El Méduse fue una fragata de 40 cañones de la Armada francesa lanzada al mar en 1810. Tomó parte en las guerras napoleónicas durante las últimas etapas de la campaña de Mauricio de 1809-1811 y en las incursiones en el Caribe.
En 1816, tras la Restauración borbónica, el Méduse, empleado como buque de guerra para el transporte reducido de armamento, transportaba oficiales franceses al puerto de Saint Louis, en Senegal, con el fin de restablecer la ocupación francesa de la colonia bajo los términos del Tratado de París. Debido a la negligente navegación por parte del capitán, un oficial naval exiliado durante la revolución que obtuvo el puesto por razones políticas, el Méduse encalló en la Bahía de Arguin y se hundió. La mayor parte de los 400 pasajeros evacuaron el navío, siendo 151 hombres obligados a refugiarse en una improvisada balsa remolcada por las lanchas de la fragata. El remolque terminó resultando ineficiente, por lo que la balsa acabó siendo abandonada con sus ocupantes en mitad del océano. Sin medios para poder navegar hasta la costa, la situación se volvió desastrosa al poco tiempo: varias docenas fueron arrastrados por el mar durante una tormenta, mientras que otros, ebrios a causa de la ingesta de vino, se rebelaron y fueron asesinados por los oficiales. Cuando las provisiones empezaron a escasear, varios hombres heridos fueron arrojados al agua, debiendo recurrir algunos al canibalismo para poder sobrevivir. Tras trece días a la deriva, la balsa fue finalmente descubierta con solo quince supervivientes.La véritable histoire du "Radeau de la Méduse", ARTE France & Grand Angle Productions, 2015.
La noticia de la tragedia causó conmoción entre el público, convirtiendo al Méduse en uno de los naufragios más infames de la Era de la navegación a vela. Dos de los supervivientes, un cirujano y un oficial, escribieron un libro muy popular sobre el incidente, mientras que el episodio sería inmortalizado por Théodore Géricault en la pintura La balsa de la Medusa, importante obra del romanticismo francés.
Servicio Guerras napoleónicas thumb|Grabado de la cubierta de cañones del Méduse, por Ambroise Louis Garneray (siglo ). Comisionado en Nantes el 26 de septiembre de 1807, el Méduse fue enviado en 1811 a Java con el Nymphe, otra fragata, en una división bajo el comando de Joseph-François Raoul. El 2 de septiembre ambas fragatas arribaron a Surabaya seguidas por el HMS Bucephalus, una fragata de 32 cañones. Dos días después, otro navío británico, el HMS Barracouta, se unió a ellas, aunque perdieron el contacto el 8 de septiembre. El 12 de septiembre, el Méduse y el Nymphe alcanzaron al Bucephalus, el cual huyó y cortó todo tipo de contacto al día siguiente. El Méduse regresó a Brest, Francia, el 22 de diciembre de 1811 y continuó su servicio en el Océano Atlántico.
Entre el 27 y el 29 de septiembre de 1813, las fragatas francesas Nymphe y Méduse capturaron a varios buques mercantes británicos en el Atlántico Norte. Los veleros apresados fueron el Prince George, el Lady Caroline Barham y el Potsdam, todos ellos procedentes de Londres y con destino a Jamaica; el Flora, el cual navegaba de Londres a Martinica; el Brazil Packet, con origen en Madeira y rumbo a Brasil; y el Rosario y el Thetis, procedentes de Cabo Verde. Los prisioneros fueron colocados en el Méduse, el cual navegó hasta Barbados, a donde llegó el 10 de enero de 1814.
Restauración borbónica Con la Restauración borbónica en 1814, Luis XVIII decidió restaurar el dominio realista de los rangos superiores de la Armada y el Ejército. En consecuencia, el vizconde Hugues Duroy de Chaumareys fue nombrado capitán de fragata y asignado al Méduse pese a que apenas había navegado en 20 años.Matthew Zarzeczny, "Theodore Géricault's 'The Raft of the Méduse'", Member's Bulletin of The Napoleonic Society of America (otoño de 2001); Matthew Zarzeczny, "Theodore Géricault's The Raft of the Méduse, Part II", Member's Bulletin of The Napoleonic Society of America (primavera de 2002).
Viaje a Senegal thumb|Grabado del castillo de popa del Méduse, por Garneray (siglo ). thumb|Grabado de la ceremonia del cruce del ecuador a bordo del Méduse el 1 de julio de 1816, por Jules de Caudin (siglo ). Travesía El 17 de junio de 1816, una flota bajo el comando de Chaumareys en el Méduse partió de Rochefort. El Méduse viajó en compañía del buque almacén Loire, el bergantín Argus y la corbeta Écho para recibir el traspaso británico del puerto de Saint-Louis, en Senegal. El Méduse, armado, transportaba numerosos pasajeros, incluyendo al gobernador de Senegal, el coronel Julien Schmaltz, su esposa Reine Schmaltz y su secretario Joseph Jean-Baptiste Alexandre Griffon du Bellay. El número de personas a bordo de la fragata alcanzó las 400, incluyendo 160 miembros de la tripulación además de un contingente de infantería de la marina destinado a servir de guarnición en Saint-Louis. miniaturadeimagen|Travesía de La Meduse, Argus y Écho. El barco alcanzó la isla de Madeira el 27 de junio. Schmaltz deseaba llegar a Saint-Louis lo antes posible siguiendo la ruta más directa, lo que suponía navegar peligrosamente cerca de la costa, donde había numerosos bancos de arena y arrecifes (los navíos con tripulaciones más experimentadas viajaron más alejados por motivos de seguridad). El Méduse fue el barco más veloz de la flota y, haciendo caso omiso de sus órdenes, Chaumareys perdió rápidamente contacto con el Loire y el Argus. El Écho mantuvo el ritmo y trató inútilmente de guiar al Méduse, tomando finalmente la decisión de adentrarse en el mar dada la peligrosidad de navegar tan cerca de la costa. Chaumareys había dispuesto involucrar a uno de los pasajeros, Richefort, en la dirección de la fragata. Richefort era un filósofo y miembro de la Sociedad Filantrópica de Cabo Verde sin cualificación para la guía de barcos. A medida que se acercaba a la costa de África, el rumbo del Méduse se volvía más peligroso. Richefort confundió aparentemente un gran banco de nubes en el horizonte con Cabo Blanco, subestimando la proximidad de la Bahía de Arguin, cerca de la costa de Mauritania.
Accidente El 2 de julio, a más de 60 millas de la ruta original, el Méduse se encontraba en aguas menos profundas, ignorando tanto Chaumareys como Richefort señales indicativas de ello como olas blancas y barro en el agua. Eventualmente, el teniente Maudet empezó por cuenta propia a sondear el fondo marino desde la proa; tras advertir una profundidad de apenas 18 metros, Maudet dio aviso al capitán. Consciente del peligro, Chaumareys ordenó que el barco se dejase llevar por el viento, si bien era demasiado tarde y el Méduse encalló a más de 30 millas de la costa. El accidente ocurrió con marea alta, lo que dificultaba el reflotamiento de la fragata. Sumado a esto, el capitán se negó a deshacerse de los catorce cañones de tres toneladas, por lo que el barco quedó definitivamente atrapado en el banco de arena.
La balsa thumb|250px|upright|Plano de la Balsa del Méduse, al momento de su abandono. Frontispicio de Naufrage de la frégate Méduse,Grigsby, Darcy Grimaldo. Extremities: Painting Empire in Post-Revolutionary France. Yale University Press, 2002. 177. por Alexandre Corréard y Jean-Baptiste Henri Savigny (1818). El Méduse no llevaba suficientes botes salvavidas para traslasar a todos los ocupantes. Se propusieron planes de emplear las lanchas para llevar a los pasajeros y a la tripulación hasta la costa, lo que suponía como mínimo realizar dos viajes. Así mismo surgieron propuestas sobre aligerar el barco y poder desencallarlo de esta forma del arrecife, entre ellas la construcción de una balsa en la que la tripulación pudiese depositar la carga. Una balsa de 20 metros de largo y 17 de ancho fue construida poco después con madera procedente del buque, siendo apodada «la Machine» («la Máquina») por la tripulación. El 5 de julio se desató un fuerte temporal y el Méduse empezó a mostrar señales de rotura. Los pasajeros y la tripulación entraron en pánico, tomando Chaumareys la decisión de evacuar la fragata de inmediato sin tiempo para efectuar los múltiples viajes a la costa necesarios para salvar a todos los ocupantes del navío. En su lugar se sugirió que la balsa fuese empleada para trasladar a los pasajeros y que los botes la remolcasen hasta una zona segura, abordando la balsa, bastante inestable, un total de 146 hombres y una mujer. La balsa contaba con pocos víveres y no disponía de medios de navegación ni dirección. Diecisiete hombres decidieron permanecer en el Méduse, subiendo el resto a los botes.
Los tripulantes en los botes pronto se dieron cuenta de que remolcar la balsa era prácticamente imposible y empezaron a temer que la situación de desesperación de los ocupantes les superase. Tras una travesía de pocos kilómetros se decidió cortar las cuerdas que unían los botes a la balsa, abandonando a los ocupantes a su suerte (según algunas fuentes, el bote del gobernador Schmaltz fue el primero en desligarse de la balsa). Las lanchas se alejaron de la zona en busca de un lugar seguro, llegando algunas de inmediato a la costa de África, con la mayoría de los supervivientes dirigiéndose por tierra a Senegal (algunos morirían durante el trayecto).
La situación en la balsa se volvió caótica rápidamente. Entre las provisiones había barriles llenos de vino en vez de agua, estallando una pelea entre los oficiales y los pasajeros por un lado y entre los marineros y los soldados por otro. En la primera noche a la deriva, veinte hombres fueron asesinados o se suicidaron. El tiempo tormentoso suponía a su vez una amenaza, siendo el centro de la balsa el único sitio seguro; docenas de personas murieron en su lucha por llegar al centro de la balsa o arrastradas por las olas. Las raciones disminuyeron rápidamente; para el cuarto día solo quedaban 67 personas con vida, recurriendo algunas de ellas al canibalismo para poder sobrevivir. Al octavo día, los ocupantes en mejores condiciones físicas decidieron arrojar al agua a los débiles y heridos, quedando a bordo únicamente quince hombres, quienes sobrevivirían otros cuatro días a la deriva antes de ser rescatados el 17 de julio por el Argus, el cual los encontró por accidente.Riding, Christine: "The Raft of the Medusa in Britain", Crossing the Channel: British and French Painting in the Age of Romanticism, página 75. Tate Publishing, 2003.
Hechos posteriores El Argus trasladó a los supervivientes a Saint-Louis para su recuperación. Cinco de ellos, incluyendo Jean Charles, el último miembro de la tripulación africano, murieron pocos días después. Chaumareys decidió recuperar el oro que aún seguía a bordo del Méduse y envió en consecuencia un equipo de rescate, el cual descubrió que la fragata seguía prácticamente intacta. Solo tres de los 17 hombres que se habían quedado en el Méduse seguían con vida 54 días después; los oficiales navales británicos ayudaron a los supervivientes a volver a Francia debido a la ausencia de ayuda por parte del Ministro de la Marina francés.