un contexto que al final provocó el despertar de su interés por el país vecino, España, y por su idioma. En el homenaje a Mohammad Larbi Messari titulada "Toda una vida por la patria" realizada entre diciembre de 2016 y marzo de 2017 en la galería de Archivos de Marruecos (cuyo vídeo está en las referencias) se cuenta que nació en el contexto de la guerra civil español debido a que llegó al mundo diez días antes del golpe de Estado en España (julio de 1936) perpetrado por Francisco Franco desde Tetuán:
En cuanto a su formación académica realizó sus estudios primarios y secundarios entre Tetuán, Tánger y Granada. Después se fue a El Cairo, donde se graduó en el Instituto de Preparación Radiofónica en 1959, empezando así su pasión por el ámbito periodístico.
Respecto a sus aficiones en el Archive du Maroc se cita una breve declaración que proviene del homenaje a Larbi y es la siguiente: “Mi pasatiempo es la lectura, la lectura, luego la lectura” que viene a reflejar la estructura gramatical de una expresión muy típica en el contexto cotidiano islámico. Ese símil realizado tiene que ver con un pasaje del Hadiz en el que Abu Hurairah narra el momento en el que un hombre le preguntó al profeta Muhammad “¿Quién merece mi mejor trato y compañía?” respondiendo el mensajero de Allah: “tu madre, tu madre, tu madre después tu padre y después los cercanos a ti”. De este modo, Larbi Messari da cuenta de su pasión por la lectura con una imitación similar al hadiz y muy popular entre los musulmanes. Además, su interés sobre la lectura es tan grande que a través del homenaje nos explica lo siguiente:
En la evolución personal de Larbi Messari las mujeres han tomado un papel muy importante. Cuando habla sobre su recorrido educativo dejó constancia de que su madre fue la que se preocupó en toda esa etapa, la que se encargó de elegir los materiales escolares y de comprarle la ropa. Asimismo, en las elecciones que tuvo que hacer a lo largo de su vida, tanto en las cuestiones personales como en el ámbito educativo o profesional su reflexión es que “...fueron el resultado de las intersecciones de las coincidencias de la vida”. Cuando contrae matrimonio con Lalla Touria también destaca que todos los éxitos de su vida se fueron cumpliendo gracias a la paciencia de su esposa y de sus hijos. Otras persona de gran relevancia como su hijo, Nizar Messari, destacó que:
Carrera profesional Uno de sus primeros artículos fue publicado en el periódico Al-Bayane que se publicaba en Nueva York y la temática de lo que escribió formaba parte de una serie de artículos sobre la crisis marroquí tras el exilio de Muhammad V. La importancia de este artículo para Larbi es que consiguió que el propietario del medio mencionado, Sr. Raji Dhaher, le comunicase una bienvenida a sus escritos, instándole a escribir más.
Su primer puesto de trabajo fue en 1958 en la Radiodiffusion Télévision Marocaine (RTM) que se fundó en 1928. Esta emisora marroquí es una de las miembros fundadoras de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en 1950. Más adelante en 2005 evolucionaría a ser la Société Nationale de Radiodiffusion et de Television (SNRT) la actual sociedad que da los principales canales de televisión en Marruecos (Al Aoula, Al Maghribia, Arryadia, Tamazight TV, etc). Fue en este puesto de trabajo donde desarrolló sus dotes como productor de radio con personalidades importantes del sector como Mahdi Elmandjra. Larbi Messari en esta etapa de su vida presentó un programa de radio llamado "Ahdath wa rijale" que se podría traducir como "Eventos (o acontecimientos) y hombres". En 1964 se convierte en redactor en el periódico Al-Alam y, aparte de escribir entradas e informar a los lectores, frecuentaba el Ministerio de la Información del Reino de Marruecos para cubrir acontecimientos tan importantes como las elecciones parlamentarias de Marruecos de 1970 o la apertura de la primera sesión de la Cámara de Representantes el 14 de octubre de 1977, tras unos años cruciales de la vida de Marruecos. Otros cargos de gran relevancia profesional fueron el de secretario general de la Unión de Escritores de Marruecos entre 1964 y 1972 o el de miembro de la Secretaría General de la Unión de Periodistas Árabes en 1969.No obstante, Larbi Messari no sólo se dedicaba al periodismo sino también a la política, en el partido Istiqal, y la prueba de ello es una carta que le envió a Allal Al-Fassi en el mes de junio del año 1964 en la que en un extracto sacado del Archive du Maroc decía:
Esto quiere decir que si para Messari la política debía ser un actuar constante bajo los preceptos de la moralidad porque la definición que da él del periodismo es estableciendo un símil entre el jinete y su caballo:
De modo que, la perspectiva que tenía del periodismo iba intrínseca a su ser cuando se dedicaba a la política en el seno del partido Istiqlal, ya que según se cuenta en el homenaje él no sólo hacia política, sino que también expresaba las ideas de la humanidad y la cultura marroquí. De ahí que expresara, en su carta a Allal Al Fassi en 1964, el hecho de que no era ético quedarse callados en el contexto político que existía en los años 60 en Marruecos en referencia a la disidencia existente del momento.
Hay que destacar también de Mohammad Larbi Messari, en su faceta de hispanista, la organización que realizó en 1979 para los encuentros de intelectuales hispano-marroquíes en Madrid y Marrakech con una tercera celebrada en 1980 en Barcelona en la Fundación Joan Miró.
En 1979, se dio ese encuentro de ambas partes, la española y la marroquí, con el objetivo de aproximar las culturas de ambos países. En el manifiesto que se presentó a la opinión pública se da cuenta de la necesidad de abandonar las posiciones eurocéntricas y dar espacios a los pueblos del denominado “Tercer Mundo”. La importancia de este encuentro radica en el hecho de que España y Marruecos, teniendo varios nexos comunes, han estado viviendo sin una comunicación intelectual y cultural estrecha. Al final del contacto realizado se creó una comisión de enlace con una coordinación compuesta por Mohammad Larbi Messari, entre otros intelectuales españoles y marroquíes como Tahar Ben Jelloun, Mohamed Chakor, Abderrahman Cherif-Chergui, Fernando Chueca, Xavier Domingo, Mehdi El Mebdira, Serafín Fanjul, Juan Goytisolo, Mohamed Khattib, Fallal Khattib, Abdellah Larouí, Simón Levy, Bernabé López García, Pedro M. Montávez, Víctor Morales, A. Sánchez Gijón y José Miguel Ullán.
En 1980 se dio un tercer encuentro en Barcelona, en la Fundación Miró, en el que se trató la cuestión de la imagen de Marruecos en España y otras cuestiones del ámbito de la literatura dándose la lectura original en marroquí de Makbara por parte de Malika M´Barek, el profesor Pedro Martínez Montávez habló sobre el arabismo en España, Mohamed Lamrani y Fernando de Agreda también dieron cuenta de la literatura y, en especial, del pensamiento contemporáneo en Marruecos. Asimismo, Ali Yata dio cuenta de la imagen de Marruecos en los sectores de la izquierda español, Serafín Fanjul habló sobre racismo y aquí es donde Mohammad Larbi Messari intervino para dar cuenta del tema, sobre todo, cómo la prensa española da las noticias procedentes de Marruecos. Entre otras cuestiones estaba el tema artístico que lo abordaron figuras como Mohammed Melhili y Mohamed Kacimi. Otros intelectuales como Bernabé López García, José María Castellet, Fernando López Agudín, Federico Jiménez Losantos, Miguel Bayón y Alberto Cardín contribuyeron al encuentro aportando sus perspectivas, propuestas y críticas a las diversas materias tratadas. Una de las cuestiones que se hizo palpable en este encuentro fue la falta de colaboración de las autoridades españolas o de representación de los diferentes intelectuales, artistas y escritores de la parte española del encuentro. A la par que se convertía en director del periódico Al-Alam en 1982 también fue diputado del Parlamento de Marruecos en 1984. En su actividad parlamentaria luchó por construir una sociedad donde prevaleciese la justicia social y la libertad, así como la tarea de superar la dicotomía entre el trabajo individual y el trabajo colectivo en el que tuvo que sacrificar sus propios intereses en favor de los valores que compartía con los demás del partido para estar integrado en el todo, tal y como se indicó en el homenaje su persona. En 1985 Hassan II nombra a Mohammad Larbi Messari embajador de Marruecos en Brasil y lo sería hasta 1991. Influyó en este nombramiento el que se había convertido como portavoz parlamentario de su partido, que había entrado en la oposición al gobierno, en un espíritu crítico e incómodo. En la representación que hizo de su país en el país latinoamericano, Sergio Ribeiro Rosa destaca lo siguiente de Messari:
Al volver a Marruecos, reanuda su actividad en el ámbito del periodismo cuando le nombran vicepresidente del Sindicato de Periodistas Africanos, entre 1993 y 1998 es el secretario general del Sindicato Nacional de la Prensa marroquí, en 1995 se da el lanzamiento de la revista Shu´un Maghribia y en 1996 participa en el octavo congreso de la Unión de Periodistas Árabes, así como de colaborar con periódicos internacionales como Al- Ittihad y Al- Qods de Londres.
La política volvería a su vida con fuerza cuando Muhammad VI nombra a Mohammad Larbi Messari ministro de Comunicación del Reino de Marruecos entre 1998-2000con el gobierno Abderramán Yusufi. Fue aquí donde apoyó la lengua tamazight y abrió un diálogo a finales de los 90, sobre la posibilidad de crear un canal marroquí en amazigh.En la entrevista de Ali Anouzla con Mohammad Larbi Messari en Al-Sharq Al Awsat (número 7989, el 12 de octubre de 2000) Larbi indicó que su experiencia en la gestión de una instalación tan compleja (refiriéndose al Ministerio de Comunicación) y la exposición a la realidad de la vida política nacional en espacios como el parlamento de Marruecos o en reuniones donde se tomaban decisiones importantes le dieron la oportunidad de ejercer el poder que, a su vez, le dio una visión realista de la política.