derecha|miniaturadeimagen|Propaganda anticapitalista Para generar propaganda se utilizan diversas técnicas de propaganda basadas en investigaciones de psicología social. Muchas de estas mismas técnicas pueden clasificarse como falacias lógicas, ya que los propagandistas utilizan argumentos que, aunque suelen ser convincentes, no son necesariamente válidos.

Carácter general Definición derecha|miniaturadeimagen|«El camarada Lenin limpia la tierra de suciedad» por Viktor Deni. Noviembre de 1920 En su libro Propaganda and Persuasion, los autores Garth S. Jowett y Victoria O'Donnell definen «propaganda» como el «intento deliberado y sistemático de moldear las percepciones, manipular mentes y el comportamiento directo para lograr una respuesta que promueva la intención deseada del propagandista». La definición de Harold Lasswell apunta con mayor detalle al aspecto técnico:

La manipulación puede ser organizada o desorganizada, consciente o inconsciente, motivada política o socialmente. El concepto abarca desde la «propaganda estatal sistemática» para manipular la opinión pública (Edward Bernays) hasta la «propaganda sociológica» (propaganda de integración), en la que el deseo inconsciente de ser manipulado y la automanipulación llevan al individuo a adaptarse a los pensamientos y comportamiento socialmente esperados (Jacques Ellul).

La transición de la «no propaganda» a la «propaganda» es fluida. La manipulación efectiva presupone que el mensaje propagandístico está incrustado en otro acto de comunicación, por lo que la mención de esos contextos no es una refutación del carácter propagandístico de un acto de comunicación.

Clasificación La propaganda se entiende como una forma de manipulación de la opinión pública. La manipulación semiótica de signos es la característica esencial: «La propaganda es una forma importante de manipulación mediante símbolos».

Por lo tanto, la propaganda es una forma especial de comunicación, que se estudia en las ciencias de la comunicación y especialmente en la investigación del impacto de los medios de comunicación, centrándose en la manipulación de los medios de comunicación. La propaganda es un tipo particular de comunicación que se caracteriza por distorsionar la representación de la realidad.

Algunas técnicas se clasifican como falacias lógicas, porque la propaganda utiliza argumentos que pueden tener efectos psicológicos pero que son lógicamente inválidos.

En retórica y dialéctica se ven como sofismas, artimañas y estratagemas erísticas.

Henry T. Conserva, en su libro Propaganda Techniques (2003), clasifica las técnicas en siete grupos, a los que dedica un capítulo:

Falacias lógicas. Diversión y evasión. Apelar a las emociones. Uso de la mentira y el engaño. Uso de tendencias de comportamiento, capacidades mentales y procesos humanos. Estilo de habla y escritura (retórica). Razón y sentido común.

Manipulación y medios de comunicación

derecha|miniaturadeimagen|Propaganda para instar a los inmigrantes a instalarse en California, 1876

Los medios más comunes para transmitir mensajes de propaganda incluyen las noticias, los informes gubernamentales, la revisión histórica, la ciencia basura, los libros, los folletos, el cina, las redes sociales, la radio, la televisión y los carteles. Menos comunes hoy en día es el correo postal, ejemplos de la cual han sobrevivido desde la época de la Guerra de Secesión estadounidense. En el caso de la radio y la televisión, la propaganda puede existir en segmentos informativos, de actualidad o de programas de entrevistas, así como en anuncios publicitarios, anuncios públicos o como publirreportajes de larga duración. Las campañas de propaganda a menudo siguen un patrón de transmisión estratégico para endoctrinar al grupo que es su objetivo. Puede comenzar con una transmisión simple, como un folleto lanzado desde un avión o un anuncio. Generalmente, estos mensajes contendrán instrucciones sobre cómo obtener más información, a través de un sitio web, línea directa, programa de radio, etc. La estrategia tiene como objetivo convertir al individuo de receptor de información a buscador de información —a través del refuerzo—, y más tarde de buscador de información a líder de opinión a través del adoctrinamiento.

Las estrategias de difusión de información solo se convierten en estrategias de propaganda cuando se combinan con mensajes propagandísticos. La identificación de estos mensajes es un requisito previo necesario para estudiar los métodos mediante los cuales se difunden esos mensajes.

Aspectos psicológicos Algunas técnicas se categorizan, analizan e interpretan psicológicamente, dentro de la psicología política, especialmente la psicología de masas, la psicología social y la psicología cognitiva, que incluye el estudio de las distorsiones cognitivas.

Con respecto a los conflictos políticos y militares, la propaganda se considera parte de la guerra psicológica y la guerra de información, que adquieren especial importancia en la era de la guerra híbrida y la guerra cibernética.

Agrupaciones de técnicas

Estas técnicas a menudo son agrupadas en estrategias o políticas. La estrategia más famosa es la de Goebbels, ministro de propaganda de la Alemania nazi que definió once principios de la actividad propagandística:

Un segundo grupo de técnicas son las diez estrategias de la manipulación mediática de Sylvain Timsit, a menudo atribuidas de forma equivocada a Noam Chomsky.

Técnicas específicas Los académicos han identificado muchas técnicas estándar utilizadas en propaganda y persuasión.

Acusaciones falsas Una acusación falsa es un afirmación o alegación de que ha ocurrido un delito u ofensa que es falso o no está respaldado por hechos. Se pueden utilizar en cualquiera de los siguientes contextos: informalmente en la vida cotidiana, cuasi judicialmente o judicialmente.

Ametralladora de falacias Bombardear a un oponente político con preguntas desagradablemente complejas en una rápida sucesión durante un debate para hacer que el oponente parezca no sabe de lo que está hablando.

Ad hominem Una frase en latín que ha llegado a significar «atacar al oponente en lugar de atacar sus argumentos».

derecha|miniaturadeimagen| «La conquista o llegada de Hernán Cortés a Veracruz», 1951, Palacio Nacional, Ciudad de México. Los murales políticos de Diego Rivera representan una interpretación moderna de la Leyenda Negra.

Ad nauseam Esta estrategia emplea la repetición incansable de una idea. Una idea, especialmente un simple eslogan, que se repite suficientes veces, puede comenzar a tomarse como la verdad. Este enfoque es más efectivo si el propagandista limita o controla los medios al mismo tiempo.

Ad populum Las apelaciones ad populum y a la «victoria inevitable» intentan persuadir a la audiencia de que se unan y tomen el curso de acción que «todos los demás están tomando». Victoria inevitable: invita a los que aún no se han unido a la causa a unirse a los que ya van de camino hacia una victoria segura. Aquellos que se han unido a la causa —al menos parcialmente—, se sienten seguros de que permanecer es el mejor curso de acción. Por ejemplo, «El debate ha terminado. Casi todos aquellos cuya opinión importa están de acuerdo conmigo.» Únase a la multitud: esta técnica refuerza el deseo natural de las personas de estar del lado ganador. Esta técnica se utiliza para convencer al público de que un programa es la expresión de un movimiento de masas irresistible y que lo mejor es unirse a ellos.

Apelación a la autoridad Las apelaciones a la autoridad citan figuras prominentes para apoyar una posición, idea, argumento o curso de acción.

Apelación al miedo Las apelaciones al miedo buscan generar apoyo inculcando ansiedad y pánico en la población en general. Por ejemplo, Joseph Goebbels explotó el ¡Alemania debe perecer! de Theodore Kaufman para afirmar que los aliados buscaban el exterminio del pueblo alemán.

miniaturadeimagen|Propaganda antimusulmana en Alemania producida durante las guerras otomanas en Europa ()

Apelación al prejuicio Usar términos cargados o emotivos para atribuir valor o bondad moral a los que creen en la proposición o la apoyan.

Bombardeo de amor Se suele usar para reclutar miembros para un culto o ideología. Consiste en que un grupo de individuos separa a una persona de su red social y la reemplace por completo con miembros del grupo que bombardean a la víctima deliberadamente con afecto en un intento de aislarla de sus anteriores creencias y sistema de valores.

Campaña de difamación Una difamación es un esfuerzo por dañar o cuestionar la reputación de alguien mediante la propaganda negativa. Se puede aplicar a individuos, grupos o ideas.

Chivo expiatorio Asignar la culpa a un individuo o grupo, aliviando así los sentimientos de culpa de las partes responsables y/o distrayendo la atención de la necesidad de solucionar el problema por el que se está culpando.

Citas fuera de contexto Edición selectiva de citas que pueden cambiar de significado. Los documentales políticos diseñados para desacreditar a un oponente o un punto de vista político opuesto a menudo utilizan esta técnica.

Condicionamiento clásico Todos los vertebrados, incluidos los humanos, responden al condicionamiento clásico. Es decir, si A siempre está presente cuando B está presente y B provoca una reacción física (por ejemplo, asco o placer), entonces cuando se le presente el objeto A en ausencia de B, se experimentará la misma reacción.

Condicionamiento operante El condicionamiento operante implica aprender a través de la imitación. Por ejemplo, ver a una persona atractiva comprar productos o respaldar posiciones le enseña a una persona a comprar el producto o respaldar la posición. El condicionamiento operante es el principio subyacente detrás del ad nauseam, el eslogan y otras campañas repetitivas de relaciones públicas.

Configuración de la agenda El establecimiento de la agenda significa «la capacidad [de los medios de comunicación] de influir en la importancia que se le da a los temas de la agenda pública». Si una noticia se cubre con frecuencia y de manera destacada, la audiencia considerará el tema como más importante.

Consignas Una consigna, eslogan o lema es una frase breve y llamativa que puede incluir etiquetas y estereotipos. Aunque se pueden utilizar eslóganes para apoyar ideas razonadas, en la práctica tienden a actuar sólo como apelaciones a las emociones. Los opositores a la invasión y ocupación de Irak por parte de Estados Unidos usaban el lema «sangre por petróleo» [blood for oil] para sugerir que la invasión y sus pérdidas humanas se realizaron para acceder a las riquezas petroleras de Irak. Por otro lado, los partidarios que argumentan que Estados Unidos debería continuar luchando en Irak usan el lema «cortar y correr» [cut and run] para sugerir que la retirada es cobarde o débil. Del mismo modo, los nombres de las campañas militares, como «libertad duradera» o «causa justa» también pueden considerarse eslóganes, ideados para influir al público.

miniaturadeimagen|250x250px| Lema nacionalista «Brasil, ámalo o déjalo», utilizado a menudo durante la dictadura militar brasileña (1964-1985)

Cliché que pone fin a la discusión Una frase de uso común o refrán, que a veces pasa como sabiduría popular, que se usa para apaciguar la disonancia cognitiva. Ejemplos son, «Eso es tu opinión», «Es lo que hay» o «Siempre tienes que tener la razón».

Control del entorno Un intento de controlar el entorno social y las ideas mediante el uso de la presión social.

Culpabilidad por asociación o reductio ad Hitlerum