La República de Bielorrusia y la República de Polonia establecieron relaciones diplomáticas el 2 de marzo de 1992. Polonia fue uno de los primeros países en reconocer la independencia de Bielorrusia. Los dos países comparten frontera y tienen una larga historia en común, al haber formado parte de la Mancomunidad Polaco-Lituana y posteriormente del Imperio ruso. Se incorporaron a la ONU en octubre de 1945 como miembros originales.
Las relaciones culturales entre Bielorrusia y Polonia son relativamente cordiales, pero sus relaciones diplomáticas se han tensado mucho en tiempos recientes. Polonia forma parte de la OTAN y de la Unión Europea, y su política exterior proestadounidense choca con la postura tradicionalmente prorrusa de Bielorrusia, lo que perjudica el curso de sus relaciones bilaterales (véase Relaciones Rusia-Unión Europea).
Geografía Bielorrusia y Polonia tienen una frontera en común de unos de largo que divide el bosque primario de Białowieża en dos parques nacionales, uno bielorruso y otro polaco.
Los polacos conforman el 3,9% de la población de Bielorrusia, según el censo bielorruso de 1999. Asimismo, el censo polaco de 2011 cuenta bielorrusos en Polonia.
Misiones diplomáticas permanentes tiene una embajada en Varsovia, un consulado general en Białystok y un consulado en Biała Podlaska. tiene una embajada en Minsk y consulados generales en Brest y Grodno.
Historia En agosto de 2011, el activista Alés Bialiatski fue detenido, acusado de evasión fiscal. La acusación fue posible gracias a la filtración de registros financieros en Lituania y Polonia.
Tras las elecciones presidenciales bielorrusas de 2020, se produjeron numerosas protestas cuestionando su legitimidad, a lo que se sumaron llamados de Polonia y otros países occidentales que reclamaban unas nuevas elecciones. La candidata principal de la oposición, Svetlana Tijanóvskaya, huyó del país a Polonia y posteriormente a Lituania. El gobierno polaco asignó una villa situada en el distrito varsoviano de Praga-Południe para el uso de la oposición bielorrusa, y dio refugio al jefe de la oposición Valeri Tsepkalo. Además, el primer ministro polaco Mateusz Morawiecki prometió aportar su apoyo a la oposición, lo que irritó al presidente bielorruso Lukashenko y a sus aliados. Polonia también acoge la cadena de noticias bielorrusa Nexta, que ha desempeñado un papel clave en la organización de las protestas, y su gobierno ha prometido aportar 11 millones de euros a la sociedad civil y a los medios independientes bielorrusos.
En mayo de 2021, las autoridades bielorrusas forzaron el aterrizaje de emergencia del avión comercial en que viajaba el periodista y opositor Román Protasévich para detenerlo. La UE y otros países occidentales, que ya aplicaron sanciones contra Bielorrusia por la represión ejercida por el gobierno contra la oposición, las endurecieron ante este nuevo incidente. Crisis migratoria
También en 2021, el gobierno de Lukashenko empezó a facilitar el tránsito de refugiados provenientes de Irak, Afganistán y Siria a las fronteras con Polonia, Letonia y Lituania, favoreciendo su entrada irregular a la Unión Europea. Los tres países reforzaron sus fronteras y recurrieron al estado de emergencia para frenar el flujo migratorio, lo que a su vez dejó a miles de migrantes atrapados en las áreas fronterizas, como el bosque de Białowieża. Polonia y Lituania calificaron la acción de Bielorrusia de «guerra híbrida».
Véase también Relaciones Bielorrusia-Unión Europea
Referencias